Estas son promesas ofrecidas para todo hijo creyente, que obedeciendo a sus padres conseguirá bienestar y larga vida en la tierra. Por supuesto, esto no se puede aplicar de forma meticulosa en cada caso individual. Como cualquier otro proverbio, hay que entenderlo como patrón general. Habrá excepciones a la regla.
Comentario exegético Practico: Efesios