Semana 4

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Marcos1:15

«El tiempo se ha cumplido», decía, «y el reino de Dios se ha acercado; arrepiéntanse y crean en el evangelio».

Comentemos:

Hemos visto que por medio de Su muerte y resurrección, Cristo compró la salvación. Entonces… ¿Eso significa que Cristo ha salvado a toda la humanidad? ¿O acaso existe algún requisito?

A lo largo de las semanas que hemos pasado juntos, hemos explorado la inmensidad de la justicia y la santidad de Dios, la terrible condición de nuestro pecado y lo que Cristo logró en la Cruz. La buena noticia del evangelio nos cuenta que a pesar de que lo perdimos todo, Cristo lo ha hecho todo. Sin embargo, aunque el llamado del evangelio está disponible para todo el mundo, demanda una respuesta: El arrepentimiento y la fe.

Idea Clave:

El arrepentimiento y la fe son la única respuesta válida al evangelio, sin arrepentimiento y fe no habrá salvación ni santificación. Así que debemos asegurarnos de que esta sea nuestra respuesta al evangelio

Para empezar

La sociedad en la que vivimos ha sido invadida por el secularismo, y cada vez hay más personas que afirman estar convencidas de que “No hay Dios” (Salmo 53:1). Sin embargo, a pesar de toda la publicidad del ateísmo todavia hay muchas personas siguen afirmando creer en Dios,

Comentemos:

¿Para qué una persona sea salva basta con que repita unas palabras o que afirme creer en Dios?

Es sencillo afirmar intelectualmente cosas ciertas sin que afecten nuestras vidas. Por ejemplo, puedo estar convencido de que don Benito Juárez nació en Guelatao el 21 de marzo de 1806. Yo creo que eso es erdad, perono afecta mi vida.

Los siguientes versículos nos ayudan a ver esto más claramente:

Santiago 2:19 (NTV)

Tú dices tener fe porque crees que hay un solo Dios. ¡Bien hecho! Aun los demonios lo creen y tiemblan aterrorizados.

Mateo 7:22–23

Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en Tu nombre, y en Tu nombre echamos fuera demonios, y en Tu nombre hicimos muchos milagros?”. 23 Entonces les declararé: “Jamás los conocí; APÁRTENSE DE MÍ, LOS QUE PRACTICAN LA INIQUIDAD”.

Comentemos:

¿Qué nos enseñan estos versículos acerca de la posibilidad de tener una fe falsa o superficial?

La respuesta al evangelio

14 Después que Juan había sido encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio de Dios. 15 «El tiempo se ha cumplido», decía, «y el reino de Dios se ha acercado; arrepiéntanse y crean en el evangelio».

Recordemos que el evangelio es la buena noticia de que Dios, mediante la vida perfecta, la muerte expiatoria y la resurrección corporal de Jesucristo, rescata a todo Su pueblo de Su ira de y les concede paz con Él. Esta obra de salvación depende totalmente de Dios, pero demanda una respuesta. La respuesta, tal y como la predicó Cristo, es: arrepiéntanse y crean.

El problema es que hoy en día no comprendemos correctamente el concepto bíblico de arrepentimiento o fe. En los siguientes minutos nos dedicaremos a contestar dos preguntas esenciales: ¿Qué es el arrepentimiento? y ¿Qué es la fe?

I. ¿Qué es el arrepentimiento?

La palabra “arrepentimiento” se ha devaluado en nuestra sociedad, y para muchas personas, arrepentirse simplemente significa sentirse mal por algo que resulto mal, o desear que las cosas hubieran salido de forma diferente. A veces se entiende como un ligero remordimiento o una emoción pasajera que no requiere nads.

Sin embargo, desde una perspectiva bíblica, el arrepentimiento es mucho más que eso. Es un cambio radical del corazón y la mente. De hecho, el termino bíblico para arrepentimiento significa literalmente “cambio de mente”. A continuación vamos a ver tres aspectos fundamentales del arrepentimiento.

1. El arrepentimiento es más que un sentimiento

El arrepentimiento es más que un simple sentimiento de tristeza o remordimiento.

Salmo 51:3–4 (NBLA)

Porque yo reconozco mis transgresiones, Y mi pecado está siempre delante de mí. 4 Contra Ti, contra Ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de Tus ojos, De manera que eres justo cuando hablas, Y sin reproche cuando juzgas.

En el Salmo 51:3-4, vemos cómo David reconoce que ha pecado contra Dios. Este reconocimiento no es solo una emoción pasajera, sino un entendimiento sincero de la gravedad de su pecado y la justicia de Dios.

Idea Clave:

El arrepentimiento verdadero implica una confesión honesta del pecado, una genuina tristeza por haber ofendido a Dios y una resolución firme de apartarse del pecado y volverse hacia Dios.

No se trata solo de sentirnos mal por nuestros errores, sino de vernls a nlsltros mismos, a nuestro pecado y sus consecuencias como Dios nos ve.

Comentemos:

Considerando este versículo, comenten las siguientes preguntas:

  1. ¿Cómo definirías la manera en que David respondía a su pecado?
  2. Según el v. 4 ¿Qué es lo que más le dolía a David de haber pecado?

Dos mil quinientos años después de que David escribiera esas líneas, unos pastores en Alemania definieron así el arrepentimiento:

Es un sincero pesar de corazón por haber ofendido a Dios con nuestros pecados; también es odiarlos cada vez más y huir de ellos. 1]]

El siglo pasado, el pastor John Murray dijo:

“El arrepentimiento es un cambio profundo en nuestro corazón, mente y voluntad. Este cambio se refleja en cuatro áreas principales: nuestra visión de Dios, de nosotros mismos, del pecado y de la justicia”. 2

Comentemos:

  1. ¿Cómo podemos distinguir entre un remordimiento superficial y un arrepentimiento genuino según la enseñanza bíblica?
  2. ¿De qué maneras prácticas podemos cultivar un corazón arrepentido que refleje un cambio verdadero en nuestra vida diaria?

2. El arrepentimiento es para toda la vida

El arrepentimiento no es algo que hacemos una vez para luego olvidarnos, sino un proceso para toda la vida. Podríamos decir que el arrepentimiento verdadero es una postura constante del corazón que reconoce nuestra continua lucha contra el pecado y nuestra necesidad constante de la gracia de Dios.

A medida que crecemos en nuestra fe y en nuestro entendimiento de la santidad de Dios, también nos volvemos más conscientes de nuestras propias faltas y pecados. Este reconocimiento nos lleva a vivir en un estado de arrepentimiento constante, buscando siempre experimentar perdón de pecado y victoria sobre el pecado a través del Espíritu Santo.

1 Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, despreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.

Comentemos:

  1. ¿Qué significa “despojarnos de todo peso y del pecado que nos asedia”?
  2. ¿De qué manera “correr con paciencia la carrera que tenemos por delante” refleja la necesidad de un arrepentimiento continuo en nuestra vida cristiana?

3. El arrepentimiento para vida es una gracia de Dios

Espero que hayas notado que el arrepentimiento bíblico es más profundo de lo que solemos pensar. ¿Quién de nosotros aborrecer el pecado tal y como Dios lo aborrece y permanecer en ello durante toda la vida? ¿Acaso eso no es algo que va más allá de nuestra capacidad? Por esta razón, la Escritura nos enseña que este tipo de arrepentimiento no es algo que nosotros podamos generar, sino que es Dios mismo quién nos concede este tipo de arrepentimiento. Lee el siguiente pasaje en hechos 11:

Hechos 11:18

Al oír esto se calmaron, y glorificaron a Dios, diciendo: «Así que también a los gentiles ha concedido Dios el arrepentimiento que conduce a la vida».

Comentemos:

  1. ¿Por qué el texto dice que Dios les concedió el arrepentimiento?
  2. ¿Cómo afecta nuestra comprensión del arrepentimiento saber que es una gracia otorgada por Dios y no un logro humano?

Así que después de todo podríamos resumir de la siguiente manera:

Idea Clave:

El arrepentimiento es una gracia de Dios que cambia nuestro corazón, mente y voluntad, alejándonos del pecado y volviéndonos a Él de manera continua durante toda nuestra vida.

II. ¿Qué es la fe?

Una de las historias más hermosas para hablar de la fe es el encuentro de Jesús con una mujer samaritana.

5 Llegó*, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca de la parcela de tierra que Jacob dio a su hijo José; 6 y allí estaba el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó junto al pozo. Era cerca del mediodía. 7 Una mujer de Samaria vino* a sacar agua, y Jesús le dijo*: «Dame de beber». 8 Pues Sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos. 9 Entonces la mujer samaritana le dijo*: «¿Cómo es que Tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?». (Porque los judíos no tienen tratos con los samaritanos).

Comentemos:

  • ¿A qué hora ocurren estos sucesos? (v. 6)
  • ¿Cómo respondió la Mujer al primer llamado de Jesús? ¿Se parece a nuestra respuesta?

1. La fe empieza comprendiendo quien es Jesús y Su evangelio

10 Jesús le respondió: «Si tú conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: “Dame de beber”, tú le habrías pedido a Él, y Él te hubiera dado agua viva». 11 Ella le dijo*: «Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva? 12 ¿Acaso eres Tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo del cual bebió él mismo, y sus hijos, y sus ganados?».

La fe comienza con el conocimiento de quién es Jesús y lo que ha hecho por nosotros. En esta conversación, Jesús le presenta a la mujer samaritana el “don de Dios” y la “agua viva” que Él ofrece. Este conocimiento inicial es esencial; sin saber quién es Jesús y qué ha hecho, no podemos tener una fe verdadera. Aquí, Jesús está revelando Su identidad y Su misión. La mujer escucha y comprende lo que Jesús dice. Pero pone en duda su afirmación.

Comentemos:

  • ¿Qué le ofreció Jesús a la mujer? (v. 10, 13)
  • A estas alturas ¿Dirías que ella creyó en Jesús o solo comprendió lo que Jesús había dicho?

Juan 4:13-14

13 Jesús le respondió: «Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed,
14 pero el que beba del agua que Yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que Yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna».

Jesús no se da por vencido, le explica que el agua que Él ofrece satisface una sed más profunda que la física: la sed espiritual. La mujer empieza a comprender mejor esta verda.

Juan 4:15-19

15 «Señor», le dijo la mujer, «dame esa agua, para que no tenga sed ni venga hasta aquí a sacarla».
16 Jesús le dijo: «Ve, llama a tu marido y ven acá».
17 «No tengo marido», respondió la mujer. Jesús le dijo: «Bien has dicho: “No tengo marido”,
18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; en eso has dicho la verdad».
19 La mujer le dijo: «Señor, me parece que Tú eres profeta».

En este punto, la mujer samaritana empieza a reconocer algo más profundo acerca de Jesús. Al confrontarla con su vida personal, Jesús no solo muestra Su conocimiento divino, sino que también lleva a la mujer a una comprensión más profunda de quién es Él. La confesión de la mujer (“me parece que Tú eres profeta”) es un paso crucial en su proceso de conocimiento y reconocimiento de Jesús.

Idea Clave:

La Fe bíblica empieza ______________ quién es Jesús y por qué vino.

2. La fe significa estar convencido

Sin embargo, como vimos al principio, la fe es mucho más que un ejercicio intelectual. Esta mujer lo experimento. Más adelante, la mujer declara:

25 La mujer le dijo*: «Sé que el Mesías viene (el que es llamado Cristo); cuando Él venga nos declarará todo». 26 Jesús le dijo*: «Yo soy, el que habla contigo».

La fe implica no solo conocer la verdad del evangelio, sino también aceptar y estar convencido de que es verdad. En este pasaje, vemos cómo la mujer samaritana reconoce la expectativa del Mesías y, al escuchar la declaración de Jesús, llega a estar convencida de que Él es el Cristo, el Salvador prometido. Este acto de asentimiento es crucial; ella pasa de un conocimiento general acerca del Mesías a una convicción personal de que Jesús es ese Mesías. Este paso es esencial para una fe verdadera, ya que no basta con conocer los hechos; debemos estar plenamente convencidos de su veracidad y relevancia para nuestras vidas.

Idea Clave:

La Fe consiste en ______________ que Jesús es el Cristo, Señor y salvador.

Comentemos:

  • ¿Cuál es la diferencia entre comprender porque Cristo vino y estar convencido de que eso es verdad?

3. La fe significa confiar plenamente en Jesús

La comprensión es necesaria, la convicción fundamental, pero no es lo mismo que confiar plenamente. Después de que Jesús reveló su conocimiento de la vida de la mujer, sus discípulos regresaron y se sorprendieron de verlo hablando con una mujer samaritana. La mujer, impactada por su encuentro con Jesús, dejó su cántaro y fue a la ciudad a contarle a la gente sobre Él. Esta acción demuestra un cambio significativo en su vida: dejó atrás su propósito original de recoger agua para compartir su encientro con Jesús con otros. Otros a quienes antes evitaba intencionalmente. Cuando Jesús llega nuestra vida, la transforma totalmente

Pero la historia de la mujer no se detiene allí; ella no solo comprende que Jesús es el Mesías, sino que también se aferra y confía en Él. La mujer que al principio se escondía para recoger agua, ahora sale al encuentro de su comunidad, mostrando que su fe ha resultado en un cambio radical. Su confianza en Jesús la lleva a invitar a otros a conocerlo, evidenciando uns fe auténtica y activa:

29 «Vengan, vean a un hombre que me ha dicho todo lo que yo he hecho. ¿No será este el Cristo?».

La fe que confía plenamente en Jesús es una fe que actúa. La mujer samaritana, después de conocer a Jesús y estar convencida de Su identidad, toma el paso de confiar en Él y compartir su testimonio con otros. Su invitación a la gente de su ciudad a conocer a Jesús muestra su confianza y dependencia en Él.

Este paso es esencial para la fe verdadera, ya que no solo implica entender y estar convencido, sino también depender activamente de Jesús y vivir de acuerdo con esa fe. La mujer no solo reconoció a Jesús como el Mesías, sino que también confió en Él lo suficiente como para compartir su experiencia públicamente.

Comentemos:

  • ¿Qué tan grande era este paso para la mujer? ¿Qué te dice sobre la autenticidad de su fe?

Idea Clave:

La Fe consiste en ______________ plenamente en Jesús


Idea Clave:

La fe implica comprender quién es Jesús, estar convencido que Él es tu Señor y Salvador y confiar plenamente en Él.

Para terminar

Comentemos:

  • ¿Cómo definirías el arrepentimiento?
  • ¿Cómo definirías la fe?
  • ¿Estas seguro de que has respondido al evangelio correctamente?

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Footnotes

  1. [[Catecismo de Heidelberg#día-del-señor-33|Día del Señor 33

  2. John Murray, Redemption: Accomplished and Applied (Grand Rapids, MI; Cambridge, UK: William B. Eerdmans Publishing Company, 1955), 114.