ptar el sufrimiento, parte 2 Esperando la liberación del dolo

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V E R D A D

De memoria (opción a):

«Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron». Apocalipsis 21:4

De memoria (opción b):

«Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios». Romanos 5:1-2

En la Biblia:

Esta serie sobre Viviendo en un mundo caído comenzó con un estudio de La Caída, la cual trajo muerte espiritual y depravación moral sobre cada individuo. Usted exploró las consecuencias del pecado y la miseria, y luego estudió específicamente la consecuencia de la tentación. La semana pasada empezó a meditar en otra consecuencia de La Caída: el sufrimiento. Usted descubrió que Dios controla todo sufrimiento y asegura que este producirá gloria en Su pueblo.

Esta semana continuaremos con el tema del sufrimiento, pero nos centraremos en la gloria futura que será restaurada en el pueblo de Dios, y que nos hará completamente libres (cuerpo y alma) de la maldición. Si usa las citas de la sección En la Biblia en su adoración personal, asegúrese de incluir los elementos de OLPIRE.


Romanos 5:1-5. Aquí Pablo resume la posición espiritual del creyente ante Dios. Los dos primeros versículos describen lo que en el pasado se ha logrado por nosotros, nuestra posición resultante ante Dios en el presente y lo que tenemos que esperar en el futuro. Entonces Pablo aplica esto al tema de nuestro sufrimiento.

¿Qué ha hecho Dios por nosotros que no pudimos hacer por nosotros mismos? (5:1a)

Justificados

¿Qué dos resultados de la obra de Dios disfrutan los cristianos en esta vida? (5:1b-2a)

¿Qué resultado adicional esperan los cristianos? (5:2b)

¿Qué tiene que ver todo esto con el sufrimiento? (5:3-5)

Romanos 8. Como sugerimos la semana pasada, recuerde leer todo el capítulo nuevamente. Esta vez concéntrese en los versículos 18-25 y compárelos con Romanos 5:1-5, notando el uso que hace Pablo de las palabras esperanza y gloria.

Según estos dos pasajes, ¿qué esperanza tienen los cristianos?

¿Qué quiere decir Pablo con la frase, «…esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo»? [Nota: el contexto del pasaje proporciona una pista].

Efesios 1:15-19. Estos versículos registran la oración de Pablo para que los creyentes de Éfeso alcanzaran un mayor entendimiento de la esperanza a la cual fueron llamados.


¿Cómo describe Pablo la esperanza del cristiano en este pasaje?

¿Por qué es importante que los cristianos entiendan esto?

Filipenses 3:17-21. En este pasaje Pablo compara los destinos de creyentes y no creyentes, con el objetivo de ilustrar por qué los creyentes filipenses deben seguir el ejemplo de su modo de vida. ¿Por qué estos versículos arrojan luz sobre la frase «…la redención de nuestro cuerpo», de Romanos 8:23? 1 Corintios 15:50-55. En este pasaje Pablo está defendiendo la doctrina de la resurrección de los creyentes y para esto apela a la resurrección de Cristo como las «primicias» (15:20). [Nota: «primicias» es una frase bíblica que originalmente se refería a la cosecha más temprana y mejor de los cultivos. También llegó a tener el sentido figurado del resultado inicial de un trabajo o el cumplimiento inicial de una promesa].

¿Cómo le ayuda este pasaje a entender la futura esperanza de gloria que los cristianos aguardan?

2 Pedro 3:1-13. Aquí Pedro responde a la objeción hipotética de los escépticos que afirman que Cristo no regresará ni habrá juicio final.

Compare estos versículos con Romanos 8:19-22. ¿Cómo resumiría usted el futuro de este mundo?

Apocalipsis 21:1-5. Este pasaje presenta una visión del tiempo cuando se cumpla toda esperanza y la promesa del evangelio se complete.

Describa el nuevo cielo y la nueva tierra. ¿Cuál encuentra usted que es la característica(s) más distintiva?


Para resumir:

Como ya sabe, el sufrimiento es inevitable porque usted vive como una persona caída, entre personas caídas, y en un mundo caído. La vida está marcada por el dolor, la frustración y la decadencia ya que la maldición hizo miserable el mundo en que vivimos. Usted también experimenta la tentación en el mundo pues su naturaleza pecaminosa le atrae a buscar gloria en diversos logros, posesiones, relaciones y placeres. En última instancia, estas glorias falsas no podrán satisfacerle. Sin embargo, la gloria de Dios que satisface el alma espera a los que están en Cristo; y ningún grado de sufrimiento se le puede comparar. De hecho, Dios controla todo sufrimiento de modo que este redunde para la restauración de Su gloria en aquellos que lo aman.

Entonces, el desafío de la vida cristiana es abrazar verdaderamente la esperanza y la promesa de una gloria futura, a pesar de las dificultades y tentaciones del mundo presente. Para hacer esto, usted debe tener un lugar donde anclar su alma. En realidad, usted necesita a alguien en quien anclar su alma. Necesita saber que Dios le ama incondicionalmente y que solo Cristo puede satisfacer verdaderamente.

Cuestionar el amor de Dios o apartarnos de Su Hijo para satisfacer nuestras necesidades más profundas es prácticamente la raíz de todos los problemas espirituales y emocionales que podamos tener. A medida que avanza en su travesía con Cristo, usted será capaz de mirar hacia atrás y ver que la causa de muchos de sus desafíos más significativos consistió en una de estas cosas o en ambas. O dudó que el amor de Dios fuera suficiente para su necesidad, o buscó otra cosa que no fuera Cristo para encontrar satisfacción. Esto es especialmente cierto durante los tiempos de prueba. Si hay algo que nos haga pensar que el amor incondicional de Dios no es tan incondicional, son las malas circunstancias.

En esos momentos usted haría bien en recordar Romanos capítulo 8. Pablo comienza este capítulo declarando que Dios nunca condenará a aquellos que están en Cristo, y cierra el capítulo recordándonos que estos nunca podrán ser separados del amor de Dios. ¿No es interesante que aquí tenemos intercalado un análisis del sufrimiento actual y de la gloria futura? Él lo hizo para dejar claro que el sufrimiento no es una indicación de que Dios le está castigando, ni es una señal de que Él ya no le ama. Todo lo contrario, para el cristiano, el sufrimiento es un recordatorio de que como Cristo sufrió y más tarde recibió gloria, así también los seguidores de Cristo sufrirán y luego serán glorificados junto con Él (8:17-18). Ahora bien, no hay ninguna razón por la que los creyentes, imperfectos y heridos por el pecado, alcancen la misma gloria que Dios otorgó a Su propio Hijo («las riquezas de la gloria de su herencia», como Pablo le llama en Efesios 1:18), con excepción de Su amor y favor asombrosos, inmerecidos e incondicionales.


Entonces, ¿cuándo se cumplirá esta promesa? Según Romanos 8, llegará un tiempo cuando los creyentes y toda la creación serán liberados espiritual y físicamente de la vanidad y frustración que La Caída causó. Pablo habló en términos de un cumplimiento futuro cuando escribió sobre «la manifestación de los hijos de Dios» (8:19), y la creación que sería «…libertada de la esclavitud de corrupción» (8:21), y de nuestra propia ansiosa espera por la «…adopción como hijos, es decir, la redención de nuestro cuerpo» (8:23, NVI). Estas frases se refieren a diferentes aspectos de la gloria que se revelarán plenamente en la segunda venida de Cristo. En Su primera venida, Cristo inició el cumplimiento de la promesa de gloria a través de Su obra redentora. Aquellos a quienes Él redimió experimentan las primicias de este cumplimiento como un depósito inicial de gloria en sus espíritus (8:23). Pero cuando Cristo vuelva, la promesa de gloria se consumará tanto en los espíritus como en los cuerpos del creyente. Además, toda la creación será hecha nueva y restaurada a su orden y gloria originales. Usted puede haber notado algunos de los detalles de este cumplimiento en los pasajes de estudio de la sección En la Biblia:

  • El regreso de Cristo traerá un juicio inesperado, en el cual la actual creación caída será destruida por fuego. (2 Ped. 3:7,10)
  • Su venida también traerá la redención final —o transformación— de los cuerpos de los creyentes y pondrá fin a su sufrimiento. (Rom. 8:23)
  • Todo dolor, muerte, tristeza y pena desaparecerán con el antiguo orden de la creación. (Apoc. 21:4)
  • Los cuerpos de los creyentes serán transformados para ser como el cuerpo glorificado de Cristo. (Fil. 3:20)
  • Los creyentes que estén vivos en ese momento serán transformados instantáneamente, mientras que aquellos que han muerto en Cristo serán resucitados con este nuevo cuerpo. (1 Cor. 15:51-52)
  • Estos cuerpos nuevos y gloriosos serán inmortales y no se deteriorarán. (1 Cor. 15:52-54)
  • Un nuevo cielo y una tierra nueva donde los creyentes glorificados experimentarán la presencia inmediata de Dios reemplazarán a la antigua creación. (Apoc. 21:3)
  • En el nuevo cielo y en la nueva tierra no habrá pecado humano ni maldición divina. (2 Ped. 3:13)

Como puede ver, la consumación de la obra redentora de Dios en Cristo le liberará de todas las consecuencias de la Caída para que pueda glorificar y gozar perfectamente de Dios. Pero hasta ese momento usted debe soportar esas consecuencias: la tentación, la enfermedad, el deterioro y la muerte. Ciertamente, de vez en cuando Dios interrumpirá el orden presente de las cosas para traer una sanidad inusual. Pero así como las sanidades y las provisiones milagrosas en el ministerio de Jesús apuntaban a una gloria mayor, también estas ocasiones de bendición son un anticipo de la gloria venidera; pero no son la norma de la era actual. Estas están diseñadas para enseñarnos a anhelar ansiosamente la esperanza de que nuestro sufrimiento un día desaparecerá en la promesa de la gloria de Dios.

Finalmente, es importante notar que la gloria que usted espera en la segunda venida de Cristo depende del sufrimiento que Él padeció en Su primera venida. La libertad y la gloria que usted experimentará han sido ganadas porque la vida justa de Cristo y Su muerte vicaria fueron las ofrendas del amo r de Dios que compraron Su redención.

La aplicación de esta verdad al tema del sufrimiento es que su sufrimiento no gana el amor de Dios por usted. Tampoco su sufrimiento es una señal de que Él no le ama. Pero si usted está seguro de que Dios le ama sin condiciones, ciertamente podrá enfrentar bien el sufrimiento. Y a medida que encuentra satisfacción en Cristo solamente, usted dará gloria al Dios cuyo amor es suficiente para hacerle resistir en su momento más difícil


C A P A C I T A C I Ó N

Memorice los 12 Profetas Menores del Antiguo Testamento. Después de esta semana, usted debería ser capaz de recitar los 66 libros de la Biblia en su reunión de grupo.

  1. Describa la situación que considera como la prueba más difícil que ha pasado.
  2. ¿Le enseñó ese sufrimiento a poner su esperanza en la gloria venidera? Explique.
  3. ¿Le ha tentado alguna vez su sufrimiento a dudar del amor de Dios? Explique.
  4. Ahora imagine que tuviera que enfrentarse a esa prueba nuevamente, pero esta vez armado con una convicción más profunda del amor de Dios y una comprensión más clara de la herencia que le espera. ¿Cuán diferente sería su experiencia de sufrimiento? ¿Cómo podría ese sufrimiento dar la gloria a Dios?

R E S P O N S A B I L I D A D

Before your Journey Group meeting, think about the questions below. You may be asked any of these questions and you may be asking them of another group member. These questions will help you to examine your life in light of the truth you explored this week. They also give other group members an opportunity to encourage you to live fully for Christ. Space is provided below so you can jot down notes during the accountability discussions in your group meeting.

  • ¿Ha cuestionado el amor de Dios por usted debido a las dificultades en su vida?
  • ¿Siente que Dios se la «debe» por los problemas que ha enfrentado?
  • ¿Cuán enfocado está en la esperanza de la gloria futura? ¿Cómo afectan los problemas o las bendiciones su anhelo por esa gloria?
  • ¿Cómo puede apoyarle su Grupo La Travesía en medio de cualquier sufrimiento presente?
  • ¿Cómo le va con su hábito de adoración personal?
  • ¿Se relaciona con amigos y familiares sobre la base de la gracia o de las obras? Explique.
  • ¿Cómo describiría su vida espiritual en este momento?

M I S I Ó N . D I A L O G A N D O

«Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado» (1 Cor. 2:1–2)

Su tarea de la sección misión esta semana es leer el segundo folleto de Temas de Vida que aborda la pregunta: «¿Merecen los no cristianos el castigo eterno?». Lea la breve sección introductoria y responda las preguntas al margen que acompañan a los capítulos del Evangelio de Juan. Puede omitir la mayoría de las lecturas en Juan, pero esté preparado para debatir las preguntas en su próxima reunión de Grupo La Travesía. Usted puede escribir en el folleto o en el espacio a continuación.

Use el siguiente espacio para escribir sus ideas y sentimientos acerca de conversar sobre el castigo eterno con los no creyentes. Esté preparado para presentar sus ideas en su próxima reunión del grupo


O R A C I Ó N

«Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren» (2 Cor. 1:3-4) Si está pasando por una prueba, pida a Dios que le consuele. Pídale que lo use para consolar a otros cuando pasan por aflicciones.

  • Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:
  • Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida:
  • Mi petición de oración con respecto a alguien de mi lista de oración:
  • Peticiones de oración de otros en mi grupo:

«No oren por vidas fáciles. Oren para ser hombres más fuertes. No oren por una tarea igual a su poder, oren por poder igual a su tarea» Phillip Brooks

«Pero el dolor insiste en ser atendido. Dios nos susurra en nuestros placeres, habla en nuestra conciencia, pero grita en nuestro dolor: es Su megáfono para despertar a un mundo sordo» C. S. Lewis

«Las pruebas son medicinas que nuestro Médico bondadoso y sabio prescribe porque las necesitamos; y Él da la proporción de la frecuencia y el peso de ellas según lo requiere el caso. Confiemos en Su habilidad y agradezcamos Su prescripción» John Newton