
V E R D A D
De memoria:
7 Que cada uno dé como propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría.
Notas
- No de mala gana (μὴ ἐκ λύπης): Lit: Tristeza, aflicción
- Juan 16:21 (dolor de dar a luz), 1 Pet 2.19 (penalidades)
- ni por oblicación (ἢ ἐξ ἀνάγκης):
- Necesidad, oblicación
En la Biblia:
Hasta ahora en esta sección de La Travesía, usted ha explorado los principios de mayordomía del contentamiento y la inversión. Usted descubrió que el contentamiento con la provisión de Dios y priorizar invertir en lo eterno son aspectos fundamentales para la mayordomía bíblica.
Esta semana su enfoque estará en el motivo para dar. ¿Qué motivo para dar deleita el corazón de Dios? Usted lo descubrirá al comparar dos pasajes del Antiguo Testamento con algunos versículos de los escritos de Pablo. A medida que conecte los puntos entre las enseñanzas de Pablo y estas historias sobre los sacrificios del Antiguo Testamento, ante usted aparecerá un cuadro que desafiará su perspectiva sobre dar.
No olvide deleitarse en la gloria de Cristo al continuar en la adoración personal diaria. Recuerde seguir OLPIRE y los 5 Objetivos de la Oración. Es especialmente importante recordar la «R» de OLPIRE, así que asegúrese de pensar en aplicaciones específicas y mensurables para su vida.
- Ore primero
- Lea el texto
- haga Preguntas
- Interprete en contexto
- Resuma aplicaciones
- Entable conversación con Dios
- El honor de Dios
- El Reino de Dios
- La provisión de Dios
- El perdón de Dios
- El Poder de Dios
1 Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Abraham, y le dijo: «¡Abraham!». Y él respondió: «Aquí estoy». 2 Y Dios dijo: «Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que Yo te diré». 3 Abraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus criados y a su hijo Isaac. También partió leña para el holocausto, y se levantó y fue al lugar que Dios le había dicho. 4 Al tercer día alzó Abraham los ojos y vio el lugar de lejos. 5 Entonces Abraham dijo a sus criados: «Quédense aquí con el asno. Yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a ustedes». 6 Tomó Abraham la leña del holocausto y la puso sobre Isaac su hijo, y tomó en su mano el fuego y el cuchillo. Y los dos iban juntos. 7 Isaac habló a su padre Abraham: «Padre mío». Y él respondió: «Aquí estoy, hijo mío». «Aquí están el fuego y la leña», dijo Isaac, «pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?». 8 Y Abraham respondió: «Dios proveerá para Sí el cordero para el holocausto, hijo mío». Y los dos iban juntos. 9 Llegaron al lugar que Dios le había dicho y Abraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña. 10 Entonces Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo. 11 Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo y dijo: «¡Abraham, Abraham!». Y él respondió: «Aquí estoy». 12 Y el ángel dijo: «No extiendas tu mano contra el muchacho, ni le hagas nada. Porque ahora sé que temes a Dios, ya que no me has rehusado tu hijo, tu único». 13 Entonces Abraham alzó los ojos y miró, y vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral. Abraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. 14 Y Abraham llamó aquel lugar con el nombre de El Señor Proveerá, como se dice hasta hoy: «En el monte del Señor se proveerá». 15 El ángel del Señor llamó a Abraham por segunda vez desde el cielo, 16 y le dijo: «Por Mí mismo he jurado», declara el Señor, «que por cuanto has hecho esto y no me has rehusado tu hijo, tu único, 17 de cierto te bendeciré grandemente, y multiplicaré en gran manera tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena en la orilla del mar, y tu descendencia poseerá la puerta de sus enemigos. 18 En tu simiente serán bendecidas todas las naciones de la tierra, porque tú has obedecido Mi voz».
Gen. 22:1-18. Esta conocida historia de sacrificio supremo nos desafía a examinar a quién (o a qué) amamos verdaderamente.
¿Qué creía Abraham sobre Dios que le permitió sacrificar a su único hijo y heredero?
Confiaba en su absoluta bondad y fidelidad, confiaba que Dios tenía poder para proveer.
17 Entonces David habló al Señor, cuando vio al ángel que hería al pueblo, y dijo: «Yo soy el que ha pecado, y yo soy el que ha hecho mal; pero estas ovejas, ¿qué han hecho? Te ruego que Tu mano caiga sobre mí y sobre la casa de mi padre». 18 Y Gad vino a David aquel día y le dijo: «Sube, edifica un altar al Señor en la era de Arauna el jebuseo». 19 David subió conforme a la palabra de Gad, tal como el Señor había ordenado. 20 Y Arauna miró y vio al rey y a sus siervos que venían hacia él; y saliendo Arauna, se postró rostro en tierra delante del rey. 21 Entonces Arauna dijo: «¿Por qué ha venido mi señor el rey a su siervo?». Y David respondió: «A comprarte la era para edificar un altar al Señor a fin de detener la plaga del pueblo». 22 Y Arauna dijo a David: «Tome y ofrezca mi señor el rey lo que parezca bien a sus ojos. Mire, los bueyes para el holocausto, y los trillos y los yugos de los bueyes para la leña. 23 Todo, oh rey, Arauna lo da al rey». Y Arauna dijo al rey: «Que el Señor su Dios le sea propicio». 24 Pero el rey dijo a Arauna: «No, sino que ciertamente por precio te lo compraré, pues no ofreceré al Señor mi Dios holocausto que no me cueste nada». Y David compró la era y los bueyes por cincuenta siclos (570 gramos) de plata. 25 Y allí edificó David un altar al Señor, y ofreció holocaustos y ofrendas de paz. El Señor escuchó la súplica por la tierra y la plaga fue detenida en Israel.
2 Sam. 24:17-25. En este pasaje, los verdaderos motivos del Rey David se ponen de manifiesto cuando tiene la oportunidad de hacer una ofrenda a Dios que no le costaría nada.
¿Cómo describiría usted los motivos de David para comprar la propiedad de Arauna?
- David había decidodo dar a Dios ago que fuera costoso para Él.
18 Pero lo he recibido todo y tengo abundancia. Estoy bien abastecido, habiendo recibido de Epafrodito lo que han enviado: fragante aroma, sacrificio aceptable, agradable a Dios.
Filipenses 4:18. Este versículo conecta el dar con la adoración al usar el lenguaje de los sacrificios del Antiguo Testamento para describir el regalo que Pablo recibió de los Filipenses durante su encarcelamiento.
A partir de este versículo, trate de describir la relación entre mayordomía, dar, adoración y sacrificio.
- La mayordomía es la encomienda de Dios de cuidar todo lo que hemos recibido de Dios.
- Dar es parte de esa encomienda.
- Cuando lo hacemos con las motivaciones correctas, es parte de nuestra adoración
6 Pero esto digo: el que siembra escasamente, escasamente también segará; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará. 7 Que cada uno dé como propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría. 8 Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, a fin de que teniendo siempre todo lo suficiente en todas las cosas, abunden para toda buena obra. 9 Como está escrito: «Él esparció, dio a los pobres;
Su justicia permanece para siempre». 10 Y el que suministra semilla al sembrador y pan para su alimento, suplirá y multiplicará la siembra de ustedes y aumentará la cosecha de su justicia. 11 Ustedes serán enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual por medio de nosotros produce acción de gracias a Dios.
2 Corintios 9:6-11. En este pasaje, Pablo está animando a la iglesia de Corinto a cumplir su promesa de recoger una ofrenda para aliviar el hambre que padecían los cristianos en Judea.
¿Qué le enseña este pasaje sobre los motivos para dar? ¿Qué enseña sobre el Proveedor de toda necesidad?
- Debemos dar con fe
- Debemos dar por amor
Para resumir:
Usted ha estado aprendiendo lo que significa tener un compromiso motivado por la gracia de vivir una vida generosa. Esta vida es una evidencia externa de contentamiento con lo que Dios le confía, y una evidencia de su elección de invertir en el reino de Dios. Esta semana usted explorará cómo la vida generosa también constituye una evidencia de un motivo interior de adoración.
Una fórmula sencilla que le será muy útil para recordar es: «Las buenas acciones más motivos malos equivalen a resultados desfavorables». Imagínese a un marido que regrese a casa, con flores en la mano para su esposa. «¿Qué se celebra?», pregunta ella. El esposo afirma «Nada en especial, solo quería que supieras lo mucho que te amo». Su esposa está encantada…hasta que más tarde durante la cena él dice: «Cariño, ¿recuerdas el picnic que te prometí que haríamos mañana por la tarde? El problema es que de pronto…». Bueno, ni siquiera llegará a terminar esa frase antes de que su esposa se dé cuenta que hay gato encerrado detrás de esas flores. Él no tendrá una noche agradable. La fórmula también se aplica a la esfera de su vida espiritual. La Biblia es clara de que usted puede hacer buenas acciones prescritas por Dios, añadir a ellas un motivo equivocado (Dios siempre sabe el motivo), y el resultado que proviene de Dios es muy desfavorable. Él no se agrada en lo absoluto. De hecho, la respuesta de Jesús ante aquellos que hacían cosas malas en realidad era más favorable que Su interacción con aquellos que hacían cosas buenas como orar, ayunar o dar pero con malos motivos. Por otro lado, como se mencionó la semana pasada, Dios ha prometido una recompensa eterna para los que invierten en el reino de Dios con buenos motivos. La pregunta que debemos considerar es cuáles son los motivos que Dios consideraría buenos. O, preguntémonos, ¿cuál es el mejor motivo que deleita el corazón de Dios cuando invertimos en Su reino?
La respuesta es el motivo de la adoración —regocijarse o gloriarse en Dios para magnificar Su valor. En Filipenses 4:18, Pablo describe el don que recibió de los creyentes de Filipos como «olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios». Esta manera de hablar puede parecer extraña a los oídos modernos, pero la audiencia de Pablo habría entendido que él utilizaba el lenguaje de la adoración del Antiguo Testamento (refiriéndose al sistema de sacrificios de animales) para describir su ofrenda. La frase «olor fragante» se refiere al humo del sacrificio que subía a los cielos mientras se quemaba en el altar. A menudo este humo ascendente era llamado olor grato a Dios (ver Éxodo 29 para varios ejemplos). Pablo quería que los filipenses entendieran que él no era el único que agradecía su ofrenda; sino que esto era también un acto de adoración que deleitaba el corazón de Dios. Si usted se pregunta por qué Dios se deleitaría con la dádiva de los filipenses o con un sacrificio del Antiguo Testamento, considere el hecho de que el sacrificio siempre ha sido un estándar universal para medir el amor. Si usted tiene niños pequeños, ¿no le gusta escuchar estas simples palabras, «Te amo, mamá»; «Te amo papá?». Pero, ¿no aumenta su placer cuando su hijo expresa su amor con un abrazo o un beso? ¿Y no se incrementa el deleite si su pequeño se toma el tiempo y saca las crayolas
y el papel para dibujar la expresión de su amor por usted? Ese pequeño sacrificio de tiempo y esfuerzo hace que esos dibujos se vuelvan muy valiosos para usted. Independientemente del idioma o la cultura, los sacrificios (incluso a una escala infantil) se entienden como una expresión de amor.
Por lo tanto, si usted reconoce el valor de un sacrificio como una expresión de amor, ¿no debería esperar que Dios también lo hiciera? Sí, Dios siempre se ha deleitado en los sacrificios de Su pueblo. Considere la historia del sacrificio supremo de Abraham en Génesis 22. Recuerde que Abraham no tenía heredero cuando Dios prometió el nacimiento de Isaac y la bendición que vendría al mundo entero a través de los descendientes de Abraham. Por lo tanto, imagínense la conmoción de Abraham cuando Dios dijo: «Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré» (v. 2). ¿Qué pasaría por la mente de Abraham mientras levantaba el cuchillo por encima de su hijo? Lo que es más importante, ¿qué pasaba por la mente de Dios al ver el sacrificio que Abraham estaba tan dispuesto a hacer? Dios tenía que estar encantado por el amor, la confianza y la devoción que se demostró allí en la montaña.
Cientos de años más tarde, bajo el Antiguo Pacto que Dios estableció con los descendientes de Abraham, Dios creó un sistema que le permitía a Israel expresar su amor y devoción a Él a través de sacrificios. Bajo este sistema había varios tipos diferentes de sacrificios. Algunos trataban el problema del pecado y constituían una manera de recordarle al pueblo de Dios que tenían que mirar más allá de sí mismos y de sus propios méritos para recibir perdón. Otros sacrificios tenían el propósito de ser una expresión de acción de gracias o de adoración. Este es el tipo de sacrificio que el rey David ofreció en 2 Samuel 24. David había pecado, lo cual trajo juicio sobre Israel. Pero Dios en Su misericordia refrenó Su mano, y se le dijo a David que ofreciera un sacrificio en la propiedad de un gentil, llamado Arauna. Arauna se ofreció a dar a David la tierra, los materiales para el altar y los animales para el sacrificio gratuito. Pero David respondió: «No, sino por precio te lo compraré; porque no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada» (v 24).
¿Cómo cree que Dios habría respondido si David hubiera aceptado la propuesta de Arauna? ¿Se habría agradado Dios? Usted puede estar convencido de que Dios se sintió mucho más complacido y emocionado de que David quiso que este sacrificio le costara algo personalmente. Ese sacrificio fue una verdadera ofrenda de adoración que deleitó a Dios porque magnificó Su infinito valor al surgir de un motivo de amor y agradecimiento.
Ahora, debemos comprender que las expresiones aceptables de sacrificio han cambiado desde la muerte y resurrección de Cristo. Dios ya no exige ofrendas por el pecado ya que la cruz fue el sacrificio supremo de Dios que de una vez por todas satisfizo la justicia de Dios. Usted no tiene que ganarse el favor de Dios con ofrendas. Si pertenece a Jesús, no tiene necesidad de hacer obras para
ganar la aceptación de Dios. Ciertamente, Dios se complace si se le obedece y adora con motivos correctos, pero Su favor y aceptación ya Cristo los ganó para usted.
Entonces, ¿cuáles formas aceptables de sacrificio permanecen para los creyentes hoy en día? El Nuevo Testamento menciona varios «sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo» (ver 1 Ped. 2:5). El primero de ellos se describe en Romanos 12:2, el sacrificio vivo de su cuerpo. Esto es sencillamente la entrega de su vida y voluntad para ser un instrumento del reino de Dios en la tierra. Otro es el sacrificio de alabanza que se encuentra en Hebreos 13:15. Esta es la adoración verbal que ofrecemos a Dios en el nombre de Cristo. Por último, está el sacrificio de nuestras dádivas y ofrendas que se muestra en Filipenses 4:18. Todos estos son descritos como sacrificios agradables a Dios.=
Como en el caso de los sacrificios del Antiguo Testamento, es la motivación lo que determina la aceptabilidad de estos sacrificios del Nuevo Testamento. Cuando se trata de sus dádivas y ofrendas, el versículo que memorizó le enseñó que «Dios ama al [se complace con el] dador alegre» (2 Cor. 9:7). Lo que esto significa es que Dios desea que usted dé por el gozo mismo de dar y por amor de hacerlo. En Mateo 26 usted encontrará una hermosa ilustración de esto en la historia de la mujer que derramó un frasco de un costoso perfume sobre la cabeza de Jesús. Probablemente era una herencia de familia digna del salario de un año, y constituía un tesoro precioso para ella. Pero cuando esta mujer conoció a Jesús, tomó lo mejor que tenía y dejó que se derramara como un regalo extravagante sobre Aquel que ella más amaba. Los discípulos lo calificaron como un desperdicio, y afirmaron que ese perfume debería haber sido vendido, y el dinero dado a los pobres. Pero Jesús los reprendió y se complació en recibir el regalo de la mujer como un sacrificio de amor y adoración.
¿Es esta la forma de sacrificar a Dios —por adoración, mediante el sacrificio de su vida, su alabanza y sus dádivas? ¿Le cuestan algo sus sacrificios, como a David? ¿Es la adoración la motivación por la que usted da? ¿Nota usted en su corazón un anhelo de dar lo mejor de sí a la persona que más ama?
Mientras piensa en estas preguntas, puede resultarle instructivo evaluar cuánto ha crecido en dar en términos de su progreso a través del sistema educativo. Aquí tenemos:
- Dar de Jardín de Infancia: es dar de forma esporádica e impulsiva todo lo que esté en su bolsillo en el momento en que se toma la ofrenda.
- Dar de la Escuela Primaria: es diezmar a regañadientes. Es dar porque siente que tiene que dar a Dios su 10% para «quitárselo de arriba». El diezmo es bueno, pero el motivo es malo.
- Dar de Escuela Secundaria: es el diezmo en adoración. Es dar impulsado por un amor gozoso por Jesús. Sabe que Dios es digno del otro 90% también y que puede tenerlo en cualquier momento que Él lo pida. En términos de dar, el plan de Dios es que todo verdadero seguidor…
- … de Cristo debería «graduarse» de la escuela secundaria. Haga de esto su meta, no para ganar el favor de Dios, sino para experimentar el gozo de dar.
- Dar de Universidad: es dar con sacrificio más allá del diezmo. Como la mujer con el frasco de perfume, estos cristianos saben que no tienen que dar más, pero su deseo sincero es ofrecer un sacrificio de amor que va más allá de lo que Él requiere.
- Dar de Escuela de Posgrado: es dar basado en una promesa de fe. Esto es confiar en Dios por lo que uno aún no tiene. Es una promesa de que si Dios provee X dólares, usted se los devolverá a Él como una inversión en Su reino.
Como recordatorio final, usted no debe dar impulsado por la culpa en un esfuerzo por ganar el favor de Dios, independientemente de dónde se encuentre en la escuela de dar. Considere su acto de dar, ya sea mucho o poco, como un sacrificio de adoración aceptable a Dios por Jesucristo (1 Ped. 2:5). Puede que usted dé por pura obediencia, pero entonces usted debe pedir a Dios que le dé un corazón de gozosa adoración para dar. Esa es una oración que Él ciertamente honrará. Pronto verá que su contentamiento con la provisión de Dios se desarrollará. Y al invertir en el reino de Dios, su motivo de adoración expresará un amor que será de mucho agrado a su Dios.
C A P A C I T A C I Ó N
Usted debe continuar trabajando en el ejercicio de capacitación «Aprendiendo los libros del Nuevo Testamento». La semana que viene, usted debe ser capaz de recitar de memoria los libros del Nuevo Testamento.
En 2 Samuel 24 usted leyó que Arauna ofreció darle a David todo lo que necesitaba para el holocausto. Por lo tanto, él también estaba dispuesto a asumir el costo de ese sacrificio. ¿Qué cree usted que habría hecho que su sacrificio personal fuera aceptable a Dios? ¿Qué lo habría hecho inaceptable?
Tal vez usted nunca ha entendido por qué los predicadores dicen que tomar la ofrenda es un tiempo de adoración. ¿Ha sido la ofrenda un momento de adoración para usted? ¿Lo será ahora? Explique.
¿Es la adoración lo que lo motiva a dar? ¿Nota usted un anhelo en su corazón de dar lo mejor a Aquel a quien más ama?
Piense en su nivel de contentamiento, sus opciones de inversión y sus motivos para dar. Luego, eche un vistazo a la escuela de dar y escriba unas frases que describan cómo ve su crecimiento en el compromiso de gracia de vivir una vida generosa.
R E S P O N S A B I L I D A D
Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana y también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.
- ¿Siente usted que se pone a la defensiva por el tema sobre los motivos y el dar? Si es así, ¿por qué?
- ¿Qué tan entusiasta está usted por invertir en su cuenta bancaria celestial?
- ¿Cuáles fueron en el pasado sus motivos para dar?
- ¿Le tienta la verdad sobre dar a vivir en el mundo de las obras en lugar de la gracia?
- ¿Hay alguna parte de su vida que no ha estado dispuesto a rendir al control del Espíritu Santo?
- ¿Conocen las personas de su círculo de influencia que usted es un seguidor de Cristo? ¿Por qué o por qué no?
- ¿Cómo le va en el proceso de desarrollar un hábito de adoración personal?
- ¿Ha estado orando por la gente en su lista de oración?
M I S I Ó N . O R A C I Ó N
La semana pasada usted sostuvo una conversación con alguien de su lista de oración misional con el fin de obtener una mayor comprensión de sus necesidades. Esta semana usted seleccionará a otra persona de su lista de oración y hará lo mismo. O si usted no ha completado su misión de la semana pasada, tiene otra oportunidad esta semana. Recuerde que su misión es tomar parte intencionalmente en la misión de Jesús.
La conversación podría ser una charla informal mientras beben algo, o durante el almuerzo. Además, no tiene que ser sobre cosas espirituales como tal. Su objetivo es comprender mejor cómo orar específicamente por esta persona. Usted puede expresar preocupación por las necesidades que esta persona comparte en el transcurso de la conversación, y puede decirle que va a orar por su necesidad. Esté preparado para hablar de su conversación en su próxima reunión del Grupo La Travesía.
Persona/Grupo:
Resumen de la conversación:
Percepción de las necesidades:
Cómo esta conversación va a cambiar mis oraciones por esta persona:
¿Cómo podría ser yo la respuesta a mis oraciones por esta persona?
O R A C I Ó N
«Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre. Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios» (Heb. 13:15-16).
Tómese un tiempo para alabar y dar gracias a Dios por todo lo que le ha confiado. Pídale que le dé un corazón para dar con más sacrificio a los demás, y ojos espirituales para reconocer las necesidades de los demás. Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:
- Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida:
- Mi petición de oración con respecto a alguien de mi lista de oración:
- Peticiones de oración de otros en mi grupo