LaTravesia Crianza de los Hijos, Disciplina de la Iglesia, Disciplina y amonestación Un lugar para adorar

VERDAD

De memoria: Hebreos 12:11 «Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados».

En la Biblia:

Bienvenidos a la semana final de esta serie sobre cómo hacer de su hogar todo lo que estaba destinado a ser. Durante las últimas tres semanas usted ha visto lo que Dios quiere para su hogar, y para esto se han utilizado las analogías de una escuela (un lugar para aprender), un hospital (un lugar para sanar), y una misión (un lugar para servir). Dios quiere que el hogar cristiano sea como una misión, de modo que los niños aprendan de sus padres lo que significa ser siervos de Cristo. La Escritura enseña que cada persona tiene una responsabilidad dada por Dios para el bienestar de los demás y que Jesús se refiere al servicio a las personas necesitadas como un servicio prestado a Él mismo. También vio que la responsabilidad dada por Dios del mantenimiento de la familia no debe competir con la prioridad mucho más alta de la misión del reino de Dios.

En esta última semana usted echará un vistazo al hogar que Dios quiere que usted tenga, y para esto lo compararemos con una iglesia. Al acercarse a los pasajes de la sección en la Biblia, ore primero, confiese pecados específicos y pida a Dios que abra sus ojos espirituales. A continuación, lea cada pasaje con cuidado, haga preguntas mientras avanza e interprete cada pasaje en armonía con su contexto. Asegúrese de resumir una o más aplicaciones para su vida personal. Y, por último, hable con Dios teniendo en cuenta los 5 Objetivos de la Oración: el honor, el reino, la provisión, el perdón y el poder de Dios.

El libro de Proverbios es una colección de proverbios, parábolas y otros dichos que sirven para instruir al lector en una vida sabia. Pero, la sabiduría de los Proverbios no es meramente cognitiva, es decir, no tiene que ver solamente con la toma de decisiones sensatas. La sabiduría comienza con el temor del Señor, por lo que incluye un fuerte componente moral y espiritual. ==Los sabios, en el sentido


bíblico, toman decisiones sabias porque sus mentes y corazones están alineados consecuentemente con la ley, el carácter y el gobierno de Dios.== Muchos proverbios están escritos como comparaciones para que el lector pueda percibir el contraste entre buenas y malas decisiones (por ejemplo, la opción A trae este buen resultado. La opción B trae este mal resultado). La siguiente selección de los Proverbios se refiere a la disciplina de los niños.

Llene los espacios en blanco con su propio punto de vista de cada proverbio.


Proverbios 22.6. Este proverbio a menudo es malinterpretado como una promesa de que los niños criados en hogares cristianos siempre serán cristianos. Sin embargo, un proverbio es solo eso: una declaración proverbial que describe cómo las cosas tienden a funcionar. Los Proverbios funcionan como verdades generales o advertencias acerca de la vida y no deben ser tratados como promesas para un resultado específico. En este caso, se trata de una advertencia sobre lo que sucede cuando se le permite a un niño seguir sus propios caminos.

¿Qué advertencia acerca de la vida nos enseña este proverbio? (Nota: La frase «en su camino» significa literalmente, «a su manera».)

Si no instruimos, el niño crecerá segun su propia necedad y nadie lo hara salir de ella.

Efesios 6:4. Aquí Pablo advierte a los padres cristianos a no «provocar a ira» a sus hijos. La finalidad de Pablo es que los padres no deben abusar de su autoridad y enojar a sus hijos injustamente.

En el siguiente espacio, enumero dos maneras en que los padres pueden provocar a ira injustamente a sus hijos, y una posible consecuencia de sus acciones.

acción que provoca a ira 
injusticia o abuso

consecuencia potencial 
Rebeldia


acción que provoca a ira 
Muchas restricciones

consecuencia potencial 
Frustración, resentimiento

Haga una lista corta de las cosas específicas que usted puede hacer en respuesta a la instrucción de Pablo a criar a los niños en «…la disciplina y amonestación del Señor». Sugerencia: Compare esto con Deuteronomio 6:6-9.

1. Guiarlos en la palabra
2. Reprender y disciplinar con gracia
3. Poner reglas.

Hebreos 12:1-11. Aquí el escritor de Hebreos está animando a sus lectores a soportar las tribulaciones de la vida, recordándoles los sufrimientos de Jesús, y haciendo un comentario sobre Proverbios 3: 11-12 en los versículos 5 y 6. El propósito de este comentario es resaltar que las dificultades pueden ser vistas como una disciplina beneficiosa de parte de un Padre celestial amoroso. ¿Qué aprende usted acerca del propósito de la disciplina de Dios en este pasaje?

La disciplina, cuando es aplicada correctamente, procede del amor y trae buenos resultados.

¿Son el amor y la disciplina conceptos mutuamente exclusivos? ¿Qué papel juega el amor en la disciplina de Dios? ¿Cómo pudiera ser esto un modelo para su enfoque a la disciplina ejercida por los padres?


Para resumir:

En un sentido cada padre es un pastor sobre un rebaño muy pequeño. Los padres, al igual que el pastor de una iglesia, son responsables de crear un ambiente que sea propicio para el crecimiento espiritual. Un pastor guía a la iglesia en el culto público; un padre guía el hogar en el culto familiar. Un pastor trae una perspectiva bíblica con la que enseña y alimenta el rebaño; un padre hace lo mismo en el hogar. Un pastor tiene la tarea de crear un entorno que fomente el deseo de crecer en la piedad; el trabajo de los padres es crear un ambiente en el hogar que active el crecimiento y el cambio de los niños. Y hay algunas ocasiones en las que un pastor es responsable de ejercer la disciplina de Dios en la iglesia; así también, los padres tienen la responsabilidad de ejercer la disciplina apropiada cuando la lleve.

Con esta analogía en mente, escuche lo que Pablo tiene que decir en Efesios 6: 4 «Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor» (Efesios 6: 4). Siguiendo el ejemplo de este versículo, parece que hay dos requisitos obvios que deben estar vigentes para que una casa funcione como una iglesia saludable. En primer lugar, un hogar solo puede funcionar como una iglesia cuando los niños tienen una relación sana con sus padres/pastores. En segundo lugar, un hogar solo puede funcionar como una iglesia cuando los niños reciben la instrucción y la disciplina del Señor de sus padres/pastores.

1. Un hogar solo puede funcionar como una iglesia cuando los niños tienen una relación sana con sus padres/pastores.

Primero vamos a analizar la frase, «… no provoquéis a ira a vuestros hijos». Por supuesto, esto no significa que usted debe evitar enojar a sus hijos a toda costa. Los hijos a menudo se enojan por la disciplina correcta porque «…ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo» (Hebreos 12:11). Pero, lo que Pablo está hablando aquí es dar a los hijos una causa justa para la ira, mediante malos tratos por parte de sus padres. Él sabe que los padres cristianos que no fomentan relaciones saludables con sus hijos los están preparando —aunque sin intención— para rechazar la fe en Jesús. Imagínese asistir semana tras semana a una iglesia en la que usted encuentra causas justificadas para estar en desacuerdo con el liderazgo, y que el líder no responda a su inquietud. La verdad es que no volvería semana tras semana. Usted probablemente se iría rápidamente. Ahora imagine cómo se sienten los hijos cuando se ven obligados a formar parte de un hogar donde encuentran razones para no estar de acuerdo con el liderazgo de sus padres. Tales niños se llenan de frustración: «No me gustas como padre. No me gusta la forma en que me tratas.


No me gusta la forma en que me menosprecias. Yo no confío en ti, y tan pronto como pueda, ¡me voy de aquí!». Padres, ustedes necesitan fomentar una relación agradable con sus hijos. Comience cuando son jóvenes y no desista. Practique la Regla de Oro con ellos. Aprenda a hacer con sus hijos como le gustaría que ellos, o cualquier otra persona, hagan con usted.

Cuando un grupo de adolescentes se reúne para hablar sobre las injusticias de sus padres, usted querrá que sus hijos solo tengan cosas buenas que decir. Esto no significa que usted y sus hijos siempre deben estar de acuerdo; pero sí significa que usted debe tratarlos constantemente con el tipo de justicia y dignidad que hace que en respuesta ellos le respeten. Usted debe evitar estas tres maneras de provocar a sus hijos:

  • Ser demasiado severo. Cuando usted le dice salta, quiere que su hijo le diga: « ¿Hasta qué altura?» mientras este se va elevando. Usted pone regla tras regla sin ninguna razón que no sea una exigencia egoísta para mantener el orden y la obediencia, sin preocuparse por el bien de sus hijos. Esto crea una ira en ascenso en el espíritu del niño. Incluso el más paciente y amoroso de los niños puede llegar a ponerse furioso por este trato. Tratos como estos incluyen pequeñas correcciones interminables, sobreprotección y exceso de restricción (¿mamá?), los castigos crueles o duros (¿papá?). Padres, recuerden que su objetivo no es simplemente un buen comportamiento porque sí (o, por el bien suyo). Si usted cría a sus hijos de esta manera, llegará el día en que usted perderá la capacidad de hacer cumplir todas esas reglas y regulaciones sin sentido; y cuando llegue ese momento, usted no querrá que sus hijos echen a un lado toda restricción.
  • Ser demasiado indulgente, o mostrar favoritismo. Padres, no se traguen la mentira de que nunca le deben dar una nalgada a sus hijos. Dios dejó en claro que la disciplina correctiva a menudo es lo más apropiado y amoroso que un padre puede hacer en beneficio de sus hijos. La «vara» bíblica (un palo recto o fusta) es análoga a la paleta moderna o un cucharón de madera. Se utilizaba en lugar de la mano para evitar la posibilidad de dañar gravemente al niño o que el niño identificara la mano de los padres como un instrumento de dolor. Las nalgadas deben picar y sacar las lágrimas, pero no magullar o herir. Contrariamente a algunas opiniones modernas, las nalgadas no dañan la autoimagen del niño, siempre y cuando se administren con prudencia y por amor. Pero cuando usted es demasiado indulgente para administrar adecuadamente la disciplina correctiva, usted está dañando, en última instancia, a sus hijos. Escuche estos proverbios:
    • «El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige» (Proverbios 13:24).
    • «Los azotes que hieren son medicina para el malo, y el castigo purifica el corazón» (Proverbios 20:30).

- «La necedad está ligada en el corazón de un niño, pero la vara de la corrección la alejará de él» (Proverbios 22:15). 
  • Ser un hipócrita. La hipocresía religiosa de los padres es una amenaza mortal para el desarrollo espiritual de un niño. Los hijos de padres hipócritas se vuelven fácilmente escépticos obstinados y, en cierto modo, pueden llegar a ser más difíciles de alcanzar para Cristo que los niños criados en familias no religiosas.

Padres, en lugar de provocar a ira a sus hijos, usted debe inspirarlos mediante la creación de un ambiente de ánimo espiritual en su hogar; tal como usted quiere que su iglesia le inspire a crecer en santidad. Es igualmente importante que su hogar tenga un elemento de emoción sobre la travesía espiritual de cada persona. Si usted es un seguidor de Cristo, sus hijos están incluidos en las promesas del nuevo pacto en Cristo (Véase Hechos 2:39). Por lo tanto, usted tiene toda la razón para esperar que sus hijos sean bendecidos por Dios y crezcan para amar y servir fielmente a Él. Exprese a sus hijos una expectativa de éxito espiritual. Somos buenos en alabar a nuestros hijos para inspirar su enfoque en los resultados académicos, la música o los deportes. («Inténtalo de nuevo, esta vez casi lo lograste…»). Podemos tener el mismo efecto cuando les damos aliento sobre su potencial de crecimiento en Cristo. Al expresar verbalmente su confianza en el progreso espiritual de sus hijos («Tú eres un hijo del pacto y Dios tiene un plan especial para ti…»), ellos comienzan a visualizar e interiorizar esa confianza.

2. Un hogar solo puede funcionar como iglesia cuando los niños reciben la disciplina y amonestación del Señor de parte de sus padres/pastores.

¿Puede haber tal cosa como una iglesia amorosa que no disciplina a sus miembros descarriados? En realidad no. De la misma manera, ningún padre que no disciplina a sus hijos, tanto de forma preventiva como correctiva, puede ser considerado amoroso. La disciplina preventiva tiene que ver con capacitar e instruir las mentes de sus hijos a medida que estos chocan con los mensajes del mundo. De hecho, la palabra que Pablo utilizó para instrucción significa literalmente, poner dentro de la mente. Cuando sus hijos encuentran una perspectiva mundana de la vida (en un videojuego, en un dibujo animado, en sus compañeros, en revistas o en su escuela), su responsabilidad es corregir esa manera de pensar, proporcionando una alternativa bíblica. En un nivel muy básico, usted debe asegurarse de que sus hijos lleguen a comprender los siguientes elementos de una cosmovisión bíblica:

  • En cuanto a la Biblia: Es la Palabra inspirada de Dios; por lo tanto tiene autoridad. Es infalible; por lo que es digna de confianza. Es inmutable; por lo tanto es fiable. Es poderosa; por lo que puede hacer una diferencia en sus vidas.

• En cuanto a Dios: Él es omnipotente; por lo tanto, Él puede proveer para nosotros. Él es omnisciente; por lo tanto, Él sabe todo lo que hay en nuestros corazones. Él es omnipresente; por lo tanto, Él está cercano a nosotros en nuestro tiempo de necesidad. Él es inmutable; por lo tanto, en Él se puede confiar. Él es justo; por lo tanto, podemos confiar en Su bondad. Él es amoroso y perdonador; así que sabemos que Él nos ama y nos perdona. • En cuanto a la humanidad: Hemos sido creados con dignidad; por lo tanto, tenemos valor a los ojos de Dios y la vida humana es sagrada para Dios. Somos depravados; por lo tanto, podemos ser tentados y vamos a sufrir. Se nos ofrece libremente la liberación del pecado; por lo tanto, podemos ser redimidos y vivir a diario en el reino de Dios. Podemos estar seguros acerca de nuestro destino; por lo tanto, podemos tener la esperanza de una eternidad con Dios.

La disciplina correctiva ya se ha tocado, pero tal vez vale la pena mencionar estos puntos adicionales:

  • El propósito de la disciplina correctiva es siempre el desarrollo interior del carácter y la fe, no solo el comportamiento exterior, y ciertamente no se trata de la conveniencia de los padres o de imagen pública. «…Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados» (Hebreos 12: 1011).
  • El motivo de la disciplina correctiva debe ser siempre el amor, siguiendo el ejemplo del Señor: «Porque el Señor al que ama, disciplina…» (Hebreos 12: 6).
  • Advierta firmemente (pero sin amenazar) solo una vez para enseñar a su hijo a obedecer la primera vez. Apele a la conciencia de su hijo sobre el bien y el mal y recuérdele las consecuencias de la desobediencia. A continuación, siga adelante con la disciplina correctiva.
  • Espere hasta que su ira se aplaque antes de administrar la disciplina correctiva y hágalo siempre en privado. Nunca trate de avergonzar públicamente a su hijo.
  • Refleje el pesar de Dios cuando administre la disciplina correctiva. Aunque Él ama la justicia (que es el fin de la disciplina), Él odia la disciplina que a menudo se requiere. De la misma manera, usted no debe disfrutar cuando disciplina a su hijo, ni su hijo debe percibir nunca que usted lo disfruta.
  • Asegúrese de que la corrección sea igual a la falta (no menos, no más). Por lo tanto, usted tendrá que discernir si una situación es un caso de irresponsabilidad infantil, o un caso de ignorar su autoridad, o incluso un desafío abierto. El desafío merece el castigo más severo. Además, esté muy atento al mayor mal que está en el corazón de todos los demás males: la mentira. La mentira es la forma más peligrosa de desobediencia, ya que puede parecer

bastante pequeña e intrascendente, pero en realidad, la mentira puede causar grandes problemas en la vida de su hijo. No deje que se escape sin una corrección firme. Al hacer eso, «…librarás su alma del Seol» (Proverbios 23: 14b).

  • Después de la corrección administre consuelo y oración. No envíe a sus hijos a sus habitaciones; hágales saber que se terminó y restaure la relación. Así es como Dios trata a Su pueblo. Él les asegura que Su amor es incondicional. Sus hijos necesitarán sus abrazos y besos como una forma tangible de sentir la seguridad de su amor. Asegúrese de que sus hijos entiendan que su desobediencia no disminuye su amor por ellos.
  • Evalúe siempre cómo disciplina y cuando actúe de forma inapropiada, confiese su error a su hijo. Tal humildad a menudo producirá más fruto que la misma disciplina.

Por último, ¿de qué forma crecerá usted como el pastor/padre en su hogar? ¿Cómo puede fomentar relaciones saludables, e instruir y disciplinar a sus hijos para que su hogar pueda convertirse en un lugar de adoración? Hará falta el poder de Dios obrando en usted mediante la llenura del Espíritu Santo. Al pedirle cada día Su llenura, el fruto de Su presencia va a crecer en su vida y usted se convertirá, con el tiempo, en el maestro, sanador, siervo y pastor que Dios quiere que guíe su hogar.


CAPACITACIÓN ¿Está haciendo todo lo que está a su alcance para desarrollar una relación saludable con cada uno de sus hijos? Utilice el espacio aquí para escribir sobre cómo podría fomentar sus relaciones con sus hijos de una mejor forma. Piense en cómo ha administrado la disciplina preventiva durante las últimas dos semanas. ¿Cómo lo describiría? ¿Es usted proactivo y está comprometido en enseñar a sus hijos a cómo pensar desde un punto de vista bíblico? Use el siguiente espacio para escribir sobre cómo puede mejorar en esta responsabilidad espiritual. Piense en cómo ha administrado la disciplina correctiva en las últimas dos semanas. ¿Ha sido constante? ¿Ha tenido el objetivo y el motivo correctos? Use el siguiente espacio para escribir sobre cómo puede mejorar en esta área.


RESPONSABILIDAD Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana. Estas también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo. ! Todos: ¿Buscó la llenura del Espíritu de Dios esta semana? Explique. ! Todos: ¿Cómo va a aplicar lo que ha aprendido en esta serie? ! Padres: Describa la calidad de sus relaciones con sus hijos. ¿Está alimentando estas relaciones de manera apropiada? ! Padres: ¿Ha sido intencional en expresar verbalmente el éxito espiritual de sus hijos? Explique. ! Solteros: ¿Cómo los principios de crianza que ha aprendido esta semana contribuirán a su travesía espiritual? ! ¿Qué tentaciones han enfrentado esta semana? ¿Cómo lidió con ellas? ! ¿Usted está luchando con cualquier tipo de adicción sexual, emocional o de sustancias? ! ¿Cómo ha progresado su travesía espiritual específicamente este año por estar involucrado con este Grupo La Travesía?


MISIÓN. COSECHANDO «Para que la participación de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros por Cristo Jesús» (Filemón 1: 6). ¿Estuvo usted ocupado activamente en la vida misional la semana pasada? ¿Sirvió usted a alguien? ¿La habló a alguien acerca de su fe? ¿Progresó en su plan para dar a conocer el evangelio a alguien de su lista de oración? Esta semana continúe usando el Registro de Actividad Misional y esté preparado para hablar de ello con su Grupo La Travesía en su próxima reunión. Si usted no tiene un compañero a quien pueda rendirle cuentas, quien le ayude a concentrarse en el plan que usted hizo hace dos semanas, considere buscar uno y propóngase mantener un seguimiento de su progreso durante los próximos 30 días. Ahora piense en esto. A veces Dios nos da la oportunidad que no habíamos esperado para ser misionales. Otras veces, nosotros mismos creamos la oportunidad al estar centrados intencionadamente en la vida misional. ¿Ha creado usted oportunidades para seguir adelante con su plan? ¿Ha perdido oportunidades que Dios ha puesto en su camino? Tómese un momento para reflexionar sobre las oportunidades que quizás ha perdido recientemente. Oportunidades que Dios me dio, pero que no aproveché: Oportunidades que podría haber creado pero que no lo hice: Ahora considere cómo podría crear una oportunidad para seguir adelante con su plan en los próximos días. ¿Qué podría hacer para comprometerse de manera más activa en la misión en esta semana?


ORACIÓN «Ahora pues, hijo mío, Jehová esté contigo, y seas prosperado, y edifiques casa a Jehová tu Dios, como él ha dicho de ti.Y Jehová te dé entendimiento y prudencia, para que cuando gobiernes a Israel, guardes la ley de Jehová tu Dios.Entonces serás prosperado, si cuidares de poner por obra los estatutos y decretos que Jehová mandó a Moisés para Israel. Esfuérzate, pues, y cobra ánimo; no temas, ni desmayes» 1 Crónicas 22: 11-13. En su sabiduría el rey David habló palabras de aliento y bendición sobre su joven e inexperto hijo Salomón. Salomón más tarde pidió a Dios que le diera sabiduría. Ore por la bendición de Dios con y para sus hijos. Al hacerlo, usted les dará una bendición. Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana: Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida: Petición de oración con respecto a alguien de mi lista de oración: Peticiones de oración de otros en mi grupo: «Prefiero enseñar a un hombre a orar que a diez hombres a enseñar» (JH Jowett). «Una familia sin oración es como una casa sin techo, abierta y expuesta a todas las tormentas del cielo» (Thomas Brooks). «Puede estar seguro que ningún tiempo está mejor empleado que aquel cuando un hombre está de rodillas» (JC Ryle).