De memoria: Romanos 3:23-24
En la Biblia:
Aunque el tema de esta serie es un matrimonio saludable, no es solo para las personas casadas. Tenga la seguridad de que este estudio será relevante para usted ya sea soltero, casado, divorciado, viudo o se haya vuelto a casar. Los temas que se abordarán son de naturaleza espiritual y, por lo tanto, se aplican a todas las personas independientemente de su estado civil. Así que, si usted está casado, quiere estarlo (o no estarlo), o desearía no haberse casado, usted crecerá espiritualmente al poner todo su esfuerzo y atención a esta serie.
Los pasajes de la página siguiente proporcionan una valoración sobre la naturaleza humana que tiene por objeto disipar algunos mitos sobre el matrimonio, que tanto los casados como los solteros suelen tener. Se recomienda que use estos pasajes en su adoración personal esta semana. Mientras estudia, vea lo que puede aprender sobre la naturaleza humana y piense cómo esto afecta las relaciones significativas en su vida. Recuerde usar el modelo OLPIRE para su adoración personal: Ore primero - Lea el texto - haga Preguntas - Interprete en contexto - Resuma aplicaciones - Entable conversación con Dios usando los 5 Objetivos de la oración.
Para una revisión completa de OLPIRE, remítase a la unidad 2 de la serie Viviendo el evangelio. Recuerde que Jesús nos enseñó a ser oidores y hacedores de Sus palabras. Así que es muy importante que piense y ore en cuanto a aplicar Su palabra a su propia vida. Su(s) aplicación(es) debe ser específica y mensurable. Si le resulta difícil pensar en aplicaciones personales, trate de completar esta idea: «En respuesta a la enseñanza en este pasaje, por la gracia de Dios yo…»
Génesis 2 y 3. Entre las verdades importantes que estos capítulos contienen, usted encontrará el diseño de Dios para la relación matrimonial y cómo la caída de la gloria de nuestros padres originales afectó esa relación.
Según Génesis 2:18-25, ¿cuál fue la intención original de Dios al crear Eva para Adán?
- Que Adán no estuviera solo
- Darle ayuda idonea
De acuerdo con Génesis 3:16, ¿cómo esa caída de la gloria afectó su relación? (Sugerencia: la palabra hebrea original traducida como «deseo» significa «desear el control de»).
La mujer ahora querrá tener dominio sobre el varón y el varón abusaría de Su autoridad
Isaías 53. Uno de los pasajes más bellos de toda la Escritura, esta profecía mesiánica prefigura de forma dramática el propósito redentor del sufrimiento de Cristo.
¿Cómo describe Isaías la naturaleza humana en los versículos 4-6?
Tenemos Enfermedades, Dolores, Somos Transgresores, culpables de iniquidades y nos apartamos
¿Qué sufrimientos debe soportar el Mesías (Cristo) para redimir a tales personas?
Fue Molido por nuestras iniquidades
Romanos 3:23-24. El versículo a memorizar de esta semana nos dice tanto la condición espiritual como el camino de redención para todas las personas.
En sus propias palabras, trate de relacionar estos versículos con lo que aprendió en Génesis 3 e Isaías 53.
Debido a nuestra condición caída, las relaciones matrimoniales se han roto pero ahora podemos ser justificados.
Colosenses 1:24-27. Este pasaje nos recuerda lo único que verdaderamente traerá satisfacc ión. Compare Colosenses 1:27 con Romanos 3:23-24. ¿Qué cree que estos versículos enseñan sobre la búsqueda humana de una satisfacción duradera en la vida?
Solo en Cristo podemos encontrar la plenitud y la satisfacción
Para resumir:
Bienvenido a otra sección de La Travesía. Por ahora, usted probablemente ha descubierto que su conexión con su Grupo La Travesía es un componente fundamental para ayudarlo a mantenerse enfocado en su travesía espiritual. Por lo tanto, anímese a mantener el rumbo con una participación fiel en las reuniones de su grupo.
A medida que trata de comprender lo que significa tener un matrimonio saludable, usted tendrá que entender (y desechar) dos mitos comunes sobre el matrimonio. Si usted es una de las muchas personas que abrazan estos mitos, puede estar haciéndolo por una cuestión de convicción o simplemente por ilusiones vanas. Pero sea cual sea el caso, ellos están tan generalizados que se puede decir con seguridad que el matrimonio probablemente no es lo que usted piensa que es. Eso puede ser buenas noticias…o malas noticias, en dependencia de su punto de vista.
La buena noticia es que el matrimonio no es lo que piensa que es, si usted piensa que no es mucho más que dos personas diferentes que intentan encontrar una manera de resolver sus diferencias y crear así cierta medida de felicidad a partir de su convivencia. Dios diseñó el matrimonio para ser mucho más grandioso que eso. Pero la mala noticia es que el matrimonio no es lo que piensa que es, si usted piensa que será una vida locamente enamorado(a) con el cónyuge más perfecto que pueda imaginar. Esto sencillamente no funciona así. Dios diseñó el matrimonio para ser grandioso, pero será de esta forma solo bajo ciertas condiciones.
A decir verdad, antes de llegar al altar, la mayoría de la gente tiene una expectativa idealizada e ingenua del matrimonio y de su pareja, que simplemente no se ajustará a la realidad. Cuando la infatuación primera se desvanece y llega la realidad, muchas personas se encuentran muy decepcionadas debido a sus expectativas poco realistas. De acuerdo con el éxito de librería de 1991,The Day America Told the Truth (El día que los EE.UU. dijo la verdad), tal decepción marital ha llevado a algunas estadísticas aleccionadoras. Uno de cada dos matrimonios termina en divorcio. Una de cada tres personas casadas ha sido infiel a su cónyuge. Y uno de cada tres estadounidenses casados admite que no ama a su cónyuge. Debido a esto, la mayoría de los niños estadounidenses nunca experimentan la seguridad de poder ver a sus padres felizmente casados. No obstante, el 95% de todos los estadounidenses solteros todavía quiere casarse. Lamentablemente, la mitad de ellos entrará en el matrimonio con expectativas tan poco realistas que su inevitable decepción finalmente conducirá al divorcio.
Sin embargo, el 50% de los matrimonios estadounidenses que no terminan en divorcio tampoco son necesariamente un lecho de rosas. Los investigadores de la Universidad de California han descrito cinco categorías amplias de estos matrimonios duraderos que van desde lo muy deseable hasta lo muy indeseable.

- La pareja acostumbra al conflicto tiene problemas y discusiones constantes. Póngalos en la misma habitación y ya están peleando. Esta es la pareja casada que casi parece disfrutar las peleas.
- La pareja sin vitalidad tuvo un matrimonio que pareció comenzar con el pie derecho, pero en algún lugar a lo largo del camino su llama se apagó. Están comprometidos con la institución del matrimonio, pero no entre sí. Casi viven vidas separadas en la misma casa.
- La pareja pasiva-congenial vive en sendas paralelas. Son amigos (se llevan bien) pero no son los mejores amigos. No entienden por qué otras personas casadas pelean tanto. Viven sus vidas más separadas que juntas.
- El matrimonio vital tiene una interacción frecuente, mutuamente valorada, y una buena comunicación. Disfrutan momentos de intimidad y son buenos amigos.
- Las vidas del matrimonio total están profundamente entrelazadas. Son los mejores amigos cuyas metas son prácticamente intercambiables, y comparten una profunda satisfacción en su relación. La mayoría de las parejas entran al matrimonio creyendo que en el peor de los casos van a tener un matrimonio vital, y probablemente un matrimonio total. Nadie piensa que van a tener una de las otras tres categorías de matrimonio. Sin embargo, ese idealismo no ha ayudado a las estadísticas, ni siquiera para los cristianos comprometidos. ¿Por qué? Porque muchísimas parejas llegan al matrimonio abrazando (involuntariamente, tal vez) al menos uno de los siguientes mitos.
Mito #1: Los buenos matrimonios se desarrollan de forma natural
La persona típica que busca a un compañero(a) de matrimonio espera ingenuamente que si encuentra el cónyuge adecuado un buen matrimonio sucederá por sí mismo. Pero la realidad demuestra que no es así. La mayoría de los matrimonios comienzan con compañeros aparentemente compatibles y muy similares. Pero si se deja por su cuenta, por lo general se desarrollará un matrimonio poco deseable, y solamente la mitad sobrevivirá «hasta que la muerte nos separe». ¿Por qué?
Una razón es que la mayoría de los matrimonios se conciben en la etapa romántica, donde la infatuación es la fuerza motriz de la relación. ¿Sabe usted lo que es la infatuación? Es ese momento maravilloso cuando el corazón se acelera y que todos gozamos. Nuestro corazón da un salto cuando vemos a nuestro amor entrar en la habitación. El problema es que durante esta etapa también vemos…
a través de unos lentes color de rosa que cambian nuestra percepción del objeto de nuestros afectos. (Por cierto, el verbo, infatuar significa «hacer que sea tonto, privar de sano juicio»)
¿Qué sucede cuando la etapa de infatuación ha terminado? La etapa de la realidad se establece…para siempre. De repente, el esposo cortés que tanto admiraba parece ordinario. Ese cónyuge bien disciplinado ahora parece inflexible, rígido e incluso legalista. Y esa mujer espontánea y divertida que antes le encantó parece tan impredecible que lo vuelve loco. Sí, la luna de miel ha terminado y la persona recién casada debe pasar por un proceso de desidealización de su pareja. Puede parecer desilusión o incluso que ya no se está enamorado, pero es un proceso inevitable. La clave es poder decir adiós a la infatuación y aun así ser capaz de amar y admirar a su cónyuge.
Muchas parejas jóvenes en la consejería pre-matrimonial no parecen entender lo que significa estar enamorado y sin embargo no experimentar las mismas emociones que sentían antes. Esto se debe a que creen que el amor es ese sentimiento infatuado. Pero si quieren tener un matrimonio rico y duradero, tendrán que aceptar la idea de que el amor es ante todo un compromiso basado en la voluntad de Dios, reforzado por la emoción. En el noviazgo, la infatuación sirve como el catalizador en la relación, la fuerza motriz que motiva acciones y palabras amorosas. Pero, cuando la infatuación disminuye, las parejas deben reemplazarla con el compromiso, que es un motivador mucho más duradero y confiable de comportamiento amoroso.
Otra razón por la que los buenos matrimonios no se desarrollan naturalmente por sí mismos tiene su explicación en los pasajes que estudió en Génesis, Isaías y Romanos. Su estudio demostró que la naturaleza del ser humano tiende al pecado (Rom. 3:23), al conflicto entre sí (Gén. 3:16), y a distanciarse de Dios (Isa. 53:4-6). Esto explica por qué existe generalmente una brecha tan grande entre nuestra expectativa de felicidad matrimonial y la realidad de la vida matrimonial. Las personas quebrantadas y pecaminosas que se casan entre sí encontrarán dificultades en la relación matrimonial. Incluso los seguidores devotos de Cristo pueden tener malos matrimonios.
Pero por la gracia común de Dios (no es gracia salvadora) tantas personas cristianas y no cristianas pueden disfrutar de matrimonios duraderos y satisfactorios. No obstante, en nuestra sociedad esto parece estar sucediendo cada vez menos. Usted debe tener bien claro que una vida espiritual en crecimiento es de vital importancia si desea desarrollar un matrimonio saludable. Cuando la infatuación se va, ¿qué otra cosa nos llevará al compromiso matrimonial que no sea una relación con un Dios todopoderoso que ordena a los esposos amar a sus esposas y a las esposas respetar a sus maridos? El amor del hombre y de la mujer será impulsado por la infatuación (que no durará) o por un carácter profundamente piadoso.
Mito #2. El cónyuge adecuado va a satisfacer sus necesidades más profundas.
Este segundo mito es otra forma de expectativas poco realistas sobre la pareja. Todos tenemos necesidades emocionales significativas, y en mayor o menor grado todos tememos a la soledad, la inseguridad, el aburrimiento, la decepción, la falta de atención y el maltrato. Pero mucha gente piensa que si puede encontrar la pareja adecuada, entonces esa profunda necesidad será satisfecha. A veces esto se cumple en parte, pero no hasta el punto que esperamos.
Si usted es soltero, abra los ojos y verá este mito tal como es. Algunas de las personas más aburridas, solitarias, inseguras y desatendidas que usted conoce están casadas. Muy rara vez escuchará a las personas decir que cuando estaban solteras tenían esta o aquella necesidad emocional y el estar casadas ha transformado totalmente sus vidas. Si usted está casado y se siente frustrado de que sus necesidades no son satisfechas, no crea que podría arreglarlo cambiando a su pareja por otra persona. Simplemente esto no sucederá. La respuesta a sus necesidades más profundas es la vida abundante que Jesús prometió (ver Juan 10:10).
Para decirlo de otra manera, Cristo Jesús es la única y verdadera esperanza de gloria que tiene su alma (ver Col. 1:27). Usted fue diseñado para la gloria. Es lo que realmente anhela, y solo Jesús puede satisfacer esa necesidad en usted. Usted nació en este mundo buscando ese algo evasivo que le haría sentirse completo. Al no saber lo que era, persiguió glorias falsas en los montones de basura de la vida, a medida que pasaba de un juguete a otro, de dosis en dosis, y de una relación a otra en busca de satisfacción duradera. Pero la satisfacción nunca duró hasta que conoció a Cristo. Él brinda la fuente sin fin del agua viva que apaga nuestra sed (ver Juan 4:10,14). De la misma manera que usted confió en Jesús para satisfacer su necesidad de gloria eterna, así confíe en Él ahora para satisfacer sus necesidades más profundas en esta vida, ya sea soltero o casado. La pareja adecuada no puede lograrlo.
Si cree estos mitos sobre el matrimonio, usted se encuentra en una situación frustrante. Si permanece soltero, entonces simplemente se sentirá decepcionado con Dios, porque espera que Él le satisfaga con un cónyuge. Si se casa, sus expectativas serán demasiado altas para que su cónyuge las satisfaga, y perderá la esperanza. No se crea estos mitos. En su lugar, abrace a Cristo plenamente como su esperanza de gloria, y aprenda a aceptar el misterio del matrimonio, sobre el cual aprenderá en la próxima unidad.
C A P A C I T A C I Ó N
En Génesis 3:16 usted vio que la caída produjo un conflicto entre Adán y Eva ya que cada uno intentaría controlar al otro. ¿De qué manera ha visto manifestarse el deseo por el control en las relaciones con personas significativas en su vida?
¿Ha estado abrazando alguno de los mitos sobre el matrimonio? Si es así, ¿Cómo ha afectado esto su vida?
Si usted está soltero, ¿está decepcionado con Dios? Si está casado, ¿está decepcionado con su cónyuge? ¿Serán las expectativas poco realistas la causa de su decepción? ¿O será la búsqueda de satisfacción en glorias falsas? Pida a Dios que le ayude a escudriñar su corazón y escriba lo que ve allí.
¿Cómo aplicaría la comprensión que obtuvo de Génesis 3:16 e Isaías 53:4-6 a su propia vida? ¿Qué debe hacer? (Recuerde considerar su necesidad de gracia, no de realizar obras).
- Mi Prioridad encontrar es encontrar la satisfacción en Cristo.
R E S P O N S A B I L I D A D
Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana y también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.
- ¿Cómo piensa responder a la verdad que aprendió esta semana?
- aunno lo se🙁
- ¿Descubrió que ha abrazado los mitos sobre el matrimonio?
- ¿Ha estado haciendo de la mayordomía una parte prioritaria de su travesía espiritual?
- Describa su travesía espiritual en cuanto a su relación con Jesús.
- ¿Ha estado orando por la gente en su lista de oración?
- ¿Cómo le va en el desarrollo de un hábito de adoración personal?
- ¿Ha estado abusando de su libertad en Cristo como una licencia para practicar hábitos pecaminosos?
MISIÓN:
CONTANDO HISTORIAS
Durante este año en La Travesía usted ha aprendido mucho sobre lo que significa vivir una vida misional. Usted aprendió que su misión es participar en la misión de Jesús de dar a conocer el evangelio mediante palabras y hechos a todas las personas al otro lado de la calle, del barrio y del océano. Y después de estudiar la vida misional, usted comenzó a desarrollar el hábito de orar misionalmente y tuvo una oportunidad de servir misionalmente. Ahora, usted aprenderá cómo contarle a alguien la historia de su propia travesía espiritual. Si pensar en esto le pone un poco nervioso, solo considere el consejo del apóstol Pedro, quien una vez negó tímidamente a Cristo, «…Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes, pero háganlo con gentileza y respeto» (1 Ped. 3:15, NVI).
Una forma de dar razón de su esperanza en Jesús es compartir su propia experiencia personal de cómo llegó a confiar en Él. Durante esta serie, usted aprenderá a compartir esa experiencia al escribir un testimonio de 60 segundos. Este ejercicio le ayudará a capacitarse para contar una historia breve y atractiva sobre cómo y por qué se convirtió en seguidor de Jesús. Tenga en cuenta que este ejercicio trata de su propia travesía personal en la fe y no de una defensa teológica del Evangelio. Usted tiene varias semanas para elaborar su testimonio de 60 segundos, así que comience ahora, pero no apresure el proceso. Usted puede descubrir que el proceso es una experiencia espiritual enriquecedora en sí misma. Siga los pasos del proceso que aparece debajo:
- Revise el ejemplo de la página siguiente de cómo hacer un testimonio claro y eficaz.
- Piense y garabatee en la página en blanco para que pueda empezar a plasmar sus ideas en la hoja. Usted puede escribir, hacer garabatos o dibujar mientras se enfoca en lo que Jesús ha hecho por usted y lo que significa conocerlo. Enumeramos algunas preguntas para ayudarlo a pensar. No se preocupe ahora por organizar todas sus ideas, solo trate de plasmarlas en el papel y use páginas en blanco adicionales si es necesario.
- Revise la página de consejos para ayudarle a organizar sus ideas y escribir su testimonio de forma clara y atractiva.
- Haga un borrador y escriba su testimonio en las páginas para esto. ¡Sea breve! Céntrese en los puntos principales para que sea capaz de contar su historia en un minuto. Si usted puede hacer esto, no tendrá ningún problema en compartir más detalles en la conversación cuando tenga la oportunidad
- Practique diciéndolo naturalmente, de modo que no suene como una presentación formal. Si su testimonio suena extraño a sus oídos, practique hasta que pueda decirlo en un estilo de conversación informal.
- Compártalo con su Grupo La Travesía para recibir retroalimentación y asesoría que le ayudará a contar su historia de manera más efectiva.
E J E M P L O
«Nací y crecí en una familia que pensaba que eran cristianos. Así que al crecer yo asumí que también era cristiano, aunque más tarde llegué a pensar de forma diferente. Conocí a un grupo de estudiantes que estaban viviendo una vida que era diferente a la mía. Yo iba a la iglesia como ellos, pero ellos no hablaban tanto sobre la iglesia y la religión como de una relación con Dios que se puede encontrar a través de la persona de Jesucristo. Empecé a investigar asistiendo con ellos a la iglesia y a otras actividades para aprender más sobre lo que estaban hablando. Ahí empecé a entender lo que se conoce como el Evangelio, la buena noticia de que Cristo hizo por nosotros lo que no podemos hacer por nosotros mismos. Él murió para pagar el castigo que debía ser pagado por mis propios pecados, para que, al recibirlo a Él, yo pudiera tener una nueva vida y una nueva relación con Dios. Llegué al punto donde mi corazón se rindió a Él y empecé a seguirlo. Enseguida noté cambios en mi vida, como una paz que yo no había conocido antes y una nueva esperanza para la vida. Yo supe que era una persona diferente y recibí la seguridad de que si moría estaría bien con Dios. Mi vida empezó a crecer y a cambiar a partir de entonces».
E X P L I C A C I Ó N
| Instrucción | Ejemplo |
|---|---|
| Esta persona comienza su testimonio al hablar de su vida antes de convertirse en cristiano | Nací y crecí en una familia que pensaba que eran cristianos. Así que, al crecer yo asumí que también era cristiano, aunque más tarde llegué a pensar de forma diferente |
| A continuación, él cuenta cómo se convirtió en cristiano. Tenga en cuenta que incluyó una explicación sencilla del Evangelio, que aquí resaltamos | Me encontré con un grupo de estudiantes que estaban viviendo una vida que era diferente a la mía. Yo iba a la iglesia como ellos, pero ellos no hablaban tanto sobre la iglesia y la religión como de una relación con Dios que se puede encontrar a través de la persona de Jesucristo. Empecé a investigar asistiendo con ellos a la iglesia y a otras actividades para aprender más sobre lo que estaban hablando. Ahí empecé a entender lo que se llama el Evangelio, la buena noticia de que Cristo hizo por nosotros lo que no podemos hacer por nosotros mismos. Él murió para pagar el castigo que debía ser pagado por mis propios pecados, para que al recibirlo a Él, yo pudiera tener una nueva vida y una nueva relación con Dios. Llegué al punto donde mi corazón se rindió a Él y empecé a seguilo |
| Por último, él describe cómo su vida ha cambiado desde que se convirtió en cristiano. | Enseguida noté cambios en mi vida, como una paz que yo no había conocido antes y una nueva esperanza para la vida. Yo supe que era una persona diferente y recibí la seguridad de que si moría yo estaría bien con Dios. Mi vida empezó a crecer y a cambiar a partir de entonces. |
P I E N S E Y G A R A B A T E E
C O N S E J O S
- Organice su testimonio en torno a este esquema sencillo para que sea fácil de seguir. Usted puede optar por modificar el esquema si desea enfatizar o restar importancia a cierto punto.
- Antes de ser cristiano
- Cómo me convertí en cristiano
- Desde que me convertí en cristiano
- Escriba su testimonio en su forma de hablar natural. Usted no está presentando un informe ni predicando un sermón.
- Si decide citar las Escrituras, utilice únicamente uno o dos versículos que se relacionen con el tema central de su historia y que no necesiten explicación para que se entiendan. Es posible que desee parafrasear el versículo usando frases comunes en lugar de citar.
- Evite la jerga cristiana (por ejemplo, salvo, perdido, nacido de nuevo, convertido, etc.). Estas palabras no siempre comunican lo que se quiere.
- Recuerde que la mayoría de las personas que uno conoce dirán que creen en Dios, por lo que es mejor hablar sobre poner la confianza o seguir a Jesús, en lugar de tener una fe general en Dios.
- Haga énfasis en porqué cree que Jesús es real y relevante para su vida.
- Evite hablar sobre cualquier iglesia, denominación o grupo cristiano de una manera despectiva.
- Evite dar la falsa impresión de que la vida cristiana está libre de problemas.
- Practique contar su historia en voz alta. Si no puede decirla en un minuto —de la forma en que usted habla naturalmente— entonces es demasiado larga.
- Pregúntese si su testimonio pudiera vincularse con alguien a un nivel personal de forma tal que se puedan identificar con su historia
O R A C I Ó N
«Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva» (Juan 4:7-10).
¿Sediento? Cristo está dispuesto a darle agua viva que satisface el anhelo de su alma. Todo lo que tiene que hacer es simplemente pedirle.
Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:
Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida:
Mi petición de oración con respecto a alguien de mi lista de oración:
Peticiones de oración de otros en mi grupo:
Transclude of Amar-a-Dios-más-y-amar-a-otros
Transclude of Dios-no-puede-darnos-felicidad-y-paz-aparte-de-Él