
Resumen
El cuerpo es la parte material del ser humano, formada por Dios del polvo de la tierra y unida al alma. La Confesión de fe de Westminster (cap. 6, art. 2) habla de la corrupción de “todas las facultades y partes del alma y del cuerpo” tras la caída. El Catecismo Mayor (P. 17) dice que Dios formó “el cuerpo del hombre del polvo de la tierra”. El Catecismo de Heidelberg (P. 109) afirma que “tanto nuestro cuerpo como nuestra alma son templo del Espíritu Santo”, y por eso Dios manda preservarlos puros. La Escritura enseña además que el cuerpo tiene un destino de resurrección (1 Corintios 15:42-44). Sobre la dimensión inmaterial, ver Alma humana.
Bases bíblicas
- Génesis 2:7 — Dios formó al hombre del polvo de la tierra.
- 1 Corintios 6:19-20 — el cuerpo es templo del Espíritu Santo; glorifiquen a Dios en su cuerpo.
- Romanos 6:12-13 — no dar los miembros como instrumentos de injusticia.
- 1 Corintios 15:42-44 — el cuerpo se siembra en corrupción y resucita en incorrupción.
Recursos del vault
Confesiones y catecismos
- Catecismo Mayor de Westminster, P. 17 — el cuerpo formado del polvo.
- Catecismo de Heidelberg, P. 109 — el cuerpo como templo del Espíritu Santo.
- Confesión de fe de Westminster, cap. 6, art. 2 — la corrupción del alma y del cuerpo.