Claro que usted lee su Biblia con regularidad; pero pruébela y entiéndala, y sobre todo siéntala. Lea más de un trozo cada vez. Por ejemplo, si está leyendo Génesis, añada también un Salmo; o si su lectura es el Evangelio de Mateo, lea también un trocito de una Epístola. Convierta la Biblia en oración. De este modo, si está leyendo el Salmo 1, coloque la Biblia abierta sobre una silla delante de usted, arrodíllese y ore: ‘¡Oh Señor, dame la bienaventuranza de ese hombre y no permitas que ande en el consejo de los malvados!’. Es la mejor forma de entender el significado de la Biblia y aprender a orar