En primer lugar, Dios es suficiente en sí mismo sin necesidades fuera de sí mismo… En segundo lugar, la autosuficiencia de Dios crea nuestra dependencia de él. Dios no tiene necesidades, pero le da a la humanidad vida y aliento, de hecho se lo da todo. Somos lo contrario de Dios de esta manera. Él no necesita nada de nosotros. Nosotros necesitamos todo de él. Como Louis Berkhof ha observado, “Siendo el Dios que existe por sí mismo, no es independiente sólo en sí mismo, sino que también hace que todas las cosas dependan de él”… En tercer lugar, Dios no solo nos hizo dependientes de él, sino que exige que reconozcamos esta dependencia. Dios ha “determinado… que buscaran a Dios” (vs. 26–27, LBLA) y se arrepientan. Para la creación humana de Dios, no es suficiente que sea cierto que Dios es suficiente y que somos dependientes. Debemos confesar esta relación si queremos relacionarnos con Dios de la manera apropiada. La autosuficiencia de Dios, combinada con nuestra necesidad, requiere que recurramos a Dios con humilde dependencia… - Heath Lambert
Atributos de Dios, Atributos incomunicables, Aseidad de Dios
Datos bibliográficos
autor:: Heath Lambert libro:: Teología de la consejería bíblica Pagina o posicion: Abrir en Logos