
CONVERSACIÓN BÍBLICA (10 minutos)
Clave:
Este texto introduce el tema del arrepentimiento y esperamos que provoque algunas buenas preguntas. No necesitas saber todo acerca de este pasaje. Solo permite que la conversación fluya.
PREGUNTA DE INTRODUCCIÓN
Cuando los pecados de otros te afectan o te molestan…
- ¿qué cosas necesitas ver en los demás antes de que te sientas mejor con ellos o los perdones?
- (Quiero que se sientan mal, que se disculpen, que sufran las consecuencias, que se alejen de su pecado para que puedan experimentar la gracia de Dios, etc.)
TRANSICIÓN
- Generalmente somos una bolsa de emociones encontradas cuando se habla del pecado de otros.
- Algunas veces deseamos genuinamente lo mejor para ellos.
- Otras veces solo queremos sentirnos bien con nosotros mismos.
- Veamos un pasaje que muestra el deseo de Pablo por los corintios en esta área.
2 Corintios 7:5–13 NTV
5 Cuando llegamos a Macedonia, no hubo descanso para nosotros. Enfrentamos conflictos de todos lados, con batallas por fuera y temores por dentro; 6 pero Dios, quien alienta a los desanimados, nos alentó con la llegada de Tito. 7 Su presencia fue una alegría, igual que la noticia que nos trajo del ánimo que él recibió de ustedes. Cuando nos dijo cuánto anhelan verme y cuánto sienten lo que sucedió y lo leales que me son, ¡me llené de alegría! 8 No lamento haberles enviado esa carta tan severa, aunque al principio sí me lamenté porque sé que les causó dolor durante un tiempo. 9 Ahora me alegro de haberla enviado, no porque los haya lastimado, sino porque el dolor hizo que se arrepintieran y cambiaran su conducta. Fue la clase de tristeza que Dios quiere que su pueblo tenga, de modo que no les hicimos daño de ninguna manera. 10 Pues la clase de tristeza que Dios desea que suframos nos aleja del pecado y trae como resultado salvación. No hay que lamentarse por esa clase de tristeza; pero la tristeza del mundo, al cual le falta arrepentimiento, resulta en muerte espiritual. 11 ¡Tan sólo miren lo que produjo en ustedes esa tristeza que proviene de Dios! Tal fervor, tal ansiedad por limpiar su nombre, tal indignación, tal preocupación, tal deseo de verme, tal celo y tal disposición para castigar lo malo. Ustedes demostraron haber hecho todo lo necesario para corregir la situación. 12 Mi propósito, entonces, no fue escribir acerca de quién causó el daño o quién resultó dañado. Les escribí para que, a los ojos de Dios, pudieran comprobar por sí mismos qué tan leales son a nosotros. 13 Esto nos ha alentado en gran manera. Además de nuestro propio aliento, nos deleitamos particularmente al ver lo feliz que estaba Tito por la manera en que todos ustedes lo recibieron y lo tranquilizaron.
- ¿Qué es lo que Pablo quiere de los corintios?
- ¿Por qué quería esto?
- ¿Cuál fue el fruto de arrepentimiento en sus vidas? (vs. 7, 11)
- ¿Cómo fue que su arrepentimiento afectó a Pablo?
Exposición
IDEA CENTRAL
El arrepentimiento es la norma para vivir centrados en el Evangelio. Ser conscientes de la santidad de Dios y de nuestra naturaleza pecaminosa nos lleva al arrepentimiento y a creer en el Evangelio de Jesús.
El arrepentimiento bíblico nos libera de nuestros propios recursos y encuentra la forma para que el poder del Evangelio lleve fruto en nuestras vidas. Pero el pecado arruina nuestro arrepentimiento y nos roba de su fruto. Así que nuestro objetivo en esta lección es:
- Exponer las formas en las cuales practicamos el arrepentimiento falso.
- Llevarnos hacia el arrepentimiento genuino.
El Arrepentimiento, un Estilo de Vida
Entendiendo el errapentimiento
- Hemos estado pensando en cómo vivir constantemente nuestra vida bajo la influencia del Evangelio.
- El diagrama de la Cruz nos ha servido como un modelo visual para ayudarnos a entender cómo es que el Evangelio trabaja.
- El patrón recurrente de la vida cristiana es el arrepentimiento y la fe.
- Nunca dejamos de necesitar el arrepentimiento y el creer.
- Las primeras palabras de Jesús en el Evangelio de Marcos son, “Arrepentíos, y creed en el Evangelio” (Marcos 1:15).
- En la primera de sus noventa y cinco tesis, Martín Lutero observó, “Cuando nuestro Señor y Maestro Jesucristo dijo, ‘Arrepentíos’… Él quería que la vida entera de los creyentes fuera de arrepentimiento.”
- Al arrepentirnos,
- Confesamos nuestra tendencia a reducir la Cruz cuando aparentamos y cumplimos.
- Quitamos nuestro afecto de los salvadores falsos y de las fuentes de justicia fraudulentas y regresamos a Jesús como nuestra única esperanza.

El problema
- El arrepentimiento parece algo muy simple y claro, pero no es así.
- Puesto que nuestros corazones son una “fábrica de ídolos” (como diría Juan Calvino),
- aún nuestro arrepentimiento puede llegar a ser un vehículo de pecado y egoísmo.
- Somos practicantes habilidosos del arrepentimiento falso.
- Una de nuestras grandes necesidades en la vida centrada en el Evangelio es entender el arrepentimiento de forma precisa y bíblica
Calvino
El corazón del hombre es una fábrica de ídolos; Una forja perpetua, un refugio corruptible de idolatría.
- Para la mayoría de nosotros, la palabra “arrepentimiento” tiene una connotación negativa.
- Solamente nos arrepentimos cuando hacemos algo realmente malo. La idea de penitencia del catolicismo romano frecuentemente mancha la manera en que pensamos sobre el arrepentimiento: cuando pecamos, deberíamos sentirnos mal por ello, golpearnos y hacer algo para remediarlo.
El problema:
- El arrepentimiento se vuelve algo centrado más en nosotros y no en Dios o la gente en contra quienes hemos pecado.
- Queremos sentirnos mejor. Queremos que todo “vuelva a la normalidad”.
- Queremos saber que hemos hecho nuestra parte, que nuestra culpabilidad se ha evaporado y que podemos seguir con nuestra vida.
Piensa, por ejemplo, acerca de alguna relación con alguien a quien le has dicho palabras que le lastimaron. Quizá tu intento por arrepentirte suene algo así:
“Lo siento; te lastimé. No debí haber dicho eso. ¿Me perdonas?”
Pero ¿es esto realmente un arrepentimiento verdadero? ¿Nuestro pecado consiste solamente en las palabras que hemos dicho? ¿No fue Jesús quien dijo “De la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45)?
- Aunque quizá nos hemos dado cuenta de nuestras palabras hirientes,
- frecuentemente ==la otra persona ha sentido el impacto del profundo resentimiento, enojo, envidia o amargura que hay en nuestros corazones==.
- A menos que confesemos estos pecados también, nuestro “arrepentimiento” no es en absoluto un arrepentimiento verdadero.
¿Cómo podemos empezar a identificar nuestras tendencias hacia el falso arrepentimiento?
- Buscar los patrones de remordimiento y resolución que usamos cuando lidiamos con el pecado. Remordimiento:
- “¡No puedo creer que hice eso!” Resolución: “Prometo hacerlo mejor la próxima vez”.
- Detrás de esta manera de vivir se encuentran dos grandes malentendidos acerca de nuestros corazones.
- Primero, nos tenemos en muy alta estima a nosotros mismos.
- No creemos realmente en la profundidad de nuestro pecado y maldad (la línea inferior del gráfico de la Cruz).
- Esto nos lleva a reaccionar con sorpresa cuando el pecado se manifiesta: “¡No puedo creer que acabo de hacer eso!”
- En otras palabras: “¡Yo en realidad no soy así!”
- Segundo, pensamos que tenemos el poder de cambiarnos a nosotros mismos.
- Pensamos que si tomamos decisiones y nos esforzamos más la próxima vez, podremos arreglar el problema.
- Primero, nos tenemos en muy alta estima a nosotros mismos.
Estos patrones de remordimiento y resolución también afectan nuestras actitudes hacia los demás.
- Puesto que nos tenemos en tan alta estima, respondemos al pecado de otros con hostilidad y desapruebo.
- Somos poco severos con nuestro propio pecado, ¡pero resentimos los pecados de otros!
- Y debido a que pensamos que podemos cambiarnos a nosotros mismos, nos sentimos frustrados cuando otras personas no se cambian a sí mismas con más rapidez. Nos volvemos juzgones, impacientes y criticones.
El Evangelio nos llama (y nos da poder para llegar) al verdadero arrepentimiento.
De acuerdo con la Biblia, el arrepentimiento verdadero:
ESTÁ ORIENTADO HACIA DIOS Y NO HACIA MÍ.
“Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos…”
De acuerdo con la Biblia, el arrepentimiento verdadero:
ESTÁ MOTIVADO POR UN VERDADERO DOLOR SEGÚN DIOS Y NO POR PURO LAMENTO EGOÍSTA.
“Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte”.
De acuerdo con la Biblia, el arrepentimiento verdadero:
ESTÁ CENTRADO EN EL CORAZÓN, NO SOLO EN LAS ACCIONES EXTERNAS.
“Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.”
De acuerdo con la Biblia, el arrepentimiento verdadero:
MIRA A JESÚS PARA LIBERACIÓN DEL CASTIGO Y DEL PODER DEL PECADO.
“Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y Él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado.”
- En lugar de disculpar nuestro pecado o caer en los patrones de remordimiento y resolución,
- el verdadero arrepentimiento del que habla el Evangelio nos lleva a darnos cuenta y arrepentirnos.
- Darse cuenta: “Yo hice eso” (“¡Eso ES lo que realmente soy!”).
- Arrepentirse: “¡Señor, perdóname! Tú eres mi única esperanza”.
- Conforme aprendemos a vivir a la luz del Evangelio, esta clase de verdadero arrepentimiento debería llegar a ser cada vez más normal en nosotros.
- No seremos ya más sorprendidos por nuestro pecado, y seremos capaces de admitirlo más honestamente.
- Y dejaremos de creer que nos podemos arreglar a nosotros mismos, así que más rápidamente iremos a Jesús para perdón y transformación.
La importancia del arrepentimiento
El pecado es una condición, no solo un comportamiento. Y el arrepentimiento verdadero es un estilo de vida, no meramente una práctica ocasional.
- El arrepentimiento no es algo que hacemos solo una vez (cuando nos convertimos),
- o solo periódicamente (cuando realmente nos sentimos culpables).
- El arrepentimiento es algo continuo, y la convicción de pecado es una marca del amor de Dios Padre por nosotros. “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete” (Apocalipsis 3:19).
Así que, ¿de qué te arrepientes?
COLOQUIO (15 minutos)
- ¿Qué fue lo que más te ha llamado la atención de este artículo?
- ¿Cómo explicarías, en tus propias palabras, la diferencia entre el verdadero y el falso arrepentimiento?
- ¿Hacia dónde ves que te inclinas más, hacia el remordimiento o hacia la resolución?
- ¿Cuáles crees que son algunas de las evidencias o marcas del verdadero arrepentimiento?
TRANSICIÓN AL EJERCICIO
Para que esto realmente eche raíz en nosotros, tenemos que hablar sobre cómo podemos practicar el arrepentimiento genuino en nuestras vidas. Haremos un ejercicio que nos ayudará a identificar el arrepentimiento falso y nos llevará al arrepentimiento genuino.
EJERCICIO:
Practicando el Arrepentimiento 20 minutos
Este ejercicio ayudará al grupo a identificar formas de arrepentimiento falso y a practicar el arrepentimiento genuino – y decimos “practicar” de una manera muy literal. El grupo procesará respuestas comunes de falso arrepentimiento (y los pecados del corazón que cubren) en un esfuerzo por determinar cómo la gente puede verdaderamente arrepentirse en situaciones específicas. Estaréis practicando algo que necesita ser real en la vida diaria. Debido a que el arrepentimiento lleva una connotación negativa, necesitas recordarle al grupo que el arrepentimiento es algo bueno y normal. Este ejercicio es una expresión de afecto de una comunidad amorosa.
- Frecuentemente disculpamos nuestro pecado para evitar el pesado trabajo del arrepentimiento. A continuación se enlistan las excusas más comunes – y (en paréntesis) los pensamientos internos que revelan. Toma un minuto para ver la lista y después usa las preguntas de abajo para ayudaros mutuamente a practicar el arrepentimiento genuino.
- Sólo estaba siendo honesto. (¿Es que no puedes soportar la verdad?)
- Sólo estoy diciendo lo que siento. (No hay nada de pecaminoso en mis sentimientos.)
- Sólo estaba bromeando. (¿No entendiste la broma?)
- Te malentendí. (¡No estás tan loco como me lo imaginaba!)
- Me malentendiste. (No soy tan malo como crees.)
- Así soy yo. (Soy un pecador, así que eso excusa mi comportamiento.)
- Cometí un error. (Todos nos equivocamos, ¿no?)
- No era mi intención hacerlo. (No quería que se supiera.)
- Estoy teniendo un mal día. (Merezco algo mejor.)
¿Con cuáles de estas excusas te identificas?
- Da un ejemplo reciente (o una situación típica) en el que usaste una de estas excusas en lugar de estar absolutamente deshecho y arrepentido por tu pecado.
- Como grupo, describid cómo debería verse un verdadero arrepentimiento en estos casos usando los siguientes pasos:
- Reconocer que has pecado contra Dios.
- Confesar formas falsas de arrepentimiento y pesar egoísta (remordimiento, resolución, etc.)
- Discernir y arrepentirte de las profundas motivaciones del corazón que te llevan a cometer este pecado.
- Recibir el perdón de Dios por fe.
- Depender del poder de Dios para alejarte del pecado.