
Hoy continuamos nuestra tiempo para profundizar el evangelio de Juan. Espero que este hoja te sirva como una guía para realizar su propio devocional
Agradece
Empieza este tiempo agradeciendo a Dios por todos los beneficios que te ha dado en Cristo Jesús.
Busca a Dios en oración
Inicia adorándolo
Lee con cuidado este fragmento del Salmo 51, mientras lo haces pídele al Espíritu que te ayude a ver el poder y la soberanía de Dios.
1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a Tu misericordia;
Conforme a lo inmenso de Tu compasión, borra mis transgresiones.
2 Lávame por completo de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.
3 Porque yo reconozco mis transgresiones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.
¿Cómo te inspira este Salmo a adorar a Dios?
Motivo de oración
Padre celestial, reconozco mi necesidad de tu misericordia y tu compasión infinita. Como el rey David clamó a Ti, también clamo hoy, pidiendo que tengas piedad de mí, conforme a tu gran misericordia. Lávame de mis maldades y límpiame de mi pecado, pues solo en Cristo encuentro el perdón y la redención. Él, siendo sin pecado, murió en la cruz por mis transgresiones y resucitó para darme vida eterna.
Señor, estoy consciente de mis transgresiones y mi pecado está siempre delante de mí. No puedo esconder mis errores y fallas ante tus ojos. Pero me acerco a Ti con un corazón contrito y humillado, confiando en la obra redentora de Cristo en la cruz. Cristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, y en Él encuentro la salvación y perdón.
Te ruego, Señor, que derrames tu gracia sobre mí y me renueves con tu Espíritu Santo. Que mi vida sea un testimonio de tu amor redentor y tu poder transformador. Ayúdame a caminar en tus caminos y a vivir en santidad, reflejando tu luz en todo lo que hago. En el nombre poderoso de Jesús, amén.
Lectura inicial
Después de pedir la guía del Señor, lee con cuidado Juan 13:18-38. Te aconsejo que leas el pasaje tres o cuatro veces, de ser posible en distintas traducciones.
18 No hablo de todos ustedes. Yo conozco a los que he escogido; pero es para que se cumpla la Escritura: “El que come Mi pan ha levantado contra Mí su talón”. 19 Se lo digo desde ahora, antes de que pase, para que cuando suceda, crean que Yo soy. 20 En verdad les digo, que el que recibe al que Yo envíe, me recibe a Mí; y el que me recibe a Mí, recibe a Aquel que me envió». 21 Habiendo dicho Jesús esto, se angustió en espíritu, y testificó y dijo: «En verdad les digo que uno de ustedes me entregará». 22 Los discípulos se miraban unos a otros, y estaban perplejos sin saber de quién hablaba. 23 Uno de Sus discípulos, el que Jesús amaba, estaba a la mesa reclinado en el pecho de Jesús. 24 Por eso Simón Pedro le hizo señas, y le dijo: «Di_nos_ de quién habla». 25 Entonces él, recostándose de nuevo sobre el pecho de Jesús, le dijo: «Señor, ¿quién es?». 26 Entonces Jesús respondió: «Es aquel a quien Yo le dé el pedazo de pan que voy a mojar». Y después de mojar el pedazo de pan, lo tomó y se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. 27 Y después de comer el pan, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: «Lo que vas a hacer, hazlo pronto». 28 Pero ninguno de los que estaban sentados a la mesa entendió por qué le dijo esto. 29 Porque algunos pensaban que como Judas tenía la bolsa del dinero, Jesús le decía: «Compra lo que necesitamos para la fiesta», o que diera algo a los pobres. 30 Y Judas, después de recibir el bocado, salió inmediatamente; y ya era de noche. 31 Entonces, cuando salió, Jesús dijo: «Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en Él. 32 Si Dios es glorificado en Él, Dios también lo glorificará en Él mismo, y lo glorificará enseguida. 33 Hijitos, estaré con ustedes un poco más de tiempo. Me buscarán, y como dije a los judíos, ahora también les digo a ustedes: “adonde Yo voy, ustedes no pueden ir”. 34 »Un mandamiento nuevo les doy: “que se amen los unos a los otros”; que como Yo los he amado, así también se amen los unos a los otros. 35 En esto conocerán todos que son Mis discípulos, si se tienen amor los unos a los otros». 36 «Señor, ¿adónde vas?», le preguntó Simón Pedro. Jesús respondió: «Adonde Yo voy, tú no me puedes seguir ahora, pero me seguirás después». 37 Pedro le dijo: «Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora mismo? ¡Yo daré mi vida por Ti!». 38 Jesús le respondió: «¿Tu vida darás por Mí? En verdad te digo, que no cantará el gallo sin que antes me hayas negado tres veces.
Preguntas de meditación
¿Cómo este pasaje muestra la majestad y la santidad de Dios?
¿Cómo este pasaje apunta una necesidad de redención en mi vida?
¿De qué manera este pasaje apunta a Cristo?
¿Qué verdad debo creer para ser transformado a la imagen de Cristo?
Preguntas para profundizar
- ¿Por qué Jesús anunció la traición de Judas a pesar de saber lo que iba a suceder?
- ¿Cómo la reacción de los discípulos ante la traición de Judas nos muestra la importancia de la lealtad y la confianza en nuestra vida cristiana?
- ¿Qué lecciones podemos aprender de la enseñanza de Jesús sobre el nuevo mandamiento de amarnos unos a otros?
- ¿Cómo el amor sacrificial de Jesús, al saber que iba a ser traicionado, nos desafía a amar a los demás incondicionalmente?
- ¿De qué manera la negación de Pedro y la restauración posterior por parte de Jesús nos enseña sobre la gracia y el perdón de Dios?
Idea Clave:
Este pasaje nos muestra, a través de la traición de Judas y la negación de Pedro, la debilidad humana y nuestra necesidad de perdón y gracia. Jesús, al conocer lo que le esperaba, nos muestra un amor más grande que el fracaso humano. ¿Cómo pudo, Jesús, hablar a Judas con tanta paciencia y ternura sabiendo que lo traicionaría? ¿Cómo pudo tratar a Pedro con amor sabiendo que estaba a punto de negarlo? ¿Cómo podía amar a discípulos que desntro de unas horas lo abandonarían?
Tan grande es el amor de Cristo que no solo nos mandó a amarnos, sino que por medio de Su muerte nos demostró el más grande amor. Ahora, Él nos manda a amarnos unos a otros como Él nos ha amado. Sí, a veces puede ser difícil, pero quienes recibido un amor tan inmenso, y debido a la obra del Espíritu, somos capaces de reflejarlo.
Determina
Usa este espacio para expresar en una frase breve y específica que determinación tomarás tras leer ese pasaje y escribe una breve oración donde pidas la Ayuda del Espíritu.
Eleva una oración
Pidiendo al Espíritu la fe y el poder para vivir Su palabra.