Debido a la significativa autoridad confiada a los ancianos, es fundamental que estos hombres rindan cuentas. La responsabilidad de los ancianos se expresa de estas maneras primarias.

2.7.1 Responsabilidad ante Dios

Lo más importante, les que los ancianos son designados para su oficio por Dios y, por lo tanto, ellos deben desempeñar su oficio con una conciencia clara de la mirada atenta de Dios sobre ellos (28, 2 Tim 4:1-2). Además, ellos deben de llevar a cabo sus tareas presentes a la luz de un juicio futuro (1 Ped. 5:4).

2.7.2 Responsabilidad a través de la ordenación.

El proceso de ordenación funciona como responsabilidad preventiva para los ancianos y sirve para proteger a la iglesia local. Las iglesias deben negarse a nombrar para el oficio de anciano a cualquier persona que no cumpla explícitamente todos los requisitos previos dados en el Nuevo Testamento. Cualquier estructura de responsabilidad tendrá un valor limitado si los hombres designados para este oficio no cumplen con sus requisitos.

2.7.3 Responsabilidad en la pluralidad de ancianos

Servir en una pluralidad de ancianos involucra un compromiso con una rendición de cuentas continua. Parte de ésta se presentará por medio de tiempos formales programados para hablar a las vidas de los demás; preguntar por áreas específicas de obediencia. La rendición de cuentas también se presenta en el fluir del ministerio con una conciencia saludable de la conducta de los demás y una expectativa de opinión y observaciones de los unos a los otros.

2.7.4 Responsabilidad ante la congregación.

La responsabilidad viene de la congregación cuando trae observaciones o sugerencias a los ancianos o acusaciones en contra de los ancianos. Así como el hombre que ha de calificar debe tener una apertura retroalimentación, también debe permanecer abierto a las observaciones de los miembros de la iglesia (Prov. 1:7). En ocasiones un anciano puede incluso estar involucrado en un asunto de pecado personal contra otra persona en la iglesia, lo cual requiere un proceso de reprensión, arrepentimiento y reconciliación. Un miembro de la congregación debe contar con las condiciones para presentar una acusación contra los líderes, aunque no sin restricciones (1 Tim. 5:19, LG-17).

2.7.5 Responsabilidad dentro de Gracia Soberana

En todas las formas especificadas en este Libro de Gobierno de México, los ancianos en una iglesia local rinden cuentas ante otros ancianos en la nación y finalmente, ante todos los ancianos en Gracia Soberana. La Asamblea Nacional de Ancianos y el Concilio de Ancianos con su Comité Nacional de Resolución de Conflictos proveen un contexto de rendición de cuentas para la vida y la doctrina de los ancianos en Gracia Soberana.