Lectura devocional en Juan 9:24-41

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Hoy continuamos nuestra tiempo para profundizar el evangelio de Juan. Espero que este hoja te sirva como una guía para realizar su propio devocional

Agradece

Empieza este tiempo agradeciendo a Dios por todos los beneficios que te ha dado en Cristo Jesús.

Busca a Dios en oración

Inicia adorándolo

Lee con cuidado este fragmento del Salmo 44, mientras lo haces pídele al Espíritu que te ayude a ver el poder y la soberanía de Dios.

¿Cómo te inspira este Salmo a adorar a Dios?

Motivo de oración

Oh Señor, recordamos con asombro y reverencia las grandes obras que realizaste en los tiempos antiguos. Tú, en tu infinita misericordia, creaste los cielos y la tierra, y formaste al ser humano del polvo de la tierra. En nuestra rebeldía, nos alzamos contra ti, pero en tu soberana providencia, ya habías determinado enviar a un Salvador. A través de los siglos, formaste naciones y liberaste a Israel, siempre sosteniendo tu gracia con paciencia hasta el tiempo señalado en que enviaste al Redentor. ¡Oh, qué obra tan gloriosa y maravillosa! Allí, envuelto en pañales, yacía el Todopoderoso. Él cumplió la justicia que nosotros nunca podríamos cumplir y llevó sobre sí el castigo que nosotros no podríamos soportar. Y por estas grandes y solemnes obras, hoy recordamos que no es por la fuerza de nuestro brazo ni por nuestra inteligencia, sino por tu poder y tu gracia. Te adoramos y nos rendimos ante ti, suplicando que tu Espíritu nos guíe y sostenga en este camino de fe hasta que veamos en gloria a Cristo el Señor. Amén.

Concentrate

Lectura inicial

Después de pedir la guía del Señor, lee con cuidado Juan 7:37-53. Te aconsejo que leas el pasaje tres o cuatro veces, de ser posible en distintas traducciones.

24 Por segunda vez los judíos llamaron al hombre que había sido ciego y le dijeron: «Da gloria a Dios; nosotros sabemos que este hombre es un pecador». 25 Entonces él les contestó: «Si es pecador, no lo sé; una cosa sé: que yo era ciego y ahora veo». 26 Ellos volvieron a preguntarle: «¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?». 27 Él les contestó: «Ya les dije y no escucharon; ¿por qué quieren oír_lo_ otra vez? ¿Es que también ustedes quieren hacerse discípulos suyos?». 28 Entonces lo insultaron, y le dijeron: «Tú eres discípulo de ese hombre; pero nosotros somos discípulos de Moisés. 29 Nosotros sabemos que Dios habló a Moisés, pero en cuanto a Este, no sabemos de dónde es». 30 El hombre les respondió: «Pues en esto hay algo asombroso, que ustedes no sepan de dónde es, y sin embargo, a mí me abrió los ojos. 31 Sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguien teme a Dios y hace Su voluntad, a este oye. 32 Desde el principio jamás se ha oído decir que alguien abriera los ojos a un ciego de nacimiento. 33 Si Este no viniera de Dios, no podría hacer nada». 34 Ellos le respondieron: «Tú naciste enteramente en pecados, ¿y tú nos enseñas a nosotros?». Y lo echaron fuera. 35 Jesús oyó decir que lo habían echado fuera, y cuando lo encontró, le dijo: «¿Crees tú en el Hijo del Hombre?». 36 Él le respondió: «¿Y quién es, Señor, para que yo crea en Él?». 37 Jesús le dijo: «Pues tú lo has visto, y el que está hablando contigo, Ese es». 38 Él entonces dijo: «Creo, Señor». Y lo adoró. 39 Y Jesús dijo: «Yo vine a este mundo para juicio; para que los que no ven, vean, y para que los que ven se vuelvan ciegos». 40 Algunos de los fariseos que estaban con Él oyeron esto y le dijeron: «¿Acaso nosotros también somos ciegos?». 41 Jesús les dijo: «Si ustedes fueran ciegos, no tendrían pecado; pero ahora, porque dicen: “Vemos”, su pecado permanece.

Preguntas de meditación

¿Cómo este pasaje muestra la majestad y la santidad de Dios?

¿Cómo este pasaje apunta una necesidad de redención en mi vida?

¿De qué manera este pasaje apunta a Cristo?

¿Qué verdad debo creer para ser transformado a la imagen de Cristo?

Preguntas para profundizar

Idea Clave:

En Juan 9:24-41, la “ceguera” se presenta como una condición espiritual más que física. Por medio de la sanidad del ciego, Jesús presentó pruebas de que Él es quien dijo ser: Dios hecho carne. Pero los fariseos, aunque tenían la capacidad física de ver, están cegados a esta verdad. Su pecado, orgullo y arrogancia les impiden ver quién es Jesús a pesar de tener evidencias claras de su poder y deidad. A lo largo del pasaje, los fariseos dudan y finalmente rechazan el milagro de Jesús. Su obstinación y autosuficiencia los llevan a mantenerse firmes en su incredulidad. ¡Qué diferencia con el antiguo ciego! Mira su respuesta en el versículo 38: «Creo, Señor». Y lo adoró. Cristo sigue hablando, llamándonos para que pongamos nuestra fe en Él. ¿Nos acercaremos con una fe humilde y sencilla o seguiremos resistiéndonos en incredulidad?

  1. ¿Cómo reaccionaron los fariseos cuando escucharon el testimonio del hombre que fue sanado? ¿Por qué crees que reaccionan así?
  2. ¿Qué dice el hombre sanado para probar que Jesús realmente lo sanó?
  3. ¿Qué explica Jesús sobre su propósito en el versículo 39? ¿Qué significa esto para los fariseos y para el hombre sanado? ¿Qué significa para para hoy en día?
  4. ¿Por qué los fariseos expulsan al hombre de la sinagoga? ¿Qué dice esto de lo que había en su corazón?
  5. ¿Qué revela la conversación final entre Jesús y el hombre sanado sobre quién es Jesús?
  6. ¿Tienes amigos o conocidos que se niegan a ver quien es Jesús? Toma un tiempo para orar por ellos.

Determina

Usa este espacio para expresar en una frase breve y específica que determinación tomarás tras leer ese pasaje y escribe una breve oración donde pidas la Ayuda del Espíritu.

Eleva una oración

Pidiendo al Espíritu la fe y el poder para vivir Su palabra.