La vida Generosa es evidencia de Su nivel de contentamiento
VERDAD
De memoria
12 Sé vivir en pobreza, y sé vivir en prosperidad. En todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. E
En la Biblia:
Las siguientes cuatro unidades de La travesía abordarán el importante tema de la mayordomía. Un mayordomo es en esencia un administrador. El término mayordomía se usa para referirse a la responsabilidad que Dios le ha dado a Su pueblo de administrar todos los recursos que Él concede. Este material se enfocará en la mayordomía financiera, aunque los principios de mayordomía se aplican a otros aspectos aparte de su administración del dinero.
Esta semana usted estudiará tres pasajes que comienzan con una conocida parábola que Jesús contó, la cual le presentará el concepto bíblico de mayordomía. Los otros dos pasajes se refieren alcontentamiento, un tema relacionado que tiene importantes implicaciones para la manera de administrar los recursos que Dios le ha dado.
Antes de empezar, tal vez desee recordar el enfoque OLPIRE para la adoración personal y los 5 Objetivos de la Oración. Si tiene problemas para llenar los espacios en blanco a continuación, revise la Unidad 2 de la serie Viviendo el Evangelio o consulte el Diario de los 21 Días de Adoración Personal. O__________ L__________ P__________ I__________ R__________ E__________
___de Dios ___de Dios ___de Dios ___de Dios ___de Dios
Mateo 25:14-30. En esta parábola sobre el Reino de Dios, Jesús cuenta una historia de un amo ficticio y sus tres sirvientes para ilustrar los principios básicos de la mayordomía. [^Nota: La palabra «talento», se refiere a una unidad específica de peso. El talento era una unidad de medida común para el dinero, p. ej., un talento de oro, o un talento de plata. El equivalente actual exacto de un talento de oro no se puede precisar. Los cálculos oscilan entre 25 y 45 kilos. En cualquier caso, un talento de oro es muchísimo dinero].
¿Cuál es el punto principal de esta parábola? Trate de resumir el punto principal en una o dos oraciones.
Filipenses 4:10-20. Pablo escribió esta carta a la Iglesia de Filipos mientras estaba en la cárcel. En este pasaje él agradece a los filipenses por su apoyo y revela su actitud hacia el dinero y las posesiones.
Resuma la actitud de Pablo hacia el dinero.
1 Timoteo 6:3-19. Pablo escribió esta carta a Timoteo para aconsejarle en el desempeño de sus deberes pastorales. Este pasaje del capítulo 6 contiene el consejo de Pablo sobre el afán por las riquezas.
En los versículos 5-10, Pablo contrasta el contentamiento financiero con el afán por las riquezas. Según Pablo, ¿cuáles son las consecuencias de cada una de estas dos actitudes hacia el dinero?
Resuma los consejos financieros de Pablo a los ricos en los versículos 17-19
Para resumir:
Estas 4 unidades de La Travesía tratan con el compromiso de gracia de una vida generosa. El término compromiso de gracia puede ser nuevo para usted, así que debe saber que este constituye una disciplina o compromiso motivado por la Gracia de Dios. Lo opuesto a un compromiso de gracia es lo que hemos llamado obras. Las obras están motivadas por un deseo de ganar el favor de Dios.
El compromiso de gracia de una vida generosa se fundamenta en el concepto bíblico de mayordomía. Un mayordomo es alguien responsable de la administración y el desarrollo de propiedades y recursos con el fin de lograr la prosperidad del dueño. Un ejemplo moderno de un mayordomo es un gerente de un establecimiento comercial. Este tendrá acceso y responsabilidad con respecto al inventario, los ingresos, los costos y el personal. Su primera responsabilidad es administrar todo lo anterior para que el dueño de la tienda obtenga ganancias. Tenga en cuenta que el gerente no posee nada —ni la tienda, ni los ingresos, ni el inventario. Él simplemente administra lo que se le ha confiado. Como demostración de confianza, un propietario sabio puede recompensar a un buen gerente con un mejor salario y más responsabilidad, pero aun así el gerente no es el dueño.
Al estudiar la parábola en Mateo 25, usted debería haber notado que los tres siervos no eran dueños, sino esencialmente una versión antigua de lo que es un gerente en la actualidad. El dueño les confió su propiedad, les dio la responsabilidad de aumentar su valor, y los recompensó (o castigó) según su fidelidad. Tal vez ya usted haya comprendido cómo esta parábola se aplica a su vida. Usted no es dueño de nada. Independientemente de su valor neto, usted es solo un administrador, un mayordomo de los recursos de Dios. De hecho, todos los intangibles que componen su vida (habilidades, dones, oportunidades, inteligencia, relaciones) les han sido confiados, prestados para el beneficio del propietario. Todo en su vida constituye un fideicomiso, para que pueda participar con Dios en el desarrollo de Su Reino en la tierra.
Permita que el impacto de lo anteriormente planteado se impregne en usted. Esto puede ser una idea radicalmente nueva y estimulante. Su pulso podría estar aumentando a medida que reflexione sobre las implicaciones de no poseer nada. Es probable que tenga que luchar con esto, pero si es así, luche con todas sus fuerzas, porque descubrirá que alinear su actitud hacia los recursos que Dios le ha confiado (especialmente los recursos financieros) con las prioridades de Su Reino será un componente fundamental de su progreso espiritual. La mayordomía es tal vez el aspecto más significativo que
existe al hacer una evaluación espiritual. Es una cuestión de efecto dominó. Si usted está dispuesto a seguir a Cristo en el área de la administración del dinero, entonces otros asuntos menores caen en su lugar. Pero, si hay una falta de entrega con respecto a la mayordomía, esta se convierte en un obstáculo significativo para su crecimiento espiritual.
El objetivo de estas cuatro unidades es ayudarlo a desarrollar un compromiso espiritual motivado por la gracia para llevar una vida generosa. Pero, ¿cómo sabrá si está progresando en esta área? Al centrarse en el desarrollo de cuatro factores específicos relacionados con la mayordomía. El primero de ellos es la cuestión fundamental de su nivel de contentamiento con lo que Dios ha provisto.
¿Puede usted afirmar que está contento con lo que tiene? Usted puede pensar que eso depende de cómo le van las cosas en este momento. ¿Cómo cree que Pablo respondería a esa pregunta? ¿Estaba su nivel de contentamiento sujeto a los altibajos de su situación financiera? De la lectura realizada usted aprendió que este no era el caso. En Filipenses 4, Pablo estaba dando gracias a la Iglesia de Filipos por su generoso apoyo durante su encarcelamiento. En aquella época, el sistema penitenciario romano requería que las familias y los amigos proveyeran para las necesidades de los prisioneros. Por lo tanto, Pablo dependía completamente de la generosidad de los demás. Sin embargo, su motivación para agradecerles no era mantener la ayuda. En cambio, él se centró en dos cosas. Primero, el beneficio que ellos recibían al dar (v. 17); y segundo, su contentamiento con la provisión de Dios, ya fuera abundante o escasa (vv. 11-12). Pablo reconoció que Dios era su proveedor supremo y, al estar consciente del amor y la sabiduría de Dios, él se sentía contento; es decir, satisfecho de que Dios ya le había proporcionado todo lo que necesitaba para su felicidad presente.
Curiosamente, Pablo dijo que había aprendido a contentarse (v. 11). En otro momento de su vida, tal vez Pablo solo se contentaba con la abundancia, siempre deseando más. Pero el efecto acumulativo de sus experiencias de vida como cristiano le había enseñado que Dios siempre satisfacía sus necesidades básicas, y con esto estaba contento. ¿Qué pasó? ¿Cómo aprendió a tener contentamiento? El pasaje de 1 Timoteo 6 nos da una respuesta útil. Allí Pablo escribió una verdad proverbial: «porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar» (v. 7). Lo que Pablo está enseñando es que nadie es dueño de nada. Todo es un regalo. Y si ese es el caso, entonces, en lo que respecta a Pablo, las necesidades básicas de la vida, como la comida y la vestimenta (v. 8), son regalos suficientemente grandes como para tener razón de sentir contentamiento.
¿Ha aprendido usted a ver la vida de esta manera, a que puede estar contento ahora mismo con lo que Dios ha provisto? Las personas que interiorizan que si tienen las necesidades básicas de la vida, entonces tienen todo lo que realmente necesitan para ser felices, son las personas que crecen
espiritualmente. Su nivel de satisfacción tiene un efecto dominó sobre otros asuntos espirituales en su caminar con Cristo.
Pero aclaremos algo, el contentamiento no se trata solo de ser feliz con poco. Se trata de ser feliz con lo que Dios da, ya sea mucho o poco. Note en Filipenses que Pablo aseveró que había aprendido el secreto del contentamiento cualesquiera que fueran sus circunstancias, ya sea que tuviera mucho o poco (v. 12). Encontrar contentamiento con mucho es igualmente difícil que encontrar contentamiento con poco. El escritor de Proverbios 30 comprendió este desafío, y de hecho, oró para que Dios no le diera ni pobreza ni riquezas, sino que solo supliera sus necesidades diarias. Él expresó: «No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios» (Prov. 30:9). Así que no hay ventaja espiritual en tener poco o mucho. Ambas circunstancias presentan sus propios desafíos únicos. La ventaja espiritual consiste en aprender contentamiento de forma tal que usted pueda ser feliz con cualquier plan que Dios tenga para su situación financiera.
Entonces, ¿cómo aprenderá a tener contentamiento? En parte, al comprender su papel como mayordomo de los recursos de Dios. Pero en última instancia, un estado de contentamiento solo puede desarrollarse mediante el poder fortalecedor de Cristo. En cuanto a esto, Pablo escribió: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece» (v. 13). En otras palabras, Pablo tenía confianza en la capacidad de Cristo para vencer cualquier situación a la que él se enfrentara. Usted experimentará el poder de Cristo al estar lleno de Su Espíritu. Recuerde, esto significa rendirse a Su control al reconocer su unión con Cristo. Entonces, cualquier cosa que Dios le llame a ser y a hacer, podrá lograrlo mediante Cristo; incluso estar contento en cada circunstancia.
¿Se queja usted de sus situaciones en la vida? Usted descubrirá que sin la fuerza de Cristo, con una actitud de propietario, el contentamiento es virtualmente imposible, independientemente de cuánto tenga. Pero si usted se ve a sí mismo como un mayordomo que administra los recursos de Dios para Su Reino, entonces con la fuerza de Cristo usted puede aprender a tener contentamiento en cualquier circunstancia en la cual Él le ponga. Y su contentamiento se manifestará mediante una vida generosa.
CAPACITACIÓN
Recuerde que debe trabajar en el ejercicio de capacitación «Aprendiendo los libros del Nuevo Testamento» que aparece al final de este material. Al terminar esta serie de cuatro semanas, usted debe ser capaz de recitar de memoria los libros del Nuevo Testamento en su reunión de grupo.
Piense en los pasajes bíblicos que estudió esta semana. ¿Qué aprendió de ellos sobre la mayordomía y el contentamiento? Resuma sus ideas en el espacio a continuación.
Sabiendo lo que ahora sabe, ¿se ve usted a sí mismo como dueño o como mayordomo? En la siguiente escala, coloque una marca donde se vea a sí mismo. Luego redacte dos o tres oraciones que describan por qué se ha puesto allí.
Ahora, imagine que su perspectiva de los recursos (dinero, tiempo, habilidades, etc.) se encuentre mucho más cerca del final de la escala. ¿De qué formas sería diferente su vida? ¿Cómo cambiaría su administración de las finanzas y del tiempo? ¿Cómo crecería el contentamiento en su vida? Sea específico.
R E S P O N S A B I L I D A D
Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana, y también les da a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.
- ¿Ha notado que desea abrazar la enseñanza de Jesús sobre la mayordomía?
- ¿Cómo planea responder a la verdad que aprendió esta semana?
- Describa su nivel de contentamiento.
- ¿Cómo le va en el desarrollo de un hábito de adoración personal?
- ¿Has estado abusando de su libertad en Cristo como una licencia para practicar hábitos pecaminosos?
- ¿Siente que está creciendo en su deseo de abrazar el llamado a ser un embajador?
M I S I Ó N . O R A C I Ó N
Durante la serie Viviendo el Evangelio usted exploró el qué, por qué, cómo y dónde de la vida misional:
- ¿Qué es? Participar en la misión de Jesús para dar a conocer el evangelio a todas las personas.
- ¿Por qué participar en ella? El amor de Dios mostrado en el Evangelio nos constriñe y empodera.
- ¿Cómo se manifiesta? Al compartirlo en palabras y demostrarlo con hechos.
- ¿Dónde impacta el mundo? Al otro lado de la calle, del barrio y del océano.
Ahora vamos a pensar a quién impacta la vida misional. ¿Quiénes son las personas a las que los cristianos dan a conocer el evangelio? Ellos son los no creyentes, y los que pueden tener otras necesidades físicas, económicas o espirituales. A veces los cristianos se refieren a estos como los más necesitados y los no cristianos. Usted puede encontrar a los más necesitados y los no cristianos al cruzar la calle donde vive, trabaja y juega, o al otro lado de su barrio en la comunidad, o al otro lado del océano.
Un elemento importante de la vida misional es crecer en el compromiso de gracia de la oración misional por los más necesitados y los no cristianos. Y esto se hace mejor al orar específicamente por los individuos o grupos, en lugar de orar de forma genérica por los más necesitados y los no cristianos. A medida que desarrolla el compromiso de gracia de orar regularmente por personas concretas, Dios comenzará a guiarle a oportunidades para dar a conocer el evangelio a través de palabras y hechos.
Hacer una lista corta de personas con el fin de orar por ellas es el primer paso para desarrollar el hábito regular de orar por personas concretas. ¿A quién va a poner en su lista? Hágase las siguientes preguntas:
- ¿Quiénes son las personas (individuos o grupos) por las que estoy preocupado?
- ¿Quiénes son las personas que respetan mi influencia? (por ejemplo, amigos, hijos, cónyuge, vecinos y compañeros de trabajo)
- ¿Cuáles son las necesidades de mi comunidad? (consulte la lista de necesidades que escribió en la unidad 3 de Viviendo el Evangelio)
Su tarea de la sección misión de esta semana es crear una lista de personas por las cuales usted orará regularmente a lo largo de este año de La Travesía. Usted tendrá que orar específicamente por cada persona o grupo en la lista, pero su enfoque general debe ser que Dios satisfaga sus necesidades y le dé la oportunidad de darles a conocer el evangelio a través de palabras y hechos. Cree su lista de oración en la página siguiente, siguiendo el ejemplo proporcionado. Entonces comience a orar diariamente por estas personas y esté prepa derado para hablar de su lista de oración en su próxima reunión del Grupo La Travesía.
O R A C I Ó N
Prov 30:7-9
«Dos cosas te he demandado; no me las niegues antes que muera: Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; no me des pobreza ni riquezas; mantenme del pan necesario; no sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? o que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios».
Ore por ser un buen mayordomo que administre los recursos de Dios para los propósitos de Su Reino. Piensa en el impacto que Sus dones podrían tener en su vida y en las vidas de la gente que le rodea. Pídale a Dios que le enseñe contentamiento tanto con lo que Él da, como con lo que Él niega.
Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:
Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida:
Mi petición de oración con respecto a alguien de mi lista de oración: Peticiones de oración de otros en mi grupo:
Quote
«Hay tres conversiones: la conversión del corazón, de la mente y del monedero» (Martín Lutero)
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«No podemos darle a Dios nada; porque todo ya es Suyo, y todo lo que tenemos viene de Él. Solo podemos darle alabanza, gracias y honor» (Martín Lutero).