Unidad 3
El misterio del matrimonio
Probablemente no es lo que usted piensa que es
V E R D A D
De memoria: Romanos 3:23-24
Por esto el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. 32 Grande es este misterio, pero hablo con referencia a Cristo y a la iglesia.
En la Biblia:
La semana pasada usted aprendió sobre dos mitos del matrimonio: primero, que con la pareja adecuada un buen matrimonio se desarrollará naturalmente por sí solo; y segundo, la pareja adecuada va a satisfacer sus necesidades más profundas. ¿Le resultó difícil esta enseñanza? Tal vez se encendió un bombillo en su mente y por primera vez entendió lo poco realista que han sido sus expectativas sobre el matrimonio. ¿Se ha desanimado al entender esto? Esto es comprensible, pero por favor sepa que el plan de Dios en su soltería o en su matrimonio es mostrarle cuán maravillosamente satisfactoria puede ser su relación con Él. Por lo tanto, aférrese a Jesús plenamente y pida a Dios que le satisfaga a diario con Su presencia.
Esta semana usted investigará el doble misterio del matrimonio, a partir de dos pasajes de la Escritura. El matrimonio constituye un misterio por el hecho de que Dios puso en él un potencial para una clase de unidad que no puede lograrse meramente con la convivencia. En segundo lugar, el matrimonio constituye un misterio por el hecho de que unidad es una asombrosa ilustración de la unión mística de Cristo y Su Esposa, la Iglesia.
Se recomienda que utilice estos pasajes en su adoración personal esta semana usando el modelo OLPIRE para la adoración personal: Ore primero - Lea el texto - haga Preguntas - Interprete en contexto - Resuma aplicaciones - Entable conversación con Dios. Recuerde lo importante que es la aplicación personal.
Génesis 2:18-25. Usted estudió este pasaje la semana pasada, pero ahora lo revisará más de cerca. La semana pasada descubrió que Dios creó a Eva con igual dignidad y valor a fin de ser una pareja complementaria para Adán.
¿Cómo describiría la respuesta de Adán cuando Dios le presentó a Eva (v. 23)?
Fue una respuesta de gozo y sorpresa
El versículo 24 a veces es llamado el versículo de dejar y unirse. Un hombre debe dejar a sus padres y unirse a su mujer. La idea es que hay una razón importante por la que la unión de un hombre con su esposa supera la unión con sus padres.
¿Cuál es esa razón?
Los dos se vuelven una sola carne, es decir amod fueron creados apr aunirse y complementarse mutuamente fisica, espiritualment pra reflejar la gloria de Cristo.
¿Cuál cree que es el significado de la desnudez en el versículo 25? ¿Por qué es importante mencionar la ausencia de vergüenza?
Confianza y transparencia total, pureza.
Efesios 5:21-33. En este pasaje Pablo describe cómo los esposos y esposas cristianas deben relacionarse entre sí y cita Génesis 2:24 como la razón para dar esta instrucción.
Describa la diferencia entre los papeles asignados a esposos y esposas en los versículos 22-24.
Los esposos son llamados a amar, cuidar y procurar laa santidficacion, las esposas a someterse y a respetar
En los versículos 25-33, Pablo describe el deber que cada cónyuge para con el otro. ¿Cómo resumiría la diferencia esencial entre la responsabilidad del esposo y la esposa en el matrimonio?
AL esposo se le asigno el liderazgo para que al ajercerlo en humildad la esposa se someta voluntariamente a Él
¿Por qué cree usted que Pablo citó Génesis 2:24 en este pasaje? ¿Por qué es importante este versículo aquí?
Porque es un asunto que procede desde la creación
Para resumir:
La semana pasada usted examinó dos falsas expectativas sobre el matrimonio y esperamos que ahora esté de acuerdo en que encontrar la pareja adecuada no garantizará un buen matrimonio, ni la satisfacción de su necesidad más profunda. Entonces, ¿debemos concluir que el matrimonio es por lo general más difícil que gratificante y que por lo tanto no debe anhelarse?
No es así. El matrimonio es algo bueno y los falsos mitos sobre el matrimonio no atenúan el grandioso diseño de Dios para él. Su intención es que esposos y esposas experimenten una profundidad de unidad en el matrimonio tan satisfactoria y duradera que sirva como la ilustración más clara del vínculo entre Cristo y Su Iglesia. En otras palabras, el matrimonio fue dado para enseñarnos cómo relacionarnos correctamente con Jesús. Usted puede preguntarse si en este mundo caído, tal unidad entre un hombre pecador y una mujer pecadora es posible. Ciertamente es posible; de lo contrario, el matrimonio nunca podría ser una imagen de la unión mística de Cristo con la Iglesia. Sin embargo, Pablo declara que la unidad marital es un misterio profundo, tanto en términos de la unión espiritual que simboliza, como en la forma en que esto se logra en un mundo caído.
Entonces, suponiendo que la unicidad es posible en nuestros matrimonios, ¿cómo se puede lograr? ¿Cómo pueden dos personas caídas convertirse en una? Ciertamente esto no es lo que la mayoría de la gente experimenta. La respuesta se encuentra en reconocer que el matrimonio solo puede reflejar la unidad de Cristo con Su Iglesia cuando los esposos y las esposas siguen el patrón de Dios para la relación matrimonial, como se observa en Génesis 2 y Efesios 5.
Este patrón se introduce en Efesios 5:21 con este primer requisito para experimentar unidad: «Someteos unos a otros en el temor de Dios». Ahora bien, incluso este mandamiento general es desalentador porque requiere que ambos cónyuges posean un corazón abnegado para experimentar la unidad. Y aparte de la obra de Cristo, su corazón humano caído simplemente carece de la capacidad de mostrar abnegación cuando su cónyuge es difícil de amar, malo, grosero, desagradable y desconsiderado. Sencillamente esto no sucederá de forma natural. Por regla general, nuestra sociedad tiene una actitud narcisista en cuanto a Dios. Es decir, lo tratamos como si Su única razón de existir fuera satisfacer nuestras necesidades y asegurar nuestra felicidad. Sabemos que la verdad es todo lo contrario, que de hecho, nuestro propósito de existir es dar gloria a Él. Sin embargo, este narcisismo puede envenenar lentamente nuestra actitud hacia nuestro cónyuge, de modo que llegamos a pensar que esa persona existe principalmente para satisfacer nuestras necesidades. Nos convertimos, por así decirlo, en una garrapata en un perro. Desafortunadamente, en muchos matrimonios hay dos garrapatas y ningún perro.
Pero la buena noticia es que, si usted es un seguidor de Cristo, Él ha creado un nuevo corazón en usted y le ha dado una nueva capacidad para ser abnegado que sobrepasa la naturaleza humana (ver…
2 Cor. 5:17). Así que hay una esperanza verdadera de experimentar unidad con su cónyuge, cuando ambos tienen corazones transformados por Cristo y su objetivo es centrarse más en las necesidades de su pareja que en las suyas propias.
Esto debe hacerle consciente del impacto que su peregrinación espiritual puede tener en la calidad de su matrimonio. Un corazón cambiado es vitalmente importante para la unidad matrimonial. Si usted está experimentando decepción en el matrimonio, si la relación está a punto de romperse, revise primero su peregrinación espiritual, no el matrimonio en sí. Si usted es soltero y desea casarse, comprométase con el desarrollo espiritual de un corazón abnegado, tanto en usted como en su futura pareja.
Un segundo requisito para experimentar la unidad en el matrimonio es que ambas partes deben asumir sus papeles dados por Dios. Pablo describe estos papeles en Efesios 5:22-24. Los esposos deben guiar a sus esposas, siguiendo el ejemplo de Cristo de líder-servidor. Las esposas deben estar sujetas a sus maridos, siguiendo el ejemplo de Cristo de sumisión voluntaria.
Nuestra sociedad ha rechazado en gran medida el concepto del liderazgo masculino en el matrimonio porque se considera que implica superioridad masculina o proporciona una excusa para la dominación masculina. Nada podría estar más lejos de la verdad. Las culturas no cristianas a menudo tratan a las mujeres como ciudadanas de clase baja que pueden considerarse como mera propiedad, pero el evangelio siempre exalta la posición de las mujeres en el matrimonio y en la sociedad. Dejemos bien claro que ni Pablo ni el resto de la Escritura enseña sobre una superioridad masculina y una inferioridad femenina. El relato de la creación de la mujer en Génesis 2 deja claro que Eva era una compañera singularmente idónea para complementar a Adán. En términos de valor inherente, ella era su igual en todos los sentidos. En términos de función, ella era todo lo que él no era, y así ellos dos estaban juntos, eran uno.
Jesús no era en modo alguno inferior al Padre. Él es ontológicamente igual al Padre, es decir, son iguales en poder, sustancia y gloria. Sin embargo, Jesús, que afirmaba ser uno con el Padre, se sometió voluntariamente a Sí mismo para estar funcionalmente sujeto al Padre. Así también, una esposa está en igualdad de condiciones con respecto a su marido en cuanto a valor personal y significado. Sin embargo, para el propósito de la unidad conyugal ella asume su papel dado por Dios de someterse al liderazgo de su esposo. De hecho, así como Jesús fue exaltado por Su sumisión al Padre, también los maridos deben honrar y valorar a sus esposas por el inestimable servicio que ofrecen a la relación matrimonial. Un tercer requisito para lograr la unidad es que ambos cónyuges deben ser fieles a sus correspondientes responsabilidades en el matrimonio como se describen en los versículos 25-33. Los
esposos deben amar a sus esposas, insistimos, siguiendo el ejemplo del amor de Cristo. Y las esposas deben respetar a sus maridos.
Los esposos deben seguir el ejemplo de amor de Cristo de tres formas. Primero, ellos deben demostrar el amor sacrificial de Cristo (v. 25). Así como Jesús ofreció un amor que le costó la vida a un pueblo que no era digno de ello, también un esposo debe amar a su esposa, para el bien de ella. Aunque no siempre merezca el amor de su marido, ella necesita su amor. A veces ella puede ser irrespetuosa, poco cooperativa, y difícil, por lo que para ofrecer tal amor, un marido necesita la obra sobrenatural de Cristo quien crea un corazón abnegado.
El esposo también debe demostrar un amor que santifica (vv. 26-27). Cristo dio Su vida para purificar a Su esposa; así también, un marido debe hacer lo mismo. Él nunca debe provocar resentimiento, ira o violar la conciencia en su esposa. Un cristiano soltero nunca debe obligar a una mujer a hacer concesiones sexuales en nombre del amor. Eso es egoísmo, no el amor de Cristo. Su amor purifica a Su pueblo. De la misma manera, un hombre debe guardar la pureza de la mujer que ama. Por último, un esposo debe demostrar que ama a su esposa como a sí mismo (28-29). Es decir, él debe atender las necesidades de ella con el mismo empeño que él pondría para atender las necesidades de su propio cuerpo.
En el versículo 31, Pablo instruye a las esposas que deben respetar a sus maridos. Es cierto que tanto los esposos como las esposas deben amarse y respetarse mutuamente, pero la responsabilidad principal de una esposa es respetar a su esposo. A veces él puede ser cruel, poco amoroso y distante. Puede que no merezca respeto, pero él lo necesita. Las damas pueden preguntarse cómo respetar a un hombre que no es respetable. En primer lugar, se trata de respetar el papel de liderazgo, pero más que eso, se necesita un corazón cambiado. Usted necesitará el corazón abnegado que solo Jesús puede dar.
Cuando ambas partes tienen corazones abnegados, buscan los intereses de su cónyuge, asumen sus papeles y responsabilidades dados por Dios, entonces se han cumplido los requisitos para lograr la unidad en un matrimonio. Y la unidad conyugal será proporcionalmente tan fuerte como su propia unidad con Cristo. Eso no quiere decir que la unidad no requiere dedicación y esfuerzo. Lo necesita. Sin embargo, debe comenzar con un corazón cada vez más abnegado. A continuación damos algunas sugerencias para expresar abnegación con el fin de fortalecer la unidad en su matrimonio.
- Comunique su amor o respeto de la manera que su cónyuge lo entiende más claramente, no de la manera que sea más fácil para usted.
- Encuentre la mayor necesidad de su cónyuge —ya sea amor, respeto, agradecimiento, tiempo o liderazgo— y pida a Dios que le permita ser un vehículo para satisfacer esa necesidad en la vida de su pareja.
- Participe junto a su cónyuge en actividades que fomenten la amistad y la diversión. Los índices de divorcio alcanzan su punto máximo a los 2 y 4 años a medida que llega la etapa de la realidad, y de nuevo a los 15-20 años cuando los hijos comienzan a dejar el hogar. Así que durante esos años asegúrese de que usted y su cónyuge compartan actividad importantes que ambos disfruten.
- Programe tiempos de conversación (citas, fines de semana, etc.) para explorar las preguntas, las emociones y la vida espiritual de su cónyuge.
- Oren juntos regularmente. El 90% de los matrimonios que incluyen la oración regular y significativa sobreviven por toda la vida. La falta de oración entre cristianos casados es una señal de un bloqueo malsano en la relación que debe ser visto como una amenaza a largo plazo para la unidad.
C A P A C I T A C I Ó N
En Génesis 2:23, Adán estaba completamente encantado con su nueva esposa. Sin embargo, la caída erosionó rápidamente esa alegría, tanto para Adán como para Eva. ¿Cuán importante es para usted mantener su deleite en su cónyuge, y que él/ella se deleite en usted? ¿Qué podría hacer para desarrollar (o volver a desarrollar) ese deleite?
Considere su corazón. ¿Se ha vuelto más abnegado o menos abnegado? Escriba algunas frases que expliquen la condición de su corazón hacia su cónyuge durante las últimas semanas o meses.
Tome algún tiempo para orar en cuanto a los distintos papeles y responsabilidades en el matrimonio que Pablo describe. Escriba sus ideas sobre si está de acuerdo, si tiene luchas o no está de acuerdo con lo que Pablo escribió. Pida a Dios que le ayude a entender y aceptar Su patrón para los papeles y responsabilidades conyugales
R E S P O N S A B I L I D A D
Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana y también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.
- ¿Acepta usted actualmente su papel y responsabilidad dados por Dios en su matrimonio? Explique.
- ¿Podría su cónyuge afirmar que en su relación usted demuestra consistentemente un corazón abnegado?
- ¿Todavía se deleita usted en su cónyuge y es fiel a sus votos matrimoniales?
- Si es soltero(a), ¿está manteniendo su pureza personal ante Cristo?
- ¿Terminó la tarea de la sección Misión esta semana?
- Describa su tiempo más significativo de adoración personal esta semana.
- ¿De qué maneras ha intentado impactar a alguien de su lista de oración esta semana?
M I S I Ó N . H I S T O R I A
«…Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes, pero háganlo con gentileza y respeto» (1 Ped. 3:15, NVI).
Usted debería haber avanzado algo en el ejercicio de escribir un testimonio de 60 segundos que se le asignó la semana pasada; y debe seguir centrándose en escribir su testimonio esta semana. Si ya terminó de escribirlo, pase algún tiempo esta semana memorizándolo. Recuerde, es necesario que el compartir su testimonio sea una experiencia natural para usted y para la persona que lo escucha. Si su testimonio «suena raro» o demasiado formal al oído, puede que tenga que volver a escribirlo para que se parezca más a su forma natural de hablar.
Una pregunta a considerar mientras elabora su testimonio sería: ¿Hay alguien que usted conoce con quien podría compartirlo? Como usted sabe, la vida misional consiste en tomar parte en la misión de Jesús de dar a conocer el evangelio a través de palabras y hechos. Por lo tanto, la vida misional requiere que usted tenga algún tipo de conexión con las personas que no son del Reino. ¿Tiene usted este tipo de conexiones? ¿Está involucrado con algunos de los más necesitados y no cristianos de donde usted vive, trabaja o juega? ¿Son sus relaciones con las personas en su lista de oración de tal manera que usted tiene la oportunidad de darles a conocer el evangelio a través de palabras o hechos?
Use el siguiente espacio para escribir sobre su crecimiento como cristiano misional y las relaciones que tiene con la gente que no
O R A C I Ó N
«Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor» (Ef. 5:22).
«Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia…» (Ef. 5:25a). «…y la mujer respete a su marido» (Ef. 5:33b).
- Maridos, en oración pidan a Dios que les dé un amor sobrenatural y piadoso por su esposa. Esposas, pidan a Dios que les ayude a someterse y a respetar a su marido. Si usted es soltero(a) y desea estar casado(a), pida a Dios en oración que le provea un cónyuge piadoso(a).
- Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana: Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida: Mi petición de oración con respecto a alguien de mi lista de oración: Peticiones de oración de otros en mi grupo:
«La mejor manera de ser un buen padre para sus hijos es ser un buen marido para la madre de estos» (Jay Adams).
«Se supone que el cristiano ame a su prójimo, y puesto que su esposa es su prójimo más cercano, ella debe ser a quien más ame» (Martin Lutero).