Los líderes de adoración y su ejemplo en conducta
No son los cantos los que definen mi adoración, es mi vida. Por lo tanto, si tu matrimonio está en crisis, si tus hijos están en rebelión, si estás entreteniéndote con pornografía, si te enfureces fácilmente, si tu habla es sucia o si estás involucrado en algún otro patrón de pecado, busca ayuda inmediatamente. “El que encubre sus pecados no prosperará, Pero el que los confiesa y los abandona hallará misericordia” (Prov. 28:13). Necesitamos los ojos de otros que conocen y se preocupan por lo que hacemos con nuestro tiempo libre, con nuestro dinero, con nuestra familia y con nuestra mente. El estándar no es una perfección sin pecado. Pero tiene que haber un estilo de vida piadoso. Las áreas donde cedemos no solo debilitan nuestro ejemplo, sino también hacen que se cuestione si deberíamos estar dirigiendo.
Nuestra adoración importa