Notas

Esta palabra comprende todo aquello en Dios que lo distingue de nosotros y lo hace objeto de reverencia, adoración y temor para nosotros. Abarca todos los aspectos de su grandeza trascendente y de su perfección moral, y constituye así un atributo de todos sus atributos, que señala la presencia de la “deidad” de Dios en todos sus puntos. Podemos hablar con toda corrección de cada una de las facetas de la naturaleza de Dios, y cada uno de los aspectos de su personalidad, llamándolos santos, porque lo son. No obstante, el núcleo del concepto se halla en la pureza de Dios, que no puede tolerar ninguna forma de pecado (Habacuc 1:13), y llama por tanto a los pecadores a humillarse continuamente ante su presencia (Isaías 6:5). - J.I. Packer


Datos bibliográficos

autor:: J.I. Packer libro:: Teología Concisa Pagina o posicion: Abrir en Logos