banner

V E R D A D

31 Entonces Jesús decía a los judíos que habían creído en Él: «Si ustedes permanecen en Mi palabra, verdaderamente son Mis discípulos; 32 y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres».

En la Biblia:

Hasta ahora, en La Travesía usted ha aprendido cómo y por qué abrazamos la gloria y la gracia que vienen a nosotros por el evangelio. Abrazamos la gloria al experimentar a Cristo en la adoración personal diaria. Abrazamos la gracia al vivir libres del pecado (por la llenura del Espíritu) lo cual es un logro de la cruz.

Esta semana su atención se centrará en una tercera palabra relacionada con el evangelio: verdad. Usted comparará tres selecciones del Evangelio de Juan que muestran algunas de las enseñanzas más conocidas de Jesús sobre este tema. Debe tomar nota de la enseñanza de Jesús sobre conceptos como verdad, libertad, discipulado y gloria. ¿Cómo utilizó Jesús estos términos? ¿Cómo se relacionan en Su enseñanza?

Quizás por ahora usted lleve unas pocas semanas en el desarrollo del hábito espiritual de adoración personal. Si se siente flaquear, no se rinda. Los beneficios espirituales valen la pena. Para su provecho, en su adoración personal puede utilizar los pasajes de En la Biblia. Recuerde seguir los elementos de OLPIRE y los 5 Objetivos de la oración, pidiendo a Dios que abra sus ojos espirituales y le haga un hacedor de Su palabra.

  • Ore primero
  • Lea el texto
  • haga Preguntas
  • Interprete en Contexto
  • Resuma aplicaciones
  • Entable conversación con Dios

Juan 8: 25-47. En este pasaje Jesús se dirige a una multitud de judíos y fariseos (líderes religiosos judíos) que desafiaron Sus afirmaciones de venir de Dios, y que tenían respuestas diversas a Su enseñanza.

En este pasaje, Jesús está desafiando lo que los judíos creían que era la verdad, y al mismo tiempo, llamándoles a poner en riesgo sus vidas y obediencia al confiar en que Su anuncio es verdad. Esto es un gran desafío para cualquier persona.

Juan 14: 1-11. Aquí, en una de Sus últimas conversaciones con sus discípulos antes de la crucifixión, Jesús responde a una pregunta importante que le hizo Tomás. Piense en las muchas implicaciones de la tremenda declaración que Jesús hace en el versículo seis. Trate de pensar en tantas implicaciones del versículo 6 como le sea posible completando esta declaración.

Si Jesús es el camino, la verdad y la vida, entonces…

  • entonces… vale la pena seguirlo cueste lo que cueste
  • entonces… Es suficiente para darnos vida

Juan 17: 1-19. Justo antes de entrar en el jardín de Getsemaní, donde fue traicionado y arrestado, Jesús hizo esta oración por sus discípulos. Vea los versículos 17-19.

Para resumir:

En las semanas anteriores usted aprendió que Dios le diseñó de tal manera que nunca estará plenamente satisfecho por nada excepto la gloria que viene como un regalo de Dios. También aprendió que Dios ha dado a Jesucristo como su única esperanza de gloria, y que usted puede experimentar la gloria al abrazar a Cristo en la adoración personal diaria. En la unidad 3 aprendió que Dios le ama y acepta únicamente a causa de lo que Él hizo por usted mediante la cruz de Cristo, por lo que no necesita hacer obras para ganar Su amor. Y la semana pasada, aprendió a abrazar el poder de la cruz mediante la entrega de su vida al control del Espíritu de Cristo que vive en todos los creyentes.

Esta semana comenzará a estudiar el camino de Dios a la gloria plena: el camino de la verdad. Este es un estudio fundamental para usted, ya que tendrá que pensar si existe algo como la verdad absoluta. Si dice que sí, entonces tendrá que pensar si Jesús es la personificación de la verdad y si va a seguir Sus enseñanzas.

El pasaje que leyó en Juan 8 nos dice que cuando Jesús estaba hablando a una multitud muchos le creyeron. Su respuesta puede haberle sorprendido, porque Él inmediatamente los desafió con estas palabras: «Si vosotros permaneciereis [continuar siguiendo] en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos». Jesús sabía que una cosa es decir yo creo, y otra cosa es seguirle en realidad. El estar simplemente de acuerdo no era suficiente para que ellos o nosotros seamos Sus discípulos. Jesús está buscando seguidores; personas que van a arriesgar sus vidas al tomar Sus palabras como verdad absoluta, no creyentes tibios que solo simpatizan con Su enseñanza en circunstancias ideales. Son solo aquellos que siguen constantemente Su Palabra, quienes descubren que Jesús es la verdad que les hace libres.

Bien, un momento. Tal vez usted piense que esta descripción de un discípulo suena un poco difícil de tragar; tal vez incluso fanática. Si es así, usted es un ejemplo vivo de la tensión que existe entre cosmovisiones que compiten por su lealtad: El Teísmo Cristiano y el Naturalismo. Vamos a hablar de las dos.

El Naturalismo es la cosmovisión predominante en nuestra sociedad a pesar de que la mayoría de las personas dicen que creen en Dios. Se basa en la creencia de que las causas naturales por sí solas son las responsables del mundo en que vivimos, y por lo tanto, el universo mismo es la realidad suprema. De acuerdo con la filosofía naturalista, la verdad, la moral y el sentido de la vida son creados por cada individuo. Por lo tanto, nada es absoluto; todo es relativo, excepto tal vez la ciencia. Así que, ya que las creencias, filosofías, y la moral de todas las personas son igualmente válidas, la única manera de que todos puedan llevarse bien es ser tolerantes con las opiniones de los demás. La tolerancia es tal vez el valor fundamental de nuestra cultura. Irónicamente, hay poca o ninguna tolerancia cultural con respecto a un compromiso con los absolutos.

Usted puede ver cómo la enseñanza de Jesús se opone claramente a esta visión del mundo. Su enseñanza se basa en lo que llamamos el Teísmo Cristiano. El Teísmo Cristiano está comprometido con la creencia en un Dios trascendente que creó todo y ahora gobierna sobre todo. Él trasciende el universo, pero no está lejos, ni es irrelevante para Su creación. Al contrario, Él ha entrado en la historia y en la experiencia de la humanidad revelándose a sí mismo y revelando Su voluntad, sobre todo a través de la persona de su Hijo, Jesucristo. Por lo tanto, Dios es la realidad suprema, no Su creación. La verdad ( lo que es verdadero o falso), la moral ( lo que es bueno o malo), y el sentido de la vida ( lo que es significativo o no) son absolutos revelados por el Creador.

El dilema que enfrentan las personas que dicen creer en Dios es que un compromiso audaz con la verdad absoluta está completamente fuera de sintonía con nuestra cultura moderna. Para resolver esta tensión, muchas personas tratan de compartimentar la vida de forma tal que su creencia religiosa en Dios no entre en conflicto con su visión generalmente naturalista de la vida. Pero para ello tienen que abandonar la idea de que existe una verdad moral absoluta que se aplica a todas las personas, de todas las culturas, y en cada momento de la historia. Esto los pone directamente en desacuerdo con Jesús. Él busca seguidores que no estén solamente comprometidos con el concepto de la verdad absoluta, sino que también estén comprometidos con Él como la realidad viviente de la verdad (Juan 1:14; 8: 31-32 y Juan 14: 6).

Pues bien, si usted deja a un lado la verdad como Jesús la describe, ¿qué posible sustituto podría reemplazarla? La respuesta es la razón humana, el rival número uno de la verdad. La razón podría describirse como la capacidad de toma de decisiones de la mente humana, sin la guía de Dios. Ahora, no nos confundamos, la verdad y la razón no son contradictorias en sí. Pero el problema es que las mentes humanas pecaminosas, tomando decisiones con información limitada no son tan razonables como se piensan que son. Ciertamente, la razón humana no puede siquiera compararse con la mente omnisciente de Dios, «Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos» (Isaías 55: 9).

Nuestra razón humana se vuelve peligrosa cuando determina que los pensamientos de Dios (la verdad eterna) no son tan importantes como nuestra propia búsqueda de felicidad temporal, conveniencia situacional, o placer momentáneo. La razón le ofrecerá la promesa de la verdadera libertad, pero Dios dice que solo conducirá a la esclavitud, «Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte» (Proverbios 14:12). Compare esto a lo que Jesús prometió en el versículo a memorizar para esta semana, «Si vosotros permaneciereis en mi palabra… conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres».

A modo de ejemplo, supongamos que usted y su cónyuge ya no se sienten enamorados el uno del otro. ¿Qué dice la razón sobre esto? La razón dice que no tiene sentido seguir casado con alguien a quien no ama. ¿No es más importante que los dos sean felices? Pero la verdad de Dios enseña que el amor es, ante todo, una elección y que la promesa del matrimonio no debe romperse solamente porque los sentimientos de amor se hayan ido. De más está decir que Dios diseñó el matrimonio para bendición y felicidad de las familias, y nadie podría decir que el divorcio es una bendición. Pero la razón humana nos puede convencer de que todo es correcto y razonable cuando lo deseamos mucho, a pesar de que en última instancia esto nos cause problemas y dolor.

Se podría decir que la razón humana es a la verdad revelada lo que las obras humanas son a la gracia divina: un camino centrado en lo humano que conduce a glorias falsificadas que compiten con el plan de Dios y que está condenado a terminar en la esclavitud.

¿Por qué abrazamos la Palabra de Dios? En primer lugar, porque es digna de nuestra confianza, pero también porque Jesús prometió que seguir Sus enseñanzas (el camino de la verdad) nos haría libres. ¿Qué quiso decir? ¿Libres de hacer lo que pensemos que es bueno, correcto o razonable en un momento dado? Obviamente no. La verdadera libertad es tener el poder para actuar en armonía con la verdad. La libertad que Jesús promete es ser libres de nuestro yo caído, y es el poder para vivir de acuerdo a Su palabra. Es la libertad de conocer a Dios como nuestro Padre, y la libertad de recibir la gloria que satisface al alma que proviene de Él, cada vez en mayor medida. Así que permitamos que la promesa de libertad y gloria que ofrece la verdad sirva como un llamado no solamente para profesar que creemos en Jesús, sino para continuar siguiéndole como un discípulo de Su Palabra.

Aquí hay una nota final. Tal vez al estudiare esta semana lo que Jesús dijo acerca de la verdad, usted tiene una pregunta apremiante. ¿Qué pasa con la evolución? ¿No demuestra la evolución que el Naturalismo es válido? Es cierto que la teoría de la evolución parece presentar un desafío importante para el Teísmo Cristiano y su creencia en la verdad absoluta como se revela en la Palabra de Dios. Generaciones de personas en nuestra sociedad tienen una fe implícita en esta teoría como explicación de los orígenes de la vida, a pesar de que quieren mantener la creencia en Dios o en algún tipo de poder superior. Sin embargo, los dos sistemas son contradictorios. Ambos, el Naturalismo (basado en la Evolución) y el Teísmo Cristiano, no pueden ser verdad a la misma vez. Si está interesado en investigar más sobre el tema de la evolución, usted encontrará que el supuesto consenso científico sobre el tema no es real. Hay disponibles varios libros muy buenos que examinan cuidadosamente la ciencia detrás de la evolución y presentan una respuesta bíblicamente fundamentada. El líder de su grupo puede sugerir algunos títulos que pueden interesarle.

C A P A C I T A C I Ó N

Esta semana, usted ha estado estudiando la forma en que Jesús usó las palabras verdad, gloria, libertad, y discipulado. Tal vez usted ha comenzado a ver estas palabras desde una nueva perspectiva.

El Naturalismo y el Teísmo Cristiano son cosmovisiones diametralmente opuestas, pero ambas ejercen una enorme influencia en nuestra cultura. Trate de pensar en formas específicas en que el Naturalismo puede haber influido en su perspectiva de la vida.

R E S P O N S A B I L I D A D

Antes de su reunión del Grupo La Travesía, piense en las siguientes preguntas. Es posible que le hagan cualquiera de estas preguntas o que usted se las haga a otro miembro del grupo. Ellas le ayudarán a examinar su vida a la luz de la verdad que usted exploró esta semana. Estas también les dan a otros miembros del grupo una oportunidad para animarle a vivir plenamente por Cristo. Abajo se deja un espacio para que pueda tomar notas durante las conversaciones de rendición de cuentas en su reunión de grupo.

  • ¿Sabe usted si es un seguidor de Cristo? ¿Cómo lo sabe?
  • ¿Cómo está su compromiso de aceptar las palabras de Jesús y seguirlo?
  • ¿Ha estado confiando en la gracia de Dios o aún está haciendo obras para ganar Su amor? Explique.
  • Describa su fe en Jesús a la luz del versículo a memorizar para esta semana.
  • ¿Cómo se siente con respecto a asumir la misión de Cristo de dar a conocer el Evangelio?
  • ¿Cómo le va en el desarrollo del hábito de adoración personal?
  • ¿Completó la tarea de la sección Misión esta semana?
  • ¿Encuentra en sí mismo un creciente amor por Dios y una creciente confianza en Él? Explique.

M I S I Ó N

En las últimas semanas el concepto de vida misional le ha sido presentado, el cual significa vivir como participante en la misión de Jesús. Usted ha meditado en lo que es una vida misional, y en el por qué usted querría vivir misionalmente. Esta semana, usted profundizará un poco más en cómo puede vivir una vida misional.

En primer lugar, sabemos que una vida misional comienza con una vida llena del Espíritu. Usted aprendió la semana pasada que una vida llena del Espíritu es vivir bajo el control del Espíritu Santo. Es como la respiración espiritual: exhalarlo impuro al confesar su pecado, e inhalarlo puro al invitar el control del Espíritu sobre su vida. Pero no crea que el Espíritu Santo solo le llevará a abstenerse del pecado; también le guiará a propósitos justos, como participar en la misión de Jesús.

Por lo tanto, si la raíz de una vida misional es vivir bajo el control del Espíritu, ¿cómo se expresa el fruto de la vida misional? A través de palabras y hechos. En otras palabras, aquellos que asumen la misión de Cristo darán a conocer el evangelio compartiendo y demostrando el evangelio a los necesitados. Todos los cristianos son llamados a esta misión, aunque algunos pueden ser más activos en las palabras y otros en los hechos.

Asking

Revise la lista de las necesidades que usted identificó en la unidad 3 de esta serie. Describa cómo usted podría dar a conocer el Evangelio en una de esas situaciones mediante palabras y hechos.

- Despensas
- Ayuda de trabajo
- Utiles medicos

Utilice este espacio para escribir una oración pidiendo a Dios que le llene de su Espíritu y comience a guiarlo a una vida misional. Si usted siente que aún no puede orar por esto, pida a Dios, quien es paciente, que comience a cambiar su corazón.

O R A C I Ó N

«Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos» Juan 15: 7-8.

Jesús nos dio pautas sencillas para la oración. Él nos dice que permanezcamos en Él y en Su palabra, y promete que Él contestará nuestras oraciones. Cuando usted está buscando el corazón de Jesús, naturalmente orará porque se haga Su voluntad. De esta manera, Dios será glorificado, usted llevará mucho fruto y demostrará ser un discípulo de Jesús. Pida a Jesús que le ayude a permanecer en Él, y que Sus palabras permanezcan en usted.

Mi petición de oración con respecto a la verdad para esta semana:

Mi petición de oración con respecto a una situación en mi vida:

Petición de oración con respecto a vivir una vida misional:

Peticiones de oración de otros en mi grupo:

«De todas las cosas, guárdate de descuidar a Dios en el lugar secreto de oración» (William Wilberforce).