LaTravesia


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VERDAD

De memoria:

Romanos 5: 6-8 «Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros».

En la Biblia: Las cuatro primeras unidades de esta sección de La Travesía han sentado las bases de una cosmovisión bíblica de nuestro lugar en el mundo de Dios. En primer lugar, usted aprendió que el debate entre la ciencia y la Biblia acerca de los orígenes es en realidad un debate de supuestos filosóficos: de si el origen del universo debe tener una explicación natural o sobrenatural. Pero los cristianos sostienen que la investigación científica en realidad apoya la descripción bíblica de un universo que fue diseñado de forma sobrenatural, inteligente y con un propósito.

La semana pasada, usted estudió que Dios diseñó a la humanidad con un propósito especial. Él nos hizo a Su imagen y semejanza, un diseño que nos hace capaces de disfrutar de Su compañerismo y ejercer dominio sobre Su mundo. Nuestro diseño nos coloca a la altura de la gloria de la creación ante Sus ojos, por lo que usted, (junto con todas las personas)es maravillosamente importante para Él. Ahora vamos a construir sobre este fundamento, comenzando a ver las implicaciones de ser intrínsecamente valiosos para Dios. Esta semana, estudiaremos la cuestión de la autoimagen: Si somos gente pecadora, pero todavía llevamos Su imagen, ¿cómo debemos pensar de nosotros mismos? Recuerde que debe concentrarse en aplicar a su vida, de manera específica, los pasajes de En la Biblia, y utilizar los 5 Objetivos de la Oración.

O_________L____________ P____________ I____________ R____________ E___________ _____de Dios ______de Dios______de Dios _________de Dios _________de Dios


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Salmo 8. Una vez más, lea la meditación de David sobre la majestad de Dios. Trate de acompañar a David en sus pensamientos mientras él reflexiona sobre su lugar en el universo.

Pase unos momentos meditando en el versículo 4. Léalo en voz alta para sí mismo varias veces y trate de imaginar el poder de la pregunta en el corazón de David. Piense en lo pequeño que él se sentía cuando miraba a los cielos. Después, piensa en la respuesta que viene en el versículo 5 y a continuación. ¿Cómo veía David su lugar en el gran diseño del mundo de Dios? ¿Cómo era su propia autoimagen?

Tanto frágil como coronado por Dios

Basado en este pasaje, ¿cómo debe usted pensar de sí mismo? Explique su respuesta.

Debo reconocer mi fragilidad y pequeñez y , al mismo tiempo, asombrado por la gracia de Dios. Tambien existe un sentido de responsabilidad por el lugar que nis dio en du creación.

Compare lo que usted escribió anteriormente con lo que realmente piensa de sí mismo. ¿Hay alguna diferencia? Explique por qué es así.

Somos lo que somos.por la gracia

Romanos 5: 5-11; 1 Corintios 1: 26-31.
El pasaje de Romanos muestra a los cristianos la medida del amor que Dios derrama especialmente en ellos. Ambos pasajes muestran también que Dios no juzga el valor de una persona de acuerdo a las mismas normas que la gente lo hace.

Considere ambos pasajes y hágase estas dos preguntas: ¿Qué piensa Dios de mí, y cómo Él juzga mi valor? Escriba su respuesta debajo. Soy tremendamente pequeño, vil, y despreciado, pero a pesar de ello, el Señor me amo.


Para resumir: Una verdad universal sobre la naturaleza humana es que los pensamientos predominantes en nuestras mentes influirán inevitablemente en nuestras emociones y comportamientos. Por supuesto, Dios entiende esto mejor que nosotros mismos. Es por eso que Él nos manda a meditar, es decir, a enfocar nuestros pensamientos en las cosas que entrenarán nuestras emociones y hábitos de vida de una manera que nuestra comunión con Él se fortalezca. Al meditar en Su ley despertamos el deseo de obediencia y aprendemos a vivir para Su placer. Al meditar en Sus promesas nuestras esperanzas en Su salvación se despiertan y aprendemos a vivir a la luz de nuestro destino. Al meditar en todo lo que Él revela sobre Sí mismo y Su universo nos asombramos y maravillamos, y aprendemos a vivir con confianza en el lugar que Él nos ha puesto en Su mundo. Por lo tanto, para su crecimiento espiritual es vital que usted entrene su mente para pensar correctamente acerca de Dios, Su creación y Su propósito para su vida. Como dijo Pablo, «Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros». Todo lo que se acaba de decir se aplica a lo que usted piensa de sí mismo, es decir, su propia autoimagen. La Escritura nos dice que no hay que tener un concepto demasiado alto de nosotros mismos, sino que cada uno«… piense de sí con cordura…» (Romanos 12: 3). Esto significa que debemos ser cuidadosos de evaluar nuestro significado y valor como lo hace Dios. Debemos comprender que cuando pensamos erróneamente sobre nuestra importancia —ya sea un concepto demasiado alto o demasiado bajo— nuestras emociones y comportamientos siguen estos pensamientos a costa de nuestra comunión con Dios y nuestra utilidad en Su reino. En resumen, cuando su autoimagen no se ajusta a lo que Dios piensa de usted, su crecimiento espiritual y satisfacción en Cristo sufren grandemente. Ahora, vamos a hacer una revisión de la realidad. Todo el mundo se esfuerza por tener una autoimagen adecuada, algunos con más frecuencia y severidad que otros. ¿Por qué luchamos? La causa principal es nuestra naturaleza pecaminosa que nos deja susceptibles al dolor emocional de vivir en un mundo quebrantado. Por causa del pecado, todos luchamos con diferentes grados de pensamientos dañinos: temores secretos, ansiedad, preocupación, celos, resentimientos, deseos insatisfechos y desesperación. Una vez más, la causa básica es el pecado, pero la causa inmediata de una autoimagen equivocada es la evaluación inadecuada de su valor, trasmitida por aquellas personas que son más importantes para usted. Se ha dicho que «yo no soy quien pienso que soy, y no soy quién usted piensa que soy. Yo soy el que pienso que usted piensa que soy». Nos guste o no, aquellas personas más importantes en su vida moldearán de la forma más significativa su evaluación de su propio valor. El verso que usan los niños «Los palos y piedras pueden mis huesos quebrar, pero


las palabras nunca me dañarán» es una defensa débil, especialmente en contra de palabras hirientes que vienen de las personas más influyentes en nuestras vidas: padres, compañeros y cónyuges. Y en la medida que estas personas apoyen el estándar del mundo de evaluación de su valor, en esa misma medida usted luchará con una evaluación baja de su valor personal y autoimagen. El estándar del mundo para evaluar el valor de una persona se basa en unos pocos atributos clave: belleza, inteligencia, habilidades y poder adquisitivo. Esta evaluación no es necesariamente maliciosa. A menudo es inconsciente, y la gente puede incluso tratar de «dejarla a un lado». Sin embargo, es un patrón de pensamiento para la evaluación del valor que todos aprendemos a una edad temprana y encontramos dificultades para echarlo a un lado. ¿Cuán atractiva es esa persona? ¿Qué tan inteligente es esa persona? ¿Cuán habilidosa es esa persona (atletismo, música, académico, empresarial, etc.)? ¿Qué nivel económico tiene esa persona? Este sistema se basa en lo externo y en el rendimiento. Cuando se interioriza (¿cuán atractivo, inteligente, hábil o rico soy yo?), esto crea una inseguridad que puede impulsar a los que son de alto rendimiento y a los de bajo rendimiento por igual. También puede hacer que nos obsesionamos con la promoción de nuestra «imagen» externa, mientras que nuestra autoimagen interna se marchita. Lo peor de todo, nuestro sentido de la aceptación incondicional de Dios y nuestro gozo en Él se marchitan como hojas de otoño. ¿Existe una solución? ¿Cómo podemos desarrollar una autoimagen adecuada si nuestro pensamiento está sujeto a un sistema de evaluación de este tipo? Irónicamente, la respuesta que el mundo comúnmente ofrece es: «Mira dentro de ti mismo. Descubre tu propia belleza interior y valor». Pero esto es solo la mitad de la respuesta. Es cierto que hay un valor intrínseco en cada persona, pero hay que buscar fuera de nosotros mismos, en Dios, para descubrirlo. En verdad, en la medida que usted entiende y acepta la evaluación que hace Dios de su valor, y en la medida en que la aceptación de Dios es más importante para usted que cualquier otra, en esa medida será usted capaz de superar una autoimagen inadecuada de sí mismo. ¿Cómo se puede hacer esto? Al meditar en las Escrituras que revelan cómo Dios evalúa su valor. ¿Recuerda las meditaciones de David en el Salmo 8? Él se sorprendió de lo grandiosidad de los cielos. Son misteriosos, brillantes y sublimes (v. 3). Es suficiente como para hacer que él se cuestione su propia importancia. ¿Por qué se molestaría Dios con una criatura tan pequeña como él (v. 4)? Pero se le recuerda que Dios diseñó a la humanidad a Su imagen y semejanza (incluyéndole a él mismo, ¡incluyéndole a usted!) como el logro culminante y corona de la creación. Él recuerda que Dios coronó a los seres humanos con gloria y honor (v. 5), y los comisionó para gobernar sobre las obras de Sus manos (v 6-8). Dios no corona y comisiona a los que están menos calificados. Él elige a aquellos que Él creó para estar mejor calificados. Esa es la evaluación que Dios hace del valor que usted tiene. Cuando esta comprensión baña el alma de David, él es impulsado nuevamente para adorar con asombro: «¡Oh Jehová, Señor nuestro, cuán grande es tu nombre en toda la tierra!» (v. 9)


Dios no evalúa su valor en base a las normas del mundo de belleza, logros o estatus. Pablo recuerda este mismo hecho a los corintios, «…no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles» (1 Corintios 1:26). Estas cosas no tienen nada que ver con el valor suyo ante Dios, porque Él evalúa su valor basado en el simple hecho de que usted está diseñado maravillosamente a Su imagen para reflejar Su gloria. Incluso en un estado completamente pecaminoso —débil, impío, sin justicia que le haga aceptable— Dios escogió amarle y redimirle con el más alto precio, y esto debido a que su diseño le otorga tal valor ante Él. «Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros» (Romanos 5: 6-8). ¿Es esto suficiente para usted? ¿Puede usted aceptar la evaluación que Él hace de su valor como el fundamento de su autoimagen? ¿Es Su aceptación incondicional más importante para usted que la aceptación de los demás? Si es así, entonces el desarrollo de una autoimagen sana se convierte en una cuestión de ajustar lentamente su forma de pensar a la Escritura, en lugar de ajustarla a la norma del mundo. Se necesita tiempo, pero usted puede aprender a pensar de sí mismo como Dios piensa de usted. Utilice el Salmo 8, el Salmo 139, Romanos 5 u otros pasajes para meditar sobre Su aceptación incondicional y la evaluación que hace Dios de su valor. Esto le ayudará a pensar, sentir y comportarse como un valioso, importante y amado hijo de Dios, que entiende su lugar en el mundo de Dios. Memorizar pasajes claves puede ayudarle a meditar durante etapas emocionalmente difíciles. Recuerde que el desarrollo de una autoimagen saludable es un elemento importante de su travesía espiritual, que le pone en condiciones de disfrutar más plenamente de su caminar con Dios y le ayuda a ser un agente más útil de Su reino.


CAPACITACIÓN Memorice los 12 Profetas Menores del Antiguo Testamento. Después de esta semana usted debería ser capaz de recitar los 66 libros de la Biblia en su reunión de grupo. ¿Piensa usted en las personas utilizando el sistema de evaluación del mundo? ¿Lucha usted por no evaluar a los demás de esta manera? Explique por qué o por qué no. ¿Piensa usted de sí mismo de acuerdo a la evaluación que hacen los demás de usted? ¿Cuál es la persona cuya evaluación de usted le es más difícil de manejar? En cualquier momento dado, ¿qué cree que Dios piensa acerca de usted? ¿Tiende a descansar en Su aceptación, o tiende a trabajar para ganarla? Explique.


RESPONSABILIDAD Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana. Estas también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo. ! ¿Cómo ha impactado la verdad de esta semana su opinión o juicio acerca de los demás? ! ¿Cómo ha desafiado la verdad de esta semana su forma de pensar acerca de sí mismo? ! ¿Qué tentaciones encontró esta semana? ¿Cómo respondió? ! ¿Está aprendiendo a vivir una vida de arrepentimiento en su travesía espiritual? ! ¿Está sintiendo la paz que Jesús prometió en medio de sus problemas? ¿Por qué o por qué no? ! ¿De qué manera está conectada su vida con la misión mundial del evangelio?


MISIÓN. DIALOGANDO «Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría.Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado» 1 Corintios 2: 1-2. Su tarea de la sección misión esta semana es leer el segundo folleto de Temas de Vida que aborda la pregunta: «¿Merecen los no cristianos el castigo eterno?».Lea la breve sección introductoria y responda las preguntas en el margen que acompañan a los capítulos del evangelio de Juan. Puede omitir la mayoría de las lecturas en Juan, pero esté preparado para discutir las preguntas en su próxima reunión de Grupo La Travesía. Usted puede escribir en el folleto o en el espacio a continuación. Use el siguiente espacio para escribir sus ideas y sentimientos acerca de conversar sobre el castigo eterno con los no creyentes. Esté preparado para presentar sus ideas en su próxima reunión del grupo.


ORACIÓN «Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies» Mateo 9: 35-38. En su esfuerzo por alcanzar a los perdidos, pida ayuda a Dios a medida que lucha en oración por los perdidos. Pídale a Dios que envíe más y más obreros del reino. La cosecha del Señor comienza con la oración. Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana: Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida: Petición de oración con respecto a alguien de mi lista de oración: Peticiones de oración de otros en mi grupo: «No hay nada que nos haga amar tanto a un hombre como orar por él» (William Law).