
VERDAD
Idea Clave:
16 Digo, pues: anden por el Espíritu, y no cumplirán el deseo de la carne.
Idea Clave:
8 »Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito. Porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.
En la Biblia
La semana pasada usted comenzó La Travesía revisando la historia de la gloria y vio que Jesucristo es nuestra única y verdadera esperanza de hacer realidad una gloria duradera en nuestras vidas. Esta semana usted va a aprender a abrazar a Cristo mediante la adoración personal diaria. El desarrollo de esta disciplina espiritual es crucial para convertirse en un seguidor de Cristo maduro y capacitado para el mundo perdido. No es solo algo religioso que hay que cumplir; es un canal espiritual a través del cual la gloria, la gracia y la verdad de Dios fluyen continuamente en su vida. Le ofrecemos El Diario de Adoración Personal de 21 Días, un documento suplementario disponible con la lección de esta semana, para ayudarle a establecer un hábito constante de adoración personal diaria. Por favor, descárguelo y llévelo a sus reuniones del Grupo La Travesía.
1 »Cuídense de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de otra manera no tendrán recompensa de su Padre que está en los cielos. 2 »Por eso, cuando des limosna, no toques trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres. En verdad les digo que ya han recibido su recompensa. 3 Pero tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, 4 para que tu limosna sea en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 5 »Cuando ustedes oren, no sean como los hipócritas; porque a ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. En verdad les digo que ya han recibido su recompensa. 6 Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 7 »Y al orar, no usen ustedes repeticiones sin sentido, como los gentiles, porque ellos se imaginan que serán oídos por su palabrería. 8 Por tanto, no se hagan semejantes a ellos; porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes que ustedes lo pidan. 9 »Ustedes, pues, oren de esta manera: “Padre nuestro que estás en los cielos,
Santificado sea Tu nombre.
10 Venga Tu reino.
Hágase Tu voluntad,
Así en la tierra como en el cielo.
11 Danos hoy el pan nuestro de cada día.
12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores.
13 Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del mal. Porque Tuyo es el reino y el poder y la gloria para siempre. Amén”. 14 Porque si ustedes perdonan a los hombres sus transgresiones, también su Padre celestial les perdonará a ustedes. 15 Pero si no perdonan a los hombres, tampoco su Padre les perdonará a ustedes sus transgresiones. 16 »Y cuando ayunen, no pongan cara triste, como los hipócritas; porque ellos desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que están ayunando. En verdad les digo que ya han recibido su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18 para no hacer ver a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 19 »No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban; 20 sino acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban; 21 porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. 22 »La lámpara del cuerpo es el ojo; por eso, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz. 23 Pero si tu ojo está malo, todo tu cuerpo estará lleno de oscuridad. Así que, si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡cuán grande será la oscuridad! 24 »Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o apreciará a uno y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir a Dios y a las riquezas. 25 »Por eso les digo, no se preocupen por su vida, qué comerán o qué beberán; ni por su cuerpo, qué vestirán. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa? 26 Miren las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No son ustedes de mucho más valor que ellas? 27 ¿Quién de ustedes, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida? 28 Y por la ropa, ¿por qué se preocupan? Observen cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan. 29 Pero les digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos. 30 Y si Dios así viste la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no hará Él mucho más por ustedes, hombres de poca fe? 31 »Por tanto, no se preocupen, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?“. 32 Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que el Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas. 33 Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. 34 Por tanto, no se preocupen por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástenle a cada día sus propios problemas.
1 »No juzguen para que no sean juzgados. 2 Porque con el juicio con que ustedes juzguen, serán juzgados; y con la medida con que midan, se les medirá. 3 »¿Por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? 4 ¿O cómo puedes decir a tu hermano: “Déjame sacarte la mota del ojo”, cuando la viga está en tu ojo? 5 ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano. 6 »No den lo santo a los perros, ni echen sus perlas delante de los cerdos, no sea que las huellen con sus patas, y volviéndose los despedacen a ustedes. 7 »Pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá. 8 Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 9 ¿O qué hombre hay entre ustedes que si su hijo le pide pan, le dará una piedra, 10 o si le pide un pescado, le dará una serpiente? 11 Pues si ustedes, siendo malos, saben dar buenas dádivas a sus hijos, ¿cuánto más su Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden? 12 »Por eso, todo cuanto quieran que los hombres les hagan, así también hagan ustedes con ellos, porque esta es la ley y los profetas. 13 »Entren por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. 14 Pero estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. 15 »Cuídense de los falsos profetas, que vienen a ustedes con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? 17 Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos. 18 Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. 19 Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. 20 Así que, por sus frutos los conocerán. 21 »No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en Tu nombre, y en Tu nombre echamos fuera demonios, y en Tu nombre hicimos muchos milagros?“. 23 Entonces les declararé: “Jamás los conocí; apártense de Mí, los que practican la iniquidad”. 24 »Por tanto, cualquiera que oye estas palabras Mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; 25 y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca. 26 »Todo el que oye estas palabras Mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; 27 y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción». 28 Cuando Jesús terminó estas palabras, las multitudes se admiraban de Su enseñanza; 29 porque les enseñaba como uno que tiene autoridad, y no como sus escribas.
Mateo 6 y 7. Estos dos capítulos contienen parte del sermón más famoso de Jesús: El Sermón de la Montaña. Este sermón, que comienza en el capítulo 5, nos da algunas de las enseñanzas más conocidas y queridas de Jesús, incluyendo las Bienaventuranzas, el Padrenuestro, la Regla de Oro, e incluso su enseñanza acerca de juzgar a los demás. Mateo 6 y 7 tiene muchísimo que es digno de su atención, pero trate de centrarse en la enseñanza de Jesús acerca de la comunicación con Dios. Busque lo que dice acerca de la oración, el ayuno, la preocupación, la confianza y las peticiones. Mateo 6 narra la enseñanza de Jesús sobre cómo orar y cómo no orar. Trate de resumir la enseñanza de Jesús sobre la oración en Mateo 6.
Mateo 6 narra la enseñanza de Jesús sobre cómo orar y cómo no orar. Trate de resumir la enseñanza de Jesús sobre la oración en Mateo 6.
Pregunta: Cómo orar
Pregunta: Cómo no orar
Pregunta:
En Mateo 7:13-28, Jesús contó varias historias para ilustrar la necesidad de obedecer Sus enseñanzas, y no solo maravillarse con ellas. Con sus propias palabras, resuma lo que Jesús enseñó acerca de los beneficios de la obediencia, y las consecuencias de no obedecer Sus enseñanzas.
- Camino angosto → vida
- Camino ancho → perdición
- Árbol bueno → buen fruto
- Árbol malo → fuego
- “Señor, Señor” sin obediencia → rechazo
- Hacer la voluntad del Padre → reino
- Casa sobre roca → firmeza
- Casa sobre arena → ruina
Para resumir:
En la unidad anterior se introdujo la idea de que la respuesta definitiva a la búsqueda de satisfacción, significado y felicidad de una persona es la gloria que proviene de Dios. Estudiamos cómo Dios nos diseñó para ser satisfechos por nada menos que la gloria que Él otorga y cómo la humanidad perdió esa gloria yendo en pos de las falsificaciones que no pueden satisfacer realmente. Sin embargo, Dios es misericordioso y ofrece la promesa de la gloria renovada cuando abrazamos a Su hijo Jesucristo (Colosenses 1:27). La pregunta de esta semana es cómo abrazar realmente a Cristo (y recibir satisfacción) en nuestra vida cotidiana. Una vez que usted abraza a Cristo como la fuente de gloria que satisface el alma, ¿cómo se expresa ese compromiso de una manera práctica y tangible?
La respuesta es que el medio principal y auténtico que Dios ha dado para recibir esta satisfacción es a través de la adoración personal y congregacional. El objetivo de esta unidad es ayudarle a entender cómo empezar un hábito para toda la vida de abrazar a Cristo en adoración personal diaria.
Si está casado, es probable que comprenda que su ceremonia de matrimonio no fue un fin en sí misma; fue el comienzo. Más allá de la ceremonia en la que juró formalmente su devoción exclusiva a su cónyuge, su matrimonio consiste en la experiencia cotidiana y enriquecedora de aquella devoción. De la misma manera, la adoración personal es la expresión cotidiana y enriquecedora de su devoción a Cristo. No es el comienzo ceremonial. Es el camino diario.
La adoración personal es el tiempo diario en el que usted dedica su atención exclusivamente a la gloria de Cristo y recibe la satisfacción que Él da. (Es por eso que a veces lo llaman «Devocionales»). Las dos actividades principales que componen la adoración personal son la oración y el estudio bíblico. Estos son fundamentales para su crecimiento espiritual, y sin ellos su travesía espiritual se verá gravemente obstaculizada.
Si usted no está familiarizado con el acto de orar o leer la Biblia, no se preocupe. Este material le presentará un plan sencillo y atractivo para empezar, el cual usted puede seguir, siempre y cuando sienta que le ayuda a conectarse con Dios. A lo largo de su travesía espiritual usted descubrirá otros métodos que también le ayudarán. Solo recuerde, la adoración personal no es una cosa más que usted tacha en su agenda diaria, ni le gana un lugar especial en el corazón de Dios. Es realmente una oportunidad, una invitación, para que usted pueda disfrutar de la gloria de Dios en Cristo y reciba la gloria que satisface y que proviene de Él.
Dicho esto, usted sí debe tener la intención de separar tiempo para la adoración personal, o nunca formará el hábito. Eche un vistazo a su horario, y escoja un horario y un lugar donde pueda lograr tener unos minutos de tiempo privado y estable para su adoración personal. Muchas personas encuentran beneficioso comenzar el día con la adoración personal y sienten que son fortalecidos antes de enfrentar el estrés del día. Por lo tanto, si puede trate de encontrar un tiempo temprano en la mañana. Es probable que necesite un mínimo de 20 minutos.
También es importante tener un plan para leer la Biblia. Si la lectura de la Biblia con regularidad es una experiencia nueva para usted, pídale a su líder de grupo que le recomiende un plan. Probablemente sería mejor que usted comience por la lectura del Nuevo Testamento, para aprender sobre la vida y enseñanzas de Jesús. También es importante que usted entienda cómo leer la Biblia para su máximo beneficio espiritual. Con ese fin, el acróstico OLPIRE que aparece debajo le ayudará a entender los conceptos básicos de cómo leer, interpretar y aplicar la Biblia a su vida.
Ore primero – Por naturaleza somos ciegos a las cosas espirituales y necesitamos que Dios nos haga espiritualmente sensibles a lo que Él quiere enseñarnos. Los Salmos contienen una oración que nos viene muy bien (Salmo 119: 18) «Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley».
Lea el texto. Si usted lee la Biblia al azar, un versículo por aquí y un versículo por allá, es casi seguro que usted nunca va a entender realmente las enseñanzas principales de las Escrituras. La mayor parte de la Biblia está escrita para ser leída en párrafos y secciones. Las divisiones en capítulos son marcadores de secciones apropiados.
Pregunte. Haga preguntas de interpretación para que le ayuden a llegar a los hechos: ¿Cuál es el problema? ¿Qué significa esa palabra? ¿Cuál es la cadena de pensamiento? ¿Por qué dijo eso? Pero asegúrese de hacer también preguntas de aplicación. ¿Qué debo hacer? ¿Aprender? ¿Creer? ¿De qué me debo arrepentir? ¿Cómo debo responder?
Interprete en contexto. Tenga cuidado de no interpretar una palabra, frase o versículo de una manera que no sea consistente con el contexto. Verifique sus conclusiones preguntándose si el autor tendría como intención que su audiencia original lo entendiera en la forma que usted lo está interpretando.
Resuma. Un ejercicio muy útil es captar el punto principal y la aplicación personal de una sección (ya sea un párrafo o capítulo) en un diario o cuaderno. Esto le obliga a meditar en el significado de un pasaje y en su respuesta, en lugar de hacer una lectura superficial que poco aprovecha.
Entable conversación con Dios. Ahora, hable con Dios en respuesta a lo que ha leído. Pídale que aplique Su Palabra a su corazón; y que le dé entendimiento, fe y obediencia. Si no tiene experiencia en la oración, usted puede orar en voz alta o en silencio, pero no se preocupe por decir palabras bonitas. Dios se interesa por una expresión sincera de su devoción a Cristo. Si usted no sabe qué orar, el centrarse en estos 5 elementos importantes (u objetivos) de la oración que Jesús enseñó en la oración del Padrenuestro puede servirle de ayuda (Mateo 6: 9-13)
El honor de Dios: reconociendo Su valía «Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre». En primer lugar, céntrese en Dios mismo. Alábele por Su grandeza; que Él gobierne sobre todas las cosas. Considere Su amor paternal por usted. Medite en quién Él es y cómo Él es.
El Reino de Dios: reconociendo Su prioridad «Venga tu reino, hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra». A continuación, céntrese en el gobierno de Dios sobre usted y el mundo. Piense en lo que acaba de leer e invítelo a llevar a cabo Sus planes en cada situación de su vida, y en el mundo que le rodea. También puede orar específicamente por familiares, amigos y personas en su lista de oración.
La provisión de Dios: reconociendo que Él es digno de confianza «El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy». Ahora céntrese en la capacidad y la voluntad de Dios para satisfacer todas sus necesidades. Pida a Dios Sus bendiciones para su trabajo y hogar, y que afirme su contentamiento con lo que Él le provee, sea mucho o poco.
El perdón de Dios: reconociendo su arrepentimiento «Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores».
Luego considere cómo usted está destituido de la gloria de Dios y confiese sus pecados específicamente. Pídale que le perdone en Cristo, y regocíjese en que Él le ha prometido perdón y gloria en Cristo Jesús. Ore para que la justicia de Cristo sea más evidente en su vida.
El Poder de Dios: reconociendo su dependencia «Y líbranos del maligno para que no caigamos en tentación».
Por último, céntrese en la capacidad y la promesa de Dios de librarnos de todas las tentaciones del Maligno. Dele las gracias por Su promesa de ayudarle en cualquier necesidad. Cuéntele sus problemas y lleve sus peticiones delante de Él. Haga una lista de personas y situaciones por las que debe orar. A medida que mantenga un seguimiento de las oraciones contestadas, su fe en el poder y el amor de Dios por usted aumentará.
Repasemos. El objetivo de esta unidad es ayudarle a comenzar un hábito para toda la vida de abrazar a Cristo en adoración personal diaria. La adoración personal es el tiempo que pasa dedicando su atención exclusivamente a la gloria de Cristo y la satisfacción que Él da. Para formar este hábito usted debe:
- Planificar un tiempo estable y un lugar privado.
- Seguir un plan de lectura de la Biblia usando OLPIRE como guía.
- Centrarse en los 5 objetivos de la Oración descritos anteriormente.
C A P A C I T A C I Ó N
Pregunta
¿Cómo describiría su actitud hacia la Biblia? ¿Es una amiga íntima, o es la Biblia un misterio desconocido para usted? ¿La tiene como digna de confianza? ¿Es relevante o irrelevante? ¿Es el fundamento de su vida, o solamente un manual religioso que utiliza el domingo? Tómese unos minutos para escribir sus pensamientos, actitudes, creencias y preguntas acerca de la Biblia.
Pregunta
Aprender a orar es tan importante para su salud espiritual como lo es para su salud física el aprender a comer y a beber. Pero tal vez usted no lo ve de esa manera. Tal vez usted se pregunta si la oración es importante, eficaz o si «funciona». En el siguiente espacio, escriba unas líneas sobre cuál ha sido su actitud con respecto a la oración.
Pregunta
Si un amigo le preguntara, «¿Por qué debo molestarme en orar? ¿No tiene Dios el control de todo?» ¿Cómo respondería usted? Trate de dar 3 o más razones por las que la oración constituye un uso valioso de su tiempo.
R E S P O N S A B I L I D A D
Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana. Estas también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.
- ¿Entiende la conexión entre la gloria que satisface y la adoración personal?
- ¿Qué problemas en su vida (si los hay) podrían estar estorbando su crecimiento espiritual en este momento?
- ¿Tiene usted un hábito diario de adoración personal? Si no, ¿qué medidas está tomando para comenzar?
- ¿Cómo se siente acerca de asumir la misión de Cristo de dar a conocer el Evangelio?
- ¿Hay algún área de su vida en la que usted es un oidor, pero no hacedor de las enseñanzas de Jesús?
- ¿Completó la tarea de la sección Misión esta semana?
M I S I Ó N. V I V I E N D O L A M I S I Ó N
La semana pasada se le recordó que el propósito del discipulado misional vida-en-vida es desarrollar seguidores de Cristo maduros y capacitados para el mundo perdido. El objetivo de la sección Misión de La Travesía es apoyar este propósito para que la Verdad, Capacitación, Responsabilidad y Oración se transformen en una vida misional.
Entonces, ¿qué es una vida misional?
Para responder a esta pregunta, usted debe comenzar con Jesús. ¿Cuál fue su misión? Dejemos que la Escritura hable por sí misma:
«Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo». (Mateo 9:35)
«Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir…» (Marcos 10:45)
«Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido». (Lucas 19:10)
Pregunta
Según estos tres versículos ¿cómo describiría usted la misión de Jesús?
En su sentido más básico, una vida misional es una vida que está motivada por el evangelio para asumir la misión de Jesús. Imagine que un gran entrenador de béisbol se le acerca para ofrecerle un regalo extraordinario. Él tiene el poder para otorgarle de inmediato todas las habilidades natas y las condiciones físicas para convertirle en un jugador de béisbol profesional. Lo que es más, también puede darle instantáneamente una pasión por el juego. ¿Qué cree usted que haría con esos dones? ¿Se convertiría en un fanático de por vida del béisbol? Por supuesto, pero usted también empezaría a aprender las complejidades del juego. Usted desarrollaría sus habilidades e intentaría entrar a un equipo. No se contentaría con solo observar desde las gradas. De la misma manera, cuando un creyente comienza a comprender el poder que cambia la vida y el amor que ha recibido en el evangelio, esto le motiva y le empodera para convertirse en un participante en la misión del evangelio, un agente del amor y el poder del evangelio, no solamente un receptor.
8 Porque por gracia ustedes han sido salvados por medio de la fe, y esto no procede de ustedes, sino que es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura Suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.
Pregunta
Efesios 2: 8-10 muestra que el evangelio tiene poder, no solo para salvar al receptor de la gracia, sino también para transformar al receptor en un «jugador». Por favor, lea Efesios 2: 8-10 y utilice el siguiente espacio para describir sus pensamientos y sentimientos acerca de convertirse en un agente del poder y el amor de Dios expresado en el Evangelio. ¿Es esto realmente posible? ¿Cómo puede suceder esto? ¿Está seguro que quiere ser un agente del poder y el amor de Dios?
O R A C I Ó N
«Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas. Porque ha inclinado a mí su oído; Por tanto, le invocaré en todos mis días». Salmo 116: 1-2.
En el Salmo 116, el salmista declara su amor por Dios, porque Dios escucha su voz. Debido a que él sabe que Dios escucha sus oraciones, él declara que va a invocarle mientras viva.
En oración, pida a Dios que tome su corazón y que lo acerque al Suyo. Pídale que enriquezca sus tiempos de adoración personal. Dele gracias por escuchar sus oraciones y por amarle.
Permita que su adoración personal nazca y se sumerja en la oración.
- Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:
- Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida:
- Petición de oración con respecto a vivir una vida misional:
- Peticiones de oración de otros en mi grupo: