Para empezar

note: Este pasaje establece el fundamento bíblico para el concepto principal de esta lección. El reto, como se ha presentado a lo largo de los estudios, es pasar de lo que creemos o aquello con lo que estamos de acuerdo “sobre el papel” a darnos cuenta de cómo fallamos en vivir esa creencia en la vida real. No llegarás a ese punto por medio de un breve coloquio sobre algunos versículos, pero juntamente con el artículo y el ejercicio, este pasaje servirá como un buen “espejo” en el cual podemos ver nuestras vidas tal como son.


Porque ustedes, hermanos, a libertad fueron llamados; solo que no usen la libertad como pretexto para la carne, sino sírvanse por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Pero si ustedes se muerden y se devoran unos a otros, tengan cuidado, no sea que se consuman unos a otros.

Gálatas 5:13-15


Para pensar:

  • ¿Cómo es posible usar nuestra libertad como una oportunidad para pecar?
  • ¿Cuáles son algunas de las cosas que nos alejan de servirnos unos a otros, tal como nos instruye este pasaje?
  • ¿Qué tiene que ver todo esto con el Evangelio o con una vida centrada en el Evangelio?

note: 3. Nuestra tendencia es pensar en la transformación como algo personal, una realidad interna. Esto es verdad, pero también es una realidad externa. ‌

IDEA CENTRAL

El Evangelio trabaja simultáneamente en nosotros y a través de nosotros.


  • Interiormente, nuestros deseos y motivaciones van cambiando conforme nos arrepentimos y creemos en el Evangelio.
  • En la medida en la que experimentamos el amor de Cristo de esta manera, nos sentimos obligados a relacionarnos con los que nos rodean con la misma clase de amor redentor.
  • La gracia de Dios trae renovación a todas partes, en nosotros y a través de nosotros.

El Evangelio

Nos impulsa hacia Afuera

note:

  • Cuando entendemos el evangelio experimentamos gozo y libertad
  • Podemos usar esa libertad como un pretexto para la carne… (avanza)

Nuestros corazones pecaminosos pueden tomar los buenos beneficios del Evangelio y usarlos con propósitos egoístas.

note:

  • Una manera es hacer del evangelio una realidad privada
    • Cuando escuchamos palabras como
    • transformación,
    • renovación, o
    • crecimiento,
  • concebimos estos beneficios principalmente como personales e internos.
    • Y sí, el Evangelio es personal e interno. Pero es mucho más que eso.

Cuando la gracia de Dios está obrando sobre nosotros y en nosotros, también obrará a través de nosotros.

note:

  • La renovación de nuestras mentes y corazones crea una propulsión externa que nos impulsa hacia afuera en amor y servicio hacia los demás.
  • El siguiente diagrama nos ayuda a ilustrar este concepto.
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note:

  • La gracia de Dios es la fuerza que nos lleva al cambio.
  • La gracia de Dios tiene tanto un movimiento interno como un movimiento externo que son como un reflejo el uno del otro.
  • Internamente, la gracia de Dios me lleva a
    • ver mi pecado,
    • responder en arrepentimiento y fe,
    • entonces a experimentar el gozo de la transformación.
  • Externamente,
    • a ver las oportunidades de servicio y amor,
    • a responder en arrepentimiento y fe y
    • experimentar el gozo mientras veo a Dios trabajando a través de mí.

En otras palabras, el Evangelio no es sólo la respuesta a tus pecados, a tus problemas internos y a los ídolos de tu corazón. También es la respuesta a tu fracaso de amar a otros, a comprometerte con la cultura y a vivir misionalmente.

note:

  • Si el Evangelio te está renovando internamente, también te estará impulsando hacia afuera. Debe hacerlo, porque es “el Evangelio del Reino” (Mateo 9:35)

Venga Tu reino. Hágase Tu voluntad, Así en la tierra como en el cielo.

note:

  • Cuando oramos por la venida del Reino de Dios,
    • estamos orando tanto para que Jesús reine en los corazones de la gente (internamente),
    • como para que su voluntad sea hecha en todas partes tal como se hace en el cielo (externamente).

‌Un ejemplo práctico


Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».

Galatas 5:14

note:

  • Pero mi vecino de al lado y yo no tenemos nada en común.
  • Cul pabilidad
  • sabialo que debería hace
  • ¿HAcerlo como robot o no hacer nada?
    • ¿Una obediencia mecánica y sin gozo estaba realmente honrando a Jesús?
    • ¿Pretendía Dios que sus mandamientos fuesen gravosos?

Legalismo contra

libertinaje

note: - ¡Pero ninguna de estas opciones es el Evangelio! - El Evangelio de la gracia de Dios es el combustible para la misión, y cuando se nos está acabando ese combustible, nuestro amor y servicio por los demás pegan un freno.


La respuesta es el evangelio

note: La respuesta para mi dilema con mi vecino vino a través del Evangelio.

  • Ve la raíz del problema (mi egoísmo y falta de amor).
    • Mi amor por mi vecino era condicional — si él fuera más joven, o más inteligente, o si tuviera más cosas en común conmigo, yo lo hubiera apreciado mejor.
  • Arrepentirme de este pecado y a renovar mi mente con las promesas del Evangelio
    • Dios me amó siendo yo aún pecador (Romanos 5:8).
    • Dios con su gracia se acercó a mí cuando yo no tenía nada en común con Él.
    • ¡Sin duda, por la gracia de Dios, podía ahora acercarme a mi vecino de la misma manera!
    • Mientras el Evangelio renovaba mi corazón, algo extraño sucedió. Mi actitud hacia mi vecino empezó a cambiar. Empecé a sentir un verdadero amor y apreciación por él. No era un sentimiento que había buscado por obligación, sino uno que surgía de manera natural. La renovación interna del Evangelio me impulsaba hacia afuera en amor y servicio hacia mi vecino. La misión empezó a ser un gozo y no una carga.

La misión no es
solo un deber sino un
desbordamiento de la obra

del Evangelio

dentro de nosotros.

note: Si tú no estás motivado a amar, servir y compartir el Evangelio con los demás, la respuesta no es “hazlo de una vez”. La respuesta es examina tu corazón, arrepiéntete de pecado, y discierne dónde tu incredulidad está obstaculizando el movimiento externo del Evangelio.

Conforme el Evangelio renueve tu corazón, también renovará tu deseo de compartir tu fe con las personas a través de las oportunidades que Dios ponga en tu camino.

En palabras llanas, la gracia de Dios siempre está en marcha — se mueve hacia adelante, extendiendo su Reino, impulsando a su gente hacia el amor y el servicio a los demás. Conforme vamos aprendiendo a vivir a la luz del Evangelio, la misión debería ser el “desbordamiento” natural. La gracia de Dios produce una renovación interna (en nosotros) de tal manera que causa una renovación externa (a través de nosotros).


PARA REFLEXIONAR


  • ¿Has sentido que la misión es un deber en lugar de un desbordamiento de gozo?
  • ¿Cuál crees que sea la razón por la que esto sucede en tu vida?
  • ¿Cómo respondes cuando careces de motivación para la misión: a través del legalismo (obedeces aunque no te apetezca) o licencia (no obedeces para nada)?

note: Ejercicio

  • Veamos si podemos relacionar esto a nuestras vidas reales.
  • Vamos a ver una serie de preguntas que quiero
  • . Siéntete libre de hacer preguntas si en algún momento te bloqueas.
  • Podemos ayudarnos unos a otros a hacer el ejercicio si hace falta. Cuando
  • hayamos terminado, compartiremos y reflexionaremos juntos sobre algunas de nuestras respuestas.
  • Lo más importante en estos ejercicios es ser honesto con uno mismo. No retengas

EXAMINANDO TU CORAZÓN PARA LA MISIÓN


  • Identifica una oportunidad misional en tu vida para la cual no estás motivado a hacer lo que “deberías” hacer.
  • ¿Qué problemas obstaculizan tu corazón para tomar una acción con una motivación correcta?
  • Mientras oras y reflexionas ¿qué es lo que disciernes? (sé específico)

  • Arrepentimiento:
    ¿Qué pecado puedes ver en ti mismo del cual necesitas arrepentirte?
  • Fe:
    ¿Cuáles son las promesas o verdades específicas del Evangelio que no estás creyendo de todo corazón?