Compromisos


de un miembro de la Iglesia

note:


Compromiso 3:

Manejaré el dinero y los bienes materiales de acuerdo con los principios establecidos en la palabra de Dios

note:

  • Para muchos es incomodo hablar de dinero
  • Desconocemos la importancia de este tema en la palabra
  • La Biblia habla mas del dinero que del cielo y el infierno.
  • Alrededor de 2k versiculos abordan este tema
  • En lugar de buscar incomodidad deberíamos buscar comprender y aplicar estos principios biblicos.

porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.
Mateo 6:21


“La perspectiva que tenemos del dinero y cómo lo manejamos, es la prueba decisiva de nuestro verdadero carácter. Es un indicador de nuestra vida espiritual. La manera como cuidamos y administramos el dinero revela profundamente la historia de nuestra vida. El uso que le damos al dinero y a los bienes materiales, es una afirmación decisiva de nuestros valores eternos y revela a cuál reino pertenecemos.”
Randy Alcorn


una perspectiva eterna

en cuanto al dinero y nuestras necesidades físicas


19 »No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban;
Mateo 6:19-34


20 sino acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban;
Mateo 6:19-34


21 porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.
Mateo 6:19-34


24 »Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o apreciará a uno y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir a Dios y a las riquezas.
Mateo 6:19-34

note:

  • La forma en que gastamos, ahorramos y compartimos nuestros recursos revela a quién servimos realmente.
  • Aunque los cristianos proclamamos a Jesucristo como Señor, el dinero suele competir por ese lugar en nuestro corazón.
  • Lo cierto es que muchas veces permitimos que el dinero se convierta en nuestro amo, en un ídolo o en un dios falso, cuando:
    • Priorizamos buscar hacer dinero o más dinero por encima del reino de Dios.
    • Basamos nuestra seguridad o identidad en las finanzas más que en el Señor.
    • Recordemos: Si Jesús no es Señor de tu dinero, no es Señor de tu vida.

26 Miren las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No son ustedes de mucho más valor que ellas?
Mateo 6:19-34


28 Y por la ropa, ¿por qué se preocupan? Observen cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan.
Mateo 6:19-34


29 Pero les digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos.
Mateo 6:19-34


30 Y si Dios así viste la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no hará Él mucho más por ustedes, hombres de poca fe?
Mateo 6:19-34

note:

  • Nos afanamos tanto con los quehaceres y las presiones de la vida, que dejamos de observar la provisión de Dios en lo cotidiano
  • Nuestra fe se debilita.
  • El Señor resume su enseñanza en Mateo 6:33-34, dándonos otra gran razón para no preocuparnos por estas cosas, y diciéndonos cómo debemos vivir para tener la certeza de que Dios siempre suplirá para nuestras necesidades básicas:

33 Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.
Mateo 6:19-34


34 Por tanto, no se preocupen por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástenle a cada día sus propios problemas.
Mateo 6:19-34

note:

  • Dios nos llama a vivir libres de toda ansiedad por nuestras necesidades, y nos dice que la única manera de lograrlo es:
    • Dándole a Él la más alta prioridad en nuestras vidas a buscar su reino y su justicia, (discernir y obedecer Su voluntad con todo nuestro corazón en todas las áreas de nuestra vida), y
    • Confiar en Su fidelidad. A quienes practican esto, Dios les promete que todas sus necesidades básicas serán suplidas.

Guardándonos

de toda avaricia y codicia


“El materialismo no empieza con una visión equivocada de las cosas materiales; más bien ahí termina. Empieza con una visión equivocada de Dios, que a su vez produce una visión equivocada del hombre y una visión equivocada de las cosas materiales.”
Randy Alcorn

note:

  • Vivimos en una sociedad cada vez más obsesionada con las cosas materiales, y esclavizada por deseos egoístas de acumular la mayor cantidad posible de dinero y posesiones, con el fin de disfrutar el mayor nivel de entretenimiento, diversión y/o placer sensual o emocional.
  • Los medios de comunicación masiva han contribuido a esta mentalidad
  • Somos implacablemente bombardeados con mensajes de publicidad, encaminados a producirnos insatisfacción con lo que ya tenemos, y a estimular deseos por adquirir y disfrutar incontables bienes y servicios en su mayoría superfluos, con la falsa promesa de que seremos “felices” solamente cuando compremos y disfrutemos esos bienes y servicios.
  • Es cada vez más difícil resistir las continuas tentaciones a la codicia y a la avaricia, pues ambos pecados son ahora pecados aceptables y aún “respetables” en nuestra cultura occidental, ya que ahora hasta el “éxito” de una persona se mide en base al dinero y la cantidad y calidad o “marca” de posesiones materiales que posee o ha acumulado.

17 »No codiciarás la casa de tu prójimo. No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo»
Éxodo 20:17

note:

  • En Su palabra Dios nos manda clara y repetidamente resistir toda codicia y avaricia.
  • Y en el Nuevo Testamento, en Hebreos 13:5 Dios nos dice:

“Sea el carácter de ustedes sin avaricia, contentos con lo que tienen, porque Él mismo ha dicho: «NUNCA TE DEJARÉ NI TE DESAMPARARÉ»”
Hebreos 13:5

note:

  • Es útil entender la diferencia entre la codicia y la avaricia.
    • La codicia es un deseo excesivo por riquezas y otras cosas que no tenemos.
    • La avaricia es el ansia (deseo excesivo) por adquirir y acumular riquezas, o más riquezas de las que ya tenemos, aunque no las necesitemos.
  • Como discípulos obedientes de Cristo y como miembros fieles de Su iglesia, debemos creer y tener siempre presentes las palabras de advertencia que nuestro Señor Jesucristo nos dirige en

«Estén atentos y cuídense de toda forma de avaricia; porque aun cuando alguien tenga abundancia, su vida no consiste en sus bienes».
Lucas 12:15


Aprendiendo

a vivir con contentamiento

note:

  • Dios llama a un estilo de vida opuesto al que promueve la sociedad.
  • La cultura fomenta insatisfacción y falta de gratitud.
  • El discípulo fiel debe cultivar contentamiento profundo.
  • Vivir agradecidos por todo lo que Dios concede por gracia.

“Pero la piedad, en efecto, es un medio de gran ganancia cuando va acompañada de contentamiento.”
1a Timoteo 6:6

note:

  • La verdadera ganancia espiritual está en la piedad con contentamiento.
  • El contentamiento refleja confianza en la provisión de Dios.
  • Contrasta con la insatisfacción que promueve la sociedad.

“Porque nada hemos traído al mundo, así que nada podemos sacar de él.
1a Timoteo 6:7–8


Y si tenemos qué comer y con qué cubrirnos, con eso estaremos contentos.”
1a Timoteo 6:7–8

note:

  • Todo lo que tenemos es temporal, nada nos llevamos al salir de este mundo.
  • El contentamiento se basa en lo esencial: comida y vestido.
  • Gratitud por lo básico refleja confianza en la provisión de Dios.

“Pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo y en muchos deseos necios y dañosos que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición.
1a Timoteo 6:9–10


10 Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el cual, codiciándolo algunos, se extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores.”
1a Timoteo 6:9–10

note:

  • Pablo no dice que el dinero sea malo
  • El problema es el amor al dinero.
  • Avaricia y codicia llevan a apartarse de la fe.
  • Sin fe en Dios no hay contentamiento ni gratitud.
  • El contentamiento nace de confiar en la fidelidad de Dios.
  • Promesa clave: “Nunca te dejaré ni te desampararé.”

dueños de nada

administradores de todo

note:

  • Un administrador o mayordomo es alguien a quien se le ha confiado el cuidado de la riqueza y propiedades de alguien más,
  • y es responsable de administrarlas para avanzar los intereses del dueño.

“El concepto de mayordomía no es una subcategoría de la vida cristiana. Más bien, la vida cristiana es mayordomía. Porque ¿qué es la mayordomía, sino el hecho de que Dios nos ha confiado la vida, el tiempo, los talentos y los dones, el dinero, los bienes materiales, la familia, Su gracia, y aún a su propio Hijo? En cada una de estas cosas Él nos evalúa en base a lo que hacemos con todo lo que nos ha confiado.”
Randy Alcorn


2 Ahora bien, lo que se requiere además de los administradores es que cada uno sea hallado fiel.
1 Corintios 4:2

note:

  • Como cristianos, nos gusta pensar que somos hijos amados de Dios, lo cual es cierto,
  • pero debemos tener siempre presente que también somos siervos y mayordomos de Dios,
  • y que un día nos pedirá cuentas de nuestra mayordomía de todo lo que nos ha encomendado,
  • pues todo proviene de Él y le pertenece a Él, como leemos en 1 Corintios 4:7:

“¿Qué tienes que no recibiste? Y si lo recibiste, ¿por qué te jactas como si no lo hubieras recibido?”
1 Corintios 4:7

note:

  • Debemos ser humildes y siempre recordar y reconocer que absolutamente todo lo que tenemos nos ha sido concedido por Él, incluso nuestros dones, talentos y capacidad para generar riquezas, lo cual Su palabra lo declara en Deuteronomio 8:18:

“Pero acuérdate del SEÑOR tu Dios, porque Él es el que te da poder para hacer riquezas, a fin de confirmar su pacto, el cual juró a tus padres como en este día.”
Deuteronomio 8:18

note:

Recordar esto nos ayudará a mantenernos humildes y a ser mayordomos fieles en administrar todo aquello que el Señor nos ha concedido y encomendado PARA contribuir a avanzar su reino en esta tierra.


Un corazón dispuesto

a dar con gozo

note:

Nuestro Dios es un Dios increíblemente generoso, que se deleita en darnos y en derramar bendiciones sobre toda su creación, como leemos en el Salmo 103:2-5 (y en muchos otros pasajes), “Bendice alma mía al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es el que perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus enfermedades; el que rescata de la fosa tu vida, el que te corona de bondad y compasión; el que colma de bienes tus años, para que tu juventud se renueve como el águila.”


2 Bendice, alma mía, al Señor, Y no olvides ninguno de Sus beneficios.
Salmo 103:2-5


3 Él es el que perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus enfermedades;
Salmo 103:2-5


4 El que rescata de la fosa tu vida, El que te corona de bondad y compasión;
Salmo 103:2-5


5 El que colma de bienes tus años, Para que tu juventud se renueve como el águila.
Salmo 103:2-5

note:

  • Y Él nos llama a reflejar Su carácter e imitar su ejemplo siendo dadores alegres y generosos, pues en 2 Corintios 9:6-7, nos dice:

“El que siembra escasamente, escasamente también segará; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará.
2 Corintios 9:6-7


7 Cada uno dé como propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre.”
2 Corintios 9:6-7


Fieles en

diezmar regularmente

note:

  • En Iglesia Cristiana Gracia Soberana Orizaba enseñamos el principio del diezmo pues nuestra fidelidad en el dar debe empezar con ser fieles en diezmar, que significa dar a Dios un porcentaje de todos los ingresos que recibimos (el 10% puede ser un buen punto de arranque).

1. Antes de la Ley, fue un acto de gratitud y reconocimiento

  • Abraham dio a Melquisedec “los diezmos de todo” (Gén. 14:20) como una respuesta espontánea de adoración y gratitud a Dios por la victoria.
  • Jacob prometió dar el diezmo (Gén. 28:20–22) como señal de dependencia y compromiso con el Señor.

Idea Clave:

El diezmo no empezó como un impuesto, sino como una ofrenda voluntaria que reconoce que Dios es la fuente de toda bendición.


2. Bajo la Ley: una instrucción para el pueblo de Dios

  • Dios instituyó el diezmo para sostener el ministerio levítico y las necesidades del templo (Levítico 27:30; Números 18:21–24). En Levítico 27:30 leemos, “Así pues, todo el diezmo de la tierra, de la semilla de la tierra o del fruto del árbol, es del Señor; es cosa consagrada al Señor.”
  • Había diezmos adicionales para ayudar a los pobres, huérfanos y extranjeros (Deuteronomio 14:28–29).

Idea Clave:

El diezmo era una expresión comunitaria de obediencia, adoración y cuidado del pueblo de Dios.

note:

  • El diezmo bíblico es un recordatorio de que TODO lo que tenemos o recibimos PROVIENE de DIOS y le PERTENECE a DIOS, y el darlo FIELMENTE es una manera de honrar Su nombre y de demostrar nuestra confianza en que Él siempre suplirá para todas nuestras necesidades.

Honra al Señor con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos.”
Proverbios 3:9

note:

Como el diezmo es una parte proporcional de nuestro ingreso, ya sea que ganemos mucho o poco, todos lo podemos dar.


3. Los profetas: el corazón detrás del diezmo

  • Malaquías 3:8–10 confronta al pueblo por retener el diezmo, llamándolo un robo a Dios, pero también les promete bendición si obedecen.
  • La obediencia no era solo cumplir la norma, sino honrar a Dios con alegría y fidelidad.

Idea Clave:

El diezmo no es valioso sin un corazón que ame a Dios y confíe en Él.

note: La motivación de la bendición material en el N.T., tiene un énfasis diferente al que se encuentra en Malaquías y en el A.T. Dios bendice al cristiano para dar, no a causa de dar. También es diferente la aparente falta de orientación sobre la cantidad a dar.


  • En ninguna parte del N.T., ni siquiera en los capítulos de 2 Corintios dedicados al tema, se instruye al cristiano a dar un “diezmo” o “décima parte”.
  • Dado que el requisito de dar ya no es una obligación externa requerida como “cuota” de cada miembro de la comunidad del pacto, sino que debe ser la expresión de amor de un corazón regenerado y redimido, tampoco se especifica la cantidad.

¿Cuánto debe dar entonces el cristiano?

note: Dado que el N.T. carece de instrucciones específicas sobre la cantidad que se debe dar, aunque, por otro lado, continúa el principio de dar según la prosperidad de cada uno y de acuerdo con sus medios, y dado que la entrega de la décima parte es el patrón utilizado en el A.T., incluso antes de la fundación del pacto mosaico (Gn 14:20), el uso de la décima parte debe considerarse una pauta inicial para el dar en el Nuevo Testamento.


4. En el Evangelio: Cristo como centro

  • Jesús aprobó el diezmo, pero enseñó que la justicia, misericordia y fe son más importantes que el simple acto mecánico.
  • En Cristo, todo lo que tenemos le pertenece (2 Cor 8:9; 9:6–8). La gracia nos impulsa a dar con generosidad más allá de un porcentaje.

Idea clave

El diezmo ahora se entiende como punto de partida para una vida de generosidad motivada por el evangelio.

note:

  • El diezmar no aparece como un mandamiento explícito en el N.T., tampoco se nos dice que dejemos de hacerlo.
  • De hecho, el Señor Jesús alabó la práctica de dar el diezmo por parte de los fariseos, aunque no su motivación (Mateo 23:23); y bajo el nuevo pacto, Dios nos llama a un mayor nivel de santidad y entrega a Dios en toda nuestra manera de vivir, incluyendo nuestro dar.

5. Principio básico final

  • El diezmo es reconocer a Dios como dueño, darle lo primero y lo mejor, y confiar en su provisión
  • Todo esto como respuesta agradecida a la gracia de Cristo, quien dio no solo un porcentaje, sino su vida entera por nosotros. note: Por lo tanto, el diezmar fielmente debe ser sólo el principio de nuestra fidelidad en imitar a Dios siendo dadores alegres y generosos, conscientes de que no sólo el diezmo, sino todo lo que tenemos y somos le pertenece a Él.

Así como en el A.T. el diezmo debía ser traído al templo y hacía posible que se cumplieran los propósitos de Dios para su pueblo, así también ahora nuestros diezmos se deben traer a la iglesia de la cual somos miembros, y al darlos fielmente contribuimos al sostenimiento de la iglesia y al avance de los propósitos de Dios a través de la proclamación del evangelio.

Para todo discípulo fiel y miembro de iglesia, el diezmar no sólo es un recordatorio constante de que todo es de Dios, una excelente manera de resistir el amor al dinero o de romper su yugo, y una forma de fortalecer nuestra fe y aprender a confiar en Dios, sino además es un gran privilegio al permitirnos contribuir al cumplimiento de los propósitos de Dios para nuestra nación y el resto de las naciones.


Fieles en

ofrendar regularmente

note: Además de diezmar fielmente, Dios nos llama a reflejar su carácter generoso siendo fieles en dar ofrendas para suplir las necesidades de la iglesia o de algunos de sus miembros.


  • Las ofrendas son lo que damos por encima del diezmo regular.
  • En cierto sentido, nuestro verdadero dar comienza con las ofrendas, ya que el diezmar, más que dar, es simplemente devolverle a Dios lo que ya le pertenece.

Las ofrendas contribuyen a establecer fondos para plantar iglesias, para apoyar a otras iglesias ya existentes, para equipar y capacitar pastores y líderes, para iniciar o sostener nuevos ministerios, para llevar a cabo proyectos especiales, y para ayudar a los más necesitados de nuestra congregación.

note: La escasez no debe ser nunca una excusa para no dar, pues en 2 Corintios 8:1-4 tenemos el gran ejemplo de la generosidad de los Macedonios, quien a pesar de vivir en profunda pobreza, le suplicaron a Pablo el poder dar sacrificialmente una ofrenda para ayudar a otros creyentes cuya necesidad era aún mayor que la de ellos:


“Ahora, hermanos, les damos a conocer la gracia de Dios que ha sido dada en las iglesias de Macedonia.
2 Corintios 8:1-4

note:


2 Pues en medio de una gran prueba de aflicción, abundó su gozo, y su profunda pobreza sobreabundó en la riqueza de su liberalidad.
2 Corintios 8:1-4

note:


3 Porque yo testifico que según sus posibilidades, y aun más allá de sus posibilidades, dieron de su propia voluntad,
2 Corintios 8:1-4

note:


4 suplicándonos con muchos ruegos el privilegio de participar en el sostenimiento de los santos.”
2 Corintios 8:1-4

note:

Que Dios nos conceda más de Su gracia, para reflejar cada vez más la generosidad de Su carácter en nuestra manera de diezmar y ofrendar, sabiendo que al hacerlo estamos disfrutando el privilegio de invertir en el Reino de Dios, y acumulando tesoros en el cielo.


Preguntas para discusión


Antes de esta lección, ¿cuál era tu actitud cuando se hablaba del dinero en la iglesia, y cómo te ha ayudado esta lección a tener una actitud más bíblica?


¿Con cuáles necesidades básicas tiendes a afanarte más y por qué? ¿Qué debes hacer para vencer ese afán?


¿En cuáles áreas de tu vida eres más vulnerable a la codicia o a la avaricia y por qué?


¿Cuál es la manera bíblica más eficaz de resistir las tentaciones a la codicia o a la avaricia, y cómo podemos cultivar esa virtud en nuestras vidas?


¿Qué implica el hecho de que para Dios somos mayordomos de todo lo que nos ha concedido, y cuál es nuestra principal responsabilidad? ¿Por qué nos es difícil reconocer lo anterior?


¿Cómo es tu fidelidad actual en cuanto al diezmar y por qué? ¿Cómo puedes crecer en este aspecto de tu fidelidad a Dios?


¿Por qué es tan importante desarrollar el hábito de ofrendar y dar generosa y sacrificialmente por encima del diezmo? ¿Qué pasos puedes dar para desarrollar este hábito?