Los ancianos son solo una parte del cuerpo de Cristo siendo Cristo solamente su cabeza (Efe 1:23, 4:15-16, 5:23; Col. 1:18, 2:19). Dentro de la iglesia local, el anciano tiene cuatro amplias responsabilidades dentro de la iglesia local. Los ancianos alimentan, supervisan, cuidan y protegen todo el rebaño que les ha sido confiado.
2.3.1 El anciano es una parte de la iglesia local
- 2.3.1.1 Los ancianos son hombres bajo autoridad antes de ser hombres a quienes se les ha encomendado cierta autoridad (1 Cor. 11:3, Rom. 1:1).
- 2.3.1.2 Los ancianos son “hermanos en Cristo” de todos los de su iglesia antes de ser “padres en la fe” de cualquier persona (Rom. 12:10, Juan 1:12). 2.3.1.3 Los ancianos son ovejas antes de ser pastores (Juan 10:1-15; 1 Pe 5:4).
- 2.3.1.4 Los ancianos son siervos antes de ser líderes (Heb. 13:17; 1 Tim. 3:4- 5).
2.3.2 El anciano alimenta, supervisa, cuida y protege la iglesia local
- 2.3.2.1 Los ancianos son “maestros” (Efe. 4:11), que cuidan a la iglesia mediante “la predicación y la enseñanza” (1 Tim. 5:17). Por esta razón el anciano debe ser “apto para enseñar” (1 Tim. 3:2). La enseñanza ocurre por medio del ministerio de la Palabra en el culto corporativo y en privado por medio de la reprensión, corrección, instrucción y exhortación que ocurre en el ministerio del pastor dirigido a individuos (1 Tim 3:16, 4:2).
- 2.3.2.2 Los ancianos gobiernan la “casa de Dios” por medio de su liderazgo (1 Tim. 3:4-5). Este requisito de liderazgo está contemplado por el uso del título de “obispo” para describir a un anciano (Hch. 20:28; Fil. 1:1; 1 Tim. 3:1-2; Tito 1:7). Además, el uso del término “gobernar” en 1 Timoteo 3:5 y la referencia a “gobernar” en 1 Timoteo 5:17 apoyan también la noción de que los ancianos gobiernan la iglesia en una capacidad de liderazgo (ver Rom. 12:8; 1 Tes. 5:12; etc.). Adicionalmente, 1 Pedro 5:2 recuerda a los pastores que ellos son lo que deben estar “velando por [el rebaño de Dios], no por obligación”.
- 2.3.2.3 Como se puede ver en el ejemplo de Timoteo, un pastor debe estar “sinceramente interesado” por el “bienestar” de cada miembro de su respectiva iglesia, no buscando su propio interés “sino los de Cristo Jesús” (Fil. 2:19-21).
- 2.3.2.4 Los ancianos deben poner especial “cuidado” y deben “estar alerta” a lobos que pueden venir tanto de fuera como de dentro de la iglesia (Hch. 20:28-30). Esto no es para dar al anciano un corazón suspicaz, sino uno atento; no un corazón cínico, sino uno cauto.