
VERDAD
Idea Clave:
14 El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
En la Biblia
Durante las próximas semanas, a medida que usted vaya conociendo a los demás en su grupo y se familiarice con la forma en que funciona el discipulado misional vida-en-vida, usted se sentirá emocionado al ver cómo le puede ayudar a avanzar para convertirse en un creyente maduro y capacitado para el mundo perdido. Durante este período inicial, La Travesía sentará una base sólida para su crecimiento espiritual este año, al centrarse en la esencia del cristianismo: el evangelio. En una sección de seis unidades llamada Viviendo el Evangelio, usted podrá descubrir lo que es el verdadero evangelio, cómo nos libera, y cómo nos llama a ir en pos de la gloria, la gracia y la verdad.
Esta semana usted comenzará a explorar la historia de la gloria. Para empezar usted querrá leer dos pasajes muy importantes del Nuevo Testamento que describen quién es Jesús; y lo hacen utilizando el término gloria. Lea estos pasajes cuidadosamente, pidiendo a Dios que le ayude a entender y aplicar lo que enseñan estos capítulos acerca de Jesús y la gloria.
1 En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Él estaba en el principio con Dios. 3 Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. 4 En Él estaba la vida, y la vida era la Luz de los hombres. 5 La Luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron. 6 Vino al mundo un hombre enviado por Dios, cuyo nombre era Juan. 7 Este vino como testigo para testificar de la Luz, a fin de que todos creyeran por medio de él. 8 No era él la Luz, sino que vino para dar testimonio de la Luz. 9 Existía la Luz verdadera que, al venir al mundo, alumbra a todo hombre. 10 Él estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de Él, y el mundo no lo conoció. 11 A lo Suyo vino, y los Suyos no lo recibieron. 12 Pero a todos los que lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre, 13 que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios. 14 El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. 15 Juan dio* testimonio de Él y clamó: «Este era del que yo decía: “El que viene después de mí, es antes de mí, porque era primero que yo”». 16 Pues de Su plenitud todos hemos recibido, y gracia sobre gracia. 17 Porque la ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad fueron hechas realidad por medio de Jesucristo. 18 Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, Él lo ha dado a conocer.
Juan 1: 1-18. Estos versículos forman el prólogo del Evangelio de Juan. El prólogo de Juan es único en la forma en que presenta a Jesús al lector. Los evangelios de Mateo y Lucas presentan a Jesús narrando la historia de su nacimiento, mientras que Marcos narra la historia del comienzo de su ministerio. Por otra parte, el prólogo de Juan utiliza términos como verbo, luz, carne, gloria, gracia y verdad para describir quién es Jesús, antes de pasar a contar las historias de lo que Jesús enseñó e hizo.
Pregunta
Lea este pasaje y piense en cómo Juan describe a Jesús. ¿Qué quiere decir con verbo, luz, gloria, etc.? Trate de escribir, con sus propias palabras, la descripción que Juan hace de Jesús.
15 ὅς ἐστιν εἰκὼν τοῦ θεοῦ τοῦ ἀοράτου, πρωτότοκος πάσης κτίσεως· 16 ὅτι ἐν αὐτῷ ἐκτίσθη τὰ πάντα ἐν τοῖς οὐρανοῖς καὶ ἐπὶ τῆς γῆς, τὰ ὁρατὰ καὶ τὰ ἀόρατα, εἴτε θρόνοι εἴτε κυριότητες εἴτε ἀρχαὶ εἴτε ἐξουσίαι· τὰ πάντα δι᾽ αὐτοῦ καὶ εἰς αὐτὸν ἔκτισται, 17 καὶ αὐτός ἐστιν πρὸ πάντων, καὶ τὰ πάντα ἐν αὐτῷ συνέστηκεν, 18 καὶ αὐτός ἐστιν ἡ κεφαλὴ τοῦ σώματος τῆς ἐκκλησίας· ὅς ἐστιν ἀρχή, πρωτότοκος ἐκ τῶν νεκρῶν, ἵνα γένηται ἐν πᾶσιν αὐτὸς πρωτεύων· 19 ὅτι ἐν αὐτῷ εὐδόκησεν πᾶν τὸ πλήρωμα κατοικῆσαι
15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 16 Porque en Él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de Él y para Él. 17 Y Él es antes de todas las cosas, y en Él todas las cosas permanecen. 18 Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que Él tenga en todo la primacía. 19 Porque agradó al Padre que en Él habitara toda la plenitud, 20 y por medio de Él reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de Su cruz, por medio de Él, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos. 21 Y aunque ustedes antes estaban alejados y eran de ánimo hostil, ocupados en malas obras, 22 sin embargo, ahora Dios los ha reconciliado en Cristo en Su cuerpo de carne, mediante Su muerte, a fin de presentarlos santos, sin mancha e irreprensibles delante de Él. 23 Esto Él hará si en verdad permanecen en la fe bien cimentados y constantes, sin moverse de la esperanza del evangelio que han oído, que fue proclamado a toda la creación debajo del cielo, y del cual yo, Pablo, fui hecho ministro. 24 Ahora me alegro de mis sufrimientos por ustedes, y en mi carne, completando lo que falta de las aflicciones de Cristo, hago mi parte por Su cuerpo, que es la iglesia. 25 De esta iglesia fui hecho ministro conforme a la administración de Dios que me fue dada para beneficio de ustedes, a fin de llevar a cabo la predicación de la palabra de Dios, 26 es decir, el misterio que ha estado oculto desde los siglos y generaciones, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos. 27 A estos Dios quiso dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en ustedes, la esperanza de la gloria. 28 A Él nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo.
Colosenses 1: 15-28. En esta carta a la iglesia en Colosas, el apóstol Pablo ofrece su propio resumen breve de quién es Jesús. Usted notará que él hace su propia descripción única, pero hay una clara coincidencia con Juan 1, tanto en los conceptos como en los términos que utiliza.
Pregunta
Compare la descripción que hace Pablo de Jesús con la de Juan. ¿Qué observa que es único? ¿Qué es similar? ¿Cómo la descripción que hace Pablo de Jesús aporta a la comprensión que usted tiene de quién es Jesús?
Pregunta
¿Qué cree usted que Pablo quiere decir cuando dijo: «… Cristo en vosotros, la esperanza de gloria» en el versículo 27
Para resumir
Hay una cosa que todas las personas (religiosas o no religiosas) tienen en común, es que todo el mundo está buscando esa cosa única que va a satisfacerle de forma permanente. Es como si cada persona fuera un rompecabezas con una pieza faltante que es de vital importancia. El vacío que las personas sienten como resultado de esa pieza faltante desencadena una búsqueda de toda la vida por ese algo difícil de alcanzar. A veces lo describimos como felicidad, sentido, significado, esperanza, o realización. Pero la gente rara vez lo descubre a pesar de que lo buscan en una variedad de experiencias, placeres o relaciones en la vida. De hecho, algunas personas pierden la esperanza de encontrarlo alguna vez, y en su lugar eligen no seguir viviendo.
¿Cuál es esa pieza faltante? ¿Qué puede satisfacer realmente? ¿Qué están las personas buscando realmente?
La respuesta es gloria. Las personas pueden o no estar familiarizadas con la palabra, pero la gloria es la pieza faltante que pondrá fin a su búsqueda.
¿Qué es gloria? Consulte los sinónimos en un tesauro y encontrará «renombre», «fama», «esplendor», «magnificencia», «grandeza» y «fulgor». En las Iglesias, cuando se usa la palabra gloria, se utiliza con mayor frecuencia para referirse a la gloria de Dios, es decir, la imponente majestad de Dios. O a veces los cristianos hablan acerca de dar gloria a Dios, es decir, reconocer su majestad en alabanza. Pero la Biblia habla de la gloria en una tercera forma, y es el tema que estamos abordando aquí; es la gloria que proviene de Dios, la gloria con la que Dios satisface a las personas otorgándosela a ellos.
¿Dónde está esa gloria ahora?: perdida. La historia de la gloria es que Dios diseñó a la humanidad para que estuviese completa con el toque de coronamiento de su gloria. El Salmo 8:5 dice lo que Dios hizo «… lo coronaste [es decir, ala humanidad] de gloria y de honra». Sin embargo, la primera generación de gente perdió el derecho a esa gloria al tratar de establecer su propia gloria, independiente del don de Dios. El apóstol Pablo escribe que aunque las primeras personas conocieron a Dios, «… pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino
que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles» (Romanos 1:21 - 23).
Por lo tanto, nos falta la muy importante pieza de coronación, y todos estamos agobiados con una búsqueda instintiva de esa incógnita que nos satisfaga. Pero debido a que la búsqueda no es natural (ya que no fuimos diseñados para estar sin la gloria que proviene de Dios), la gente se extravía en las glorias temporales y falsificadas cuya satisfacción es de corta duración, en el mejor de los casos, y destructiva en el peor. Vivimos con una adicción a la alabanza, el poder y el placer mientras vamos de un juguete a otro, de dosis en dosis, y de una relación a otra.
La grave realidad es que esa gloria se perdió y es lo único que va a satisfacer. Sin embargo, Dios no ha dejado a la humanidad sin esperanza. Jesús llamó a esta esperanza el Evangelio; es la buena noticia de que la gloria se puede hallar de nuevo. Y Pablo nos dice cómo llegamos a un final satisfactorio para nuestra búsqueda; es a través de «… Cristo en vosotros, la esperanza de gloria» (Colosenses 1:27).
¿Qué significa «Cristo en vosotros»? Significa tener un encuentro personal y transformador con Jesucristo, cuyo resultado es Jesús morando en nuestro interior. Jesús lo llamó «nacer de nuevo». Ahora bien, esta frase ha sido usada muchísimo y muchísimos estereotipos negativos están asociados a ella. Pero intentemos y aclaremos lo que Jesús quiso expresar. Si a usted se le pidiera que se identifique haciendo clic en uno de estos botones, ¿cuál sería?
| No cristiano | Cristiano | Cristiano nacido de nuevo |
|---|---|---|
Muchas personas van a identificarse a sí mismas como cristianos, pero no como un cristiano nacido de nuevo. Pero eso es como decir que alguien está semi-casado, o semi-embarazada. Simplemente no es una categoría real en lo absoluto. Jesús dijo en Juan 3: 3, «… el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios» [donde la gloria de Dios es completa]. Así que todo cristiano, por la definición de Jesús, es un cristiano nacido de nuevo. No era su intención que nosotros le concediéramos un estigma social a este término. Él lo usó para indicar que mediante su presencia en nuestro interior, un depósito inicial de gloria nace de nuevo en todos los cristianos, poniendo fin a la búsqueda de la pieza faltante.
Pero este no es el final de la historia de la gloria. Dios nunca quiso que el depósito inicial fuera suficiente por sí mismo. Él quiere seguir vertiendo Su gloria en la vida de las personas, satisfaciéndoles de día en día. ¿Cómo podemos seguir recibiendo gloria proveniente de Dios?: Dando gloria al Dios de la gloria. Ahora, lo que da gloria a Dios es lo siguiente: renunciar a todas las glorias
falsificadas y poner nuestra esperanza de satisfacción en Él solamente. Pablo describe esto mismo cuando dijo que él contaba todas sus ganancias terrenales (las glorias falsificadas de estatus personal, poder, alabanza humana y justicia propia) como pérdidas en comparación con la «… excelencia del conocimiento de Cristo Jesús» (Filipenses 3: 7-9)
Desafortunadamente, podemos cometer el error de pensar que podemos ganar la gloria proveniente de Dios, mientras seguimos abrazando nuestras falsificaciones. Esto es lo que la Biblia llama «idolatría». Las glorias falsificadas pueden no ser cosas malas en sí mismas, pero pueden convertirse en ídolos cuando nos aferramos a ellas como algo necesario para la satisfacción de la vida, ya que compiten con el lugar de Dios en nuestras vidas.
En cierto sentido, el último capítulo de la historia de la gloria no está aún escrito. Los cristianos anhelan una restauración plena de la gloria proveniente de Dios que había coronado a la humanidad antes de perderse. Pero en otro sentido, este capítulo está ya seguro, porque Cristo es la esperanza de gloria y esta promesa no fallará. Así que debido a los depósitos de gloria, los cristianos podemos estar satisfechos con Cristo en esta vida, pero no con la vida en y con ésta por sí misma.
Capacitación
Al leer la sección Verdad, tal vez hubo algunas cosas con las que usted no estuvo de acuerdo, o puntos que no le quedaron claros. Tal vez usted no ha experimentado nada parecido a la historia de gloria, y todo esto le parece más bien idealista. Tómese un tiempo antes de su próxima reunión de grupo para investigar más a fondo mediante la exploración de los pasajes bíblicos que se dan a continuación. Apunte algunas notas para debatirlas con su grupo.
26 Y dijo Dios: «Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra». 27 Dios creó al hombre a imagen Suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Dios los bendijo y les dijo: «Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra y sométanla. Ejerzan dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra».
3 Cuando veo Tus cielos, obra de Tus dedos,
La luna y las estrellas que Tú has establecido,
4 Digo: ¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él,
Y el hijo del hombre para que lo cuides?
5 ¡Sin embargo, lo has hecho un poco menor que los ángeles,
Y lo coronas de gloria y majestad!
6 Tú le haces señorear sobre las obras de Tus manos;
Todo lo has puesto bajo sus pies:
7 Todas las ovejas y los bueyes,
Y también las bestias del campo,
8 Las aves de los cielos y los peces del mar,
Cuanto atraviesa las sendas de los mares.
Pregunta: > Compare Génesis 1: 26-28 con el Salmo 8:3-8 para entender qué tiene que ver la gloria con la manera en que la humanidad fue diseñada
Pregunta
Compare Génesis 3 con Romanos 1: 21-32 para descubrir cómo la pérdida de la gloria impactó la humanidad.
Pregunta
Reflexione sobre su vida y su propia búsqueda de la pieza faltante. ¿Cómo se dio cuenta que tenía un vacío interior? ¿Cómo su búsqueda afectó su vida? ¿Has descubierto satisfacción en la gloria proveniente de Dios? ¿Sigue usted buscando? ¿Hay alguna gloria falsificada compitiendo por el lugar de Dios en su vida? Utilice esta sección para plasmar sus pensamientos y esté dispuesto a compartir con su grupo.
R E S P O N S A B I L I D A D
Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana. Estas también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.
- ¿Ha encontrado la pieza faltante y única, que satisface verdaderamente en la vida?
- Si es así, ¿qué diferencia ha hecho en su vida?
- Si no, ¿hacia dónde se dirige su búsqueda en este momento?
- En este momento ¿cómo describiría su satisfacción con la gloria proveniente de Dios?
- Complete esta oración: «Encuentro satisfacción en la vida con la gloria proveniente de Dios, más _____________».
- Complete esta oración: «Yo sí/no me veo a mí mismo como un nacido de nuevo porque _____________».
M I S I Ó N . I N T R O D U C C I Ó N
En Juan capítulo 12, se encuentra la historia de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, solo unos pocos días antes de ser crucificado. En este día (el día que los cristianos celebran ahora como el Domingo de Ramos) grandes y alegres multitudes le acompañaban gritando: «¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!» (v.13). Ahora, imagine que usted estaba allí, que era uno de la multitud empujando para ver a Jesús. Como todo el mundo, usted está fascinado por las historias que ha escuchado. Incluso hay un rumor en la multitud que un hombre había sido levantado de entre los muertos. Muchos en la multitud son Sus devotos seguidores; otros son solo espectadores que disfrutan la emoción del momento. Usted todavía no está seguro de cómo se siente acerca de él, pero sea lo que sea, él es con seguridad un hombre de propósito y acción. Usted desearía conocerlo para tener su propia impresión de Él, aunque no ve la forma de pasar a través de la multitud. Entonces, al parecer por casualidad, usted llama la atención de uno de los discípulos de Jesús, Felipe. «Por favor —le pide— mis amigos y yo quisiéramos conocer a Jesús».
Felipe, viendo que no usted no es judío, primero habla de ello con Andrés, y luego ambos van a decirle a Jesús que algunos «griegos» curiosos desean conocerle. Al ver su oportunidad, usted sigue detrás de ellos y se para lo suficientemente cerca para escuchar a Jesús decir a Felipe y Andrés, «Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor» (v. 26). Al hablar, usted observa en Él una extraña pero atractiva mezcla de compasión y propósito en su rostro. Y en ese momento usted comprende esto: Jesús está en una misión impulsada por amor. Y aquellos que le sirven deben seguirle en esa misión.
Como aprendió en la sección Orientación para La Travesía, el propósito del discipulado misional vida- en-vida es desarrollar seguidores de Cristo maduros y capacitados para el mundo perdido. El objetivo de la sección Misión es apoyar este propósito para que la Verdad, la Capacitación, la Responsabilidad y la Oración se transformen en una vida misional, es decir, una vida que sigue a Jesús en Su misión.
¿Cuál es la misión de Jesús? Es dar a conocer Su Evangelio a todas las personas a través de la palabra (compartir el Evangelio) y los hechos (demostrar el evangelio). Esta es la misión que cada generación de seguidores suyos debe asumir también. Pero, no confunda convertirse en misional con convertirse en un misionero al extranjero. Un misionero puede dedicar su vida a dar a conocer el evangelio más allá de una frontera o al otro lado del océano. Pero Cristo llama a todos sus seguidores a dar a conocer el Evangelio mediante la palabra y los hechos donde ellos viven, trabajan, o juegan, como también en sus comunidades circundantes.
Durante este año, La Travesía le ayudará a profundizar su comprensión de lo que significa vivir una vida misional, y por qué, como seguidor de Cristo, usted querría asumir Su misión. En el proceso usted aprenderá cómo orar por las personas que conoce que no son creyentes, y cómo encontrar
oportunidades significativas de servir a los que le rodean. También aprenderá a contar la historia de su propia travesía espiritual de una manera cómoda, agradable y se dará cuenta de lo fácil que puede ser debatir las preguntas comunes que la mayoría de la gente quiere saber acerca de la fe en Jesucristo.
Tómese unos minutos para empezar a pensar acerca del propósito y la compasión de Jesús, respondiendo las preguntas siguientes.
Pregunta
¿Cuál es la misión de Jesús tal como fue definida en la página anterior?
Pregunta
¿Qué significa «palabra y hechos»?
Pregunta
¿Cuál es su respuesta inmediata a la idea de seguir a Jesús en Su misión? ¿Se siente usted inseguro? ¿Deseoso? ¿Opuesto? Use el siguiente espacio para escribir sus primeros pensamientos y sentimientos acerca del aspecto misional de su travesía espiritual.
Pregunta
Utilice este espacio para convertir sus pensamientos y sentimientos acerca de la vida misional en una oración. ¿Qué le gustaría decir a Jesús sobre el aspecto misional de su travesía espiritual?
O R A C I Ó N
18 Entonces Moisés dijo: «Te ruego que me muestres Tu gloria».
¿Qué pasaría si usted comenzara a pedir, buscar y esperar ver la gloria de Dios en su vida?
Sea valiente y busque el rostro de Dios y Su gloria. Pídale que se acerque a usted.
Esta semana tome algún tiempo para hablar con Dios acerca de Su gloria. Al orar, considere la gloria de Dios y la gloria proveniente de Dios.
- Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:
- Que me muesstre su Gloria y que podamos permanecer en Él.
- Que me ayude a compartir la verdad del evangelio.
- Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida:
- Petición de oración con respecto a vivir una vida misional:
- Que el Señor me de valor para compartir con pasion
-
Peticiones de oración de otros de mi grupo: