Aunque podemos distinguir entre la persona y la obra de Cristo en categorías teológicas analíticas, estas son inseparables. Dado que no existe una “obra de Cristo” que acontezca separada de Su persona, y en ese sentido fuera de esta, no es posible apropiarse de las bendiciones de Su obra sin recibir a Cristo mismo con todos Sus beneficios. Lo que Dios ha unido, no debemos separarlo.
Sinclair Ferguson
El Cristo completo