
Hoy continuamos nuestra tiempo para profundizar el evangelio de Juan. Espero que este hoja te sirva como una guía para realizar su propio devocional
Agradece
Empieza este tiempo agradeciendo a Dios por todos los beneficios que te ha dado en Cristo Jesús.
Busca a Dios en oración
Inicia adorándolo
Lee con cuidado este fragmento del Salmo 48, mientras lo haces pídele al Espíritu que te ayude a ver el poder y la soberanía de Dios.
9 Hemos meditado en Tu misericordia, oh Dios,
En medio de Tu templo.
10 Oh Dios, como es Tu nombre,
Así es Tu alabanza hasta los confines de la tierra;
Llena de justicia está Tu diestra.
11 Alégrese el monte Sión,
Regocíjense las hijas de Judá,
A causa de Tus juicios.
12 Caminen por Sión y vayan alrededor de ella;
Cuenten sus torres;
13 Consideren atentamente sus murallas,
Recorran sus palacios,
Para que lo cuenten a la generación venidera.
14 Porque Este es Dios,
Nuestro Dios para siempre;
Él nos guiará hasta la muerte.
¿Cómo te inspira este Salmo a adorar a Dios?
Motivo de oración
Señor y Rey Todopoderoso, cada vez que contemplamos tu poder revelado en la creación, quedamos asombrados. Los cielos proclaman tu gloria, tu poder, tu sabiduría, tu belleza y tu excelencia. Pero cuando contemplamos tu misericordia revelada en el evangelio, nuestros corazones quedan prendados de ti. ¿Cómo es posible que exista un amor, una gracia y una compasión tan inmensos como los que mostraste al enviar a tu Hijo a la cruz?
¿Qué clase de loco amor ama hasta el fin (Juan 13:1)? ¿Quién podría dar su vida no solo por sus amigos, sino para convertir a los enemigos en hijos (Romanos 5:10)? ¿Cuán grande es tu gracia que no solo nos has salvado, sino que también prometes guardarnos en la fe hasta el final (Filipenses 1:6)? ¿Qué misericordia tan inmensa que provees para todas nuestras necesidades (Filipenses 4:19)? E incluso, cuando llega la prueba y el dolor, estás a nuestro lado y usas todo para nuestro beneficio (Romanos 8:28).
Oh Rey, por eso eres digno de alabanza. Solo tu nombre es digno, y hoy, postrado ante ti, te exalto y me rindo a tu majestad. En polvo y ceniza, con temor y temblor, rindo mi vida a tu soberanía para que hagas conmigo conforme a tu voluntad (Job 42:6). No temo decir estas palabras, porque confío en tu amor y bondad. Hasta el momento, me has provisto de todo lo necesario, pero no confío en la provisión, sea mucha o poca. No confío en mis fuerzas, ni en mi sabiduría o fortaleza. Confío en ti, mi Rey, mi Dios. Y por la obra de Cristo puedo llamarte Padre, sé que me amas y me sustentas (Gálatas 4:6). Tu Hijo prometió estar conmigo hasta el fin del mundo (Mateo 28:20), y sé que mientras viva, me llevarás de la mano hasta que mi último aliento me lleve a tu presencia (Salmos 73:23-24).
Gloria a tu nombre, en Cristo Jesús.
Concentrate
Lectura inicial
Después de pedir la guía del Señor, lee con cuidado Juan 11:17-37. Te aconsejo que leas el pasaje tres o cuatro veces, de ser posible en distintas traducciones.
12 Al día siguiente, cuando la gran multitud que había venido a la fiesta, oyó que Jesús venía a Jerusalén, 13 tomaron hojas de las palmas y salieron a recibir a Jesús, y gritaban: «¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel». 14 Jesús, hallando un asnillo, se montó en él; como está escrito: 15 «No temas, mira, Sión; he aquí, tu Rey viene, montado en un pollino de asna». 16 Sus discípulos no entendieron esto al principio, pero después, cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que esto se había escrito de Él, y de que le habían hecho estas cosas. 17 Y así, la multitud que estaba con Jesús cuando llamó a Lázaro del sepulcro y lo resucitó de entre los muertos, daba testimonio de Él. 18 Por eso la multitud fue también a recibir a Jesús, porque habían oído que Él había hecho esta señal. 19 Entonces los fariseos se decían unos a otros: «¿Ven que ustedes no consiguen nada? Miren, todo el mundo se ha ido tras Él». 20 Había unos griegos entre los que subían a adorar en la fiesta; 21 estos fueron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaban: «Señor, queremos ver a Jesús». 22 Felipe fue y se lo dijo a Andrés; Andrés y Felipe fueron y se lo dijeron a Jesús. 23 Jesús les respondió: «Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. 24 En verdad les digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo; pero si muere, produce mucho fruto. 25 El que ama su vida la pierde; y el que aborrece su vida en este mundo, la conservará para vida eterna. 26 Si alguien me sirve, que me siga; y donde Yo estoy, allí también estará Mi servidor; si alguien me sirve, el Padre lo honrará.
Preguntas de meditación
¿Cómo este pasaje muestra la majestad y la santidad de Dios?
¿Cómo este pasaje apunta una necesidad de redención en mi vida?
¿De qué manera este pasaje apunta a Cristo?
¿Qué verdad debo creer para ser transformado a la imagen de Cristo?
Preguntas para profundizar
Idea Clave:
La multitud se agolpaba alrededor de Jesús, reconociéndolo como el Rey prometido. Sus adversarios reconocían su derrota y algunos extranjeros buscaban una oportunidad de acercarse a Él.
¿Cómo crees que se sentían los discípulos? En medio del bullicio del éxito, Jesús hace una declaración sorprendente: «Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado.» Quizá los discípulos pensaron que descenderían ángeles o que Jesús tomaría su apariencia celestial. Sin embargo, en lugar de eso, de una forma metafórica, Cristo explica que ha llegado el momento de morir para salvar a todos los que creen. La gloria de Jesús no estaba en el bullicio de la multitud, sino en su firme obediencia al Padre.
Este pasaje también tiene un llamado crucial: aquellos que creemos en Cristo somos llamados a aborrecer nuestra vida en este mundo. Esto significa que nuestro amor por Cristo debe superar cualquier otro amor. Este amor nos capacita a seguirle, incluso hasta la muerte, pero también en nuestro día a día. En medio del bullicio del estrés, del ocio y de las preocupaciones, el llamado a seguir a Cristo se mantiene firme.
¿Estás dispuesto a seguir a Cristo día a día, o dejarás que el bullicio te distraiga?
- En medio del éxito y la popularidad, Jesús habló de su inminente sacrificio. ¿Cómo entiendes la conexión entre la gloria de Cristo y Su obediencia al Padre hasta la muerte?
- Jesús utilizó la metáfora del grano de trigo que debe morir para producir fruto. EL lo hizo muriendo por nosotros, pero también nos llama a marlo hasta la muerte. ¿Qué pasos vas a dar para ‘morir’ a tus propios deseos para que la vida de Cristo se manifieste en ti?
- Jesús dijo que aquellos que aman su vida en este mundo la perderán. ¿Qué significa para ti aborrecer tu vida en este mundo por amor a Cristo?
- En medio del estrés, el ocio y las preocupaciones, ¿cómo mantienes tu enfoque en seguir a Cristo día a día?
Determina
Usa este espacio para expresar en una frase breve y específica que determinación tomarás tras leer ese pasaje y escribe una breve oración donde pidas la Ayuda del Espíritu.
Eleva una oración
Pidiendo al Espíritu la fe y el poder para vivir Su palabra.