Para desarrollar sermones más profundos, Edwards llama a los predicadores a pasar tiempo en oración después de que hayan hecho su exégesis inicial y descubran la idea principal del pasaje. Los alienta a enfocar sus oraciones mirando en cinco direcciones:
- Mira hacia atrás: “¿Por qué esta idea exegética era necesaria para sus destinatarios originales?” - Mira hacia arriba: “¿Qué está revelando Dios sobre sí mismo en este texto?” - Mira hacia dentro: “¿Qué me está diciendo Dios a mí en este texto?” - Mira hacia fuera: “¿Qué quiere conseguir Dios en este texto?” - Mira hacia delante: “¿Qué podría negar el progreso que acabo de hacer a través de este texto?”
El corazón del predicador
Estás preguntas pueden funcionar como una Guia par ael Devocional