Lectura devocional en Juan 8:1-20

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Hoy continuamos nuestra tiempo para profundizar el evangelio de Juan. Espero que este hoja te sirva como una guía para realizar su propio devocional

Agradece

Empieza este tiempo agradeciendo a Dios por todos los beneficios que te ha dado en Cristo Jesús.

Busca a Dios en oración

Inicia adorándolo

Lee con cuidado el Salmo 40, mientras lo haces pídele al Espíritu que te ayude a ver el poder y la soberanía de Dios.

1 Esperé pacientemente al Señor,
Y Él se inclinó a mí y oyó mi clamor.
2 Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso;
Asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos.
3 Puso en mi boca un cántico nuevo, un canto de alabanza a nuestro Dios.
Muchos verán esto, y temerán
Y confiarán en el Señor. 4 Cuán bienaventurado es el hombre que ha puesto en el Señor su confianza,
Y no se ha vuelto a los soberbios ni a los que caen en falsedad.
5 Muchas son, Señor, Dios mío, las maravillas que Tú has hecho,
Y muchos Tus designios para con nosotros;
Nadie hay que se compare contigo;
Si los anunciara, y hablara de ellos,
No podrían ser enumerados.

¿Cómo te inspira este Salmo a adorar a Dios?

Motivo de oración

Señor, Tú me rescataste de la perdición, de la vanidad de mi egoísmo y la locura de i pecado. Antes de conocerte estaba perdido y esclavizado por el pecado, pero era tan necio que me creía libre. Entonces alumbraste mis ojos con tu Espíritu y pude ver la gloria de Cristo, Su majestad gloriosa y la belleza de Su sacrificio. Me din cuenta de mi condición y corrí a Él. Él se inclino a mí y me sacó del poso de la destrucción del lodo cenagoso. Ahora mis pies están firmes sobre la roca y puedo caminar confiado porque sé que Tú estás conmigo. Mi Rey, no tengo forma de responder a tanta gracia. Entiendo que jamás podría pagar lo que has hecho, simplemente recibo tu salvación y tus promesas que me has dado en Cristo con alegría y humildad; y me rindo por completo a ti: te entrego mi corazón, mi mente, mis manos. Toda mi seguridad y toda mi esperanza viene de ti, Tú eres mi proveedor. En ti descanso hasta que me llames a casa, ya sea la tumba o el sonido de trompeta, no importa, finalmente mis ojos verán a mi salvador. Qué dicha. Te amo Rey, guía mi vida, llena mi mente, sacia mi corazón hasta ese día para que mi vida te glorifique. En Cristo Jesús, amén.

Concentrate

Lectura inicial

Después de pedir la guía del Señor, lee con cuidado Juan 7:37-53. Te aconsejo que leas el pasaje tres o cuatro veces, de ser posible en distintas traducciones.

Preguntas de meditación

¿Cómo este pasaje muestra la majestad y la santidad de Dios?

¿Cómo este pasaje apunta una necesidad de redención en mi vida?

¿De qué manera este pasaje apunta a Cristo?

¿Qué verdad debo creer para ser transformado a la imagen de Cristo?

Preguntas para profundizar

Idea Clave:

La primera parte de este pasaje nos muestra la extraordinaria gracia y misericordia que emana de Cristo. Cristo, el único libre de pecado y con la autoridad de condenar a la mujer, no la condeno. El dejó pasar su pecado y la envío a casa con esta instrucción: “vete y no peques más”. Según la ley, la mujer merecía morir. Aunque ella no lo sabía, Cristo moriría en la cruz y ahí el Padre descargaría sobre él el adulterio de esa mujer. Y los pecados de todos los redimidos. Esto debería hacernos preguntar, ¿Cómo debería reflejar la gracia que recibí?

  1. ¿Cuál es el papel de la gracia y la misericordia en el acto de Cristo al no condenar a la mujer?
  2. ¿De qué manera puedes reflejar la gracia que has recibido en tus interacciones diarias?
  3. ¿Cómo puedes enfrentar a alguien que ha cometido errores, imitando el ejemplo de Cristo?
  4. ¿Qué cambios prácticos puedes hacer en tu vida para demostrar la gracia que has experimentado en Cristo?

Idea Clave:

En la segunda sección, Jesús se presenta como la luz del mundo. Juan ya nos había revelado que Cristo es la luz que alumbra a todo hombre, y aquí se reafirma su poder y autoridad para transformar nuestras tinieblas en luz. Sin embargo, la respuesta de los fariseos refleja la reacción de todo ser humano: el rechazo. La declaración de Cristo en el versículo 19 es devastadora: A pesar de que los fariseos eran hombres que dedicaban horas a la oración, al estudio de las Escrituras y al ayuno, no conocían al Padre. Su confianza estaba puesta en sus ritos y obras, en lugar de confiar en Cristo. Esta enseñanza nos lleva a una reflexión profunda: ¿En qué confiamos nosotros? ¿Ponemos nuestra fe en nuestras propias acciones o en la gracia y la verdad de Cristo?

  • ¿Qué revela el Evangelio de Juan sobre Cristo como luz?
  • ¿Qué significa para ti que Jesús sea la luz que transforma nuestras tinieblas?
  • En situaciones difíciles, ¿en qué cosas tiendes a confiar más que en tu fe en Jesús?
  • ¿Hay algún hábito en tu vida que podría estar ocupando el lugar de tu fe en Cristo? ¿Qué vas a hacer para cambiarlo?

Determina

Usa este espacio para expresar en una frase breve y específica que determinación tomarás tras leer ese pasaje y escribe una breve oración donde pidas la Ayuda del Espíritu.

Eleva una oración

Pidiendo al Espíritu la fe y el poder para vivir Su palabra.