Influir el corazón de su Hijo
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23 Con toda diligencia guarda tu corazón,
Porque de él brotan los manantiales de la vida.

Bienvenidos a una nueva sección de La Travesía. Durante las próximas cuatro semanas usted abordará la cuestión de cómo (y cuánto) los padres pueden influir en sus hijos para que vivan una vida centrada en Cristo.

Usted puede recordar que el discipulado vida-en-vida no es más que trabajar en la vida de unos pocos, con la intención de impartirles nuestra propia vida, la Palabra de Dios y el Evangelio de tal manera que los veamos convertirse en seguidores de Cristo maduros y capacitados, comprometidos en hacer lo mismo en la vida de otros. Para ello es necesario tener un producto de vida espiritual, ser intencional en cuanto a impartir ese producto,7 y pasar suficiente tiempo haciendo las cosas correctas para impartir ese producto. La familia cristiana es un contexto óptimo para esta dinámica espiritual debido a la enorme inf7luencia que tienen los padres en la vida de sus hijos. Los niños son esencialmente los principales discípulos de los padres.

Aunque usted se encuentre en una etapa de la vida que no implica la crianza de hijos, la verdad y la capacitación que se encuentran en estas unidades pueden serle de utilidad. Si es abuelo usted puede aprender cómo apoyar a sus hijos mientras ellos pasan por esta etapa. Si usted espera tener hijos algún día, ¡este es un momento propicio para que usted lea el manual del usuario (por así decirlo), antes de que lleguen los niños! En realidad, cualquier persona que tenga una relación significativa con un niño (tío, tía, cuidador o maestro) puede obtener beneficios de los principios que se enseñan en estas unidades.

Si lo desea puede utilizar los pasajes que aparecen debajo para su adoración personal diaria. Asegúrese de incluir la «R» de OLPIRE para resumir las aplicaciones específicas de la Biblia para su vida.

Génesis 8. En este capítulo se narra la consecuencia del Diluvio que redujo la raza humana a una familia de ocho personas. El relato revela lo que el Diluvio no logró en el corazón humano.

Pregunta

¿Quitó el Diluvio el mal del mundo? Explique su respuesta. (Sugerencia: ver los versículos 20–22).

Pregunta

El versículo 21 dice que: «…el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud». ¿Cómo afecta este hecho la tarea de criar hijos?

Deuteronomio 6:4–7. Este extracto del Shemá (pronunciado shhhe-má, la palabra hebrea para ‘oír’, escuchar’) incluye el Gran Mandamiento y una exhortación a los padres.

Pregunta

¿Qué responsabilidad da Dios a los padres?

1 Reyes 8:54–61. En la dedicación del Templo que había construido en Jerusalén, Salomón pronunció esta bendición sobre Israel.

Pregunta

En el versículo 58, ¿por qué pidió Salomón a Dios que inclinara los corazones de Israel hacia Él? ¿Qué significa tener el corazón inclinado hacia Dios?

Proverbios 4:10–27. Gran parte del libro de Proverbios está escrito desde la perspectiva de un padre hablando a su hijo. El objetivo del padre es inclinar (influenciar) el corazón de su hijo hacia Dios, y así encontrar el camino de la bendición. En este pasaje, el padre contrasta «el camino de la sabiduría» (v. 11) con «el camino de los malos» (v. 14).

¿Cuál es el camino de la sabiduría? (Sugerencia: Comparar con Proverbios 9:10).

¿Cuáles son algunas de las ventajas del camino de la sabiduría? (vv. 10–13, 18, 22–23)

¿Qué consejo da el padre a su hijo con respecto al camino de los malos? (vv. 14–17, 24–27)

¿Está el padre preocupado principalmente por la conducta o por el corazón de su hijo? Explique su respuesta.

Lucas 15:11–32. En Lucas 15, Jesús cuenta tres parábolas de cosas perdidas para ilustrar el gozo de Dios al recuperar lo que Él ama. La historia del hijo pródigo es la más conocida de las tres.

Describa el servicio del hermano mayor al padre y compárelo con la actitud de su corazón.

Juan 1:19–34. El primer capítulo del evangelio de Juan contiene una introducción al ministerio de Juan el Bautista, que se caracterizó a sí mismo como una «voz» para dirigir la atención de Israel hacia Jesús.

¿Qué analogías se podrían extraer entre el ministerio de Juan a Israel, y la tarea de los padres cristianos?

Para resumir:

¿Cuál es la tarea principal de un padre cristiano? ¿Es criar hijos buenos? ¿Es asegurarse de que sus hijos se convierten en cristianos? ¿Es desarrollar los dones e intereses del niño? ¿Es preparar al niño para hacer una contribución al mundo? ¿Es desarrollar el carácter del niño? Todos estos son objetivos valiosos, y se puede ver que no son mutuamente excluyentes; sino que se entrelazan. Pero si tuviera que reducirlo a una, y solo una tarea principal y general para los padres cristianos, ¿cuál sería?

Antes de responder esta pregunta, podría ser instructivo meditar sobre la «materia prima» con la que los padres están trabajando. Del mismo modo que un escultor conoce su piedra, o un alfarero entiende su arcilla, los padres deben entender la naturaleza esencial de sus hijos. En Génesis 8:21 usted vio el concepto universal de Dios sobre la naturaleza humana: «…el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud». Lo que Dios quiere decir es que el corazón de cada niño ya está inclinado o predispuesto hacia el mal, desde que entran en el mundo. Esto no quiere decir que los niños no tengan libre albedrío; solo significa que su voluntad sigue libremente su propia inclinación hacia el mal. Ahora, sería conveniente que cada padre, futuro padre y cuidador reflexione sobre el impacto que esto podría tener sobre el objetivo y el nivel de dificultad de criar a los hijos.

Entonces, ¿qué deben hacer los padres? La principal tarea de un padre cristiano es contrarrestar la inclinación natural del corazón de sus hijos al demostrarles en palabras y hechos lo atractivo de una vida orientada hacia Dios. Este fue el objetivo de la instrucción de Dios a los padres judíos en relación con Sus mandamientos: «las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes» (Deut. 6:7). Él quería que los padres utilizaran su considerable influencia para hablarle constantemente a sus hijos de Dios. En Proverbios 4, Salomón (el padre) observó la instrucción de Dios, instando a su hijo a ver la sabiduría, la ventaja, y la bendición de una vida orientada hacia Dios («el camino de la sabiduría»), y los problemas y la destrucción que son el resultado de seguir la inclinación de uno hacia mal.

En términos del Nuevo Testamento, a una vida orientada hacia Dios le llamaríamos una vida centrada en Cristo. Juan el Bautista utilizó su creciente influencia (su «voz») para hablarle a Israel de Jesús. Él quería que aquellos judíos que venían a ser bautizados centraran sus esperanzas y afectos espirituales en Cristo. Así también, este debe ser el objetivo de todos los padres cristianos: vivir, enseñar y guiar de tal manera que los ojos y los oídos de sus hijos estén atentos al llamado «…He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Juan 1:29).

Uno podría preguntarse cómo se hace esto. Al igual que en la mayoría de las cosas la práctica se extrae de los principios. Así que, al considerar cómo puede influir en sus hijos para que vean el atractivo de una vida centrada en Cristo, permitan que estos principios guíen su labor.

En primer lugar, recuerde el principio fundamental del discipulado vida-en-vida, es decir, que usted debe tener un producto de vida espiritual que procura impartir activamente a sus hijos. Ese producto es su travesía para convertirse en un seguidor de Cristo maduro y capacitado. Esto no quiere decir que usted debe alcanzar un cierto nivel ideal de progreso espiritual antes de que pueda influir en sus hijos para Jesús. Se trata simplemente de un llamado a comprometerse a impartir su vida espiritual, dondequiera que se encuentre en su travesía espiritual.

En segundo lugar, debe establecerse como prioridad influir el corazón de sus hijos, no solo moldear su comportamiento. El hermano mayor en la historia de Jesús sobre el hijo pródigo (Luc. 15) es un ejemplo de cómo el buen comportamiento puede enmascarar un corazón que no ama a Dios. El propósito de Jesús en contar esta historia era mostrar a los fariseos que Él conocía sus corazones, y que su rígida observancia de la ley no engañaba a Dios. Los padres deben recordar esta lección. Es mucho más fácil centrarse en el comportamiento del niño, pero los padres deben recordarse constantemente a sí mismos que el objetivo correcto a influenciar es el corazón. Un padre puede entrenar a un niño que parezca refinado, respetuoso, cortés, aun maduro, sin nunca tratar la inclinación al mal en su corazón. Pero todo lo que esto logra es crear una nueva generación de fariseos, a quienes Jesús comparó con hermosas tumbas que disfrazan los huesos que se esconden en el interior. Los padres deben recordar que el buen comportamiento no es un sustituto de la vida espiritual.

Esto lleva a un tercer principio para inclinar a los niños al atractivo de una vida centrada en Cristo: solo el Espíritu Santo puede producir un amor por Dios en el corazón de su hijo. Por esto Salomón oró que Dios «Incline nuestro corazón hacia él» (1 Rey. 8:58). ¿Contradice esto lo que se ha dicho hasta ahora acerca de la influencia de los padres? En realidad, no, porque todavía es cierto que el atrayente más convincente del corazón de un niño a Cristo es el poder del Espíritu Santo obrando en y a través de la vida de un padre (o madre). Su amor por Jesús es una poderosa influencia en el corazón de su hijo. Por lo tanto, usted debe confiar en el Espíritu Santo para hacer el evangelio real y atractivo en su vida, para que su amor por Jesús atraiga al corazón de su hijo.

¿Quiere esto decir que los hijos de padres cristianos siempre van a ser cristianos? Esa y otras preguntas se abordarán en las próximas semanas. Por ahora, trate de recordar estas cinco sencillas verdades acerca de la transmisión de su fe:

  1. Los niños vienen al mundo predispuestos hacia el mal (Gen. 8:21).
  2. Los padres cristianos deben contrarrestar esta inclinación mediante la demostración de una vida atractiva, orientada hacia Dios (centrada en Cristo) (Deut. 6:7).
  3. Los padres cristianos deben interactuar con sus hijos (vida-en-vida) para impartirles su vida espiritual.
  4. La crianza cristiana de los hijos se centra en el corazón, no el comportamiento (Luc. 15:28–30).
  5. El Espíritu Santo usa el amor de un padre por Jesús para inclinar el corazón de un niño hacia Cristo.

CAPACITACIÓN

¿Cómo respondió a la afirmación de que la tarea más importante de los padres es contrarrestar la inclinación natural del corazón de su hijo, demostrando mediante palabras y hechos el atractivo de una vida centrada en Cristo? ¿Cómo encaja su enfoque sobre la crianza de los hijos con esta afirmación? Explique.

¿Cómo puede saber si está influyendo en el corazón de su hijo o simplemente en su comportamiento? Usted debe ser capaz de decir: «Sé que estoy apuntando al corazón de mi hijo porque…».

Haga una lista de tres o cuatro posibles indicadores de que el corazón de un hijo está siendo atraído o inclinado hacia una vida centrada en Cristo. Algunos ejemplos podrían ser que un niño siente que Dios le ama, o que a él/ella le encanta escuchar historias de la Biblia. ¿Qué indicadores ve que se evidencian en sus hijos?

RESPONSABILIDAD

Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana. Estas también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.

  • Todos: ¿Demostró usted lo atractivo de una vida centrada en Cristo esta semana?
  • Todos: ¿Le consideran las personas en su círculo de influencia alguien centrado en Cristo? Explique.**
  • Padres: ¿Cómo está impartiendo su producto de vida espiritual a sus hijos?
  • Padres: ¿Fracasó usted de alguna manera en cuanto a vivir una vida centrada en Cristo ante sus hijos esta semana?
  • Futuros padres: ¿Cómo se está preparando para inclinar el corazón de sus hijos hacia Cristo?
  • ¿Puede compartir un momento significativo de adoración personal esta semana?
  • Describa cómo ve desarrollarse el fruto del Espíritu en su vida. (Ver Gálatas 5:22–26).

MISIÓN. COSECHANDO

17 Y Jesús les dijo: «Vengan conmigo, y Yo haré que ustedes sean pescadores de hombres».

Al comienzo de Su ministerio público, Jesús caminaba por la orilla del Mar de Galilea cuando vio a Pedro y Andrés echando la red al mar. Marcos 1:17 registra lo que Jesús les dijo ese día. Tal vez este versículo es solo un breve extracto de una conversación más larga, pero aun así capta en pocas palabras la esencia de un mandamiento esencial, una cálida invitación y una promesa llena de esperanza. ¿Ofreció Jesús esta invitación y promesa solamente a 12 Apóstoles? ¿No promete Él también hacer pescadores de hombres a cada uno de Sus seguidores?

Durante este año, la sección Misión de La Travesía ha tratado de motivarlo y capacitarlo para ser más eficaz en su misión como pescador de hombres mediante palabras y hechos. En el material Orientación para La Travesía, usted leyó que aprender a compartir su fe con eficacia es un componente clave para convertirse en un seguidor de Cristo maduro y capacitado. Así como el ejercicio físico produce desarrollo físico, su participación en la misión de dar a conocer el evangelio mediante palabras y hechos es un ejercicio espiritual que provoca el hambre y la sed espiritual por la Palabra de Dios y la oración, y estos a su vez provocan el crecimiento espiritual. Es por esto que La Travesía ha dado una alta prioridad al uso del discipulado misional vida-en-vida para capacitarlo mejor con el fin de que llegue a ser un pescador de hombres. Como seguidor de Cristo, usted es llamado por Él y empoderado por el Espíritu Santo para ser un participante en la expansión del Reino de Dios, y en última instancia esto alimenta su alma para que llegue a nuevas profundidades de la fe, la esperanza, el amor y el gozo en el Señor Jesús. Vamos a repasar lo que ha aprendido hasta el momento sobre asumir la misión de Cristo:

  1. Vida: Usted aprendió que la misión de Cristo es dar a conocer Su evangelio a todas las personas. Los que reciben Su Evangelio son motivados y empoderados por Él para convertirse en partícipes de Su misión. Por lo tanto, la misión de Sus seguidores es dar a conocer el evangelio mediante palabra y hechos a los más necesitados y los no cristianos al otro lado de la calle donde viven, trabajan y juegan; al otro lado del barrio para los que pueden estar cultural o económicamente distantes; y al otro lado del océano.

  2. Oración: Usted aprendió a desarrollar el compromiso de gracia de la oración diaria por los individuos o grupos a los que usted desea dar a conocer el evangelio. Sus oraciones nunca se desperdician porque Dios ha elegido expandir su Reino a través del instrumento de sus oraciones. Al orar con fe y fervor usted puede esperar que Dios responda con oportunidades fructíferas de dar a conocer el evangelio mediante palabras y hechos.

  3. Servicio: Usted aprendió que la vida misional incluye demostrar el evangelio mediante el servicio a los más necesitados y los no cristianos. Usted y su grupo La Travesía compartieron una actividad para probar lo que se siente al participar en el servicio misional. Ya sea como individuos o en equipo, los seguidores misionales de Cristo oran por oportunidades —y también las buscan— para demostrar el poder del evangelio a las personas necesitadas.

  4. Contar: Usted aprendió a contar una historia breve y atractiva sobre su travesía espiritual y cómo llegó a confiar en Jesús. La autenticidad de su propia historia es una herramienta poderosa para quienes se comprometen con la vida misional. Tal vez usted ha tenido la oportunidad de contar su historia a alguien de su lista de oración. Si no, siga orando y buscando una oportunidad. Recuerda la promesa: «…y haré que seáis pescadores de hombres» (Mar. 1:17).

  5. Dialogo: Usted aprendió un enfoque no amenazante para traer la vida espiritual a las conversaciones de modo que pueda introducir La Respuesta e invitar a alguien a investigar con usted la vida espiritual mediante el uso de los folletos Temas de Vida.

Esta es una gran capacitación, ¿verdad? Pero no significa nada si usted no está involucrado activamente en la vida misional. Ser un seguidor misional de Cristo implica ser tan intencional sobre el aspecto misional de su vida espiritual como usted lo es acerca de su adoración personal. Para desarrollar el hábito de adoración personal, usted debe tener un plan sencillo (¿cuándo? ¿dónde? ¿qué? ¿cómo?) y apartar un tiempo específico. Tiene que estar en su agenda diaria. De la misma manera, si usted va a crecer en la vida misional, tiene que planificar para ello. Esto incluye la creación de un plan sencillo para dar a conocer el evangelio a personas específicas, apartando el tiempo para esas actividades, y a veces incluso destinando una parte de su presupuesto.

Pero seamos sinceros, muchos cristianos se sienten preocupados con respecto a compartir su fe (palabra) y parece que nunca logran demostrar su fe (hechos). Les preocupa la vergüenza, ser percibidos de forma negativa, o ser rechazados completamente. Estas son preocupaciones legítimas, y en realidad, son muy pocos los cristianos que tienen la audacia y habilidad natural para entablar una conversación espiritual con la gente, o un amor natural de servir a los demás. Como resultado, muchos cristianos no son conscientes de buscar oportunidades y le dan poca o ninguna importancia a vivir misionalmente. Pero ya que la Escritura es clara en que Dios llama y capacita a Su pueblo para estar activos en dar a conocer el Evangelio, cualquier inquietud que tenga no debe impedirle procurar vivir la vida misional de la manera más eficaz posible. A medida que usted se dedica intencionalmente a orar, servir, contar y conversar de forma misional usted comenzará a tomar conciencia de las oportunidades que Dios pone en su camino, y Él va a utilizar su personalidad, experiencia de vida y devoción para hacerle un pescador de hombres excepcionalmente eficaz.

Durante esta sección de La Travesía usted será desafiado a crear y llevar a cabo un plan sencillo para dar a conocer el evangelio mediante palabras y hechos. Sin embargo, su tarea de la sección misión de esta semana es solo hacer un auto-examen utilizando las preguntas de la página siguiente. Esté preparado para compartir sus ideas en su próxima reunión del Grupo La Travesía.

¿En qué maneras ha estado usted comprometido de forma activa en vivir, orar, contar y conversar misionalmente durante este año en La Travesía? Sea específico.

¿Cuáles son los principales obstáculos que enfrenta que le impiden estar más comprometido en la vida misional?

¿Qué cree usted que necesita cambiar en su vida para comprometerse de manera más intencional en la misión?

ORACIÓN

11 »Ahora pues, hijo mío, el Señor sea contigo para que prosperes y edifiques la casa del Señor tu Dios tal como Él ha hablado de ti. 12 Que el Señor te dé prudencia y entendimiento, y te dé dominio sobre Israel, para que guardes la ley del Señor tu Dios. 13 Entonces prosperarás, si te cuidas de observar los estatutos y ordenanzas que el Señor ordenó a Moisés para Israel. Esfuérzate y sé valiente, no temas ni te acobardes.

Salomón es conocido por su sabiduría. David pidió bendiciones para su hijo (1 Crón. 22). Ore diariamente pidiendo grandes cosas para sus hijos y nietos: sabiduría, discernimiento espiritual, protección contra el mal, y sobre todo un corazón para las cosas de Dios.

  • Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:
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