Compromisos


de un miembro de la Iglesia


Compromiso 6:

Guiaré a mi familia a amar a la iglesia y a ser miembros fieles

note:

Miembros excepcionales

  • En cada iglesia hay miembros fieles que asisten con constancia y alegría, no por obligación.
  • Su servicio refleja amor genuino, humildad y amabilidad.
  • Muchas veces su familia comparte la misma actitud: esposas e hijos también sirven con gozo.
  • Son familias distintas en el buen sentido: entregadas y alegres en el servicio.

Un ciclo a evitar:

  • Entusiasmo inicial
  • Servicio activo
  • Descubrimiento de imperfecciones
  • Desánimo, aislamiento o abandono

note:

La importancia de miembros maduros

  • Aunque regenerados por el Espíritu, los miembros siguen siendo pecadores en proceso de santificación.
  • Las malas experiencias son inevitables; ahí necesitamos consejo de miembros fieles y maduros.
  • Ellos nos recuerdan que ninguna iglesia, pastor o miembro es perfecto… y nosotros tampoco.
  • Nos ayudan a descubrir el gozo de servir, enfocándonos en dar y cuidar, no en recibir.
  • Ante ofensas o decepciones, nos recuerdan perdonar y orar por quienes nos han fallado.
  • Los más maduros nos enseñan que Cristo murió por rebeldes y nos capacita para amar a los difíciles.
  • Estos miembros fieles actúan como padres espirituales: con amor, paciencia y ejemplo.
  • Su enseñanza nos lleva a amar a la iglesia local y transmitir ese amor a nuestras familias.

Llamados a amar apasionadamente a la esposa de Cristo

note:

Llamado a amar y no solo a servir

  • El llamado no es solo servir bien a la congregación, sino amar a la iglesia como esposa de Cristo.
  • Dios demanda un amor inalterable e incondicional, reflejo del amor de Cristo.
  • Amar sin condiciones es imposible sin el poder del Espíritu Santo.
  • Amar a quien cumple mis expectativas es fácil, pero no es verdadero amor: está centrado en mí.
  • El amor incondicional no depende de la respuesta; crece incluso en desacuerdo o ante personas difíciles.

Efesios 5, el matrimonio y la iglesia

  • Efesios 5:25-32 muestra que el matrimonio fue creado para ilustrar el amor de Cristo por la iglesia.
  • El romance, la búsqueda y la promesa de amor eterno reflejan el amor intenso de Cristo por Su iglesia.
  • Al leer el pasaje, debemos enfocarnos en cómo Cristo ve y ama a Su iglesia, no solo en las instrucciones a los esposos.

Maridos, amen a sus mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio Él mismo por ella,
Efesios 5:25-32


26 para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra,
Efesios 5:25-32


27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada.
Efesios 5:25-32


28 Así deben también los maridos amar a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.
Efesios 5:25-32


29 Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia;
Efesios 5:25-32


30 porque somos miembros de Su cuerpo.
Efesios 5:25-32


31 Por esto el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.
Efesios 5:25-32


32 Grande es este misterio, pero hablo con referencia a Cristo y a la iglesia.
Efesios 5:25-32

note:

Entendiendo el amor de Cristo por la iglesia

  • Cristo ama a la iglesia al grado de entregarse a sí mismo por ella.
  • Su sacrificio redentor muestra un amor profundo y eterno.
  • Trabaja continuamente para limpiarnos y prepararnos para la eternidad.
  • Su amor es permanente, comprometido y se expresa en intercesión constante ante el Padre.
  • Ese amor se traduce en cuidado: alimenta, sostiene, protege y guía a Su iglesia.

Siguiendo el ejemplo de Cristo

  • El ejemplo nos recuerda sacrificarnos y amar incondicionalmente a nuestras familias, aunque no sean perfectas.
  • De la misma manera debemos amar a la iglesia local, consciente de sus imperfecciones.
  • Servir con gozo tanto en familia como en congregación es parte de nuestro llamado.
  • Con diligencia debemos enseñar y alentar a nuestras familias a amar intensamente a la iglesia.

Unidos como familias para orar por la iglesia


Por nuestras convicciones



Por nuestras reuniones reunión


  • Que en cada canto u oración exaltemos con convicción y pasión el nombre Santo de Dios.
  • Que el Espíritu nos conceda una unidad y armonía sobrenatural manifestada en actos de amor y preocupación por los hermanos
  • Que el Señor, El Espíritu Santo, nos conceda experimentar Su Presencia manifiesta, trayendo convicción, fortaleza, arrepentimiento, sanidad, y avivamiento espiritual.

  • Que el Señor use a los predicadores, maestros o líderes para que su palabra sea predicada con fidelidad.
  • Que los predicadores, maestros y servidores sirvan a la Iglesia con amor y humildad genuinos
  • Que durante cada reunión podamos ver el milagro de que personas creyendo en Cristo para Salvación.
  • Que durante cada reunión el Señor nos conceda ser un refugio para los cansados y debilitados.
  • Que el Señor nos de más gracia

Unidos como familias para adorar


22 Hablaré de Tu nombre a mis hermanos; En medio de la congregación te alabaré.
Salmo 22:22

note:

  • Como miembro de la iglesia, eres responsable de guiar a tu familia a adorar juntos en la iglesia.
  • Los casados deben hacerlo con esposa e hijos, mostrando su amor por Cristo y la iglesia.
  • Los solteros también son observados: su amor por la iglesia impacta a quienes los rodean.
  • Una persona casada con cónyuge no convertido puede sentirse sola, pero tiene un campo misionero en su hogar.
  • Así como un misionero viaja lejos, este creyente es llamado a llevar el evangelio a su familia.
  • El cónyuge e hijos no creyentes observan atentamente el testimonio y amor por la iglesia.
  • Ese ejemplo puede impactar profundamente a sus seres queridos.
  • La respuesta correcta es amar, proclamar el evangelio y orar por ellos.
  • Todo esto mientras se crece en amor por Cristo y Su iglesia.

Compromiso 7:

Valoraré el regalo de ser miembro de la iglesia

note:

  • Ejemplo del niño: obligación vs. regalo extraordinario.
    • La comparación muestra dos actitudes posibles hacia la iglesia.
  • Primera actitud: ver la iglesia como un club para recibir beneficios.
    • Pastor debe alimentarlos y cuidarlos.
      • Sermones cortos, música a su gusto.
      • Programas y ministerios solo para beneficio personal/familiar.
      • No colaborar, esperar privilegios y ser servido.
      • Cuando se les pide servir:
        • Algunos aceptan por obligación, pero sin deseo; no duran mucho.
        • Otros se indignan al pedirles tareas prácticas (baños, cables, estacionamiento).
        • Algunos se enojan con pastores, pensando que ellos deben hacer todo.
  • Segunda actitud: la bíblica.
    • La membresía es un regalo digno de atesorar.
    • Ser miembro significa oportunidad de servir en todo y dar en todo.
    • No por obligación, sino por amor a Cristo y a Su iglesia.

La perspectiva bíblica del regalo que es ser miembro de una iglesia


Efesios 2:8-9, Porque por gracia ustedes han sido salvados por medio de la fe, y esto no procede de ustedes, sino que es don de Dios;
Efesios 2:8-9


9 no por obras, para que nadie se gloríe.
Efesios 2:8-9

note:

  • La Biblia enfatiza repetidamente que la salvación no se obtiene por obras ni por obediencia.
  • La salvación es un don de Dios, regalo de la obra de Cristo por nosotros.
  • Al recibir este regalo, somos incorporados al cuerpo de Cristo.
  • 1 Corintios 12:27: “Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.”
  • La membresía en la iglesia local refleja nuestra pertenencia al cuerpo de Cristo universal.

27 Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno individualmente un miembro de él.
1 Corintios 12:27

note:

  • Con el don de la salvación recibiste:
    • Vida eterna
    • Perdón de todos tus pecados por la cruz de Cristo
    • Adopción por Dios Padre
    • Presencia y comunión del Espíritu Santo
  • También se te concedió ser parte valiosa y necesaria del cuerpo de Cristo.
  • Ser miembro de la iglesia es un regalo de Dios.
  • No es obligación legalista ni carta de derechos.
  • Es un don incomparable, irrevocable, interminable.
  • Debemos atesorarlo con alegría, gratitud y expectación.

Aprecia el regalo

note:

  • Los regalos extraordinarios deben ser valorados y nunca subestimados.
  • Valorarlos correctamente produce gratitud profunda hacia el Dador.
  • Error común: amar más el regalo que al Regalador.
  • Apreciar un regalo genuinamente nos lleva a corresponder con gratitud al Dador.

EL servicio como respuesta

  • Responder al gozo de la salvación y membresía implica servir a Cristo y buscar oportunidades de servicio en la iglesia.

Amar a personas dificilles

  • Al recibir el regalo, apreciamos también a toda la familia del Dador: los demás hijos adoptados por Dios.
  • Aunque no son perfectos, deseamos servirlos con gozo, siendo los últimos y no buscando ser los primeros.
  • Las iglesias serían más saludables si todos expresaran gratitud sirviendo como Jesús sirvió.
  • Servimos porque amamos a Cristo y anhelamos parecernos a Él.

Preguntas para discusión


¿Qué es lo que más te impacta de la manera en la que Cristo amó y sigue amando a la iglesia y por qué?


¿Cómo consideras que es tu amor por tu iglesia actualmente y qué puedes o debes hacer para llegar a amarla con la misma pasión con la que Cristo la ama?


¿Cómo practicas el hábito de orar y adorar junto con tu familia, y qué podrías hacer para fortalecerlo?


Si algún día te pidieran servir, o si actualmente sirves en algún ministerio de la iglesia, ¿Qué representa para ti esa oportunidad y por qué?


¿Por qué crees que es importante tener una perspectiva bíblica del regalo que es ser miembro de tu iglesia?