Viviendo como embajadores para un mundo quebrantado

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VERDAD

2 Corintios 5:20

20 Por tanto, somos embajadores de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros, en nombre de Cristo les rogamos: ¡Reconcíliense con Dios!

En la Biblia:

La semana pasada usted aprendió que la Palabra de Dios debe ser aceptada como la verdad absoluta, el único camino a la gloria plena. También aprendió que el Hijo de Dios debe ser abrazado como la encarnación de esa verdad.

En esta última semana de Viviendo el Evangelio usted estudiará cómo Dios quiere que vivamos en respuesta a la verdad. En los pasajes de En la Biblia usted descubrirá la comisión que todos los cristianos compartimos, y le dará un vistazo a cómo Pablo vivió y enseñó en respuesta a dicha comisión.

No descuide desarrollar el hábito de adoración personal diaria. Recuerde seguir el enfoque OLPIRE que aprendió en la unidad dos y los 5 Objetivos de la Oración.

Ore primero - Lea el texto –haga Preguntas-Interprete en Contexto-Resuma aplicaciones-Entable conversación con Dios


Mateo 28: 16-20 – Este pasaje al final del Evangelio de Mateo contiene lo que se ha llamado la Gran Comisión de Jesús a todos Sus discípulos.

Pregunta

¿A quién se dirige la comisión en el versículo 19? ¿A los discípulos? ¿A todos los cristianos? Explique su respuesta. En primer lugar a los 11 discípulos, como representantes de toda la iglesia.

Pregunta

Imagínese a Jesús hablando con usted personalmente para darle esta comisión. Describa cómo serían sus pensamientos y sentimientos. ¿Qué sentiría usted que necesita hacer en obediencia a la comisión? wow, francamente creo que la tomaría con mucha más seriedad que como la tomo actualmente.

Romanos 1: 1-17. En esta carta a la comunidad cristiana que vive en Roma, el Apóstol Pablo se presenta a sí mismo y presenta el mensaje del evangelio. A continuación, él explica por qué quiere visitar Roma.

Pregunta

En el versículo 14 Pablo se refiere a su llamado a predicar el evangelio y se identifica como un «deudor». ¿Qué piensa usted que motiva a Pablo para ver su llamado de esta manera? ¿Debieran todos los cristianos compartir la actitud de Pablo en este sentido?

  • Se debe a que Pablo había comprendido la gracia de Dios y sus implicaciones. La gracia de Dios había transformado la manera en que Pablo se veía a Si mismo, ahora le pertenecía a Cristo.
  • Si, porque fuimos comprados por la misma gracia.

2 Corintios 5: 14-21. En su segunda carta a los cristianos que vivían en Corinto, Pablo explica la esencia del mensaje del evangelio y su motivación para hacer de ese mensaje la prioridad de su vida.

Pregunta

En los versículos 16-21, Pablo describe varios cambios que se producen cuando alguien se convierte en cristiano. ¿Cuáles son? ¿Cómo logra Dios estos cambios?

  • EL Señor cambia toda nuestra naturaleza y por lo tanto, las prioridades

Pregunta

¿Qué motiva a Pablo a ser tan dedicado a la difusión del evangelio? En este pasaje se pueden encontrar varias razones. Resúmalas en sus propias palabras.

  • Es:
  • Siervo de Cristo
  • Apartado par el evangelio
  • Por la glorioa del evanglio
  • Pablo recibio la gracia para promover el evangelio

Para resumir:

¡Felicitaciones! Esta es la sexta y última unidad de la sección Viviendo el Evangelio de La Travesía. Durante las últimas semanas, se le presentaron los conceptos bíblicos de gloria, gracia y verdad. Usted aprendió cómo empezar la importantísima disciplina espiritual de adoración personal diaria. También aprendió lo que significa vivir por la gracia bajo el control del Espíritu de Dios en vez de vivir en la trampa de las obras. A medida que continúe aplicando los principios y disciplinas que aprendió, éstos se convertirán en el fundamento de un crecimiento saludable para que usted llegue a ser un seguidor de Cristo maduro y capacitado. Como en cualquier empresa en la vida, los fundamentos son vitales para el éxito. Por lo tanto, si usted tiene preguntas sin respuestas sobre las unidades anteriores no las ignore. Lo mejor es procurar una comprensión más completa hablando con su líder de grupo.

La semana pasada, la enseñanza de que la Palabra de Dios es la revelación de la verdad absoluta y que Jesús es la encarnación de la verdad de Dios puede haber desafiado su cosmovisión. Esta semana comenzará a considerar el llamado a abrazar la verdad de Dios viviendo como embajador en un mundo quebrantado.

El apóstol Juan relata una historia asombrosa en el capítulo 12 del libro del Apocalipsis. Es una visión simbólica de un suceso cósmico colosal; una gran batalla en el cielo. Los ángeles de Dios pelearon en el reino celestial contra Satanás, quien es representado como un enorme Dragón rojo. Los ángeles de Dios prevalecieron por lo que Satanás y sus secuaces fueron arrojados a la tierra, y le fue quitado el poder para que ya no pudiera engañar a las naciones. ¿Cuándo fue esta batalla? Los detalles en Apocalipsis 12 dejan claro que ésta no era una visión de la rebelión de Satanás y su caída de la gloria antes de la creación. Más bien, ésta es una visión de otra batalla; una batalla que tuvo lugar durante la historia humana. Lo que vemos aquí es el intento rabioso de Satanás para destruir a Jesús y así evitar que el Reino de Dios viniera a la tierra. Pero su fracaso es declarado en todo el cielo, «Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos» (Apocalipsis 12:10).

Lo maravilloso de esta visión es que en ella Dios revela su perspectiva sobre la crucifixión y resurrección de Jesús. La historia registra a un hombre que sufre y más tarde, una tumba vacía. Pero detrás de la historia hay una batalla decisiva en el cielo y la derrota de un enemigo cruel que ha sido despojado de su poder de cegar y engañar a las naciones. Al mismo tiempo, a través de la venida del Espíritu Santo, Dios ha dado poder a Su Iglesia para llevar la luz del Evangelio a las naciones (Hechos 1: 8). ¡Piense en la grandeza de esto! ¡Los cielos librando una batalla mientras el Hijo de Dios da Su vida y la vuelve a tomar! Y debido a esto, la Iglesia recibe el poder divino y la oportunidad divina de ser Sus testigos. Esto debería dejarnos sin aliento, y debería reformar profundamente nuestra perspectiva de la vida.


Pablo puede ser nuestro ejemplo en este sentido. Probablemente él nunca supo de la visión de Juan, sin embargo, él entendió que la crucifixión y resurrección de Jesús requerían un cambio drástico en la forma en que veía el mundo. Expresó su nueva perspectiva de esta manera «De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne» (2 Corintios 5:16). Lo que Pablo quiere decir es que él simplemente no puede continuar viendo la vida y las relaciones de la forma en que lo hacía anteriormente, como si la cruz fuera un asunto sin importancia, sin impacto en el mundo. Para Pablo, la crucifixión y la resurrección eran una verdad de tanto peso que requerían una reorientación profunda de su propósito de vida. De hecho, él ve esta verdad como un llamado a todas las personas a no tan solo creer en Cristo, sino a ser Sus embajadores en el mundo quebrantado para que el Reino de Dios pueda seguir viniendo a través de Su pueblo. ¿Comparte usted su punto de vista? Tal vez no. Muchos de nosotros debemos admitir que estamos demasiado ocupados en lo que podría llamarse objetivos de vida «y qué». Imagine que un millonario le dice con mucho entusiasmo que acaba de ganar $ 38 en la venta de un garaje. Usted le diría: «¿Y qué? ¡Usted tiene millones!» Sin embargo, tal vez, al igual que el millonario, usted busca lo trivial y descuida lo colosal.

Los dos objetivos de vida «y qué» más comunes que captan la atención de la gente son disfrutar su mundo, e impresionar a su mundo. A estos objetivos, Dios dice: «¡Y qué!». Su diseño es que la gente responda a Su victoria viviendo de tal manera que impacten su mundo. ¿Es así como usted ve la vida? Al estudiar 2 Corintios 5 esta semana usted leyó que Pablo dijo: «El amor de Cristo nos constriñe» (v. 14). Lo que Pablo quiere decir es que, en lo que se refiere a sus objetivos en la vida, el amor de Cristo por él se ha convertido en el principio rector. En otras palabras, Pablo vive en respuesta al amor de Cristo. En segundo lugar, él dice que el amor de Cristo es un imperativo para todos los creyentes «para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos» (v. 15). Así, en estos dos versículos, debemos pensar en el principio rector de nuestras vidas, y luego sobre dónde radica nuestra lealtad. ¿Es para vivir para el reino de uno mismo, o para el reino de nuestro Dios y de Su Cristo?

Ahora, deténgase por un momento en esta pregunta. Si usted es cristiano, usted sabrá al menos lo que quiere como respuesta. Usted quiere vivir para Su Reino. ¿Por qué? ¿Porque usted determinó por su propia bondad que esto era lo correcto? De ningún modo. Lo contrario es lo cierto. Fue el amor de Cristo por usted, derramado en su corazón, lo que hizo un cambio en quién es usted. Usted es una «nueva creación» (v. 17) con una nueva capacidad moral que no tenía anteriormente. Y como una nueva creación, Dios hace un llamado a su nueva capacidad moral para cambiar lo que usted hace de modo que su vida impacte el mundo. Para usted, al igual que para Pablo, la vida no será lo que está destinada a ser, hasta que haya aceptado ser un «embajador» de Cristo (v. 20).


En vez de centrarse en objetivos de vida «y qué» ponga su corazón en el Reino de Dios el cual crece en usted y a través de usted. Deje a un lado las glorias falsificadas y adore a Cristo como su esperanza de gloria. Deje a un lado sus esfuerzos para ganarse el amor de Dios, y descanse en la gracia de lo que Él ha hecho por usted a través de la cruz. Reconozca su unión con Cristo, y ríndase al control de Su Espíritu. Siga a Cristo como la única verdad eterna de Dios, y que el ser un mensajero de esa verdad sea su objetivo de vida.


C A P A C I T A C I Ó N

  • ¿Cómo definiría lo que es el Evangelio? Revise los tres pasajes de En la Biblia para esta semana y trate de escribir dos o tres frases que resuman su definición del Evangelio

El evangelio es la buena noticia de que el único Dios justo y santo, mediante la vida perfecta, la muerte expiatoria y la resurrección corporal de Jesucristo, rescata a todo Su pueblo de Su ira de y les concede paz con Él para Su gloria. Esta obra de salvación depende totalmente de Dios, pero demanda una respuesta. La respuesta, tal y como la predicó Cristo, es: arrepiéntanse y crean.

  • Ahora, sobre la base de estos mismos tres pasajes, escriba algunas oraciones describiendo cómo desea responder al llamado de ser un embajador del Evangelio. Sea específico y honesto.
  • Necesito que el Señor me siga deslumbrando con la belleza de Su gracia para que toda mi vida gire alrededor de Él y viva para su gloria en todo lo que soy y en lo que hago. Que su amor controle de tal manera que sea un embajador.
  • Tómese unos minutos para revisar su diagrama Travesía Espiritual y reflexione sobre su propia experiencia de responder al evangelio para convertirse en un seguidor de Cristo. Escriba una breve historia acerca de su experiencia. Organice su historia según este esquema: antes, cuando/cómo, y desde que usted se convirtió en seguidor de Cristo.

R E S P O N S A B I L I D A D

Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana. Estas también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.

  • ¿Hasta qué punto sigue usted objetivos de vida «y qué»? Ya pero todavia no, Es decir, el Señor ya ha cambiado mis objetivos de vida, pero aun noto la persistencia de los deseos del mundo.
  • ¿Cree que es importante para usted personalmente el ser un embajador de Cristo? Explique.
  • ¿Ha estado confiando en la gracia de Dios o aún está haciendo obras para ganar Su amor? Explique.
  • ¿Cómo le va en el desarrollo del hábito de adoración personal?
  • ¿Existen problemas en su vida que usted no está dispuesto a rendir al control del Espíritu?
  • ¿De qué maneras se ve usted como dependiente de Dios, o independiente de Él?
  • ¿Completó la tarea de la sección Misión esta semana?

M I S I Ó N . V I V I E N D O L A M I S I Ó N

Hasta ahora, en esta serie, usted ha investigado el qué, por qué, y el cómo de la vida misional:

  • ¿Qué es?
    Participar en la misión de Jesús para dar a conocer el evangelio a todas las personas.
  • ¿Por qué participar en ella?
    El amor de Dios mostrado en el Evangelio nos constriñe y empodera.
  • ¿Cómo se manifiesta?
    Compartiendo en palabras y demostrando con hechos.

Pensemos ahora sobre dónde le llevará una vida misional. A medida que los cristianos procuran vivir misionalmente, su compromiso con el mundo puede ser definido por las categorías necesidad y distancia. Las necesidades pueden ser espirituales, psicológicas o físicas (por ejemplo, alimentos, refugio, protección, provisión, etc.). La distancia puede ser medida cultural o geográficamente. Por ejemplo, en la historia del buen samaritano (Lucas 10: 29-37), Jesús describe a un hombre de Samaria que satisfizo las necesidades físicas inmediatas de un hombre judío (comida, refugio y medicina) a pesar de que sus respectivas culturas eran antagónicas entre sí (judíos y samaritanos generalmente no se asociaban a pesar de que vivían cerca unos de los otros). En la historia de la conversión de Cornelio (Hechos 10), un pescador de Galilea (Pedro) respondió a las necesidades espirituales de un oficial del ejército romano de Cesarea, quien estaba culturalmente distante de la experiencia de vida de Pedro. En Hechos 16: 25-34, un judío cristiano del Mediterráneo oriental (Pablo) satisfizo las necesidades espirituales de su carcelero, un griego de Filipos que estaba tanto cultural como geográficamente distante de la experiencia de vida de Pablo. Así que, vivir una vida misional bajo el control del Espíritu Santo puede llevarle más allá de las fronteras espirituales, económicas, culturales y geográficas.

Escuche las instrucciones de Jesús a los Apóstoles en Hechos 1: 8 y localice en este mapa los lugares que él menciona « pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra». Para los Apóstoles, Jerusalén era su sede. Judea era la región más grande y a la vez familiar que les rodeaba. Samaria era una región que estaba geográficamente cerca, pero culturalmente distante de ellos. Y, por supuesto, lo último de la tierra estaba tanto cultural como geográficamente distante de ellos. Según este versículo, está claro que Jesús tenía la intención de que Sus seguidores dieran a conocer el Evangelio más allá de todo tipo de barrera.

Por lo tanto, un buen primer paso hacia la vida misional es hacer una evaluación de sus alrededores. ¿Dónde está Jerusalén, Judea y Samaria en su vida? ¿Cuál sería lo último de la tierra para usted? Ahora, esto no quiere decir que Jesús le llame a ir a todos estos lugares. Pero, usted debe meditar y orar sobre en qué lugar(es) usted puede dar a conocer el evangelio, y en cuál puede ayudar a otros creyentes a dar a conocer el evangelio.

Sobre la base de la enseñanza de Hechos 1: 8 donde los cristianos son llamados a dar a conocer el Evangelio a todas las personas y más allá de todas las barreras, La Travesía utiliza la frase al otro lado de la calle, del barrio y del océano para describir los ámbitos en los que los cristianos puedan vivir misionalmente. Al otro lado de la calle se refiere a los ámbitos cotidianos de la vida e influencia de un creyente en donde vive, trabaja y juega. Al otro lado del barrio se refiere a las esferas más grandes de nuestras comunidades donde las personas pueden estar geográficamente cerca, pero cultural y económicamente distantes. Al otro lado del océano se refiere al ámbito del mundo donde las personas necesitadas están distantes, tanto geográfica como culturalmente.

¿Dónde definiría en su vida al otro lado de la calle, del barrio y del océano? Sea lo más específico posible.

  • Calle: Amigos de deporte
  • barrio: conocidos, vecinos,
  • océano:

Tómese unos minutos para escribir acerca de cómo puede imaginarse a sí mismo siguiendo a Jesús en Su misión de dar a conocer el evangelio a todas las personas al otro lado de la calle, del barrio y del océano, a través de palabras y hechos.

Pregunta

¿Cómo podría el Espíritu Santo trabajar a través de usted? ¿Qué podría hacer usted? ¿Por qué lo haría? ¿Dónde puede usted hacer la diferencia? ¿Cómo puede apoyar a otros que están haciendo la diferencia?

  • Orar por quienes estan sirviendo
  • Buscar intencionalmente personas a quienes compartir.

O R A C I Ó N

La oración y el avance del reino de Dios a través de la evangelización son inseparables. Jesús enseñó a Sus discípulos a orar para que viniera el Reino de Dios, y se hiciera Su voluntad en la tierra como en el cielo. También les dijo que oraran antes de salir y pidieran a Dios que enviara más obreros. Su comisión final a Sus seguidores fue hacer discípulos a todas las naciones. Él prometió estar con ellos en esa labor, y empoderar la labor de ellos a través del don del Espíritu Santo. Pídale a Dios que le use y le ayude a llevar el evangelio a los que no le conocen.

  • Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:
  • Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida:
  • Petición de oración con respecto a vivir una vida misional:
  • Peticiones de oración de otros en mi grupo:

«No hay otra manera en que los cristianos puedan, a título personal, hacer más para promover la obra de Dios y avanzar el Reino de Cristo como por medio de la oración»
Jonathan Edwards