Lectura devocional en Juan 17:11-19

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Hoy continuamos nuestra tiempo para profundizar el evangelio de Juan. Espero que este hoja te sirva como una guía para realizar su propio devocional

Agradece

Empieza este tiempo agradeciendo a Dios por todos los beneficios que te ha dado en Cristo Jesús.

Busca a Dios en oración

Inicia adorándolo

Lee con cuidado este fragmento del Salmo 57, mientras lo haces pídele al Espíritu que te ayude a ver el poder y la soberanía de Dios.

1 Ten piedad de mí, oh Dios, ten piedad de mí,
Porque en Ti se refugia mi alma;
En la sombra de Tus alas me ampararé
Hasta que la destrucción pase.
2 Clamaré al Dios Altísimo,
Al Dios que todo lo hace para mí.
3 Él enviará desde los cielos y me salvará;
Él reprocha al que me pisotea. (Selah)
Dios enviará Su misericordia y Su verdad.

¿Cómo te inspira este Salmo a adorar a Dios?

Motivo de oración

Oh Señor, mi Rey soberano,
Tú gobiernas con poder absoluto y con amor infinito sobre toda la creación. Ninguna fuerza puede resistir tu voluntad ni contradecir tus designios. Eres el Altísimo, y tu fortaleza no tiene comparación.

Conoces nuestra condición frágil; somos criaturas débiles y pasajeras. En un momento florecemos en vigor, y al siguiente, nuestra vida pende de un hilo. ¿Qué es nuestra sabiduría sino necedad frente a tu omnisciencia? ¿Qué valor tienen nuestros planes, aun los más elaborados, cuando tus decretos, santos y perfectos, prevalecen eternamente? ¿Qué es mi estabilidad, mi intelecto o mis esfuerzos, si no un aliento que se desvanece?

Señor, desde esta fragilidad clamo a ti, porque aunque soy pequeño y vulnerable, encuentro refugio bajo la sombra de tus alas. Allí, y solo allí, mi alma está segura. Ni adversidad ni mortandad, ni angustia ni aflicción pueden quitarme de tu abrigo. Mi confianza descansa en tu promesa eterna: Cristo llevó sobre sí toda mi maldición, y por ello, solo tienes para mí gracia y bendición.

Hoy elevo mi clamor delante de ti, no confiando en mí, sino en la obra y la persona de tu Hijo. En la cruz Él compró mi redención, mi justificación, mi adopción y mi paz. Si tú, oh Padre, no escatimaste a tu Hijo para redimirme, ¿cómo no me sostendrás también en cada prueba y tribulación? Si me has liberado del dominio del pecado, me librarás asimismo de la tentación, de la aflicción y aun de la misma muerte, por el amor de tu nombre y por los méritos de Cristo Jesús.

Esta es mi certeza, mi ancla firme: que jamás seré defraudado, pues toda tu fidelidad se encuentra en Cristo. Por esto te adoro, Señor, y te alabo con corazón rendido, en el nombre de tu Hijo amado. Amén.

Lectura inicial

Después de pedir la guía del Señor, lee con cuidado Juan 17:11-19. Te aconsejo que leas el pasaje tres o cuatro veces, de ser posible en distintas traducciones.

11 »Ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y Yo voy a Ti. Padre santo, guárdalos en Tu nombre, el nombre que me has dado, para que sean uno, así como Nosotros somos uno. 12 Cuando Yo estaba con ellos, los guardaba en Tu nombre, el nombre que me diste; y los guardé y ninguno se perdió, excepto el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliera. 13 Pero ahora voy a Ti; y hablo esto en el mundo para que tengan Mi gozo completo en sí mismos. 14 »Yo les he dado Tu palabra y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. 15 No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno. 16 Ellos no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. 17 »Santifícalos en la verdad; Tu palabra es verdad. 18 Como Tú me enviaste al mundo, Yo también los he enviado al mundo. 19 Y por ellos Yo me santifico, para que ellos también sean santificados en la verdad.

Preguntas de meditación

¿Cómo este pasaje muestra la majestad y la santidad de Dios?

¿Cómo este pasaje apunta una necesidad de redención en mi vida?

¿De qué manera este pasaje apunta a Cristo?

¿Qué verdad debo creer para ser transformado a la imagen de Cristo?

Preguntas para profundizar

  1. En este pasaje, Cristo ora por la unidad de la Iglesia. ¿Qué estás haciendo en tu vida diaria para preservar esa unidad y reflejar el amor de Cristo?
  2. ¿Eres consciente de que Cristo intercede por ti ante el Padre para tu protección? ¿Cómo experimentas esta protección en tu vida cotidiana?
  3. ¿De qué manera buscas la santificación diaria a través de la Palabra de Dios, conforme al deseo de Jesús de que seamos santificados en la verdad?
  4. ¿Qué aspectos del mundo representan una tentación para ti? ¿Qué pasos prácticos puedes tomar para alejarte de estas tentaciones y vivir como alguien apartado para Dios?
  5. ¿Eres consciente de que Cristo te ha enviado al mundo con un propósito? ¿Cómo estás llevando a cabo esta misión en fidelidad a Su llamado?

Idea Clave:

En Juan 17:11-19, vemos a Cristo orando como nuestro Sumo Sacerdote, intercediendo por Su pueblo con un amor eterno y perfecto. Él clama al Padre por nuestra unidad, nuestra protección y nuestra santificación. Jesús, quien es la Palabra viva, nos santifica en la verdad de Su evangelio, apartándonos para Su gloria mientras permanecemos en un mundo hostil. Él nos sostiene con Su gracia, pues Su obra en la cruz ha garantizado que ningún poder, tentación o adversidad pueda arrebatarnos de Su mano. Nuestra esperanza firme descansa en Su intercesión constante y Su victoria sobre el pecado y la muerte, asegurándonos que, mientras caminemos en este mundo, Su fidelidad nos mantendrá hasta el fin. ¡Qué descanso saber que estamos seguros en Cristo, nuestro Redentor y Guardador!

Determina

Usa este espacio para expresar en una frase breve y específica que determinación tomarás tras leer ese pasaje y escribe una breve oración donde pidas la Ayuda del Espíritu.

Eleva una oración

Pidiendo al Espíritu la fe y el poder para vivir Su palabra.