Vivir en la presencia de Dios es entender que lo que sea que hagamos y donde sea que lo hagamos, estamos haciéndolo bajo la mirada de Dios. Dios es omnipresente. No existe lugar tan remoto que podamos escapar de Su mirada penetrante.
Vivir en la presencia de Dios es entender que lo que sea que hagamos y donde sea que lo hagamos, estamos haciéndolo bajo la mirada de Dios. Dios es omnipresente. No existe lugar tan remoto que podamos escapar de Su mirada penetrante.