
Fundamento 1
Vivir Para Su Gloria
Introducción:
Al empezar este curso es de suma importancia establecer que nuestra primera pasión deberá ser siempre la Gloria de Dios. Por sobre todas las cosas como congregación debemos estar aplicados a que Nuestro Señor reciba la más alta gloria de nuestra parte. En todo, debemos buscar reconocer, exaltar y atribuir toda la gloria a El. Nuestro deleite será siempre la manifestación de su gloria. Este será nuestro punto de partida.
17 Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, único Dios, a Él sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.
1. ¿Qué es la gloria de Dios?
Su Gloria Manifestada.
La suma de todo lo que El es – el cúmulo de sus atributos y el esplendor y brillo radiante de Su naturaleza divina. La manifestación de su divina majestad y Excelencia para que sea admirado y alabado (2a. Cor 4:6-7).
Su Gloria Expresada.
El Honor y adoración expresados en respuesta a dicha manifestación (gloria dada a Dios– Ef. 3:21). El dar gloria a Dios se llama doxología (Ej: Rom.9:5; 11:36, etc.)
Nosotros creemos que
1. El propósito de Dios en todo lo que hace es Su propia gloria. - Para demostrar a todos su excelencia moral. - Para provocar la alabanza de Su pueblo por lo que ven y por el beneficio que reciben. 2. El propósito del hombre en todas sus acciones debe ser glorificar a Dios, tanto de palabra como de acción.
- Dios nos diseño de tal forma que solo encontramos nuestra verdadera plenitud y deleite cuando le damos gloria a Él.
- En este sentido, glorificar a Dios es el mayor bien que podriamos buscar
¿Qué significa dar culto a Dios?
Dar culto a Dios es reconocerlo como el único digno de toda gloria y honra. Es acercarnos a Él con un corazón humilde y reverente, sabiendo que sólo a Él pertenece la adoración. Significa atribuirle el valor supremo que tiene, porque no hay nadie como nuestro Señor.
El verdadero culto no se trata de lo que recibimos, sino del deseo sincero de darle a Dios lo que le corresponde. Y ese culto comienza cuando nos rendimos primero nosotros mismos, luego nuestras actitudes y finalmente nuestras bienes, hasta que toda nuestra vida se convierte en un acto continuo de adoración.
2. ¿Porque es necesario rendir culto y gloria a Dios? (sal.24)
A. La Escritura así lo manda
- El es el Rey de Gloria. No es un acto que se origina en nosotros mismos sino en quien El es.
11 El que habla, que hable conforme a las palabras de Dios; el que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado mediante Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén.
31 Entonces, ya sea que coman, que beban, o que hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios.
B. Dios es nuestro Creador y Dueño y merece esa Gloria
36 Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. A Él sea la gloria para siempre. Amén.
C. Cristo vino para glorificar a Su Padre y para revelar Su gloria
27 »Ahora Mi alma se ha angustiado; y ¿qué diré: “Padre, sálvame de esta hora”? Pero para esto he llegado a esta hora. 28 Padre, glorifica Tu nombre». Entonces vino una voz del cielo: «Y lo he glorificado, y de nuevo lo glorificaré».
4 Cuando Jesús lo oyó, dijo: «Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por medio de ella».
3. ¿Cómo podemos glorificar a Dios?
Ilustración:
El ejemplo de adoración de María en Juan.12:1-3.
1 Entonces Jesús, seis días antes de la Pascua, vino a Betania donde estaba Lázaro, al que Jesús había resucitado de entre los muertos. 2 Y le hicieron una cena allí, y Marta servía; pero Lázaro era uno de los que estaban a la mesa con Él. 3 Entonces María, tomando unos 300 gramos de perfume de nardo puro que costaba mucho, ungió los pies de Jesús, y se los secó con los cabellos, y la casa se llenó con la fragancia del perfume.
- María usó su gloria – su pelo, para rendirle culto y darle gloria a Dios.
- En este incidente vemos la desaparición del yo y el derroche de amor y admiración por el Señor
- Fue un acto de honor el lavarle los pies a un invitado
- Veneración humilde y reverente
- Es atribuir a Dios Su valor supremo. Es decirle: “Tú vales mas que yo…”
- La esencia del culto a Dios es el deseo desinteresado de dar a Dios lo que pertenece a Dios.
Hay diversas formas específicas de darle la Gloria a Dios:
a). Dándole todo el honor. Esto significa que atribuimos a su persona la posición de máximo privilegio en nuestra vida. Que asumimos una posición humilde y reverente delante de Él. Que nos sometemos voluntariamente a su Reino y actuamos en mansedumbre ante su voluntad. Le damos toda nuestra atención respetuosa y escuchamos Su Palabra y voluntad (1a. Tim 1:7).
b). Rindiendo nuestro homenaje y alabanza a El. Esto incluye nuestros cánticos, oraciones, invocaciones, danzas, alzar las manos, etc. Incluye el que verbal-mente proclamemos su Gloria y grandeza (Sal.8:1; 19:1,2; 66:1-4; 146:1,2; 148).
c). Entregándole nuestro amor. Incluye que le sirvamos con alegría y que Él sea nuestro deleite y gozo:
Deut.6:4, 5: “Escucha, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.”
Sal.100:2 Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo.
Ilustración: El admirar en fascinación a tu esposa no agrega a su belleza. Sin embargo, el reconocer su belleza y expresar el gusto y placer de observarla agrega a su placer (gloria). De la misma forma pero a la inversa, el admirar y estar fascinado con la belleza de otra mujer no afecta la belleza de tu esposa pero si produce un sentimien-to de celo y desilusión. ¿No sería absurdo que tuvieras la mujer mas hermosa del mun-do y que te enamoraras de un maniquí? Si Dios condena el adulterio de corazón al co-diciar a otra mujer, ¿cómo no condenará que codiciemos otras cosas en lugar de a Él?
d). Manifestándole nuestro agradecimiento (Sal. 50:10-15, 23) No podemos dejar de darle gracias a Dios por todo lo que ha hecho por nosotros. Nuestra gratitud siempre traerá Gloria a su Nombre.
e). Esperando en El con fe depositando en El toda nuestra confianza, esperando en El en lugar de confiar en otras cosas (Rom.4:20; Heb.11:6 - sin fe es imposible agradarlo)
f). Llevándole fruto. Siendo fieles en llevarle fruto de los dones y talentos que El nos ha dado. Dando fruto en nuestra vida. (Mat 25:14-39– Parábola de los talentos.)
San Juan 15:8: “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.”
g). Aceptando su providencia inclusive en el sufrimiento (Juan 21:19; 1a.Cor.6:20; 1a. Ped.4:12-16). Vivir en dependencia de El aunque las cosas no vayan como esperábamos. En lugar de que por independencia tratemos de cambiar nuestras circunstancias.
h). Viviendo en unidad con los hermanos en una actitud de humildad y perdón (Jn. 17:22-23; Rom.15:5-9). Procurar la unidad con los hermanos trae Gloria a Dios.
4. EL DARLE GLORIA A DIOS POR MEDIO DE NUESTRA OBEDIENCIA
Esto es, esforzándonos en agradarlo al vivir en justicia y rectitud. Sometiéndonos con temor de Dios a su voluntad en obediencia y cooperando con Él en el proceso de nuestra santificación. Nuestro culto es presentarnos a nosotros mismos como una ofrenda agradable al Señor
(Ver Jn.17:4- el ejemplo de Cristo; 1aCor. 6:19-20 – somos templo comprado; Heb. 12:28-29 – agradándole con temor; 1a.Ped 1:14-19 – sed santos, fuimos redimidos; Col.1:9-10 – llevando fruto y agradándole en todo)
Rom.12:1-2 “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este mundo; más bien, transformaos por la renovación de vuestro entendimiento, de modo que comprobéis cuál sea la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.”
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Pablo nos enseña que para rendirle culto a Dios debemos presentar nuestros cuerpos y no solo nuestros espíritus. Este sacrificio es una ofrenda a Dios y debe ser: Vivo, Santo y Agradable
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La motivación debe ser una respuesta a Sus misericordias y no para obtener Su misericordia.
Juan 14:15, 23-24: “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos… Respondió Jesús y le dijo: —Si alguno me ama, mi palabra guardará. Y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada con él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que escucháis no es mía, sino del Padre que me envió.”
Juan 4:34: “Jesús les dijo: —Mi comida es que yo haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra.”
1Cor 6:19-20 “¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que mora en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues habéis sido comprados por precio. Por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo.”
El obedecer la Palabra de Dios es parte fundamental de nuestra respuesta a Dios.
La ley fue dada para limitar al hombre de un culto erróneo y para instruirnos en el culto agradable a Dios, esto es, la ley moral de Dios nos señala lo que Dios de-manda de nosotros. La ley no es gravosa para los que le aman. Es claro que Jesús espera nuestra obediencia si es que decimos que le amamos.
5. EL DARLE LA GLORIA A DIOS CON NUESTRA FIDELIDAD
Dios tiene celo por Su Gloria. Le damos Gloria a Dios siéndole fieles y no cayendo en adulterio espiritual al entregar nuestro culto a alguna cosa creada. Mostrando celo por Él y por la exclusividad de su Gloria (1a.Cor.10:31).
Isaías 42:8 “Yo Jehová; este es mi nombre**; y a otro no daré mi gloria**, ni mi alabanza a esculturas”.

6. CONCLUSIÓN – SEAMOS CELOSOS DE VIVIR PARA LA GLORIA DE DIOS
Sal 69:9 “Pues el celo por tu casa me ha consumido, y las afrentas de los que te afrentan han caído sobre mí.” (Ver también Juan 2:17 y Sal 119:139)
PREGUNTAS PARA MEDITAR
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¿Me consume la misma pasión por Su Casa?
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¿Me consume el honor del Señor?
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¿Me ofende lo que a El le ofende?
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¿Estoy viviendo para agradarle?
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¿Agrada a Dios la música que escucho?
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¿La ropa que me gusta usar, agrada a Dios? Si busco llamar la atención con ella, ¿a quién estoy tratando de agradar?
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¿Agrada a Dios lo que estoy viendo en Televisión? ¿Y qué con lo que dejo de hacer que agrada a Dios por ver la televisión?
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¿Mis pensamientos y palabras agradan a Dios? (Ver Sal.19:14)
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¿Qué de mis actitudes, resentimientos, pasiones, etc.?
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¿Cuántos matrimonios no se corregirían si la pareja viviera para agradar a Dios y no a sí mismos en egoísmo?