
Hoy continuamos nuestra tiempo para profundizar el evangelio de Juan. Espero que este hoja te sirva como una guía para realizar su propio devocional
Agradece
Empieza este tiempo agradeciendo a Dios por todos los beneficios que te ha dado en Cristo Jesús.
Busca a Dios en oración
Inicia adorándolo
Lee con cuidado el Salmo 31, mientras lo haces pídele al Espíritu que te ayude a ver el poder y la soberanía de Dios.
1 En Ti, oh Señor, me refugio;
Jamás sea yo avergonzado;
Líbrame en Tu justicia.
2 Inclina a mí Tu oído, rescátame pronto;
Sé para mí roca fuerte,
Fortaleza para salvarme.
3 Porque Tú eres mi roca y mi fortaleza,
Y por amor de Tu nombre me conducirás y me guiarás.
4 Me sacarás de la red que en secreto me han tendido;
Porque Tú eres mi refugio.
¿Cómo te inspira este Salmo a adorar a Dios?
Concentrate
Lectura inicial
Después de pedir la guía del Señor, lee con cuidado Juan 4:1-15. Te aconsejo que leas el pasaje tres o cuatro veces, de ser posible en distintas traducciones.
1 Por tanto, cuando el Señor supo que los fariseos habían oído que Él hacía y bautizaba más discípulos que Juan 2 (aunque Jesús mismo no bautizaba, sino Sus discípulos), 3 salió de Judea y se fue otra vez para Galilea. 4 Y Él tenía que pasar por Samaria. 5 Llegó*, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca de la parcela de tierra que Jacob dio a su hijo José; 6 y allí estaba el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó junto al pozo. Era cerca del mediodía. 7 Una mujer de Samaria vino* a sacar agua, y Jesús le dijo*: «Dame de beber». 8 Pues Sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos. 9 Entonces la mujer samaritana le dijo*: «¿Cómo es que Tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?». (Porque los judíos no tienen tratos con los samaritanos). 10 Jesús le respondió: «Si tú conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: “Dame de beber”, tú le habrías pedido a Él, y Él te hubiera dado agua viva». 11 Ella le dijo*: «Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva? 12 ¿Acaso eres Tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo del cual bebió él mismo, y sus hijos, y sus ganados?». 13 Jesús le respondió: «Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed, 14 pero el que beba del agua que Yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que Yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna». 15 «Señor», le dijo* la mujer, «dame esa agua, para que no tenga sed ni venga hasta aquí a sacar_la_».
Preguntas de meditación
¿Cómo este pasaje muestra la majestad y la santidad de Dios?
¿Cómo este pasaje apunta una necesidad de redención en mi vida?
¿De qué manera este pasaje apunta a Cristo?
¿Qué verdad debo creer para ser transformado a la imagen de Cristo?
Preguntas para profundizar
Este pasaje nos muestra que para Cristo “era necesario” pasar por Samaria. Esto no era necesario ni geográficamente ni culturalmente, sino que formaba parte del plan divino de Cristo. Cristo sabía el momento y lugar exacto para encontrar a una mujer que, de manera inusual, salía a sacar agua bajo el ardiente sol, probablemente porque había sido repudiada y rechazada socialmente cinco veces.1 ¿Qué necesitaba esta mujer? La sociedad contemporánea le hubiera ofrecido terapia, empoderamiento femenino, consumismo, libertinaje… pero Cristo le ofrece agua viva. Cristo estaba en el lugar correcto, en el momento correcto para suplir la necesidad de esta mujer despreciada.
- ¿Qué significa que Jesús “necesitara” pasar por Samaria? ¿Cómo te señala esto que Dios tiene un plan perfecto para traer salvación?
- En tu vida, ¿han habido momentos en los que has visto la mano soberana de Dios obrando inesperadamente en el momento y de la manera correcta? ¿Cómo reaccionaste y qué aprendiste de esa experiencia?
- Piensa en una ocasión en la que te hayas sentido marginado o rechazado. ¿Cómo podría el ejemplo de Cristo motivarte a alcanzar a otros que experimentan lo mismo?
- ¿Qué representa el agua viva que Jesús ofrece a la mujer samaritana? ¿Cómo encuentras tú satisfacción y plenitud en tu relación con Cristo?
- Reflexiona sobre las cosas temporales que buscas para llenar el vacío en tu vida. ¿Cómo puedes permitir que el agua viva de Cristo transforme tu búsqueda de satisfacción?
- Cristo estaba en el lugar y momento correctos para ofrecer agua viva a una mujer despreciada. ¿A quién en tu vida podrías ofrecer esperanza y consuelo siguiendo el ejemplo de Jesús? ¿Cómo puedes compartir el mensaje de vida eterna con ellos?
Determina
Usa este espacio para expresar en una frase breve y específica que determinación tomarás tras leer ese pasaje y escribe una breve oración donde pidas la Ayuda del Espíritu.
Eleva una oración
Pidiendo al Espíritu la fe y el poder para vivir Su palabra.
Footnotes
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Según Deuteronomio 24, un hombre podía repudiar a su mujer por encontrar “algo indecente en ella”, aunque el mandamiento se refería a algo pecaminoso; en la época de Jesús, los hombres repudiaban a sus mujeres por defectos físicos o de carácter. ↩