2.5.1 Compensación para el anciano

Las iglesias locales deben aspirar a que los ancianos reciban un salario proporcional a su carga de trabajo cuando sea posible (1 Cor 9:6-14; Lc 10:7; Mat 10:10; Gal 6:6; 1 Tim 5:17-18). Las Escrituras enseñan este principio para que los ancianos puedan tener libertad para dedicarse al ministerio al que ha sido llamado. No apoyar financieramente a un anciano puede limitar su capacidad de servir; En consecuencia, la iglesia lo designa para hacer el trabajo y luego le impide hacerlo (ver 1 Timoteo 5:17-18).

2.5.2 Los ancianos bivocacionales

Si una iglesia no puede sostener financieramente a un anciano, no hay nada que le prohíba trabajar en otro trabajo. Si bien todos los ancianos deben cumplir con los requisitos bíblicos para el cargo, no están obligados a servir a tiempo completo. Un anciano que sirve de tiempo parcial y recibe un honorario o salario, o que no recibe pago de la iglesia, se considera un anciano bivocacional. Aunque esta es una manera conveniente de distinguir a estos ancianos de aquellos que sirven a tiempo completo, de ninguna manera comunica una disminución de su papel o importancia en la iglesia. La prudencia cristiana, el deseo de pluralidad, las necesidades de la iglesia y la situación financiera de la iglesia y/o del anciano son algunas razones viables para emplear ancianos bivocacionales. Si bien no es necesario para una iglesia local, utilizar ancianos bivocacionales cualificados y dotados como participantes de pleno derecho en el liderazgo de una iglesia puede ser una manera muy efectiva de contribuir al cuidado y la misión de la iglesia local y de esta unión de iglesias.