banner

note:

Dinámica inicial

  • Los participantes están en mesa de 3 parejas
  • Se entrega dos paquetes de vasos por mesa.
  • El reto es construir la torre más alta
  • La mesa ganadora
    • COmparte su secreto
    • recibe unos chococales
  • Ahora construiran lo mismo
    • sobre una superficie inestable
    • Con los ventiladores encendidos
    • Conectar con la realidad de vivir en un mundo caído

note:


El fundamento del

Matrimonio


I. ¿Cuál es la motivación para el matrimonio?

note:

  • Tal vez la motivación más fuerte de la mayoría de los hombres y mujeres no creyentes, es el deseo de ser felices, y se casan porque están convencidos de que la persona a la que unirán sus vidas hará posible que se les cumpla ese deseo, pues les traerá la felicidad que tanto anhelan.

  • Los matrimonios que empiezan con cónyuges que buscan su propia felicidad están destinados al fracaso, porque con esa visión egoísta, un matrimonio no puede cumplir la misión o el propósito para el cual fue diseñado, el cual consiste en que Dios sea glorificado a través de nuestro matrimonio. Pero para que esto pueda suceder, es necesario que ambos cónyuges deseen glorificar a Dios individualmente, y esto requiere morir a los deseos personales con el fin de vivir juntos para un propósito eterno.  

  • El principio que debe gobernar nuestro matrimonio y todas las áreas de nuestra vida, es el hecho de que fuimos creados para dar gloria a Dios, porque sólo Él merece toda la gloria. Leer Isaías 43:7


Isaías 43:7

7 A todo el que es llamado por Mi nombre
Y a quien he creado para Mi gloria,
A quien he formado y a quien he hecho».


Isaías 42:8

8 Yo soy el Señor, ese es Mi nombre;
Mi gloria a otro no daré,
Ni Mi alabanza a imágenes talladas.

note:

  • El Catecismo de Westminster lo expresa así: [!quote] Cita “El propósito principal de un ser humano es dar gloria a Dios y disfrutarlo por siempre.”

  • Esto es cierto para todo ser humano, pero para los que somos discípulos de Cristo es aún más relevante porque para eso fue que Dios nos redimió.


Santiago 4:1-3


1 ¿De dónde vienen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No vienen de las pasiones que combaten en sus miembros?


2 Ustedes codician y no tienen, por eso cometen homicidio. Son envidiosos y no pueden obtener, por eso combaten y hacen guerra. No tienen, porque no piden.


3 Piden y no reciben, porque piden con malos propósitos, para gastar_lo_ en sus placeres.

note:

  • Su yo no vivo para la gloria de Dios, sino para mi propia gloria,
    • y mi pareja no  vive para mi gloria, entonces,
    • voy a entrar en guerra contra ella,
    • porque no estoy obteniendo lo que deseo.
  • Pero
  • Dios nos llama a reflejar en nuestro matrimonio el glorioso evangelio:
    • un Dios soberano y santo da Su vida por pecadores que no lo merecen.
    • Nuestro matrimonio refleja esa gloriosa realidad cuando damos nuestra vida por el bien del otro.

Idea Clave:


Cuando comprendemos que el matrimonio no fue diseñado únicamente para nuestra felicidad personal, sino para la gloria de Dios, esta verdad comienza a transformar nuestras vidas y a moldear nuestro matrimonio conforme al propósito de Dios

note:

  • La razón para esto es que:

    • Cuando el matrimonio es controlado por la búsqueda de la felicidad individual, los cambios para bien no son permanentes porque vienen de motivaciones egoístas que dan fruto únicamente mientras nuestras expectativas son cumplidas.
    • Pero cuando cambiamos motivados por glorificar a Dios, nuestra transformación perdurará, porque no depende de que nuestra pareja esté comportándose de la manera que deseamos o esperamos.
  • Debemos reconocer que es imposible vivir para la gloria de Dios por nuestras propias fuerzas, porque somos seres caídos con una tendencia a vivir para nuestra gloria y nuestros deseos.

    • Por eso es que necesitamos del poder y la esperanza del evangelio. Necesitamos ir a la cruz de Cristo para recibir el perdón por vivir centrados en nosotros mismos y para recibir el poder para ser transformados a Su imagen y así vivir para Su gloria. Cristo dio Su vida en la cruz para que nuestros matrimonios pudieran centrarse en Dios y Su gloria, y no en nosotros mismos.
  • Para tener un buen matrimonio la meta no debe ser que este sea exitoso,

    • sino más bien, que ambos cónyuges deseen glorificar a Dios en su relación matrimonial.
    • Solo la gracia de Dios que viene a nosotros por medio de Cristo y Su evangelio puede hacer que esto suceda, y al rendirnos completamente a Él, el mensaje del evangelio obrará con poder en nuestras vidas y buscaremos que en nuestro matrimonio Él se lleve toda la gloria.

II. ¿Dónde debo poner mi atención?

note:

  • Para que un matrimonio glorifique a Dios, ambos cónyuges deben vivir una vida de constante arrepentimiento,

    • en la que cada individuo está mirando su pecado y lidiando con el mismo delante de Dios.
    • Esto implica que cada individuo camina de forma penitente y está más preocupado por su pecado que por el pecado del otro.
  • La doctrina bíblica del pecado nos  enseña que todos somos pecadores y, aunque ya hemos sido salvados por la gracia de Dios, todavía tenemos una lucha contra el pecado.

    • Por consiguiente, una vida de arrepentimiento requiere que un creyente esté constantemente examinando su vida para ver si sus acciones, pensamientos o motivaciones son contrarios al llamado de Dios de vivir para Su gloria.

Romanos 8:13

13 Porque si ustedes viven conforme a la carne, habrán de morir; pero si por el Espíritu hacen morir las obras de la carne, vivirán.

note:

  • Romanos 8:13 nos exhorta a identificar las obras de la carne en nuestra vida, y por el poder del Espíritu Santo que mora en nosotros, hacer que esas obras mueran en nuestra vida .
    • Aplicar este pasaje a la vida matrimonial significa que el creyente casado es llamado a vivir una vida de arrepentimiento en la que constantemente revisa sus  respuestas (palabras y acciones), sus actitudes y sus motivaciones al convivir día a día con su cónyuge.
    • Y el matrimonio dará un gran paso hacia el cumplimiento del propósito de dar gloria a Dios, cuando cada uno de los cónyuges está más preocupado por su propio pecado que por el pecado de su pareja.

Mateo 7:1-5


1 »No juzguen para que no sean juzgados. 2 Porque con el juicio con que ustedes juzguen, serán juzgados; y con la medida con que midan, se les medirá.


3 »¿Por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? 4 ¿O cómo puedes decir a tu hermano: “Déjame sacarte la mota del ojo”, cuando la viga está en tu ojo?


5 ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano.

note:

  • El Señor Jesús nos exhorta a vivir de esta forma en Mateo 7:1-5 (leer texto). En este pasaje el Señor no está diciendo que nunca debemos corregir las debilidades de otros o las formas en que otras personas pecan contra nosotros,
    • pues en Mateo 18 y Gálatas. 6:1 Dios nos llama a hacer exactamente eso.
    • Pero Jesús sí nos exhorta a que antes de ir a corregir a mi cónyuge o a cualquier otra persona, debo primero examinar mi corazón y reconocer mi pecado.

Idea Clave:

Las parejas que glorifican a Dios no mantienen una lista de aspectos que su cónyuge debe mejorar. En cambio, mantienen una lista de todo aquello que, personalmente, necesitan mejorar.

note:

  • Lo que el Señor Jesús nos manda hacer en Mateo 7 es clave para la salud de nuestro matrimonio porque nos enseña que, antes de lidiar con el pecado del otro, primero tengo que lidiar con mi  propio pecado.
  • La razón para esto es muy sencilla:

Idea Clave:

Hasta que no lidiemos con nuestro pecado, no estaremos en la condición de santidad necesaria como para tratar con el pecado del otro.

note:

  • Si no nos arrepentimos primero de nuestro pecado, solo produciremos ira, autocompasión o resentimiento, y esto hará más grande el conflicto en lugar de resolverlo.
  • El mirar primero nuestro pecado nos recuerda que somos pecadores y no víctimas,
    • y esto nos permite comunicarnos con nuestro cónyuge no como si fuera nuestro enemigo, sino como lo que es, otro pecador que viaja a nuestro lado en esta vida.
    • Lo más importante que debemos aprender de esta reflexión, es que constantemente
      • necesitamos ser impulsados y guiados por el Espíritu Santo a examinarnos primero a nosotros mismos, antes de apuntar o denunciar la falta del otro.
      • Debemos siempre ver hacia la cruz y eso nos marcará, porque al ver al Hijo de Dios morir por nuestro pecado, entendemos que siempre es nuestro pecado lo que más nos  debe importar. Aquel que primeramente ve su necesidad de misericordia, y que ya la ha recibido en la persona y obra de Jesucristo, será movido a extender misericordia a otro.
  • ¿Captas la importancia de lo que Jesús nos enseña en Mateo 7 al decirnos que no estamos capacitados para corregir a otro hasta que examinemos nuestro pecado?
    • Entender y recordar esto es crucial porque el pecado nos ciega.
    • Mientras no examines tu propio corazón, siempre vas a ver a tu cónyuge como el culpable y nunca vas a reconocer que existe la posibilidad de que tu pecado no te permita ver la situación de una manera objetiva.
    • Si primero miramos nuestro pecado (la viga en nuestro ojo) en lugar de primero querer sacar la mota del ojo de nuestra pareja, nos acercaremos a él/ella con misericordia y humildad, porque nosotros hemos recibido esa misericordia de parte de Cristo.

Dinámica:

  • Dos personas al frente.
    • Que con amabilidad, den una sugerencia de como podrían mejorar su outfit.
    • ¿Es fácil?
    • Una sugerencia de como puedes mejorar el tuyo
    • Espejo.
    • ¿Por qué es más fácil señalar al otro?

III. ¿Quién es el verdadero enemigo?

note:

  • Cuando aplicamos a nuestra vida el principio que el Señor Jesús nos  enseña en Mateo 7, y estamos dispuestos a quitarnos la viga primero, demostramos que nuestra prioridad es glorificar a Dios.
  • Pero cuando hacemos lo contrario y tratamos de remover la mota de nuestra pareja antes de lidiar con nuestro pecado, estamos reflejando que nuestra motivación es nuestra propia gloria, lo cual es evidencia de que buscamos que nuestro cónyuge actúe para nuestro beneficio, más de lo que deseamos que Dios sea glorificado en nuestro matrimonio.

Debemos ser humildes y admitir que nuestro mayor obstáculo para glorificar a Dios en el matrimonio no es el Diablo, el mundo, ni nuestro cónyuge, sino nuestro propio pecado.

note:

  • ¿Qué es el pecado?
  • De acuerdo a la Biblia, pecado es todo quebrantamiento de la ley o de los mandamientos de Dios, ya sea en hechos, pensamientos o naturaleza.
  • Si profundizamos en la definición bíblica del pecado, entonces descubriremos que nuestro problema es mucho más grave y amplio de lo que pensamos.
  • Muchas personas tienen un entendimiento erróneo del pecado, porque consideran como pecado solamente las acciones que llevan a cabo y que son contrarias a la voluntad de Dios.
    • Pero lo cierto es que podemos pecar con nuestros pensamientos y actitudes o deseos.
    • Por ejemplo, podemos evitar ver pornografía, pero por dentro estar llenos de lujuria. O podemos ser amables y reflejar cortesía, pero por dentro estar llenos de ira.
  • La definición bíblica de pecado también nos enseña que el pecado es parte de nuestra naturaleza.
    • Pecamos porque somos pecadores, culpables desde nuestra concepción porque hemos heredado la pecaminosidad y la culpa de Adán.
    • Cuando nos damos cuenta de que el pecado es una ofensa contra Dios y que todos somos pecadores, ya sea por acción, pensamiento o naturaleza, somos movidos a tomar el pecado con bastante seriedad.

Romanos 6:6

6 Sabemos esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con Cristo, para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado;


Romanos 6:14

14 Porque el pecado no tendrá dominio sobre ustedes, pues no están bajo la ley sino bajo la gracia.Libertados del pecado


Romanos 6:18

18 y habiendo sido libertados del pecado, ustedes se han hecho siervos de la justicia.

note:

  • El evangelio nos revela que Cristo ya lidió con nuestro pecado en la cruz y que lo venció de una vez por todas.

    • Por lo tanto, no debemos temer luchar contra nuestro pecado, pensando que jamás lo podremos vencer, porque lo cierto es que por la obra de Cristo, el dominio del pecado en nuestras vidas ya ha sido roto (leer Romanos 6:6, 14, 18, 22).
    • Una razón muy común por la que evitamos luchar contra nuestros pecados es porque no queremos identificar y reconocer pecados que aún nos dominan.
      • No nos gusta reconocer que somos culpables, que hemos quebrantado la ley de Dios.
      • Se nos hace muy difícil identificar y reconocer nuestro pecado en medio  de un conflicto porque eso requiere que admitamos nuestra culpa o responsabilidad personal en el conflicto.
  • El evangelio nos muestra que es posible remover todo temor a identificar y reconocer nuestro pecado porque Cristo ya pagó por todo pecado que encontremos en nuestra  vida, y ya no hay condenación por ese pecado (Rom 8:1).


Romanos 8:1

1 Por tanto, ahora no hay condenación para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu.

note:

  • Esto nos  debe llevar a ser las personas más francas y honestas de este mundo.

    • Debemos animarnos porque Cristo derrotó al pecado y ya no tenemos que ser sus esclavos y podemos crecer en santificación.
    • Confiamos en el poder libertador de Dios en Cristo proclamado en el evangelio, y confiamos en Su poder transformador para nuestra vida, el cual nos lleva a buscar la reconciliación en medio de cualquier conflicto.
  • El pecado es nuestro enemigo, pero por medio del poder del evangelio podemos enfrentarlo y revertir los efectos de la caída en nosotros.

    • Es cierto que no podemos ser perfectos en esta vida porque eso solo sucederá cuando Dios nos dé nuestros cuerpos glorificados.
    • Pero por la gracia de Dios podemos comenzar a restaurar la imagen de Dios en nosotros y vivir para Su gloria. Para que esto suceda, la tarea de identificar y mortificar nuestro pecado y no el de mi pareja, debe ser la prioridad de cada cónyuge en su matrimonio.
  • Si vamos a luchar contra nuestro pecado, es importante saber cómo funciona el pecado.

    • Uno de los principales problemas de los creyentes es que no conocemos a nuestro enemigo y en muchas ocasiones ni siquiera podemos identificarlo
      • (y cuándo nuestro cónyuge lo identifica, en lugar de darle gracias, nos enojamos y nos defendemos o justificamos).
    • No podemos pelear contra un enemigo al que no reconocemos, y por eso es de suma importancia que discernamos cuándo y dónde el pecado está actuando en nosotros. Y también es importante que lo llamemos por su nombre.

¿Cómo actúa el pecado?


Jer 17:9

9 »Más engañoso que todo es el corazón,
Y sin remedio;
¿Quién lo comprenderá?

note:

  • Lo primero que debemos saber es que tiene una dimensión de engaño.
    • El pecado es difícil de detectar o se manifiesta en nuestra vida de maneras que no son fáciles de identificar. 
    • La Escritura nos advierte que nuestro corazón es engañoso (leer Jeremías 17:9) y allí es donde anida el pecado.
      • Por eso siempre debemos tener una duda saludable con respecto a lo que nuestro corazón está manifestando.
      • Por ejemplo, en medio de un conflicto con nuestra pareja, siempre debemos dudar de que nuestras intenciones sean completamente correctas, o que conocemos a la perfección las intenciones del otro.
      • Debemos estar alertas y reconocer que nuestro pecado nos va querer justificar al decirnos que no somos responsables de ningún aspecto del conflicto.

Hebreos 3:13

13 Antes, exhórtense los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: «Hoy»; no sea que alguno de ustedes sea endurecido por el engaño del pecado.

note:

  • El pecado también se comporta como un virus que entra en nosotros y afecta nuestras funciones. Empieza afectando nuestra capacidad de ver con claridad la realidad y endurece nuestro corazón.

    • Debemos estar alerta a los efectos del pecado y pedirle al Señor que nos ayude a ver cómo se esconde y cómo altera nuestro modo de pensar, porque el pecado hace que creamos cosas que no son verdad y que son contrarias a nuestra realidad a la luz del evangelio.
  • Todas nuestras relaciones se afectan cuando estamos en pecado.

    • El pecado nos dirá que estamos bien y que todos los demás están mal.
    • Nos hace creer que los demás nos harán daño y nos aísla de aquellos que amamos.
    • Y en lugar de luchar contra nuestro pecado, terminamos luchando contra nuestro cónyuge.
  • Debemos tomar muy en serio la realidad de la presencia del pecado en nuestra vida, porque nuestra salud espiritual, nuestras relaciones y, sobre todo, la gloria de Dios están en juego.

    • Tan serio es el pecado, que el mismísimo Hijo de Dios tuvo que dar Su vida en una cruz para librarnos de las consecuencias del pecado.

Romanos 7:18-19

18 Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno. Porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no. 19 Pues no hago el bien que deseo, sino el mal que no quiero, eso practico.

note:

  • El pecado es fuerte y esclavizador. Muchas veces pensamos que el pecado no nos va a afectar y que podemos dominarlo o tolerarlo.

    • Entramos en patrones de pecado porque pensamos que podemos dejar de pecar en cualquier momento.
    • Pero el pecado es más fuerte que nosotros y solo por el poder del Espíritu Santo podemos resistirlo y vencerlo. No lo tomemos a la ligera.
  • Recordemos siempre quién es nuestro enemigo.

  • |El enemigo no es mi pareja. Nuestro enemigo es el pecado.

  • Debemos recordarlo cuando se presente el próximo conflicto, y también debemos recordar que por la gracia de Dios podemos luchar contra nuestro pecado  porque Cristo murió en la cruz para que podamos identificarlo y vencerlo por el poder de Su Espíritu que mora en nosotros, a fin de que podamos crecer en aquellas áreas donde el pecado ha estado ganando la batalla.


Preguntas para responder en casa y comentar en el grupo pequeño.

note:

1.     ¿En cuáles áreas o aspectos de tu matrimonio te es más difícil morir a tus deseos egoístas para glorificar a Dios?

2.    Al tener un conflicto con tu pareja, ¿Qué te ayudaría a cultivar el hábito de identificar primero tu propio pecado y no el de tu cónyuge?

3.    ¿Cuáles verdades que se mencionaron en esta lección, te pueden ayudar a tener siempre presente que tu enemigo es tu pecado y no tu esposo o tu esposa?

4.    ¿Por qué no debemos temer el identificar, reconocer y confesar cualquier pecado en nuestro matrimonio, o en cualquier área de nuestra vida?