No hay nada de malo en ser reformado en tu teología y planificar el evangelismo. La certeza de la bendición de Dios debería animarnos a ser atrevidos en el uso de los medios y no a volvernos perezosos.
Querido Timoteo
No hay nada de malo en ser reformado en tu teología y planificar el evangelismo. La certeza de la bendición de Dios debería animarnos a ser atrevidos en el uso de los medios y no a volvernos perezosos.
Querido Timoteo