
Verdad
25 …«Esta copa es el nuevo pacto en Mi sangre; hagan esto cuantas veces la beban en memoria de Mí». 26 Porque todas las veces que coman este pan y beban esta copa, proclaman la muerte del Señor hasta que Él venga.
En la Biblia:
Esta semana concluye el estudio sobre el Día del Señor y los Sacramentos. La semana pasada, usted estudió el Sacramento del Bautismo y aprendió que es la señal inicial de la promesa del pacto de Dios de salvarlo a usted ya sus hijos por medio de la fe en la obra de Cristo en la cruz.
Esta semana usted centrará su atención en el sacramento de la Santa Cena, también llamada Cena del Señor o Comunión. Esta señal del nuevo pacto llama a los creyentes a la sentida conmemoración del sacrificio de Cristo cada vez que reciben los símbolos de Su cuerpo quebrantado y Su sangre derramada. Cuando usted toma parte en la Santa Cena, enfocando su atención en Cristo y Su garantía de que Él ha quitado sus pecados, usted recibe la gracia sustentadora que fortalece su fe. Al estudiar las Escrituras esta semana, examine su corazón para ver si el Día del Señor y Sus Sacramentos juegan un papel tan importante en su travesía espiritual, como Dios quiere que sea. Y recuerde priorizar el desarrollo del hábito de adoración personal diaria. Si lo desea, puede utilizar los pasajes de la sección En la Biblia en su adoración personal.
Ore primero - Lea el texto - haga Preguntas - Interprete en contexto - Resuma aplicaciones - Entable conversación con Dios
5 Objetivos de la Oración: El honor de Dios, El Reino de Dios, La provisión de Dios, El perdón de Dios, El Poder de Dios
1 En la tierra de Egipto el Señor habló a Moisés y a Aarón y les dijo: 2 «Este mes será para ustedes el principio de los meses. Será el primer mes del año para ustedes. 3 Hablen a toda la congregación de Israel y digan: “El día diez de este mes cada uno tomará para sí un cordero, según sus casas paternas; un cordero para cada casa. 4 Pero si la casa es muy pequeña para un cordero, entonces él y el vecino más cercano a su casa tomarán uno según el número de personas. Conforme a lo que cada persona coma, dividirán ustedes el cordero. 5 El cordero será un macho sin defecto, de un año. Lo apartarán de entre las ovejas o de entre las cabras. 6 Y lo guardarán hasta el día catorce del mismo mes. Entonces toda la asamblea de la congregación de Israel lo matará al anochecer. 7 Ellos tomarán parte de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas donde lo coman. 8 “Comerán la carne esa misma noche, asada al fuego, y la comerán con pan sin levadura y con hierbas amargas. 9 Ustedes no comerán nada de él crudo ni hervido en agua, sino asado al fuego, tanto su cabeza como sus patas y sus entrañas. 10 No dejarán nada de él para la mañana, sino que lo que quede de él para la mañana lo quemarán en el fuego. 11 De esta manera lo comerán: ceñidas sus cinturas, las sandalias en sus pies y el cayado en su mano, lo comerán apresuradamente. Es la Pascua del Señor. 12 “Porque esa noche pasaré por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, tanto de hombre como de animal. Ejecutaré juicios contra todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor. 13 La sangre les será a ustedes por señal en las casas donde estén. Cuando Yo vea la sangre pasaré de largo, y ninguna plaga vendrá sobre ustedes para destruir_los_ cuando Yo hiera la tierra de Egipto. 14 Y este día será memorable para ustedes y lo celebrarán como fiesta al Señor. Lo celebrarán por todas sus generaciones como ordenanza perpetua. 15 “Siete días comerán panes sin levadura. Además, desde el primer día quitarán toda levadura de sus casas. Porque cualquiera que coma algo leudado desde el primer día hasta el séptimo, esa persona será cortada de Israel. 16 Y en el primer día tendrán una santa convocación, y otra santa convocación en el séptimo día. Ningún trabajo se hará en ellos, excepto lo que cada uno deba comer. Solo esto podrán hacer. 17 Guardarán también la Fiesta de los Panes sin Levadura, porque en ese mismo día saqué Yo a sus ejércitos de la tierra de Egipto. Por tanto guardarán este día por todas sus generaciones como ordenanza perpetua. 18 En el mes primero comerán los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde, hasta el día veintiuno del mes por la tarde. 19 Por siete días no habrá levadura en sus casas. Porque cualquiera que coma algo leudado, esa persona será cortada de la congregación de Israel, ya sea extranjero o nativo del país. 20 No comerán nada leudado. En todo lugar donde habiten comerán panes sin levadura”». 21 Entonces Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y les dijo: «Saquen del rebaño corderos para ustedes según sus familias, y sacrifiquen la Pascua. 22 Tomarán un manojo de hisopo, y lo mojarán en la sangre que está en la vasija, y untarán con la sangre que está en la vasija el dintel y los dos postes de la puerta. Ninguno de ustedes saldrá de la puerta de su casa hasta la mañana. 23 Pues el Señor pasará para herir a los egipcios. Cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes de la puerta, el Señor pasará de largo aquella puerta, y no permitirá que el ángel destructor entre en sus casas para herir_los_. 24 Y guardarán esta ceremonia como ordenanza para ustedes y para sus hijos para siempre. 25 »Cuando entren a la tierra que el Señor les dará, como ha prometido, guardarán este rito. 26 Y cuando sus hijos les pregunten: “¿Qué significa este rito para ustedes?”, 27 ustedes les dirán: “Es un sacrificio de la Pascua al Señor, el cual pasó de largo las casas de los israelitas en Egipto cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas”». Y el pueblo se postró y adoró. 28 Los israelitas fueron y lo hicieron así. Tal como el Señor había mandado a Moisés y a Aarón, así lo hicieron.
Éxodo 12:1–28. Este pasaje registra el comienzo de la fiesta de la Pascua judía, que Dios instituyó como una celebración anual de la liberación de Israel de Egipto. Esto es importante para los cristianos porque Jesús construyó la señal del Nuevo Pacto de la Santa Cena sobre el fundamento histórico y teológico de la redención que se conmemoraba en la Pascua.
Los versículos 7–20 contienen instrucciones que indican que Dios quería que los israelitas estuvieran listos para salir de Egipto poco después de comer la cena de Pascua. ¿Cuáles son esas instrucciones? ¿Por qué cree usted que Dios hizo de esto una característica prominente de la Pascua?
- Comer la carne esa misma noche,
- Listos para salir.
Dios exigía que se comiese un cordero sin mancha en la cena de Pascua. ¿Qué enseñaba el sacrificio de ese cordero acerca de la redención? (Sugerencia: compare esto con Gén. 22:6–8 y Heb. 9:19–22).
La redención requería un sacrificio
Ahora compare Éxodo 12 con las palabras de Juan el Bautista registradas en Juan 1:29: «He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo». Para los oídos judíos, la frase «Cordero de Dios»traía a la mente el cordero de la Pascua. Juan estaba haciendo una conexión tipológica entre el Cordero Pascual y Jesús. La tipología se refiere a acontecimientos, personas o cosas del Antiguo Testamento que son importantes en sí mismas, pero que también sirven como símbolos proféticos que apuntan a realidades similares pero más grandiosas del Nuevo Testamento.
| Símbolo / Patrón / Tipo (AT) | Antitipo / Cumplimiento (NT) |
|---|---|
| El primer Adán, la cabeza de una raza natural | El Último Adán (Jesús), la cabeza de una raza espiritual |
| Dios rescatando a la familia de Noé del Diluvio | Cristo rescatando a la Iglesia del Juicio final |
| Abraham ofreciendo a Isaac como un sacrificio a Dios | El Padre ofreciendo a Jesús como un sacrificio a Sí mismo |
| Dios liberando a Israel de la esclavitud en Egipto | Cristo liberando al pueblo de Dios de la esclavitud del pecado |
| El sacrificio de un Cordero Pascual sin mancha | El sacrificio de la vida justa y sin mancha de Jesús |
| El Tabernáculo y el Arca del Pacto | La presencia santa de Dios en el Cielo |
| Los sacrificios diarios y anuales de animales por el pecado | El sacrificio perfecto y final de Jesús por el pecado |
| La intercesión anual del Sumo Sacerdote por Israel ante Dios | La intercesión constante de Jesús por la Iglesia ante Dios |
Piense acerca de la conexión entre el Cordero Pascual y Jesús. ¿De qué manera es Jesús un Cordero de Dios similar, pero más grandioso en términos de redención?
14 Cuando llegó la hora, Jesús se sentó a la mesa, y con Él los apóstoles, 15 y les dijo: «Intensamente he deseado comer esta Pascua con ustedes antes de padecer; 16 porque les digo que nunca más volveré a comerla hasta que se cumpla en el reino de Dios». 17 Y tomando una copa, después de haber dado gracias, dijo: «Tomen esto y repártanlo entre ustedes; 18 porque les digo que de ahora en adelante no beberé del fruto de la vid, hasta que venga el reino de Dios». 19 Y tomando el pan, después de haber dado gracias, lo partió, y les dio, diciendo: «Esto es Mi cuerpo que por ustedes es dado; hagan esto en memoria de Mí». 20 De la misma manera tomó la copa después de haber cenado, diciendo: «Esta copa es el nuevo pacto en Mi sangre, que es derramada por ustedes.
Lucas 22:14–20. Estos versículos registran la última cena Pascual de Jesús con Sus discípulos cuando instituyó la Santa Cena.
¿En qué formas es la Santa Cena similar, pero más grandiosa que la cena de Pascua? (Sugerencia: ver 1 Cor. 5:7).
La cena del Señor apunto al nuevo pacto y a la redención eterna
En el versículo 16, usted encontrará una porción de tipología incumplida. Jesús menciona que la cena de Pascua es un evento que permanecerá sin cumplirse hasta la venida del Reino de Dios. ¿De qué manera sigue estando la Pascua, en cierto sentido, incumplida incluso ahora?
17 Pero al darles estas instrucciones, no los alabo, porque no se congregan para lo bueno, sino para lo malo. 18 Pues, en primer lugar, oigo que cuando se reúnen como iglesia hay divisiones entre ustedes, y en parte lo creo. 19 Porque es necesario que entre ustedes haya bandos, a fin de que se manifiesten entre ustedes los que son aprobados. 20 Por tanto, cuando se reúnen, esto ya no es comer la Cena del Señor. 21 Porque al comer, cada uno toma primero su propia cena, y uno pasa hambre y otro se embriaga. 22 ¿Qué? ¿No tienen casas para comer y beber? ¿O desprecian la iglesia de Dios y avergüenzan a los que nada tienen? ¿Qué les diré? ¿Los alabaré? En esto no los alabaré.
23 Porque yo recibí del Señor lo mismo que les he enseñado: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, 24 y después de dar gracias, lo partió y dijo: «Esto es Mi cuerpo que es para ustedes; hagan esto en memoria de Mí». 25 De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: «Esta copa es el nuevo pacto en Mi sangre; hagan esto cuantas veces la beban en memoria de Mí». 26 Porque todas las veces que coman este pan y beban esta copa, proclaman la muerte del Señor hasta que Él venga.
27 De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa. 29 Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí. 30 Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre ustedes, y muchos duermen. 31 Pero si nos juzgáramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados. 32 Pero cuando somos juzgados, el Señor nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo.
1 Corintios En este pasaje, Pablo está enseñando la práctica y el significado correctos de la Santa Cena. En su enseñanza, usted encontrará que el propósito de la Santa Cena es llamar la atención del adorador de forma simultánea al pasado, al presente y al futuro
- Pasado: La obra de Cristo
- Presente:La celebracion misma ocurre en el presente
- Futuro: La venida de Cristo
Para resumir:
Imagine la historia de un niño cuyo padre era su héroe. Todo lo que este niño anhelaba ser; Papá lo era. Todo lo que quería saber y hacer; Papá lo sabía. Papá era fuerte, pero tierno. Él era firme, pero justo, y sabía cuándo ponerse serio, y cuando reír. Pero un día papá se acercó a su niño en un estado de ánimo que no había visto antes. Parecía triste e inseguro de sí mismo, pero trataba de no demostrarlo. Papá quería hablar. Durante esa conversación Papá le enseñó a su niño una nueva palabra: cáncer, y le enseñó sobre el valor de un recuerdo.
Él le dio al muchacho un paquete envuelto brillantemente. Dentro había una fotografía en blanco y negro con un marco de madera oscura y lisa. Era una foto de las vacaciones del año pasado en la playa. El muchacho se llenó de intensos recuerdos mientras examinaba la foto de sí mismo y Papá, abrazados, cubiertos de arena, mostrando con orgullo el mejor castillo de arena que haya sido construido. Era una foto de un héroe y el chico que amaba. Papá parecía tan fuerte, tan vivo.
Después que el niño hubo mirado la foto durante un tiempo, su padre le pidió hacer dos cosas con ella. En primer lugar, dijo, «Nunca la pierdas. Mantenla segura y cerca». Y, en segundo lugar, dijo, «De vez en cuando, tómate un momento para detenerte, mirar la foto de nuevo, y recuerda lo mucho que te amo». A medida que el niño escuchaba, sintió la voz de Papá quebrarse un poco, y se preguntó si volverían a mirar la foto juntos en un futuro.
Con el paso de los años,el dolido niño se convirtió en un joven sin la guía de su padre. Sin embargo, su padre le había dejado un legado de sabiduría y amor; y una foto. También leyó los diarios de papá y escuchó historias que le contaban sus familiares. Esto hizo que se convirtiera en un joven orgulloso y contento y serio, a medida que comprendía más lo que había hecho que su papá fuera su héroe. Y deseó tener a Papá cerca ahora. Pero, sobre todo, los diarios y las historias le hacían desear el poder de los recuerdos que cobraban vida con una simple foto de las vacaciones en un marco oscuro. Nunca debía perderla u olvidarla.
Ahora, transfiera esta imagen a un concurrido aposento alto en la antigua Jerusalén. Jesús está reclinadoen una cena de Pascua (Su última) con los hombres a quienes Él más se ha dedicado; un pequeño grupo de seguidores. Aquella noche, Jesús dijo mucho que ellos no entendieron. Estaban confundidos y angustiados, sobre todo por la imagen que Jesús les dio. Él les sirvió pan y vino y les habló del recuerdo que sostenían en sus manos. El recuerdo era una imagen de Su amor sacrificial, de Su cuerpo partido y Su sangre derramada. Él les dijo que nunca perdieran esa imagen y que la miraran y la compartieran con frecuencia.
Es triste que tantos cristianos hoy devalúen y descuiden la única imagen que Jesús dio de Su amor sacrificial: la Santa Cena. La Santa Cena tiene el poder para renovar el recuerdo del amor más grande, para asegurar la certeza de bendiciones inmerecidas, y para avivar la esperanza de un gozoso reencuentro. Al considerar hacer un compromiso de gracia con la Santa Cena, tal vez le sería de ayuda comprender mejor el marco histórico de esta imagen.
Hace cuatro mil años, Dios le prometió a Abraham que le haría una bendición para toda la tierra, y que El multiplicaría sus descendientes, haciéndoles una gran nación (Gén. 12:1–3). Más tarde Dios reiteró Su promesa a Abraham, pero también añadió que el camino para convertirse en una gran nación incluiría 430 años de esclavitud y maltrato (Gén. 15). Sin embargo, Dios le dio a Abraham una señal de que Él liberaría a Sus descendientes y cumpliría Su promesa. La señal llegó en la forma de una visión, una imagen que avivaría la memoria y la esperanza de esa promesa.
Más tarde, después de más de 400 años de esclavitud en Egipto, Dios confirmó una vez más Su promesa de liberar a los descendientes de Abraham (Israel), dándoles otra señal visible: la señal de la fiesta de la Pascua. Usted vio en Éxodo 12 que la Pascua era abundante en imágenes diseñadas para traer a la mente el poder y la rapidez de la acción de Dios, la certeza de la promesa de Dios para redimir, y un indicio del costo de la redención. Las hierbas amargas recordaban la miseria de la esclavitud. El pan con levadura tomaría demasiado tiempo para hacerse, por lo que comieron los panes sin levadura, mientras se vestían para una rápida salida: la túnica metida en el cinturón, sandalias puestas, y la vara en la mano, para recordar la rapidez de la liberación de Dios. Y comieron la carne asada de un cordero sin mancha, la sangre untada en los postes de sus casas con una rama de hisopo. Pero ¿cuál era la lección de la señal del cordero y la sangre?
La respuesta se encuentra en los versículos 12–13. En esa noche de plaga, Dios destruiría el primogénito de toda familia en Egipto, un juicio justo por su pecado. Sin embargo, Él prometió eximir a todas las familias que sacrificaran un sustituto de su primogénito. La vida de un cordero sin mancha debía ser tomada de modo que «…y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto» (Éx. 12:13). Dios ordenó celebrar la fiesta anualmente, en conmemoración de la redención de Israel, y los padres fueron instruidos a enseñar a sus hijos el significado de la señal: la certeza de la promesa redentora de Dios; y el medio por el cual Él libera: el inocente sacrificado en lugar del culpable
Dios dispuso esta señal (esta imagen) porque Él sabe que la memoria humana es corta y los corazones humanos vagan. Él sabía que, en el proceso de conquistar ciudades, cultivar la tierra, atender el ganado y cuidar las familias, Israel necesitaría un recordatorio regular de que Él es su Dios y esperanza y libertador. Y de esta forma la imagen de la Pascua capturó el corazón y la mente de Israel durante casi 15 siglos. Entonces Dios envió a Su Hijo único para reemplazar la imagen antigua por una nueva y mejor.
Usted vio en Lucas 22 que Jesús estableció la imagen de la Santa Cena durante la cena de la Pascua, como si la nueva imagen se colocara simplemente sobre la vieja en el mismo marco. La conexión tipológica es inconfundible. La imagen antigua era una comida que recordaba una liberación física que se realizaba mediante el sacrificio involuntario de un cordero. La nueva imagen también era una comida, pero esta recuerda una liberación mucho mayor y espiritual que se lograba por el sacrificio voluntario del Cordero de Dios (Juan 1:29, 1 Cor. 5:7). Mientras partía el pan, Jesús dijo: «Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado» (Luc. 22:19). Él estaba diciendo que ahora Su cuerpo, no el del cordero, sería entregado a cambio de los culpables. Luego tomó el vino, y dijo: «Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama» (Luc. 22:20). Los discípulos de Jesús estaban familiarizados con el término pacto. Un pacto era un acuerdo o contrato que era «cortado», es decir, que era sellado al cortar un animal para el sacrificio. Para los discípulos, el pacto les recordaba las promesas de Dios a Abraham y sus descendientes que fueron selladas con la señal visible de un sacrificio. Jesús estaba diciendo que pronto «cortaría» un nuevo acuerdo con Dios a favor de ellos, uno que implicaba nuevas y mejores promesas, y que sería sellado por el sacrificio nuevo y mejor de Su propia vida.
Esta historia por sí sola debería ser suficiente para convencer a los cristianos del valor espiritual de celebrar adecuada y regularmente la Santa Cena. Pero cuando Pablo volvió a contar la historia en 1 Corintios 11, lo hizo para corregir varios abusos que eran practicados por la iglesia de Corinto. Nosotros tampoco debemos pasar por alto lo que él enseñaba.
Pablo señaló que la Iglesia entera debe compartir la Santa Cena juntos, sin divisiones sociales o económicas (vv. 17–21). Esto exigía tomar la cena humildemente, con un corazón examinado, tanto en lo que respecta a la relación con Dios como con la Iglesia (27–32). Pablo también enseñó que nunca se supuso que la Santa Cena fuera opcional para los cristianos. La frase, «Así, pues, todas las veces (no dice «si…») que comiereis este pan, y bebiereis esta copa… (26a) implica que él consideraba la Santa Cena como parte central de la adoración cristiana, que debe ser tomada alegre y frecuentemente. Luego pasó a enseñar que la señal de la Santa Cena estaba destinada a ser un recuerdo vívido (para uno mismo) y una proclamación (para los que buscan a Dios) de la cruz que intensifica la predicación del evangelio, «la muerte del Señor anunciáis» (26b). Por último, él enseñó que la Santa Cena tenía un enfoque con visión de futuro al regreso glorioso de Cristo, «…hasta que él venga» (26c). Por lo tanto, en estos versículos se ve que la Santa Cena es una imagen que llama la atención simultáneamente al sacrificio de Cristo hace 2000 años, a la relación actual que usted tiene con Dios y Su pueblo, y al ansiado regreso de su Rey Jesús.
Detengámonos ahora para enfocarnos en la imagen que la Santa Cena trae a la memoria. Al recibir el pan y el vino, ¿qué es lo que debe estar de forma más vivida en su pensamiento?
En primer lugar, ocupe su mente recordando la cruz y los beneficios inmerecidos que trae. Usted debe meditar con acción de gracias en el hecho de que su pecado fue clavado en la cruz, y que a cambio Dios le considera como si usted fuera la justicia misma de Cristo. Tenga en cuenta que esto es totalmente inmerecido. Usted perdió todo mérito a los ojos de Dios. Jesús lo hizo todo; todo lo que era necesario para quitar su pecado. De esta forma, usted lo recibe todo: el perdón de los pecados, el don de la justicia de Cristo, la adopción en la familia de Dios, y un hogar eterno reencontrado con su Padre.
Luego, vaya más adelante y más profundo para hacer partícipe a las emociones, reviviendo la angustia de la cruz. Medita en la golpiza, los azotes, la corona de espinas, los clavos y la lanza. Contemple la humillación que enfrentó y lo terrible de Su separación del Padre. Puede incluso imaginar su rostro entre la multitud burlona, al considerar que Su vida fue entregada a cambio de burladores como usted.
Luego, vaya aún más profundo para hacer partícipe a la voluntad, volviéndose a comprometer con sus votos. Piense en las promesas que usted hizo de seguirlo fielmente, tomar su cruz, permanecer en Su Palabra, y estar en los negocios de Su Reino. Arrepiéntase y confiese su pecado una vez más, y renueve su intención de ser conocido por Su nombre. Al hacer esto, usted descubrirá en esos momentos que su fe es renovada y fortalecida por la gracia sustentadora de Dios. Cuando usted toma la Santa Cena, con la comprensión correcta y la intención adecuada, Él le impartirá el poder para convertirse en lo que Él le llama a ser, y lo que usted quiere ser.
Así que, ¿cómo evaluaría usted el uso de esta imagen? ¿Juega esta un papel tan importante en su travesía espiritual como Dios quiere que lo haga?
Jesús dice: toma esta imagen del Nuevo Pacto. Mírame en la cruz. Recuerda mi amor, y permite que esto reavive tu amor por Mí. Él sabe que su memoria espiritual es corta. Mientras usted centra su atención en los negocios y los bienes, la familia y los amigos, usted puede olvidar fácilmente su dependencia de Él. Él sabe que usted necesita un recordatorio regular y visible de Su amor que le ayude a recordar Su promesa, Su sacrificio y Su Reino.
¿Cuándo fue la última vez que se detuvo para echar una mirada larga —que satisface el alma—a esta imagen?
C A P A C I T A C I Ó N
Por ahora debería haber terminado de memorizar los libros del Nuevo Testamento y estar listo para recitarlos en su próxima reunión de Grupo La Travesía.
Lea las siguientes afirmaciones y marque la que mejor expresa la actitud que usted tenía hacia la Santa Cena antes de estudiar este material.
- Nunca he tomado la Santa Cena.
- Yo realmente no entendía la Santa Cena, pero participaba en ella de todos modos.
- Me he sentido culpable por tomarla y no he sabido si debo hacerlo o no.
- No pensaba que importara si participaba o no.
- Disfruto recibir la Santa Cena, pero yo no cambiaría mis planes para tomarla.
- Espero muy deseoso la oportunidad de tomarla. Para mí es una prioridad.
Ahora tome unos minutos para ampliar la idea que marcó anteriormente. Explique cómo y por qué llegó a tener esta actitud.
Ahora tome un momento para escribir sobre cómo su actitud ha (o no ha) cambiado desde que comenzó el estudio sobre la Santa Cena. ¿Qué aprendió que cambió su forma de pensar?
¿Cuál será su compromiso de gracia respecto a la Santa Cena a partir de ahora? ¿Qué cambios está dispuesto a hacer para asegurar que tomará la Santa Cena cada vez que se ofrezca la oportunidad?
R E S P O N S A B I L I D A D
Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana. Estas también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.
- ¿Demuestra su vida un compromiso de gracia con la Santa Cena?
- ¿Le tienta la verdad sobre el día del Señor y Sus Sacramentos a vivir en el mundo de las obras en lugar de la gracia?
- ¿Cómo pretende responder a la verdad que ha aprendido esta semana?
- ¿Ha participado en alguna actividad o relación que le compromete moralmente?
- ¿Le identificarían las personas en su círculo de influencia como un seguidor de Cristo? Explique.
- Describa su fidelidad en la adoración personal esta semana.
- ¿Oró usted por las personas de su lista de oración esta semana?
M I S I Ó N . O R A C I Ó N
Durante varias semanas, usted ha estado orando por las personas en su lista de oración misional. Por favor, continúe desarrollando un hábito diario de oración por los más necesitados y los no cristianos que le preocupan.
Esta semana, su tarea de esta sección misión es salir de su casa y hacer una caminata de oración. Las caminatas de oración han sido practicadas por grandes cristianos como George Müller, cuya vida misional llevó a la creación de orfanatos donde miles de niños fueron atendidos en la ciudad de Bristol, en la Inglaterra del siglo 19. Considere las caminatas de oración como la oración en el lugar. La idea es ir a alguna parte: su vecindario, otro barrio, un parque recreativo, una manzana, una escuela o un complejo de oficinas, para orar específicamente para las personas y familias a las que usted conoce y por cuyos hogares y negocios usted pasa al caminar. Pero, no cometa el error de pensar que la caminata de oración es para conseguir que Dios atienda a sus oraciones. Es para que usted centre su atención en las necesidades que existen por donde usted vive, trabaja y juega, con el objetivo de ayudarle a orar más específicamente. Al caminar usted puede ver, oír, oler o tocar una pequeña parte de las vidas que le rodean, y esto va a ayudarle a comprender sus necesidades.
Antes de su caminata de oración, planifique el lugar donde usted quiere ir, así como la hora. Cuando llegue, pídale a Dios que abra sus ojos a las necesidades de la gente de allí y que le ayude a orar más específica y ardientemente por esas necesidades. Es posible que desee llevar con usted unos versículos de la Escritura como los que aparecen debajo para ayudar a que su corazón y mente se comprometan con la oración. Mientras camina, asegúrese de mirar a su alrededor, escuchar atentamente y orar. Cuando regrese a casa, escriba sobre su experiencia en el espacio provisto en la página siguiente. Esté preparado para discutir su caminata de oración en su próxima reunión de Grupo La Travesía.
Bible
«Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios» (Miq. 6:8).
Bible
«Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor» (Mat. 9:36). «He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega» (Juan 4:35b).
Bible
«Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?» (Sant. 2:15–16).
O R A C I Ó N
Bible
«Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres…» (1 Tim. 2:1).
Bible
«Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos» (Heb. 7:25).
Cuando usted tome la Santa Cena, pase algún tiempo confesando sus pecados. Pero luego, recuerde orar por aquellos que todavía no conocen el gozo de la comunión con Cristo.
- Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:
- Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida:
- Mi petición de oración con respecto a alguien de mi lista de oración:
- Peticiones de oración de otros en mi grupo:
«Hablar con los hombres por Dios es una gran cosa, pero hablar con Dios por los hombres es más grande aún» (E.M.Bounds).
«Jesucristo intercede por nosotros en el cielo; el Espíritu Santo intercede en nosotros en la tierra; y nosotros los santos tenemos que interceder por todos los hombres» Oswald Chambers.