A quién darás tu lealtad

I. ¿Quién realmente gobierna? (vv. 1 - 6)
A. El decreto del Rey soberano (vv. 1, 2)
1 En el tercer año del reinado de Joacim, rey de Judá, vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, a Jerusalén y la sitió.
1 En los días de Joacim subió Nabucodonosor, rey de Babilonia, y Joacim fue su siervo por tres años; después se levantó y se rebeló contra él.
11 Mis ojos se consumen por las lágrimas, Hierven mis entrañas; Mi hiel se derrama por tierra, A causa de la destrucción de la hija de mi pueblo, Cuando niños y lactantes desfallecen En las calles de la ciudad.
12 Dicen a sus madres: «¿Dónde hay grano y vino?». Mientras desfallecen como heridos En las calles de la ciudad, Mientras exhalan su espíritu En el regazo de sus madres.
9 Más dichosos son los que mueren a espada Que los que mueren de hambre, Que se consumen, extenuados, Por falta de los frutos de los campos.
6 Subió contra él Nabucodonosor, rey de Babilonia, y lo ató con cadenas de bronce para llevarlo a Babilonia.
7 Nabucodonosor también llevó algunos de los objetos de la casa del Señor a Babilonia, y los puso en su templo en Babilonia.
2 El Señor entregó en sus manos a Joacim, rey de Judá, así como algunos de los utensilios de la casa de Dios. Estos se los llevó a la tierra de Sinar,
a la casa de su dios, colocando los utensilios en la casa del tesoro de su dios.
27 Si a pesar de todo esto no me obedecen, sino que proceden con hostilidad contra Mí…
31 También dejaré en ruinas sus ciudades, desolaré sus santuarios y no oleré sus suaves aromas. 32 Asolaré la tierra…
33 A ustedes, sin embargo, los esparciré entre las naciones y desenvainaré la espada en pos de ustedes, y su tierra será asolada y sus ciudades quedarán en ruinas.
28 Y así como ellos no tuvieron a bien reconocer a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para que hicieran las cosas que no convienen.
Solo hay un Rey soberano que usa incluso la tragedia para Su gloria y el bien de Su pueblo.
B. El mandato del Rey temporal (vv. 3 - 6)
3 Entonces el rey mandó a Aspenaz, jefe de sus oficiales, que trajera de los israelitas a algunos de la familia real y de los nobles.
4 Estos jóvenes no debían tener defecto alguno, serían de buen parecer, inteligentes en toda rama del saber, dotados de entendimiento y habilidad para discernir y que tuvieran la capacidad para servir en el palacio del rey;
… y le dio órdenes de que les enseñara la escritura y la lengua de los caldeos.
5 El rey les asignó una ración diaria de los manjares del rey y del vino que él bebía, y mandó que los educaran por tres años, después de los cuales entrarían al servicio del rey.
6 Entre estos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá.
Hay un tirano que usa el privilegio y la presión para conformar al pueblo de Dios a su imagen.
note:
Idea Clave:
El Rey soberano que obra para nuestro bien, y el tirano nos seduce para nuestra perdición.
II. ¿Quién tiene tu lealtad? (vv. 7 - 14)
A. La intención del tirano (v. 7)
7 Entonces el jefe de oficiales les puso nuevos nombres: a Daniel le puso Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed Nego.
El tirano había determinado borrar la identidad de Daniel y reemplazarla con una lealtad total a Babilonia.
B. La resolución de Daniel (v. 8)
8 Pero Daniel se propuso en su corazón no contaminarse con los manjares del rey ni con el vino que él bebía, y pidió al jefe de oficiales que le permitiera no contaminarse.
Daniel trazó una línea clara: viviría en Babilonia, pero Babilonia nunca viviría en él.
C. Resolución, gracia y esfuerzo (vv. 8-14)
Al vivir en un mundo hostil al evangelio y sus valores, la palabra de Dios nos impulsa a hacer resoluciones que definen nuestra vida.
8 … y pidió al jefe de oficiales que le permitiera no contaminarse.
Dios pone la resolución en el corazón; nosotros debemos convertirla en acción de fe.
9 Dios concedió a Daniel hallar favor y gracia ante el jefe de oficiales,
Dios pone la resolución en el corazón; nosotros debemos convertirla en acción de fe. basados en la gracia de Dios para cumplirla
Para cumplir nuestras resoluciones necesitamos obrar en fe y depender de la gracia…
Creo que el problema no está en nuestras resoluciones, está en que nos tenemos en muy alta estima
18 Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno. Porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no.
10 y el jefe de oficiales dijo a Daniel: «Temo a mi señor el rey, porque él ha asignado su comida y su bebida.
¿Por qué ha de ver sus rostros más pálidos que los de los demás jóvenes de su edad? Así pondrían en peligro mi cabeza ante el rey».
12 Y en verdad, todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús, serán perseguidos.
11 Pero Daniel dijo al mayordomo a quien el jefe de oficiales había nombrado sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías:
12 «Te ruego que pongas a prueba a tus siervos por diez días, y que nos den legumbres para comer y agua para beber.
13 Que se compare después nuestra apariencia en tu presencia con la apariencia de los jóvenes que comen los manjares del rey, y haz con tus siervos según lo que veas».
14 El mayordomo los escuchó en esto y los puso a prueba por diez días.
Frente a la hostilidad del mundo, Dios pone la resolución, nosotros damos el paso de fe, y Su gracia asegura la victoria.
III. ¿Quién define el final? (vv. 15 - 21)
A. La provisión de Dios (vv. 15-16)
15 Después de los diez días el aspecto de ellos parecía mejor y estaban más rollizos que todos los jóvenes que habían estado comiendo los manjares del rey.
16 Así que el mayordomo siguió suprimiendo los manjares y el vino que debían beber, y les daba legumbres.
Cuando obramos en fe confiando en la gracia de Dios, Él obra para que glorifiquemos su nombre.
B. La bendición de Dios (vv. 17-20)
17 A estos cuatro jóvenes Dios les dio conocimiento e inteligencia en toda clase de literatura y sabiduría. Además, Daniel entendía toda clase de visiones y sueños.
note:
MI propósito final de ser fiel, no debe ser mi éxito, sino la gloria de Dios
18 Después de los días que el rey había fijado para que fueran presentados, el jefe de oficiales los trajo ante Nabucodonosor.
19 El rey habló con ellos, y de entre todos ellos no se halló ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías. Entraron, pues, al servicio del rey.
20 Y en todo asunto de sabiduría y conocimiento que el rey les consultó, los encontró diez veces superiores a todos los magos y encantadores que había en todo su reino.
Dios sostiene a sus fieles, para que en medio de la adversidad y la oposición del mundo, sus vidas le glorifiquen
C. La fidelidad de Dios (v. 21)
21 Y Daniel continuó hasta el primer año del rey Ciro.
Dios sostiene hasta el final a quienes confían en Él, y hace que sus vidas le glorifiquen
Pero el Rey soberano capacita, provee y sostiene a quienes eligen la fidelidad sobre la conformidad.
21 Al que no conoció pecado, lo hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.
10 Pero quiso el Señor Quebrantarlo, sometiéndolo a padecimiento.
Pero el Rey soberano capacita, provee y sostiene a quienes eligen la fidelidad sobre la conformidad.