
Hoy continuamos nuestra tiempo para profundizar el evangelio de Juan. Espero que este hoja te sirva como una guía para realizar su propio devocional
Agradece
Empieza este tiempo agradeciendo a Dios por todos los beneficios que te ha dado en Cristo Jesús.
Busca a Dios en oración
Inicia adorándolo
Lee con cuidado el Salmo 36, mientras lo haces pídele al Espíritu que te ayude a ver el poder y la soberanía de Dios.
1 No te irrites a causa de los malhechores;
No tengas envidia de los que practican la iniquidad.
2 Porque como la hierba pronto se secarán
Y se marchitarán como la hierba verde.
3 Confía en el Señor, y haz el bien;
Habita en la tierra, y cultiva la fidelidad.
4 Pon tu delicia en el Señor,
Y Él te dará las peticiones de tu corazón.
5 Encomienda al Señor tu camino,
Confía en Él, que Él actuará;
6 Hará resplandecer tu justicia como la luz,
Y tu derecho como el mediodía.
¿Cómo te inspira este Salmo a adorar a Dios?
Motivo de oración
Oh Rey eterno, transforma mi corazón para que mis ojos se fijen en las cosas celestiales, no en las terrenales. Mi corazón, por naturaleza, busca las cosas que perecen, las que la polilla y el orín destruyen. Pero Tú, en tu infinita gracia, me has dado un nuevo corazón. Confiado en tu promesa, te ruego que lo renueves, para que mi mayor delicia sea contemplar tu gloria. Que cualquier otro deleite palidezca y se desvanezca ante tu majestad. Oh Rey, dirige mi mirada hacia Jesús, el autor y consumador de la fe. Si no lo haces, mi alma desfallecerá. Obra en mí, transformándome conforme a tu voluntad. Amén.
Concentrate
Lectura inicial
Después de pedir la guía del Señor, lee con cuidado Juan 7:37-53. Te aconsejo que leas el pasaje tres o cuatro veces, de ser posible en distintas traducciones.
37 En el último día, el gran día de la fiesta, Jesús puesto en pie, exclamó en alta voz: «Si alguien tiene sed, que venga a Mí y beba. 38 El que cree en Mí, como ha dicho la Escritura: “De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva”». 39 Pero Él decía esto del Espíritu, que los que habían creído en Él habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía, pues Jesús aún no había sido glorificado. 40 Entonces algunos de la multitud, cuando oyeron estas palabras, decían: «Verdaderamente Este es el Profeta». 41 Otros decían: «Este es el Cristo». Pero otros decían: «¿Acaso el Cristo ha de venir de Galilea? 42 ¿No ha dicho la Escritura que el Cristo viene de la descendencia de David, y de Belén, la aldea de donde era David?». 43 Así que surgió una división entre la multitud por causa de Él. 44 Y algunos de ellos querían prender a Jesús, pero nadie le echó mano. 45 Entonces los guardias vinieron a los principales sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron: «¿Por qué no lo trajeron?». 46 Los guardias respondieron: «¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre habla!». 47 Entonces los fariseos les contestaron: «¿Es que también ustedes se han dejado engañar? 48 ¿Acaso ha creído en Él alguien de los gobernantes o de los fariseos? 49 Pero esta multitud que no conoce de la ley, maldita es». 50 Nicodemo, el que había venido a Jesús antes, y que era uno de ellos, les dijo*: 51 «¿Acaso juzga nuestra ley a un hombre a menos que le oiga primero y sepa lo que hace?». 52 Ellos le respondieron: «¿Es que tú también eres de Galilea? Investiga, y verás que ningún profeta sale de Galilea». 53 Y cada uno se fue a su casa.
Preguntas de meditación
¿Cómo este pasaje muestra la majestad y la santidad de Dios?
¿Cómo este pasaje apunta una necesidad de redención en mi vida?
¿De qué manera este pasaje apunta a Cristo?
¿Qué verdad debo creer para ser transformado a la imagen de Cristo?
Preguntas para profundizar
Idea Clave:
En este pasaje, Jesús se presenta como el cumplimiento de la promesa de Dios de dar agua viva. Él invita a todos los sedientos a acercarse y beber. Sus palabras provocan división entre la gente: algunos reconocen su autoridad y lo llaman “el Profeta” o “el Cristo”, mientras que otros lo rechazan y buscan arrestarlo. Nosotros hemos venido a Cristo. Él es la fuente que sació nuestra sed. Cuando aceptamos su invitación, transformó nuestras vidas. Esta transformación ocurre por medio del agua viva, el Espíritu Santo, quien está obrando en nosotros y a través de nosotros para que glorifiquemos a Dios en todas nuestras acciones y decisiones. Sin embargo, esa obra no ha terminado. Mientras estemos bajo el ardiente sol del mundo, necesitamos venir cada día a la fuente, para que nos sustente y nos sacie. La pregunta es, ¿Cómo estamos respondiendo a esta invitación en nuestra vida diaria? ¿Estamos buscando a Jesús como nuestra fuente de vida y esperanza o nos dejamos llevar por las distracciones de este mundo?
- ¿Cuál es la invitación que Jesús hace a las personas durante la fiesta de los tabernáculos?
- ¿Cómo reacciona la multitud al mensaje de Jesús según el pasaje?
- ¿Qué papel tiene el Espíritu Santo en la vida de un creyente según este pasaje?
- ¿Cómo describirías tu propia “sed” espiritual en este momento? ¿Qué estás buscando para satisfacer esa sed?
- ¿Qué significa venir a la fuente de agua viva? ¿Qué pasos puedes dar para asegurarte de que estás bebiendo de esa fuente diariamente?
- ¿En qué áreas de tu vida sientes resistencia a la obra del Espíritu Santo? ¿Qué debes hacer para rendirlas a Su control?
- ¿Cómo puedes compartir la fuente de vida que has encontrado en Jesús con otros?
Determina
Usa este espacio para expresar en una frase breve y específica que determinación tomarás tras leer ese pasaje y escribe una breve oración donde pidas la Ayuda del Espíritu.
Eleva una oración
Pidiendo al Espíritu la fe y el poder para vivir Su palabra.