LOS PROPÓSITOS SOBERANOS DE DIOS

Dios Ordena Todas las Cosas para Su Gloria

Desde toda la eternidad, Dios soberanamente ordenó todo lo que existe y todo lo que ocurre en su creación,1 con el fin de mostrar la plenitud de su gloria.2 Los planes de Dios son eficaces, siempre llegando a cumplirse,3 y son universales, abarcando todos los asuntos de la naturaleza,4 la historia,5 y las vidas individuales.6 Estos decretos son un ejercicio de su libre, 7 inmutable,8 sabia, 9 y santa voluntad. 10

No obstante Dios, en su preordenación de todas las cosas no es el autor del pecado, 11 ni sus decretos anulan la voluntad de sus criaturas, quienes actúan con el poder de sus decisiones voluntarias conforme a su naturaleza.12 Sus actos de ordenar y gobernar todas las cosas son compatibles con la responsabilidad moral13 de sus criaturas de tal forma que Dios nunca condena a una persona injustamente.14 Por lo tanto, todas las personas son responsables por sus acciones, las cuales tienen consecuencias reales y eternas.15

La Gracia de Dios en la Elección

Dios en su gran amor, antes de la fundación del mundo, eligió a aquellos a quienes Él salvaría en Cristo Jesús.16 La elección de Dios es totalmente por gracia17 y no depende en lo absoluto de una fe, una obediencia, o una perseverancia conocida de antemano por Dios o de cualquier otro mérito en aquellos a quienes Él ha elegido.18 Su decisión de poner su amor salvífico en los elegidos está basada enteramente en su voluntad soberana y en su beneplácito.19 El número de los elegidos de Dios está determinado para la eternidad, y ninguno que haya sido elegido por Dios se perderá.20 En el misterio de su voluntad, Dios pasa por alto a los no elegidos,21 reteniendo su misericordia y castigándolos por sus pecados como una demostración de su justicia e ira santas.22

Así como Dios ha designado a los elegidos para gloria,23 así también Él ha preordenado todos los medios necesarios para llevar a cabo sus propósitos salvíficos.24 Aquellos a quienes ha predestinado son redimidos por Cristo,25 eficazmente llamados a la fe por su Espíritu, justificados, adoptados, santificados,26 y guardados por el poder de Dios hasta el fin.27 Dios hace todo esto a fin de demostrar su misericordia para alabanza de su gracia gloriosa.28

Aunque rodeada de misterio, la doctrina de la elección no debería producir especulación, introspección, apatía29 u orgullo sino más bien humildad, gratitud,

seguridad, pasión evangelística, y alabanza eterna por la inmerecida gracia de Dios en Cristo.30

Footnotes

  1. Sal 33:11; Isa 37:26; Efe 1:11.

  2. Rom 11:36Exod 14:17-18Sal 19:1.

  3. Sal 33:11Isa 46:9-10Isa 55:11.

  4. Job 37:6; Col 1:16-17.

  5. Sal 33:10-11; Prov 21:1.

  6. Prov 16:9; Prov 20:24; Sal 139:6.

  7. Rom 9:15.

  8. Num 23:19Heb 6:17.

  9. Rom 11:33.

  10. Efe 1:11.

  11. Sant 1:131 Juan 1:5.

  12. Hech 2:23Rom 9:14-24Fil 2:12-13.

  13. Rom 3:19.

  14. Dan 4:37Rom 1:20.

  15. Luc 10:28Juan 3:16.

  16. Hech 13:48; Efe 1:4-5; 2 Tim 1:9.

  17. Efe 1:6; 2:8-9; Rom 11:5-8.

  18. Rom 9:11-18; 1 Cor 1:26-31

  19. 2 Tim 1:9.

  20. Juan 10:25-29; Rom 8:29-30; 11:5-8.

  21. Rom 9:17-22; Judas 4; Apo 20:15.

  22. Rom 9:22; Apo 19:1-5.

  23. Col 3:4; Rom 8:29-30.

  24. Rom 9:22; Apo 19:1-5.

  25. 1 Tes 5:9-10; Tito 2:1

  26. Rom 8:30; Efe 1:5; 2 Tes 2:13.

  27. 1 Ped 1:5.

  28. Efe 1:6, 12, 14.

  29. Deut 29:29; Sal 131:1; Rom 9:20.

  30. 1 Cor 1:26-31; Efe 1:5-6, 12; 1 Tes 1:2, 4; 2 Tes 2:13; 2 Tim 2:10.