The Infinite and the Finite
THOU GREAT I AM,
Fill my mind with elevation and grandeur at
the thought of a Being
with whom one day is as a thousand years,
and a thousand years as one day,
A mighty God, who, amidst the lapse of worlds,
and the revolutions of empires,
feels no variableness,
but is glorious in immortality.
May I rejoice that, while men die, the Lord lives;
that, while all creatures are broken reeds,
empty cisterns,
fading flowers,
withering grass,
he is the Rock of Ages, the Fountain
of living waters.
Turn my heart from vanity,
from dissatisfactions,
from uncertainties of the present state,
to an eternal interest in Christ.
Let me remember that life is short and
unforeseen,
and is only an opportunity for usefulness;
Give me a holy avarice to redeem the time,
to awake at every call to charity and piety,
so that I may feed the hungry,
clothe the naked,
instruct the ignorant,
reclaim the vicious,
forgive the offender,
diffuse the gospel,
show neighbourly love to all.
Let me live a life of self-distrust,
dependence on thyself,
mortification,
crucifixion,
prayer.
Lo infinito y lo finito
TÚ GRAN YO SOY,
Llena mi mente de elevación y grandeza al
pensar en un Ser
con quien un día es como mil años
y mil años como un día,
Un Dios poderoso, que, en medio del lapso de los mundos,
y las revoluciones de los imperios,
no siente variabilidad,
sino que es glorioso en la inmortalidad.
Que me alegre de que, mientras los hombres mueren, el Señor vive;
que, mientras todas las criaturas son cañas rotas,
cisternas vacías,
flores que se marchitan,
hierba que se seca,
Él es la Roca eterna,
la Fuente de aguas vivas.
Aparta mi corazón de la vanidad
de las insatisfacciones,
de las incertidumbres del estado presente,
a un interés eterno en Cristo.
Recuérdame que la vida es corta e imprevista,
y es sólo una oportunidad para ser útil;
Dame una santa ambición para redimir el tiempo, para despertar a cada llamada al amor y a la piedad, para que pueda alimentar al hambriento, vestir al desnudo, instruir al ignorante, recuperar al vicioso, perdonar al ofensor, difundir el Evangelio, mostrar amor al prójimo, a todos.
Déjame vivir una vida de desconfianza en mí mismo, dependencia de ti, mortificación, crucifixión, oración.
Aparta mi corazón de la vanidad de las insatisfacciones, de las incertidumbres del mundo presente, a un interés eterno en Cristo.
Recuérdame que la vida es corta e imprevista, y es sólo una oportunidad para ser útil; Dame una santa ambición para redimir el tiempo, para despertar a cada llamada al amor y a la piedad…