Te animo a considerar la estrategia que suelo usar cuando Dios me pone ante una nueva ocasión de representarle. Lo primero que hago es pedirle sabiduría, y a continuación me pregunto esto: «¿Qué puedo decir en esta situación, qué pregunta puedo plantear y qué semilla puedo plantar para que mi interlocutor piense?». Después me limito a intentar ponerle una piedra en el zapato. Gregory Koukl
Tácticas