
VERDAD
21 Al que no conoció pecado, lo hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.
En la Biblia
En su estudio del evangelio verdadero durante las últimas dos semanas, usted aprendió que fue creado de tal forma que la satisfacción duradera solo se puede encontrar en la gloria que Dios concede en Cristo. También aprendió que la manera de abrazar la gloria es experimentando a Cristo en una adoración personal y diaria.
Esta semana comenzará a considerar un segundo término importante que se relaciona con el evangelio verdadero: la gracia; y la cruz a través de la cual la gracia se hace disponible a nosotros. Al leer los pasajes de estudio en la sección En la Biblia céntrese en descubrir cómo las bendiciones de Dios están aseguradas para usted, y en cómo relacionarse correctamente con Dios. Preste atención a conceptos clave como gracia y ley, pecado y justicia, libertad y esclavitud, fe y amor.
Si lo desea, puede utilizar estos pasajes que aparecen en la sección En la Biblia en su adoración personal. Asegúrese de seguir los elementos de OLPIRE y los 5 Objetivos de la Oración mientras usted desarrolla el hábito de la adoración personal. Haga énfasis especialmente en la «R» (Resumir Aplicaciones). Es especialmente importante que aprenda a aplicar las Escrituras a su propia vida y se convierta en un hacedor de la Palabra de Dios.
1 Para libertad fue que Cristo nos hizo libres. Por tanto, permanezcan firmes, y no se sometan otra vez al yugo de esclavitud. 2 Miren, yo, Pablo, les digo que si se dejan circuncidar, Cristo de nada les aprovechará. 3 Otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a cumplir toda la ley. 4 De Cristo se han separado, ustedes que procuran ser justificados por la ley; de la gracia han caído. 5 Pues nosotros, por medio del Espíritu, esperamos por la fe la esperanza de justicia. 6 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión significan nada, sino la fe que obra por amor..7 Ustedes corrían bien, ¿quién les impidió obedecer a la verdad? 8 Esta persuasión no vino de Aquel que los llama.
Gálatas 5: 1-8. En este pasaje de la carta del apóstol Pablo a los cristianos en Galacia, Pablo está reprendiendo a los Gálatas por alejarse de la gracia en un intento de relacionarse con Dios por otros medios.
Pregunta:
¿Cómo estaban tratando los Gálatas de relacionarse con Dios? ¿Cuáles son las consecuencias de sus acciones?
- Estaban intentando acercarse a Dios por su propia justicia.
- La terrible consecuencia es que se han separado de Cristo
1 Y Él les dio vida a ustedes, que estaban muertos en sus delitos y pecados, 2 en los cuales anduvieron en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. 3 Entre ellos también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. 4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, 5 aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia ustedes han sido salvados), 6 y con Él nos resucitó y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús, 7 a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de Su gracia por Su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 8 Porque por gracia ustedes han sido salvados por medio de la fe, y esto no procede de ustedes, sino que es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura Suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas. 11 Por tanto, recuerden que en otro tiempo, ustedes los gentiles en la carne, que son llamados «Incircuncisión» por la tal llamada «Circuncisión», hecha en la carne por manos humanas, 12 recuerden que en ese tiempo ustedes estaban separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel, extraños a los pactos de la promesa, sin tener esperanza y sin Dios en el mundo. 13 Pero ahora en Cristo Jesús, ustedes, que en otro tiempo estaban lejos, han sido acercados por la sangre de Cristo.
Efesios 2: 1-13. En estos versículos Pablo está describiendo la posición natural de cada persona ante Dios sin Cristo. Posteriormente, él muestra lo que Dios hizo para que los cristianos puedan tener una posición correcta delante de Dios en Cristo.
Pregunta:
¿Cuál era su posición espiritual ante Dios sin Cristo? (vv. 1-3, 11-12)
- Muerto, sujeto de la ira de Dios y sin ninguna esperanza de salvarme a mi mismo.
Pregunta:
¿Qué hizo Dios para darle una posición correcta delante de Él? (vv. 4-10, 13)
- Me dio vida, acercandome a él por medio de la obra de Cristo.
13 Y cuando ustedes estaban muertos en sus delitos y en la incircuncisión de su carne, Dios les dio vida juntamente con Cristo, habiéndonos perdonado todos los delitos, 14 habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz. 15 Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de Él.
16 Por tanto, que nadie se constituya en juez de ustedes con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo, 17 cosas que solo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo. 18 Nadie los defraude de su premio deleitándose en la humillación de sí mismo y en la adoración de los ángeles, basándose en las visiones que ha visto, envanecido sin causa por su mente carnal, 19 pero no asiéndose a la Cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y unido por las coyunturas y ligamentos, crece con un crecimiento que es de Dios.
20 Si ustedes han muerto con Cristo a los principios elementales del mundo, ¿por qué, como si aún vivieran en el mundo, se someten a preceptos tales como: 21 «no manipules, no gustes, no toques», 22 (todos los cuales se refieren a cosas destinadas a perecer con el uso), según los preceptos y enseñanzas de los hombres? 23 Tales cosas tienen a la verdad, la apariencia de sabiduría en una religión humana, en la humillación de sí mismo y en el trato severo del cuerpo, pero carecen de valor alguno contra los apetitos de la carne.
Colosenses 2: 13-23. En este pasaje Pablo da más detalles acerca de lo que Dios hizo por los cristianos en la cruz de Cristo, y establece un contraste entre lo que Dios ha hecho por nosotros y lo que nosotros hacemos por Dios. Compare y haga un contraste entre lo que Dios ha hecho por nosotros y lo que nosotros hacemos por Él.
Pregunta:
¿Qué constituye un fundamento para relacionarnos correctamente con Dios? El decreto que Dios pronuncio en Cristo es lo que me faculta para acercarme a él
Para resumir:
La semana pasada usted exploró cómo comenzar un hábito para toda la vida de experimentar la gloria de Dios, centrando su atención en Su gloria mediante la adoración personal diaria. Esperemos que por ahora ya usted haya avanzado varios días en el desarrollo de este hábito espiritual de incalculable valor. Si todavía no ha comenzado, no es demasiado tarde. Su líder de grupo puede ayudarle y usted puede seguir estas viñetas como una guía sencilla.
- Planifique un tiempo estable y un lugar privado.
- Siga un plan de lectura de la Biblia usando OLPIRE como guía.
- Ore primero
- Lea el texto
- Haga preguntas
- Interprete en contexto
- Resuma aplicaciones
- Entable conversación con Dios
- Enfoquese en la oración en Los 5 objetivos de la oración
- El honor de Dios
- El Reino de Dios
- La provisión de Dios
- El perdón de Dios
- El poder de Dios
- Comprométase a mantener 21 días de adoración personal para desarrollar el hábito. El tema de esta semana es el relacionarse con Dios. Todo el que cree en Dios quiere relacionarse correctamente con Él, es decir, queremos estar seguros de Su bondad para con nosotros ahora, y sobre todo cuando muramos. Ahora, si alguien le preguntara que si usted sabe cómo relacionarse correctamente con Dios, ¿qué le diría? ¿No está seguro? Resulta que hay fundamentalmente dos formas de relacionarse con Dios y toda religión sigue una o la otra.
La primera se caracteriza por lo que hago por Dios, y esto se capta mejor por la palabra obras. Las obras consisten en hacer cosas (o no hacer cosas) con el fin de obtener la aprobación de Dios. Curiosamente, la determinación y el compromiso necesarios para hacer las obras crean, de hecho, una especie de bondad que podríamos llamar justicia propia.
La justicia propia suena mal, ¿no es verdad? Nosotros decimos que no nos gusta la gente farisaica y que nosotros mismos no queremos ser percibidos como tales. Pero, lo que realmente queremos decir es que no nos gusta el fariseísmo arrogante y altivo; como el fariseo en una historia que Jesús contó que daba gracias a Dios porque él era mucho mejor moralmente que los otros hombres. No nos gusta eso. Sin embargo, en realidad nos caen bien las personas que muestran una justicia propia pero que son normales y no son arrogantes. Estos son buenos amigos y vecinos. Nos gusta que nuestros hijos jueguen con los suyos. ¿Por qué?: Debido a que se comportan de la manera correcta. Y a nosotros no nos interesa por qué actúan de esa manera.
Pero Jesús, por su parte, rechazaba todas las formas de justicia propia porque a Él sí le interesaban los motivos que impulsan las acciones. Imagine el hombre que ha decidido romper su promesa de tener una cita especial con su esposa por razones puramente egoístas. Antes de darle la noticia, él trata de comprarla con regalos o gestos románticos. Al principio ella puede sentirse halagada y responderá amablemente. Pero cuando descubre el verdadero motivo de sus acciones aparentemente amorosas ella siente un rechazo hacia él, y con razón. De la misma manera, Dios siente rechazo cuando hacemos obras de caridad, asistimos a la iglesia, o nos ofrecemos como voluntarios en la comunidad con el fin de conseguir agradarle. Él ama estas cosas, pero solo cuando surgen motivadas por nuestro amor por Él. Hacer obras es dar a Dios las cosas que Él ama, pero con motivos inapropiados.
La segunda forma de relacionarse con Dios se caracteriza por lo que Dios ha hecho por mí, y se capta mejor por la palabra gracia. Gracia se refiere a lo que Dios ha hecho por nosotros a través de la obra de Cristo en la cruz. En la cruz, Dios intercambió nuestra pecaminosidad por la justicia de Cristo. Este gran intercambio, como se le llama, es de lo que el apóstol Pablo habló en el versículo a memorizar de esta semana, «Al que no conoció pecado [Jesús], por nosotros lo hizo pecado [es decir, una ofrenda por el pecado], para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él». (2 Corintios 5:21). Esta justicia se conoce como justicia declarada porque una persona es declarada justa por Dios en el momento en que se lleva a cabo el intercambio.
Otro término para la justicia declarada es justificación, que usted puede recordar mediante la siguiente frase: justo-como-si-nunca-hubiera-pecado. Justificación no implica que nosotros quedemos libres del pecado. Más bien, significa que Dios perdona el castigo merecido por todos nuestros pecados. Él nos perdona. Dios no nos quiere solamente, ¡Él nos ama incondicionalmente! Es cierto que todavía podemos ofenderlo, y es entonces que debemos confesar nuestros pecados para experimentar gozo. Pero nada podría alterar su fiel amor por nosotros, porque nuestra posición con respecto a Él se basa únicamente en lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz. Pablo describe de la siguiente manera cómo el gran intercambio trajo consigo el perdón: «Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz». (Colosenses 2: 13-14).
Ahora considere esta pregunta. ¿Le da el gran intercambio libertad para vivir como usted quiere, en tanto que tiene garantía de seguridad eterna? La respuesta es sí y no.
La respuesta es no, si usted quiere decir que una oración de profesión de fe hace que suceda el intercambio. Una oración puede expresar su deseo por el intercambio. Pero al igual que en una ceremonia de boda la oración misma no crea el amor, sino que ésta debe ser la expresión de un amor ya existente. ¿De dónde viene este amor? Es un amor recién nacido, creado en el corazón por la gracia de la justicia imputada de Cristo. Este amor recién nacido se suele llamar fe; y consiste es confiar solamente en Dios para justicia. Así, el intercambio depende por completo de lo que Él ha hecho (gracia), no lo que usted pudiera hacer (obras).
Por otro lado, la respuesta también es sí, porque los verdaderos creyentes son a la vez libres de la deuda del pecado, y también libres de vivir de acuerdo a lo que les agrada. Ellos ahora tienen la capacidad moral (debido a la gracia) de obrar para Dios motivados por el amor. Esto cambia las obras de ser una expresión de justicia propia a ser una expresión de justicia demostrada como muestra el diagrama de la página siguiente.
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Por cierto, el diagrama también explica una aparente contradicción en las Escrituras entre Pablo y Santiago.
Pablo enseñó que somos justificados por la fe aparte de las obras, mientras que Santiago hizo hincapié en que la fe sin obras es inútil. ¿Cómo podemos reconciliar esto? Bueno, de lo que Pablo estaba hablando era de la justicia declarada que se basa solamente en la obra de Cristo en la cruz (la primera parte del diagrama), mientras que Santiago se refiere a la justicia demostrada (el lado que dice segunda). Él quiere demostrar que si decimos que tenemos justicia declarada, pero nuestras vidas no demuestran la justicia, entonces realmente nunca hemos recibido la justicia de Cristo en absoluto.
Así que ¿dónde comienza su peregrinaje espiritual? ¿En Hacer o en Hecho? Si dice en Hacer, usted realmente puede vivir una vida atractiva, moral y religiosa, pero esto no le va a ganar el favor y el amor de Dios. Para Pablo y Santiago, el relacionarse correctamente con Dios se basa únicamente en lo que Dios ha hecho. Es por eso que ellos abrazaron la cruz, esperando ver una justicia que nace del amor y que se demuestra en las vidas de todos los que abrazan la cruz.
¿Está usted luchando con esto? La mayoría de la gente lo hace. Vivir con la mentalidad de obras es algo natural para nosotros. Sentimos como que debemos hacer algo con el fin de conseguir una relación correcta con Dios. Incluso si usted es verdaderamente un cristiano nacido de nuevo es…
posible que en su relación con Dios todavía luche con una orientación hacia las obras.
- ¿Alguna vez considera sus fracasos morales del pasado y se pregunta si estos afectan el amor de Dios para usted?
- ¿Se siente usted alguna vez motivado para ir a la Iglesia, dar dinero, o pasar tiempo en la adoración personal, porque le preocupa que el favor de Dios no vaya a ser lo mismo si no lo hace?
Bueno, hay tres creencias sencillas sobre la gracia que le pueden ayudar a salir de la mentalidad de las obras.
La primera es que lo perdimos todo. Esto significa que toda la humanidad ha perdido toda virtud ante los ojos de Dios; no solo la perfección, sino también toda bondad. Si esto es cierto, entonces ninguna cantidad de esfuerzo empleado en hacer obras para Dios podría nunca dar como resultado que usted sea lo suficientemente bueno para ganar Su amor (y en el fondo todos sabemos que debemos ser mucho mejor). De hecho, la Biblia enseña que «todas nuestras justicias [basada en las obras] son como trapos de inmundicia» a los ojos de Dios. Por supuesto, la mentalidad de obras no cree eso. Esta tratará de hacernos creer que hemos perdido mucho, pero no todo. Las obras le dirán que hay algo lo suficientemente bueno que puede y debe hacer para ganarse una buena relación con Dios. Así que, para romper la trampa de una vida basada en obras, primero debemos abrazar la creencia de que lo perdimos todo.
La segunda es Él lo hizo todo. Esto significa que Cristo hizo todo lo necesario para perdonar completamente a los infractores de la ley como usted y yo. Eso significa que no queda nada por hacer. La gracia del gran intercambio satisface por completo a Dios y nos pone en una relación correcta con Él. La mentalidad de obras le dirá que Él hizo mucho, pero que usted también debe contribuir fe y arrepentimiento que parte de su propia bondad para que la salvación sea una realidad. Pero el Evangelio verdadero no tiene espacio para la labor meritoria de auto-suplir cualquier aspecto de nuestra salvación. Alguien una vez dijo que lo único que una persona puede aportar a su propia salvación es el pecado que la hace necesaria.
La última es que lo tenemos todo. Esto significa que Dios atribuye la justicia plena de Cristo a sus seguidores. Por lo tanto, ya que somos por siempre perdonados de todos los pecados pasados, presentes y futuros, podemos estar totalmente seguros del amor incondicional de Dios. Él también nos da todo lo necesario para vivir en relación correcta con Él y estar plenamente satisfecho en esta vida y en la eternidad. La mentalidad de obras puede decirle que tenemos mucho, pero no todo lo que se necesita. Se puede ver que mientras nuestras creencias nos dejen con una carencia de algo, esto se convierte en el caldo de cultivo para las obras. Solamente cuando creemos que tenemos todo y abrazamos la gracia que viene a través de la cruz podemos esperar descansar en Él y aceptar que lo que Él hizo por nosotros fue suficiente.
Preguntas
- Según lo que leíste, ¿cómo describirías con tus propias palabras la diferencia entre relacionarte con Dios por obras y relacionarte con Dios por gracia?
- El material dice que “lo perdimos todo”, “Él lo hizo todo” y “lo tenemos todo”. ¿Qué significa cada una de estas frases en la lectura y cuál te parece más importante?
- ¿Cómo explica la lectura el “gran intercambio” en la cruz y qué parte de esa explicación te resultó más clara o más difícil de aceptar?
- En tu opinión, después de leer esta sección, ¿cuál es el error más común que los cristianos cometen al pensar en la manera en que Dios los acepta?
- ¿Con qué declaración de la lectura sobre seguridad, perdón o nueva identidad en Cristo te identificas más, y por qué?
C A P A C I T A C I Ó N
Pregunta:
Tómese unos minutos para pensar acerca de la gracia vs. obras. ¿Cómo se ve a sí mismo relacionándose con Dios? ¿De qué maneras está usted orientado a las obras, y de qué maneras está viviendo por gracia? -A pesar de todo el tiempo, mi corazón sigue inclinado a las obras
En Gálatas 5: 1-8, Pablo sostiene que los cristianos de Galacia no deben procurar la circuncisión como un medio de relacionarse con Dios porque Cristo los ha liberado de la esclavitud de las obras. Piense en su propia vida.
Pregunta:
¿De qué maneras Cristo le ha liberado de la necesidad de hacer obras para Dios? Toda ha sido cumplido en Cristo
Pregunta:
Revise Efesios 2: 1-13 y escriba las palabras y frases que Pablo usa para describir cómo lo perdimos todo, Él lo hizo todo, y lo tenemos todo.
- Perdimos todo
- Él lo hizo todo
- Tenemos todo
Pregunta:
Colosenses 2: 13-23 da otra explicación de cómo lo que Dios ha hecho (la gracia) nos libera de la necesidad de hacer por Dios (obras). ¿De qué maneras intenta usted obrar para Dios con el objetivo de hacer que Él le ame o acepte? En lugar de esto, ¿cómo puede encontrar la libertad mediante la aceptación de lo que Dios ha hecho por usted?
R E S P O N S A B I L I D A D
Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana. Estas también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.
- ¿Cómo ha estado usted tratando de relacionarse con Dios?
- ¿Qué problemas en su vida (si los hay) podrían estar impidiendo que usted descanse plenamente en la gracia de Dios?
- ¿Ha estado usted abusando de su libertad en Cristo como una licencia para practicar hábitos pecaminosos?
- ¿Encuentra usted en sí mismo un creciente amor por Dios y una creciente confianza en Él? Explique.
- ¿Cómo se siente con respecto a asumir la misión de Cristo de dar a conocer el Evangelio?
- ¿Cómo le va en el desarrollo del hábito de adoración personal?
- ¿Completó la tarea de la sección Misión esta semana?
M I S I Ó N . V I V I E N D O L A M I S I Ó N
La semana pasada usted comenzó a pensar en la misión de Jesús y lo que significa seguirlo en Su misión. Su misión es dar a conocer Su evangelio a todas las personas a través de palabras y hechos, y Él le ha encargado a los que le siguen que asuman Su misión en su generación. El evangelio en sí mismo es el poder motivador que nos permite participar en la misión de Cristo. Así que en su sentido más básico, una vida misional es una vida que está motivada por el evangelio para asumir la misión de Jesús.
Ahora analizaremos un poco más profundamente lo que significa vivir una vida misional. Mateo 9:35 nos dice cómo Jesús dio a conocer Su evangelio:
«Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo».
Jesús compartió el mensaje del evangelio en Su predicación y demostró el Evangelio con sus acciones. Este enfoque ha sido resumido por la frase palabra y hechos. Al igual que Jesús, sus seguidores también darán a conocer Su evangelio mediante las palabras y los hechos. Esto implica que aquellos que quieren vivir misionalmente compartirán algunas características comunes:
- En lugar de aislarse a sí mismos, procurarán establecer relaciones con las personas que conocen en los lugares donde viven, trabajan y juegan.
- Procurarán oportunidades de capacitación para fortalecer sus capacidades naturales, dones, habilidades, experiencias, recursos, conocimientos y la compasión mediante las cuales dan a conocer el evangelio mediante palabras y hechos.
- Ellos buscarán necesidades a su alrededor donde puedan dar a conocer el evangelio mediante palabras y hechos.
Su tarea para la sección misión esta semana es pensar en las necesidades que le rodean donde usted vive, trabaja y juega, así como en su comunidad. ¿Quiénes viven a su alrededor? ¿Qué tipos de grupos de personas usted encuentra allí? ¿Qué necesidades tienen?
Pregunta:
Haga una lista de por lo menos 5 necesidades diferentes de los individuos o grupos donde usted vive, trabaja o juega.
- Matrimonios desintegrados o disfuncionales
- Crianza de los hijos
- Soledad, depresión
- Adicciones
Pregunta:
Utilice este espacio para plasmar 1 o 2 de estas necesidades que le preocupan particularmente. ¿Por qué estas necesidades captan su atención?
- Adicciones: Por la realidad damiliar
- Matrimonios: Muy abundante y genera mucho daño
Pregunta:
¿Cómo cree usted que Jesús respondería a estas necesidades? ¿Daría a conocer Su Evangelio en estas situaciones mediante palabras, hechos o ambos? Trate de describir exactamente lo que usted piensa que Jesús haría.
- Cristo hablaría y obraria con su poder
Pregunta:
**¿Qué dones, habilidades, experiencias o recursos aplicaría usted a estas necesidades? ** He caminado con personas en adicciones. Visitas a centros, prevención
Pregunta:
¿En qué manera le gustaría estar mejor capacitado para satisfacer estas necesidades?
Pregunta:
Use el siguiente espacio para escribir una oración acerca de las necesidades que le preocupan. O, tal vez usted descubra que sus ojos miran sin ver, o su corazón está insensible a las necesidades a su alrededor. Si es así, ¿qué le pediría a su Padre celestial?
O R A C I Ó N
7 Porque difícilmente habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno. 8 Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
19 Nosotros amamos porque Él nos amó primero. }}
Dios le ama más de lo que usted pueda imaginar. No hay simplemente nada que usted pueda hacer para que Él le ame más de lo que ya le ama. Cuando usted era un pecador, Él le amó primero. Él es el que buscó su corazón.
Dios desea que usted le conozca de una manera íntima. La oración es Su don, dado libremente a usted, para ayudarle a comunicarse con Él y enamorarse de Él.
- Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:
Señor, dame el poder de tu Espíritu para dejar de confiar en mis obras - Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida:
Mi Rey, ayudame a ser diligente en mi rol como padre y esposo. - Petición de oración con respecto a vivir una vida misional:
Que el Señor me haga salir de mi egoismo para servirle - Peticiones de oración de otros en mi grupo:
«Sin Cristo no hay esperanza»