Plantación de Iglesias y misiones mundiales

Nuestra centralidad en el evangelio implica no solo atesorar el evangelio personalmente, sino compartirlo con pasión. Cristo resucitado comisionó a su iglesia para que hiciera discípulos en todas las naciones (Mateo 28: 18-20). Creemos que la comisión nos corresponde a nosotros ya todos los creyentes y que se cumple de manera principal a través de la plantación de iglesias, mediante la cual se proclama el evangelio y los conversos se forman en comunidades de discípulos (Hechos 2: 21–47; 14:23). Estamos ansiosos por llevar a cabo esta misión, confiando plenamente en el Espíritu Santo, para ver el evangelio proclamado y las iglesias plantadas en todo el mundo, para que Dios sea glorificado en cada tribu, idioma, pueblo y nación (Apocalipsis 7: 9-12).