Lectura devocional en Juan 12:27-43

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Hoy continuamos nuestra tiempo para profundizar el evangelio de Juan. Espero que este hoja te sirva como una guía para realizar su propio devocional

Agradece

Empieza este tiempo agradeciendo a Dios por todos los beneficios que te ha dado en Cristo Jesús.

Busca a Dios en oración

Inicia adorándolo

Lee con cuidado este fragmento del Salmo 48, mientras lo haces pídele al Espíritu que te ayude a ver el poder y la soberanía de Dios.

Salmo 50:14-15

14 Ofrece a Dios sacrificio de acción de gracias,
Y cumple tus votos al Altísimo.
15 Invoca Mi nombre en el día de la angustia;
Yo te libraré, y tú me honrarás».

¿Cómo te inspira este Salmo a adorar a Dios?

Motivo de oración

Rey eterno y todopoderoso,

Hoy me presento ante ti, sorprendido por tu infinita generosidad para conmigo. En un inmenso despliegue de tu poder y sabiduría, creaste el universo para que tus criaturas lo disfrutáramos: el sol que se alza en el oriente dando vida a todo lo que toca, la lluvia que nos das para nuestro bien, las montañas, las gloriosas nubes que se pasean en el firmamento, las aves. Cada cosa la pusiste en su lugar. ¡Gracias!

Ordenaste toda la historia, levantaste imperios y los hiciste temblar, para que hoy pudiéramos vivir en paz, en una nación a la que has bendecido de tantas maneras por tu gracia común. Provees para cada una de mis necesidades, desde el oxígeno que necesito hasta los pequeños detalles que puedo disfrutar, como mi humeante taza de café, el techo que me cubre del frío y del calor, la familia que me sustenta, la iglesia que me bendice, todo viene de tu mano. ¿Cómo no darte gracias por tu inmensa generosidad?

Pero sobre todo, te agradezco porque cuando me viste en mi pecado, no me pagaste conforme a mis obras, sino que en tu gran amor, me diste un Salvador. Totalmente Dios y totalmente hombre, hecho de carne como la mía, pero sin pecado, caminó entre nosotros, conoció nuestras miserias, y por propia voluntad, en obediencia a ti, fue a la cruz para pagar la deuda que yo jamás podría pagar. Pero mi Cristo se levantó con poder, sellando mi redención. Oh Señor, ofrezco sacrificio de acción de gracias por tanta gracia derramada sobre este hombre, que sin ti no sería más que estopa para el infierno, pero ahora, en Cristo, soy tu hijo amado.

Solo clamo por tu ayuda para cumplir mis votos: quiero amarte con todo mi corazón, con toda mi mente, con toda mi alma y con todas mis fuerzas. Quiero que tú seas el deleite de mi corazón, mi porción y mi heredad. Ayúdame, o de otra manera no podría.

Te lo ruego, Rey, en Cristo Jesús. Amén.

Lectura inicial

Después de pedir la guía del Señor, lee con cuidado Juan 12:27-43. Te aconsejo que leas el pasaje tres o cuatro veces, de ser posible en distintas traducciones.

27 »Ahora Mi alma se ha angustiado; y ¿qué diré: “Padre, sálvame de esta hora”? Pero para esto he llegado a esta hora. 28 Padre, glorifica Tu nombre». Entonces vino una voz del cielo: «Y lo he glorificado, y de nuevo lo glorificaré». 29 Por eso la multitud que estaba allí y oyó la voz, decía que había sido un trueno; otros decían: «Un ángel le ha hablado». 30 Jesús les dijo: «Esta voz no ha venido por causa Mía, sino por causa de ustedes. 31 Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. 32 Pero Yo, si soy levantado de la tierra, atraeré a todos a Mí mismo».33 Pero Él decía esto para indicar la clase de muerte que iba a morir. 34 Entonces la multitud le respondió: «Hemos oído en la ley que el Cristo permanecerá para siempre; ¿y cómo dices Tú: “El Hijo del Hombre tiene que ser levantado”? ¿Quién es este Hijo del Hombre?».35 Jesús entonces les dijo: «Todavía, por un poco de tiempo, la Luz estará entre ustedes. Caminen mientras tengan la Luz, para que no los sorprendan las tinieblas; el que anda en la oscuridad no sabe adónde va. 36 Mientras tienen la Luz, crean en la Luz, para que sean hijos de la Luz». Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos. 37 Pero aunque había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en Él, 38 para que se cumpliera la palabra del profeta Isaías, que dijo:

«Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor?».

39 Por eso no podían creer, porque Isaías dijo también:

40 «Él ha cegado sus ojos y endurecido su corazón, para que no vean con los ojos y entiendan con el corazón, y se conviertan y Yo los sane».

41 Esto dijo Isaías porque vio Su gloria, y habló de Él. 42 Sin embargo, muchos, aun de los gobernantes, creyeron en Él, pero por causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga. 43 Porque amaban más el reconocimiento de los hombres que el reconocimiento de Dios.

Preguntas de meditación

¿Cómo este pasaje muestra la majestad y la santidad de Dios?

¿Cómo este pasaje apunta una necesidad de redención en mi vida?

¿De qué manera este pasaje apunta a Cristo?

¿Qué verdad debo creer para ser transformado a la imagen de Cristo?

Preguntas para profundizar

  1. ¿Qué nos enseña la firme determinación de Cristo acerca de la manera en que nosotros aceptamos la voluntad de Dios para nuestras propias vidas?
  2. ¿Qué quiere decir Jesús cuando declara que su glorificación implicaba ser levantado?
  3. La multitud reaccionó de manera diversa ante las palabras y acciones de Jesús. ¿Cómo reaccionas tú ante el llamado de Jesús en tu vida?
  4. Jesús es enfático al Señalar que debemos caminar en la luz ¿De qué manera estás permitiendo que la luz de Cristo ilumine las áreas oscuras de tu vida?
  5. A pesar de todos los milagros que Cristo realizó, muchos no creyeron en Jesús. ¿Hay algún obstáculo en tu vida que impide tener una fe plena en Cristo?
  6. Algunos líderes creyeron en Jesús pero no lo confesaron públicamente por miedo a ser expulsados. ¿Hay algún temor que pueda estar impidiendo que compartas tu fe en Cristo? ¿Cómo puedes superar estos temores?

Idea Clave:

Cristo estaba consciente de lo que implicaba cargar la cruz. No, no eran los 110 kilos que pesaba, sino la ira que Dios derramaría sobre Él. Cristo expresa su firme determinación de obedecer al Padre, entonces la voz del cielo declara:

«Y lo he glorificado, y de nuevo lo glorificaré» (Juan 12:28).

Cristo glorificó al Padre en Su vida de obediencia perfecta, y por medio de Su muerte y resurrección lo glorificaría otra vez. Piensa en esto: Cristo se humilló hasta lo sumo, en esta obediencia, el Padre recibe gloria. ¡Qué firme determinación mostró nuestro Rey!

Ahora, mira la respuesta de las multitudes: algunos se negaban a creer en Él, otros lo hacían en secreto por miedo a ser expulsados de la sinagoga . A pesar de los muchos milagros que realizó, la incredulidad persistía, cumpliendo las profecías de Isaías que anunciaban corazones endurecidos y ojos cegados. Esta es una verdad que nos confronta: ¿Cómo respondemos nosotros a la obediencia perfecta de Cristo?

Cristo nos llama a que nuestra fe se fortalezca y a seguirle públicamente, reconociendo Su señorío en todas las áreas de nuestra vida. ¿Lo seguiremos sin temor o dejaremos que el temor domine nuestras vidas?

Determina

Usa este espacio para expresar en una frase breve y específica que determinación tomarás tras leer ese pasaje y escribe una breve oración donde pidas la Ayuda del Espíritu.

Eleva una oración

Pidiendo al Espíritu la fe y el poder para vivir Su palabra.