¿Qué necesitamos para cumplir la


Valores 

Una visión exaltada de Dios:

Nuestra prioridad durante el tiempo de adoración es corporativa es mostrar a Dios glorioso ante la iglesia (Sal. 34:1-3, 145:3) para por la fe contemplemos Su gloria. De esta manera el Espíritu inflamará nuestros afectos en adoración.

Centralidad del evangelio:

Nos deleitamos en cantar el Evangelio puesto que gracias a Cristo podemos experimentar salvación, libertad y gozo(1 Cor. 1:18, Ap. 5:12) 

Una expectativa de la Presencia manifiesta de Dios

Al acercarnos a Dios no solo lo contemplamos pasivamente, también esperamos que cumpla su promesa en Santiago 4:8. Creemos que durante la adoración corporativa Dios se acerca a nosotros en poder y se deja conocer y sentir para nuestro bien y la salvación de los perdidos.

Una adoración basada y saturada de la Escritura:

Ya que solo Su Palabra es viva y eficaz , y es el medio que el Espíritu usa para cortar el alma y corazón (Heb. 4:12), buscamos intencionalmente que contenido de nuestro canto y oración, bienvenida y predicación estén guiadas por la Escritura. Pero más que eso, el contenido de la Palabra de Dios debe ser tejido a través de todo lo que hacemos por la adoración y será la base de todo nuestro la autoridad que tenemos como iglesia.

Cabeza y corazón.

Los elementos de nuestro servicio de adoración deben procurar encender emociones profundas y reales hacia Dios, especialmente regocijo y gratitud. Sin embargo, lo que enciende esas emociones el la verdad de la Escritura y no la mera manipulación.

Pasión y sobriedad

Trataremos de evitar ser trillados, frívolos, superficiales o frívolos, sino que intentaremos dar un ejemplo de reverencia, pasión, asombro y alegría profunda.

Comunicación auténtica.

Renunciamos por completo a toda farsa, engaño, hipocresía, fingimiento, afectación y pose. No perseguimos la atmósfera de una actuación artística o de oratoria, sino la atmósfera de un encuentro radicalmente personal con Dios y la verdad.

Excelencia sin distracciones.

Trataremos de cantar, tocar, orar y predicar de tal manera que la atención de la gente no se desvíe de lo importante por un ministerio de mala calidad ni por una delicadeza, elegancia o refinamiento excesivos. La excelencia natural y sin distracciones permitirá que la verdad y la belleza de Dios brillen. Deseamos invertir en equipo que no genere distracción.

La mezcla de música histórica y contemporánea

Ninguna iglesia o servicio puede ser del gusto de todos. Pero creemos que tanto la música contemporanea como la histórica nos permiten adorar a Dios de una maner