Conversación bíblica


«El tiempo se ha cumplido», decía, «y el reino de Dios se ha acercado; arrepiéntanse y crean en el evangelio».

Marcos 1:15

note: Si Jesús tuviera una pegatina para coches (¡lo cual Él no haría!) diría, “Arrepentíos, y creed, porque el Reino de Dios se ha acercado”. Este era su lema y el tema principal de su enseñanza.


Para pensar

  • ¿Qué crees que Jesús quería decir cuando dijo, “Arrepentíos y creed”?
  • ¿A qué estaba llamando a la gente?
  • De acuerdo a este versículo, ¿qué es exactamente lo que debemos de creer?

note: TRANSICIÓN AL ARTÍCULO El artículo que estamos por leer se enfoca en lo que significa creer en el Evangelio y cómo es que éste produce crecimiento en nuestras vidas. Leámoslo juntos.


IDEA CENTRAL

La meta de esta semana es sacar el concepto de “creer en el Evangelio” del terreno abstracto para hacerlo concreto.


La idolatría

del Corazón

Pregunta

  • ¿Cuál sería una de las cosas que yo debería hacer para crecer más como cristiano?
  • ¿Sugerirías algunas disciplinas básicas, como leer la Biblia, orar, encontrar amigos cristianos, arrepentirte de tu pecado o aprender más teología?

note:

  • La semana pasada vimos que El arrepentimiento y la fe deberían ser un patrón continuo y constante en la vida cristiana.
  • La multitud le hizo esta misma pregunta a Jesús en Juan 6. Su respuesta quizá te sorprenda:

Entonces le dijeron: “¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?” Respondió Jesús y les dijo: “Esta es la obra de Dios, que creáis en el que Él ha enviado.”

Juan 6:28-29

note:

  • La gente preguntó a Jesús lo que debería hacer para vivir una vida que agrada a Dios.
  • Jesús responde que la obra de Dios es creer.

La vida cristiana no consiste en hacer, sino en creer.

note:

  • Entender esto es crucial para la santificación.
  • La mayoría de nosotros somos “hacedores”.
    • Con mucho gusto nos lanzamos al siguiente proyecto, al siguiente reto, a la siguiente tarea.
    • Nuestra búsqueda por la madurez cristiana produce muchos esfuerzos continuos, pero con poco cambio que perdura.
    • ¿Por qué sucede esto? Porque estamos haciendo demasiado, pero creyendo poco.

Los pecados que podemos ver en nosotros son solo síntomas de un problema más profundo. Debajo de cada pecado externo existe un ídolo en el corazón — un dios falso que ha oscurecido al verdadero Dios en nuestros pensamientos y emociones.

Parafraseando a Martín Lutero, cada pecado es de alguna manera un quebrantamiento del primer mandamiento (“No tendrás dioses ajenos delante de mí”).


Como el primer mandamiento es el primero, el más alto y el mejor, del cual todos los demás proceden… así también su obra, eso es, la fe o la confianza en el favor de Dios en todo momento, es la primera obra, la más alta y la mejor, de la cual todas las demás deben proceder, existir, mantenerse, ser dirigidas y medidas”.
Martin Lutero

note:

  • Mantener a Dios en primer lugar es fundamental para el crecimiento espiritual.
  • La clave para la transformación por el Evangelio es aprender a arrepentirse del “pecado detrás del pecado” — la idolatría profundamente enraizada y la incredulidad que impulsa nuestros pecados más visibles. ‌

note: Como caso de estudio, tomemos el visible pecado del chisme — hablar sobre otras personas a sus espaldas de manera sentenciosa y destructiva.


  • ¿Por qué chismorreamos?
  • ¿Qué es lo que estamos buscando que deberíamos encontrar en Dios? ‌

Algunos ídolos:

  • El ídolo de la aprobación
    Quiero la aprobación de la gente con la que estoy hablando.
  • El ídolo del control
    Uso el chisme como una manera de manipular/controlar a otros.
  • El ídolo de la reputación
    Quiero sentirme importante, así que critico a alguien verbalmente.

  • El ídolo del éxito
    Alguien está teniendo éxito – y yo no – así que chismorreo acerca de él o ella.
  • El ídolo de la seguridad Al hablar de otros intento enmascarar mi propia inseguridad.
  • El ídolo del placer
    Alguien más está disfrutando de la vida – y yo no – así que yo le ataco.

  • El ídolo del conocimiento
    Hablar de la gente es una manera de mostrar que sé más.
  • El ídolo del reconocimiento
    Hablar de otros hace que la gente me reconozca.
  • El ídolo del respeto
    Esa persona no me respeta, así que yo tampoco voy a respetarla.

note: Todos estos ídolos son salvadores falsos que promueven evangelios falsos. ¡Todas estas cosas—la aprobación, el control, la reputación, el éxito, el placer, el conocimiento, el reconocimiento, el respeto—son elementos que ya tenemos en Jesús gracias al Evangelio! Pero cuando no estamos viviendo a la luz del Evangelio, nos volvemos a estos ídolos para que nos den lo que única y verdaderamente Jesús nos puede dar.


Otra manera de identificar los ídolos

¿Qué es lo que amo, en qué confío o a qué temo?

note:

  • Si le temo a la soltería, “tener una relación con una persona del sexo opuesto” probablemente sea mi ídolo (porque promete liberarme del “infierno” de la soltería).
  • Si confío en “tener lo suficiente”, probablemente la seguridad sea mi ídolo (porque promete que nunca me faltará nada).
  • Si amo el orden y la estructura, el control probablemente sea mi ídolo (porque si estoy a cargo, puedo estar seguro que las cosas estarán en orden). ‌

Reflexionar sobre “el pecado detrás del pecado” muestra porqué el Evangelio es esencial para el verdadero cambio del corazón.

note: ¡Es posible arrepentirse por toda una vida de los pecados que se encuentran en la superficie, y nunca tratar con los asuntos más profundos del corazón detrás de ellos! En el momento en el que peco, ya he roto el primer mandamiento. Un ídolo ha tomado el lugar de Dios en mi alma. Estoy confiando en este ídolo más que en Dios para ser mi salvador.


‌Necesito aplicar el Evangelio

  1. arrepintiéndome de la profunda idolatría de mi corazón
  2. creyendo – esto es, llevando mi mente a las promesas específicas del Evangelio que rompen el poder de mis ídolos característicos.

La fe “implica aprender cómo colocar los afectos de nuestra mente y corazón en Cristo… la fe requiere un continuo enumerar y deleitarse en los muchos privilegios que ahora son nuestros en Cristo”.

Steve Childers

note: Nota los dos aspectos de la fe: colocar nuestros afectos en Cristo y deleitarse en los privilegios que ahora son nuestros en Cristo. Debo alabar a Jesús (no a mis ídolos), y debo recordarme a mí mismo lo que es verdadero acerca de mí gracias a Jesús.

‌Volvamos a nuestro ejemplo del chisme.

  • Imaginemos que hemos identificado al respeto como el ídolo dominante que me lleva a chismorrear.
  • Después de que me doy cuenta de mi pecado y me arrepiento de él, ejercito la fe de dos maneras:
    • Primero, hago una pausa y alabo a Jesús porque Él hizo a un lado su derecho de ser respetado, humillándose hasta la muerte (Filipenses 2:5-11).
    • Segundo, traigo a mi memoria la verdad del Evangelio que ya no necesito más ansiar el respeto de otros porque ahora cuento con la aprobación de Dios a través de la fe en Jesús (2 Corintios 5:17-21).
    • Sé que si la gente me respeta o no es un asunto irrelevante: la gracia de Dios me ha liberado de demandar mi propio respeto, y ahora vivo por la fama y el honor de Jesús (1 Corintios 10:31).

  1. Identificar tus pecados comunes que se pueden ver en la superficie.
  2. Identificar en oración cuáles ídolos de tu corazón están detrás de ellos.
  3. Alaba a Jesús por su victoria sobre ese ídolo
  4. Encuentra promesas basadas en el Evangelio en las cuales apoyarte para derrotar el poder de ese ídolo.

El arrepentimiento y la fe no son
los pasos en el camino, ellos son el camino:
La obra de Dios es creer.


PREGUNTA

  • Usando la lista del artículo, menciona uno o dos de los que tú crees que son los ídolos más grandes de tu corazón.
  • ¿Cómo es que este ídolo se manifiesta en tu vida? En otras palabras, ¿cuáles pecados que están en la superficie son producidos por este ídolo?
  • ¿Cómo ves que te fallan los ídolos de tu corazón?