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Somos una

sola carne

note:

I. Introducción


El problema de la independencia

note:

  • ¿Cuáles son las causas más comunes de conflicto doméstico?
    • Rutina
    • Dinero
    • Sexo
    • Los hijos / los Padres
  • Muchos problemas matrimoniales resultan del pecado causado por la independencia de cada cónyuge, la cual se manifiesta cuando cada uno está convencido de que debe vivir para sí mismo y que el otro debe vivir para hacerlo feliz.

B. El diseño de Dios


Idea Clave:
El matrimonio bíblico es primeramente un llamado a morir a mi mismo

note:

  • Lo que ellos no saben es que el matrimonio bíblico es primeramente un llamado a morir al yo, porque en el momento en que el pastor dice “los declaro marido y mujer”, un milagro sucede y dos personas se convierten en una sola carne.

  • Si eres una persona casada, lo cierto es que ya no vives para ti sino que vives para dos que ahora son uno.

    • Este principio bíblico debe sostener todo lo que sucede en un matrimonio cristiano,
    • No son solo palabras religiosas dentro de una ceremonia, son una declaración vital que debe regir la vida desde ese momento en adelante, hasta que la muerte los separe.

II. Una sola carne

note:

i. La verdad


Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
Génesis 2:24

note:

  • El milagro que sucede en esa ceremonia  es transformador; dos personas se convierten en una sola cosa
  • Dos ahora son uno, ya no son seres independientes pues ahora Dios los ve como una sola entidad.
  • Cuáles son las implicaciones de eso?

La necesidad del sacrificio

note:

Pero este pasaje también nos muestra que ciertos sacrificios fueron necesarios para que esto sucediera.

  • El hombre entregó una costilla para que la mujer fuera creada, y ahora ella es parte de su ser.
  • La mujer es creada del hombre, y esto muestra la increíble unidad de ambos entes que se convierten en una sola carne.

Idea Clave:

Eso mismo sucede el día de la boda…

  • los hombres entregamos nuestra costilla para que la mujer con la que nos casamos se vuelva parte de nosotros mismos.
  • La mujer, al salir del hombre, muere a su independencia y de forma voluntaria se somete al liderazgo del hombre. Todo esto demostrará que son una sola carne.

EL principio de Efesios 5


28 Así deben también los maridos amar a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.
Efesios 5:28-30


29 Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia;
Efesios 5:28-30


30 porque somos miembros de Su cuerpo.
Efesios 5:28-30

note:

  • Amar a nuestras esposas es en realidad amarnos a nosotros mismos
    • porque somos una sola carne.
  • Los cristianos, somos parte de una relación similar a la del matrimonio,
    • donde morimos a nosotros mismos para ser parte de otro cuerpo.
    • Ese cuerpo es la Iglesia.
    • Los que hemos sido redimidos por Jesucristo ya no vivimos para nuestro bienestar, sino para el bienestar de ese cuerpo del cual somos parte.
    • Cuando amamos la Iglesia nos estamos amando a nosotros mismos, y cuando amamos a nuestras esposas también nos estamos amando a nosotros mismos.
  • Cuando no nos ponemos de acuerdo en la toma de decisiones, cuando vemos las cosas desde una perspectiva distinta,
    • debemos recordar que ella o él no es mi enemigo, que Dios nos unió de forma milagrosa a nuestro cónyuge y que ya no somos independientes, pues ahora estamos tan unidos que somos una sola carne o entidad.
    • Por eso debemos estar alertas a las áreas de nuestro matrimonio en donde estamos siendo independientes. Donde descubras ese pecado, arrepiéntete y vuelve a la unidad perfecta establecida por Dios.
    • Cuando pienses que tu opinión es mejor, o que puedes tomar decisiones sin contar con la perspectiva del otro; o cuando le estés escondiendo cosas a tu pareja para evitar conflictos, es muy importante que recuerdes que ya nunca estás solo. Tu cónyuge es uno contigo y ustedes son uno ante el Señor.

Idea Clave:
Hasta que entiendas la realidad de que estás indisolublemente unido a otro, siempre tratarás de vivir de forma independiente y para tu gloria…


El renunciar a vivir en independencia trae gloria a Dios porque morimos a nuestros deseos egoístas y reflejamos el carácter de Cristo al dedicarnos a servir a otros.

note:

III. Conexión con el evangelio

El evangelio nos muestra el ejemplo de Jesucristo, y en Fil. 2:5-7 se nos llama a imitar Su ejemplo:


5 Haya, pues, en ustedes esta actitud que hubo también en Cristo Jesús,
Filipenses 2:5-7


6 el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse,
Filipenses 2:5-7


7 sino que se despojó a Sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres.
Filipenses 2:5-7

note:

  • Si imitamos Su actitud, no nos aferraremos a nada, sino que, por el contrario, nos entregaremos a otros por medio del servicio.
  • El matrimonio es el laboratorio perfecto para crecer en santidad en esa área, muriendo al individualismo y tomando una actitud de servicio a nuestra pareja,
  • Así reflejamos:

45 Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar Su vida en rescate por muchos».
Marcos 10:45


Idea Clave:
Las parejas en las que ambos cónyuges traen gloria a Dios son aquellas en las que ambos mueren a sí mismos para servir al otro.


II. Aplicaciones


Necesitamos la perspectiva del otro

note:

  • Cada vez que tomamos decisiones, cuando tenemos que darle dirección a alguna área de nuestra vida familiar, ¿pensamos que necesitamos la perspectiva de nuestro cónyuge? 
  • En la mayoría de los casos tendemos a pensar al revés porque vemos a nuestro cónyuge como un enemigo que impide que podamos lograr lo que queremos. Vemos que su perspectiva de la situación no es igual a la nuestra, y eso la convierte en una declaración de guerra contra nuestra independencia y supuesta sabiduría.
  • En lugar de pelear por defender nuestras perspectivas como si fueran la única verdad absoluta, debemos reconocer que

Las diferencias con nuestro cónyuge son áreas que nos fortalecen y complementan…


y debemos estar abiertos a ser ajustados en nuestra perspectiva porque sabemos que lo necesitamos.

note:

  • Creceremos en unidad al ver que Dios nos unió de forma soberana con nuestras parejas para que nos complementemos y aprendamos unos de otros.
  • No nos dejemos engañar por la mentira satánica de que es mejor caminar en independencia  y no en completa unidad con nuestra pareja.
  • Tan cierto como Cristo es uno con la Iglesia, es que los que estamos casados somos uno con nuestro cónyuge.

Unidos para servirnos

note:

  • Servirnos mutuamente no es tan solo un llamado bíblico dentro del matrimonio, sino que es una de las partes esenciales dentro de la unidad matrimonial.

Idea Clave:
El servirnos en el matrimonio es comunicar de forma práctica que somos uno

note:

  • Efesios 5 Este pasaje nos enseña que los esposos aman y sirven a sus esposas como si lo hicieran para ellos mismos.
    • Los esposos están llamados a servir de forma sacrificial a sus esposas.
      • En términos prácticos, esto implica dejar nuestros propios intereses por el bienestar de la esposa que Dios nos ha provisto.
      • El amor de los esposos por sus esposas se demuestra en que ellos están dispuestos a hacer el máximo sacrificio por ellas, reflejando así lo que Cristo hizo por la Iglesia.
      • Y en la convivencia diaria lo demuestran dando sus vidas por el bienestar de sus parejas, es decir, poniendo los intereses de nuestro cónyuge antes que los nuestros (Filipenses 2:3-4).

Idea Clave:
El servirnos en el matrimonio es comunicar de forma práctica que somos uno

note:

  • Desobedecer este mandato que nace del mismo evangelio, resultará en perjuicio de la relación.
    • Cuando no nos servimos a nosotros mismos, al final resulta en nuestro beneficio porque, de acuerdo con el diseño de Dios, servir a nuestras esposas es servirnos a nosotros mismos.
    • Si estamos llamados a amar a nuestro prójimo, cuánto más debemos amar y dar nuestras vidas por nuestra propia carne.

Idea Clave:
El servirnos en el matrimonio es comunicar de forma práctica que somos uno

note:

  • Muchas veces dejamos de servir y amar a nuestras parejas porque permitimos que nuestro amor y servicio dependa de nuestras  emociones. 
  • Algunos dicen: “Ya no siento nada por él o por ella.” Pero la Biblia no enseña que el amor o el servicio depende de nuestras emociones o de nuestro estado de ánimo.
  • Por el contrario, nos dice que amar y servir es un mandato que siempre debemos obedecer (por amor a Cristo) independientemente de cómo nos sintamos.

Idea Clave:
El amor es un acto de la voluntad por el cual decidimos buscar el mayor bien de la otra persona por encima del nuestro aunque él o ella no lo merezca o no sea recíproca en buscar nuestro bien.

note:

  • Si la clara enseñanza de la Biblia es que para amar a alguien no tienes que sentir emociones, entonces ¿cómo amamos?
    • En la práctica, una de las formas más claras de amar a otras personas es sirviéndolas, buscando el bienestar de la otra persona por encima del nuestro.
    • Es interesante notar que cuando pensamos en servir a otras personas, lo que viene a nuestra mente son tareas físicas.

Idea Clave:
El amor es un acto de la voluntad por el cual decidimos buscar el mayor bien de la otra persona por encima del nuestro, aunque él o ella no lo merezca o no sea recíproca en buscar nuestro bien.

note:

  • Aunque incluye eso, el servir a nuestra pareja o a cualquier otra persona es mucho más que eso. Consiste en hacerle a la otra persona más liviana cualquier carga que lleva por vivir en un mundo caído.
  • Una de las formas principales en que servimos al otro es buscando o contribuyendo al crecimiento espiritual de la persona que Dios nos ha dado como cónyuge.
    • La servimos al orar por ella; al animarle en su caminar como creyente; al señalar su pecado, pero de una forma llena de gracia; al modelar el evangelio con nuestras propias vidas.
    • La forma principal en que le servimos es dándole vigor espiritual a nuestro matrimonio, lo cual requiere que seamos diligentes en buscar nuestro propio crecimiento espiritual.

Idea Clave:
El amor es un acto de la voluntad por el cual decidimos buscar el mayor bien de la otra persona por encima del nuestro, aunque él o ella no lo merezca o no sea recíproca en buscar nuestro bien.

note:

  • Para poder servir de esta forma, tenemos que creer que realmente un milagro ocurrió el día de nuestra boda y ahora somos una sola carne, y tenemos que hacernos responsables de los votos que pronunciamos en esa ceremonia.
    • La motivación para servir no es una estrategia para ganar ventaja y así obtener lo que queremos a costa de la otra persona.
      • Si tenemos esa mentalidad, solo crearemos más conflictos a largo plazo, pues el día que no consigas lo que deseas vas a hacer guerra para obtenerlo.
      • Debemos evitar que el servicio que hacemos a nuestra pareja no se revele después como algo que hacíamos para servirnos a nosotros mismos y no para servir al matrimonio que es una sola carne.

Perdonados para perdonar

note:

  • Vivimos en una cultura donde, por la multiplicidad de los medios sociales, la tentación a decir palabras ofensivas sin medir las consecuencias también se ha multiplicado.
  • Los cristianos estamos llamados a ser muy cuidadosos en nuestro hablar, velando para no ofender a nadie. Tan importante es esto que Dios nos lo repite muchas veces en Su Palabra.

19 En las muchas palabras, la transgresión es inevitable,
Pero el que refrena sus labios es prudente.
Proverbios 10:19


3 Señor, pon guarda a mi boca;
Vigila la puerta de mis labios.
Salmo 141:3


29 No salga de la boca de ustedes ninguna palabra mala, sino solo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.
Efesios 4:29

note:

  • Un matrimonio que se descuida se convierte en un terreno fértil para el crecimiento de palabras ofensivas, o también de miradas de desprecio o muecas de desaprobación.
  • Es fácil que nuestra comunicación lleve consigo alguna ofensa a nuestra pareja. Por eso, cuando pecamos contra alguien, incluido nuestro cónyuge, estamos llamados a pedir perdón sin retraso.

¿Qué significa pedir perdón?

note:

  • El significado y el valor de pedir perdón ha cambiado en nuestros días y ya no tiene el mismo peso que debería tener. Ahora es común usar frases como “te pido una disculpa si te ofendí”, sin realmente tomar responsabilidad por la falta cometida. Lo que se ha perdido es una cosmovisión o un entendimiento bíblico de lo que realmente significa pedir perdón. Muchas parejas prefieren guardar silencio, ignorar la ofensa y retomar la relación como si nada hubiera pasado. Esto es contrario a la Escritura que nos manda que pidamos perdón si hemos pecado contra alguien, cuánto más si esa persona es nuestra pareja.

  • Pedir perdón está ligado a una aceptación de culpa, seguida de un genuino arrepentimiento.

    • No es algo que queda resuelto con solo decir “perdóname si te ofendí”, lo cual insinúa que piensas que no hiciste algo incorrecto. Ese “si” condiciona y cambia todo el sentido de la comunicación, y esa no es una visión bíblica del perdón, pues minimiza el pecado y comunica que no debes ofenderte.
    • Es de gran importancia usar un lenguaje bíblico al resolver conflictos.
      • Por ejemplo, no debemos decir “tengo estrés”, sino “estoy ansioso”, porque lo primero supone que el problema es externo a uno, pero la ansiedad según la Biblia es un pecado del que debemos arrepentirnos.
  • Hay dos posibles escenarios que podemos enfrentar al entrar en un conflicto de palabras.

  • El primero se da cuando las palabras pronunciadas son claramente ofensivas. En este caso, el que habló mal debe reconocer su pecado y pedir perdón.

  • El segundo escenario se da cuando la persona se ofende por palabras que realmente no son ofensivas. En tal caso, el supuesto ofensor no tendría que pedir perdón, y el ofendido debe dejar su ofensa.

  • Si el problema sigue sin resolverse, el supuesto ofensor debe ir con la persona que se ha sentido ofendida y aclarar la situación. De no resolverse, nuestro Señor Jesucristo nos anima a buscar la ayuda de otra personas (Ver Mateo 18:15-20).

  • Existe también un tercer escenario. Aunque no hubiera pecado por parte de la persona que habló, sí pudo haber generado un conflicto en la persona que se sintió ofendida.

    • Es posible que las palabras mismas no fueran pecaminosas, pero tal vez la persona no tuvo la sabiduría para saber cómo o cuándo decirlas.
    • En esos casos no es necesario pedir perdón, pero sí se requiere mostrar empatía por la persona que se sintió ofendida.

Perdonar porque hemos sido perdonados

note:

  • ¿Por qué tomar tan en serio las ofensas que cometemos o que se cometen contra nosotros? Lo más fácil sería ignorarlas o guardar el resentimiento en silencio.
    • Sin embargo, para los cristianos no existe otro camino para el pecado cometido que otorgar un perdón motivado por el evangelio,

33 ¿No deberías tú también haberte compadecido de tu consiervo, así como yo me compadecí de ti?“.
Mateo 18:33


35 Así también Mi Padre celestial hará con ustedes, si no perdonan de corazón cada uno a su hermano».Mateo 18.35

note:

  • es decir, por lo que Jesús ha hecho por nosotros y nos enseña en la parábola de los dos deudores (Ver Mateo 18:23-35). El mensaje es claro y sencillo: aquellos que hemos sido perdonados de una deuda impagable, perdonamos las deudas que otros tienen con nosotros (explicar por qué era impagable).

  • Hasta ahora hemos hablado desde la posición del ofensor, pero es muy importante hablar de cómo debe responder la persona ofendida. Y cabe aclarar que no estamos hablando de ofensas excepcionales, sino de situaciones del diario vivir dentro de un matrimonio.

  • Así como el ofensor debe estar dispuesto a pedir perdón y empezar el proceso de restauración, así también es de suma importancia que el ofendido pueda y sepa perdonar.


Una persona ofendida tiene tres opciones

note:

  • La primera es que puede pasar por alto la ofensa y perdonar sin tener que mencionar la ofensa al ofensor.

11 La discreción del hombre le hace lento para la ira,
Y su gloria es pasar por alto una ofensa. Prov. 19:11

note:

  • . Cuando pasamos por alto la situación, otorgamos perdón sin tener que dialogar con la persona y nunca mencionamos el incidente en futuras conversaciones.

La segunda opción es que uno guarde resentimiento. En lugar de pasar por alto la ofensa,


31 Sea quitada de ustedes toda amargura, enojo, ira, gritos, insultos, así como toda malicia.
Efesios 4:31

note:

  • la guardo en el corazón. Eso hará que el corazón del cónyuge ofendido se vaya endureciendo para con el otro, lo cual a su vez, irá destruyendo la relación.
  • ¿Has escuchado las historias de parejas que no saben cómo han terminado separados emocionalmente?
    • Lo más probable es que haya sido debido a esas pequeñas ofensas que se fueron guardando y crearon un gran resentimiento.
  • Además, el resentimiento lleva a constantes peleas por cosas pequeñas que se agrandan por todo lo negativo que uno ha ido acumulando.
  • Y la relación se irá destruyendo porque el resentimiento, tarde o temprano, producirá una raíz de amargura que no permite que la persona se relacione saludablemente
  • (leer Ef. 4:31 y Heb. 12:15).

15 Cuídense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz de amargura, brotando, cause dificultades y por ella muchos sean contaminados.
Heb 12.15


La tercera opción sería presentar la ofensa y dialogarla.

note:

  • Esto conlleva pedir perdón y recibir el perdón de parte de la persona ofendida.

  • Cuando pidamos perdón, no lo hagamos a la ligera, pues debe incluir un claro reconocimiento de que pecaste contra tu pareja y contra Dios.

  • Al pedir perdón usa un lenguaje bíblico que no suavice el pecado, pues ese lenguaje nos hace ver la seriedad del pecado y asumimos toda la responsabilidad del mismo.

  • El que perdona debe mirar al evangelio y entonces otorgar el perdón.

  • Recordemos que debido a que hemos sido perdonados mucho más por Dios, es que podemos extender perdón. Nuestro pecado contra Dios es infinito y Él lo borró a través del sacrificio de Su Hijo en la cruz. Por consiguiente, podemos hacer lo mismo con aquellos que han pecado contra nosotros y nos piden perdón.

  • Muchos predicadores o gurús de auto-ayuda nos dicen que debemos perdonar para sentirnos mejor y no cargar un peso innecesario. Pero esa es una razón egoísta para perdonar. La mayor razón bíblica para hacerlo es porque hemos sido perdonados de una ofensa mucho mayor. Cuando alguien peca contra nosotros, su deuda o su ofensa es finita porque pecó contra seres finitos. Cuando nosotros pecamos, nuestra ofensa es, en primer lugar, en contra de Dios. Él es un ser infinito y por ende, nuestra deuda u ofensa es infinita o imposible de pagar (recordar parábola de los dos deudores en Mateo 18:23-35). Por eso Dios mismo tuvo que tomar nuestro lugar para poder pagar la deuda de nuestro pecado contra Él. Y por eso perdonamos, porque el Señor Jesús pagó nuestra deuda completa.  Así que tomemos en serio el perdón y perdonemos como fuimos perdonados. (Lo que Cristo ya hizo por mí, me habilita para querer y para  poder hacer lo que Él pide de mí).


Preguntas para responder en casa y comentar en el grupo pequeño.


1.    ¿En cuáles áreas de tu matrimonio eres más tentado a ser independiente y por qué?

2.    ¿De qué maneras estás contribuyendo al crecimiento espiritual de tu cónyuge?

3.    ¿Qué te es más difícil, perdonar o pedir perdón y por qué crees que te es tan difícil?

4.    Menciona un ejemplo de alguna ocasión en la que tu pareja te ofendió y decidiste pasar por alto la ofensa, y qué te motivó a hacerlo.